24 de julio de 2015

¿Qué significa digitalizar la empresa?

Being digital requires being open to reexamining your entire way of doing business and understanding where the new frontiers of value are. For some companies, capturing new frontiers may be about developing entirely new businesses in adjacent categories; for others, it may be about identifying and going after new value pools in existing sectors.

He recogido esta frase de un artículo del McKinsey Quarterly que me ha parecido muy acertada, porque lo dice todo.

16 de julio de 2015

¿Por qué fracasan las start-ups?

Recientemente llegaron a mis manos los resultados de un estudio que recogía las principales causas del fracaso de las startups. Por orden de importancia:

  1. Falta de capital
  2. Modelo de negocio equivocado
  3. Incapacidad para atraer clientes
  4. Competencia
  5. Incapacidad para generar beneficios
  6. Problemas entre los fundadores

Espero que sirva para un rato de reflexión a mis lectores. Sobre todo a quienes están enfrascados en un proyecto startup.

8 de julio de 2015

Situación extraña en los mercados financieros

Estamos en un momento insólito en los mercados financieros, debido al trabado proceso de negociación del rescate de Grecia. A ese problema se suman al menos otros dos: la debilidad del precio del petroleo y la caída de las bolsas chinas. Y de fondo tenemos otros asuntos, que han quedado en parte eclipsados, pero que siguen influyendo en el panorama financiero, al menos a largo plazo, y de los que destacaría dos: la pérdida de empuje de la economía china y en general de las emergentes, causa y efecto de la caída del precio de las materias primas, y el indefectible aumento de los tipos de interés norteamericanos, con la consiguiente revalorización del dólar frente a otras divisas, principalmente euro y yuan o renminbi (chino).

La situación en Grecia está haciendo correr ríos (analógicos y digitales) de tinta. Y no es para menos. Nadie (o casi nadie) entiende nada.

Por un lado tenemos a un líder griego algo inexperto pero muy o bastante populista, que preside un gobierno variopinto, que quiere llevar a los prestamistas al borde del abismo para que antes de caer por el mismo acepten quitas de su deuda y condiciones ventajosas de pago del resto, y no impongan condiciones internas muy duras, porque el pueblo griego no las aceptaría (véase el referéndum), y que además acepten poner más dinero encima, porque si no no será posible evitar la bancarrota, que ni él ni sus ciudadanos quieren (¡qué listos los tíos!).

Por el otro, uno conjunto de prestamistas, que a pesar de ser quienes ponen la pasta y quienes han aceptado los mayores desaires y quitas, y van a seguir poniendo dinero, consiguen aparecer como los malos de la película. ¡Pero imposible! Pero, ¿por qué pasa eso? Primero de todo, porque están demostrando que la UE no puede seguir gestionada del modo que lo está: los gobiernos nacionales por un lado (Merkel), el Parlamento Europeo por otro, la Comisión Europea por otro (Juncker. ¡vaya personaje! ¿quien se fiaría de él?), el Eurogrupo por otro (el holandés de nombre impronunciable; por cierto, ¡qué aspecto más repelente, de suficiencia y desprecio de los pigs!).

Hasta ahora todos los espectadores hemos confiado en que se impondría el sentido común y se llegaría a un acuerdo. Pero no ha sido así. Los griegos saben que tienen cogido a los prestamistas por los coj… Y los prestamistas ofrecen una imagen patética. Son gigantes con pies de plomo.

Resumiendo tenemos a unos ciudadanos griegos que quieren que los ciudadanos del resto de la UE les sigan prestando dinero y les perdonen todo o parte del que les habían prestado antes. Y que están dispuestos a hacer algunos pero no todos los sacrificios que se les piden para poder devolver el dinero que han recibido. Es una versión macro del archiconocido “cuando uno le debe 100.000€ a un banco tiene un problema, pero si le debe 100 millones de euros, el problema lo tiene el banco”.

¿Quien acabará de dar su brazo a torcer? Lo curioso es que no lo sabemos, pero si no se llega a un acuerdo, tendremos un problema y grande, que las bolsas están poco a poco descontando para que no les coja de golpe. Si se llega al acuerdo, todo el miedo descontado se recuperará de golpe. Estamos, pues, en una situación de cara o cruz, en la que lo mejor es esperar y rezar.

Al final de todo, lo que se necesita para llegar a un acuerdo es que el primer ministro griego y Angela Merkel encajen una solución que permita a ambos ir a su electorado a presentarla como si no la mejor, la más buena.

Por el lado de Merkel, algo que permita explicar que Grecia está en manos de un gobierno que honestamente desea reencarrilar sus finanzas, pero que debe hacerlo a medio/largo plazo y a través de un crecimiento del PIB, y que ello conlleva aceptar unos niveles asumibles de austeridad, y que se ha llegado a una entente en ese sentido. Que los ciudadanos alemanes (y del resto de la Union Europea) no pueden dejar caer a Grecia, que es parte de la Unión, y que, confiados en el liderazgo de Tsipras, van a apoyar este postrero y esperemos que definitivo intento de salir del agujero en el que está el país. La alternativa supondría la salida de Grecia del euro y de la UE, que la mayoría de ciudadanos de Alemania y de la UE no quiere, y que supondría un mal precedente y un desprestigio del proyecto europeo. El proyecto europeo es mejorable, pero es el único posible en estos momentos de la historia. Este acuerdo nos marca una señal en la buena dirección, y hemos de seguirla.

Por el lado de Tsipras, debe poder hacer un discurso a su pueblo que incida en que la Union Europea y la Troika en general no desean ningún mal al pueblo griego, sino que todo lo han hecho para ayudarlo a salir del pozo en el que están y han estado hasta ahora sus finanzas públicas, y que el acuerdo firmado formaliza la continuidad de ese apoyo, pero que el país ha de hacer un esfuerzo para reequilibrar sus finanzas, y en ese contexto se han fijado unos objetivos fiscales, que no sólo son de la Troika sino que lo son del propio gobierno griego, y lo han de ser del país. Y para alcanzar esos objetivos se deben asumir diversas medidas, nos gusten o no nos gusten. La alternativa es la salida del euro y de la Union Europea, que una inmensa mayoría de griegos no quiere, y que nos haría dar un paso atrás en nuestra historia. Este acuerdo nos marca una señal en la buena dirección, y hemos de seguirla.

¿Y qué pasará después? Pues, si se firma un acuerdo y las cosas se recomponen, todo dependerá de la actitud de Grecia. Si vuelve a las andadas, será su final en la UE. Pero yo quiero creer que no va a ser así. Y quiero creer que un resultado positivo de la victoria de Tsipras en el referéndum y la eventual firma del acuerdo de rescate, pueda ser el fortalecimiento de Tsipras (quizás con unas nuevas elecciones), y Grecia necesita un gobierno fuerte y estable, que no ha tenido en décadas, para llevar a cabo la salida del pozo en el que está.

Si no se firma el acuerdo, pues habremos de resignarnos a que Grecia salga del euro y a un período de inestabilidad debido al reajuste macroeconómico que supondría. ¿El fin del mundo? No, pero un buen terremoto.

30 de junio de 2015

Saber encajar las pérdidas bursátiles derivadas de la crisis griega

Es en estos momentos de fuertes caídas bursátiles cuando se pone a prueba al inversor.

En mi opinión hay que tener dos cualidades: estoicismo y método.

Estoicismo para mirar las abultadas pérdidas sin perder la compostura. Es el momento de recoger los frutos de una adecuada diversificación de riesgos, entre renta fija y variable, entre diversas bolsas y monedas. Se gana más cuando las bolsas se disparan al alza, pero se pierde menos cuando bajan descontroladas.

Método para respetar los stop. Si las pérdidas alcanzan una magnitud tal que algunas acciones superan el porcentaje de pérdida que nos hayamos fijado, se vende y punto. Sin miedo y sin lamentos. Yo, además, utilizo una sistemática de mi cosecha que consiste en que, en estos momentos de caídas, vendo algunas de mis joyas (acciones con beneficios importantes) para compensar pérdidas y aligerar mi exposición y verlas venir. Si la bolsa remonta, habré perdido parte de esa remontada, pero estaré feliz. Y si baja, al menos perderé menos.

En fin, son tiempos de filosofar, porque de comprar más, aunque haya quien lo aconseje, no lo son. Habría que ser muy valiente para hacerlo.

28 de junio de 2015

La sociedad frente a las grandes corporaciones

En Libros de Cabecera (www.librosdecabecera,com) acabamos de publicar un libro del profesor y guru del management Henry Mintzberg titulado La sociedad frente a las grandes corporaciones.

En el libro el autor defiende que la sociedad civil necesita reequilibrar el balance de poderes con una mayor implicación política, porque de no hacerlo la influencia de las grandes corporaciones seguirá minando la democracia.

Quizás el texto peque de alarmista, pero sin duda pone el dedo en la llaga denunciando el hecho irrefutable que las grandes corporaciones globales han alcanzado un poder que a menudo excede al de los gobiernos. Y algunas de ellas hacen un uso pernicioso de ese poder, en beneficio propio y en perjuicio de la sociedad, afectando a los derechos de los trabajadores, a los intereses de los consumidores o al equilibrio medioambiental, por ejemplo.

Recomiendo la lectura del libro, que es extraordinariamente ameno y que se adapta a la realidad política de muchos países, entre ellos España, donde determinados movimientos populares como Podemos coinciden en gran medida con las tesis del autor.

En definitiva, se trata de denunciar los vicios del capitalismo para preservar el capitalismo. Por ahora, en mi opinión, el menos malo de los sistemas económicos.

27 de junio de 2015

¡La gran burbuja china!

Vuelvo a insistir con los síntomas de lo que creo que es un gran problema larvado en la economía mundial, y que puede explotar a medio plazo. Es lo que llamo la gran burbuja china.

No hay día que no lea nuevas noticias que vienen a corroborármelo. La última es un dato que me ha dejado impresionado, y que he leído hoy mismo: ¡27.000 de los 50.000 ríos que tenía China en los años 50 del siglo pasado, han desaparecido!

China tiene un gran problema con la sostenibilidad medioambiental y el agotamiento de sus recursos básicos. El modelo social y económico chino ha de sufrir un colapso en algún momento. Y cuando llegue ese momento temblarán las estructuras de la economía mundial. No en vano estamos hablando de la segunda economía en importancia de todo el mundo.

25 de junio de 2015

La pujanza de las bolsas norteamericanas

No hay duda de que las bolsas norteamericanas son las que marcan la pauta  a nivel mundial. La pujanza de su economía es inapelable.

Recojo un dato que me ha impresionado: hay 3.700 compañías cotizadas en las bolsas norteamericanas. Y lo bueno es que ese número es la mitad del que había en 1.996.

Sólo esta semana, por ejemplo, están saliendo a cotizar en el Nasdaq o la Bolsa de Nueva York (las dos grandes bolsas yanquis) casi 20 empresas.

17 de junio de 2015

¿Hacia dónde van las bolsas chinas?

Si la subida de tipos de interés en USA se concreta, junto a una posible rebaja de los tipos chinos, más la sensación de recalentamiento de las bolsas chinas, se puede producir una caída fulminante cotizaciones en tales bolsas, cuando el dinero salga despavorido hacia las bolsas occidentales y de otros países emergentes, y de la renta fija norteamericana.

17 de junio de 2015

Decálogo de buenas prácticas en el ámbito de la financiación, la tesorería y la gestión de bancos

  1. DISPONER DE LA TESORERIA EN CUENTAS DE CREDITO

La tesorería cotidiana (cobro, pagos, domiciliaciones) realizarla desde cuentas de crédito formalizadas en pólizas de crédito, en lugar de cuentas a la vista. En ese sentido, conviene cerrar las cuentas a la vista.

De esta forma nunca se tendrán saldos ociosos en la empresa.

La magnitud del límite de crédito que conviene negociar en las pólizas debe ser equivalente a la magnitud de las oscilaciones que se vayan a producir en los saldos de tesorería, de modo que la posición no genere saldos positivos ni saldos excedidos del límite de la póliza. Es decir, si la tesorería global se mueve en media de 500.000€, entre un máximo de 750.000€ y un mínimo de 250.000, deberíamos disponer de pólizas por 500.000€ (750.000-250.000), o algo más, si queremos darnos un margen de holgura.

Al pasar toda nuestra tesorería a cuentas de crédito podremos liberar, en ese ejemplo, una tesorería de 750.000€, que podremos rebajar de otras líneas de financiación, o devolver a los accionistas en forma de dividendos.

  1. NEGOCIAR POLIZAS DE CREDITO “REVOLVING”

Las pólizas de crédito en cuenta deben tratar de negociarse al mayor plazo posible, o anuales pero en modo “revolving”, es decir, que se renueven anualmente de forma tácita sin necesidad de afrontar gastos de formalización ni nuevas comisiones, salvo denuncia de una de las partes.

  1. ELIMINAR LAS COMISIONES EN LAS POLIZAS DE CREDITO

Comisión de apertura

Tratar de evitarla o de sustituirla por un mayor diferencial de interés, si es posible. Por ejemplo, es preferible un +0.5% de mayor diferencial sobre el Euribor si con eso el banco acepta eliminar un 1% de comisión de apertura. En una póliza a sólo un año incluso sería preferible un +1,0% adicional de diferencial en lugar de una comisión de apertura de un 1%.

Comisión de no disponibilidad

Tratar de evitarla, o de sustituirla por un mayor diferencial de interés, siempre que el porcentaje extra de diferencial sobre el tipo variable de interés (Euribor normalmente) calculemos que vaya a tener un impacto en costes inferior al de la comisión. Es importante calcular bien el impacto de la comisión de no disponibilidad, estimando la disponibilidad media que vayamos a tener en la póliza y teniendo en cuanta que la comisión suele ser trimestral, por lo que se liquida cuatro veces al año.

Desde luego, si la póliza va a estar usada al 100% durante toda su vigencia, la comisión de no disponibilidad deja de influir y no vale la pena negociarla. Pero no suele ser así.

Las pólizas de crédito que van a ser usadas al 100% deberían negociarse como pólizas de préstamo. Probablemente se conseguirían a un coste menor, y con unos vencimientos e importes a devolver perfectamente establecidos.

En el caso de las pólizas de crédito normales, que tienen un uso flexible, y desde luego, en el caso de las pólizas de crédito para cubrir una cuenta corriente de crédito, como hemos mencionado en el punto 1, que tienen un disponibilidad media que puede estar alrededor del 50% o por debajo de ese porcentaje, el impacto de la comisión de no disponibilidad puede ser muy alto, y hay que tratar de evitarla o al menos sustituirla, como hemos dicho, por un plus sobre el spread o diferencial de intereses.

Por ejemplo, para una disponibilidad media del 50%, es claramente preferible que el banco incremente un 0.2% el diferencial anual de intereses que pagar un 0.2% de comisión trimestral de no disponibilidad.

Es un asunto que exige atención, cálculo y desde luego un buen proceso de negociación con los bancos, que también hacen sus cálculos. Pero es perfectamente posible conseguir un ahorro con ello.

  1. NO DAR GARANTIAS PERSONALES

En la medida de lo posible conseguir las pólizas sin garantías personales de los socios. Si no hubiera ninguna posibilidad de conseguirlas sin garantías personales, los socios deben plantearse la alternativa de un aumento de capital o un préstamo a la sociedad. Si la empresa va bien, ganarán más dinero, y si va mal, perderán el dinero, del mismo modo que lo perderían si el banco ejecuta la garantía.

Negociar las pólizas en general sin garantías pero, de ser inevitable, cabría hacerlo con garantía de algún activo de la propia sociedad: activo fijo, stocks, cuentas a cobrar, o incluso inversiones financieras. Preferiblemente en ese mismo orden de prioridades.

SI la sociedad dispone de excedentes de tesorería, antes que mantener un saldo medio ocioso en cuenta a la vista, de por ejemplo 500.000€, es mejor hacer un depósito remunerado o comprar deuda pública, y garantizar la póliza de crédito con ese depósito o esa deuda pública.

  1. FOMENTAR LA COMPETENCIA ENTRE BANCOS

Para eso hay que tener tres 3 bancos (no 2 ni 4) y cada año revisar y si es necesario renegociar las condiciones y pedir al menos una propuesta a uno o dos bancos mas. Principalmente para comparar condiciones y asegurarse de que nuestros bancos nos tratan bien. Al menos cada 5 años debería rotarse uno de los 3 bancos.

De los 3 bancos lo óptimo es que 2 sean grandes y 1 mediano o pequeño.

  1. FINANCIAR LAS INVERSIONES CON LINEAS DE FINANCIACION ESPECÍFICAS (project finance)

Hay que financiar cada proyecto en plazos y condiciones acordes a los que arroje el propio proyecto. Nunca se deben financiar proyectos a largo plazo con líneas de financiación a corto (como las pólizas, el descuento o el factoring). Se deben aprovechar las líneas de financiación pública subvencionadas, siempre que sea posible (BEI, ICO, CDTI, Enisa, etc.).

  1. OPTIMIZAR LA FINANCIACION DEL ACTIVO CIRCULANTE

Se deben contratar líneas comerciales de anticipo de cobros, ligadas a la facturación. Dichas líneas de anticipo sobre la facturación pueden ser:

  • Con recurso: Si el cliente no paga, la deuda anticipada debemos pagarla nosotros: descuento comercial o factoring con recurso.
  • Sin recurso: El banco corre con el riesgo de impago: factoring sin recurso.

Hay que ver qué prima pagamos si optamos por el factoring sin recurso, en comparación con la opción de una línea con recurso, y evaluar cuál es mejor opción en función del riesgo que estimemos que corremos con los clientes que estamos financiando. A mayor riesgo, mayor coste, pero hemos de juzgar si ese sobrecoste es proporcional al riesgo o no.

  1. ARBITRAR ENTRE LINEAS PARA OPTAR POR LA LINEA MAS BARATA EN CADA MOMENTO

Cada vez que debamos usar alguna línea de financiación hemos de preguntarnos si es la opción más barata. Por ejemplo, si comparamos el factoring y la cuenta de crédito, ¿cuál me ofrece un menor tipo de interés?

Debemos hacerlo sin tener en consideración los costes fijos que podamos estar pagando, como por ejemplo una comisión del 0.4% sobre toda la facturación entregada al banco en la línea de factoring, o una comisión de apertura del 1% del límite de crédito concedido, en la póliza de crédito.

  1. GESTIONAR CENTRALIZADAMENTE LAS SOCIEDADES QUE CONFORMEN UN GRUPO DE EMPRESAS

Tanto desde el punto de vista de negociación bancaria como desde el punto de vista de gestión de la posición de tesorería, en los grupos de empresa no tiene ningún sentido que las condiciones de una sociedad del grupo sean distintas de otra. O que una sociedad tenga tesorería ociosa o líneas de financiación más baratas inutilizadas y otra esté financiándose más caro.

Incluso hay que plantearse si no es más eficiente que toda la operativa bancaria se concentre en una sociedad (normalmente la holding) y ésta centralice todos los cobros y pagos.

  1. OPTIMIZAR LAS OPCIONES DE COBRO Y PAGO DE CLIENTES Y PROVEEDORES

Es obvio que hay que tratar de negociar los plazos de cobro más cortos posibles con los clientes y más largos posibles con los proveedores y acreedores, pero, además, hay que estar atentos a las necesidades financieras de unos y otros. No es lo mismo si el cliente o el proveedor nada en ríos de tesorería que si está ahogado por falta de fondos.

Proveedores

Hay que aprovechar las condiciones de pronto pago ventajosas que podamos negociar con los proveedores.

Habrá proveedores que nos propondrán descuentos por pronto pago (dto. p.p.) muy altos, que nos puede interesar aceptar, siempre que la financiación adicional que debamos tomar para hacer ese pago adelantado nos cueste mucho menos.

Por otro lado, siempre que podamos nos interesará a ayudar a nuestros proveedores a financiar las facturas que tengan pendientes de cobro con nosotros. Incluso negociando con nuestros bancos que les den alguna línea de crédito. Por ejemplo un factoring. Es una gestión buena para todos: nuestros proveedores, nuestros bancos, e indirectamente para nosotros, porque contentamos a ambos y de un modo u otro podremos aprovecharnos.

También podemos directamente negociar una línea de financiación específica de pagos anticipados a proveedores que nos permita pagar a éstos con un buen descuento p.p., desde luego netamente superior al coste de la financiación.

Clientes

Hay que estar atentos a si algún cliente nos ofrece un dto. p.p. (por que le paguemos anticipadamente respecto al vencimiento), que supone una tasa de rentabilidad superior a nuestro coste de financiación, y si nos interesa acogernos. Suelen ser clientes pymes, que están mal de liquidez y a tope de financiación, porque con las grandes empresas no suele ser así, y por tanto no ofrecen dtos. p.p., o si lo hacen es a tasas muy bajas.

7 de junio de 2015

Apostar por España si se resuelve el problema griego

Los inversores que apuesten por que el embrollo griego se vaya a resolver harían bien en invertir en la bolsa española, aprovechando los precios actuales. Aunque es un movimiento arriesgado, porque si el asunto griego acabase mal, las acciones españolas se verían arrastradas a la baja.

¡Es la hora de los valientes!