17 de diciembre de 2014

La gran caída, preludio de la gran oportunidad

Las bolsas han caído con fuerza y las carteras se anotan pérdidas o una drástica reducción de las rentabilidades. Arreglar 2014 no será fácil. De hecho, será imposible, creo. Pero sí que se puede entrar con buen pie en 2015, atreviéndose a comprar bolsa ahora que los precios han caído a niveles más bajos. En especial bolsa europea, en la medida que se recuperen los beneficios, y en especial en sectores favorecidos por la caída del precio del petroleo y en empresas con buena exposición a ventas en dólares.

12 de diciembre de 2014

¿Por qué nos extrañamos de que suba la Deuda Pública?

Algún periodista se escandaliza porque la Deuda Pública española sigue subiendo. No entiende que seguirá haciéndolo mientras tengamos déficit. El déficit público hay que cubrirlo (se trata de que los ingresos no llegan para cubrir los pagos), y se hace pidiendo dinero prestado. Y ese dinero prestado es más Deuda Pública. Ni más ni menos.

12 de diciembre de 2014

Petróleo: ¿malas o buenas noticias?

Las bolsas están reaccionando negativamente a la baja de los precios del petroleo, pero ¿va a seguir siendo así? Yo creo que no. La baja del petroleo es negativa para los países productores, y para muchas empresas petrolíferas, que no todas, pero para la mayoría de países (consumidores) y para las empresas consumidoras de petroleo como energía o materia prima, se trata, sin duda, de un input muy positivo. Parece que las bolsas sólo han interiorizado lo negativo, pero han dejado para más tarde lo positivo. Pero yo creo que llegará, y que será a no tardar.

Podemos tenero una segunda quincena de diciembre o un enero de alzas generalizadas cuando el mercado se aperciba de ello.

¡Ah! Y hemos de ser conscientes de que esa caída del petroleo no durará 100 años…

8 de diciembre de 2014

¡Son los servicios, idiota!

Me permito parafrasear el famoso “¡Es la economía, idiota!” mencionado por un candidato a las elecciones presidenciales norteamericanas (no me acuerdo quien), convirtiéndolo en ¡Son los servicios, idiota!”, aunque sin ánimo de ofender a nadie.

Lo que pretendo decir, de forma tan heterodoxa, es que los servicios son tan importantes como la industria en la economía del siglo que vivimos. De hecho, el crecimiento en la importancia porcentual del impacto de los servicios en el PIB es una constante en todos los países desarrollados, e incluso, a medio plazo, en los emergentes.

Recientemente he leído un interesantísimo artículo del McKinsey Quarterly que se titula “La productividad del sector servicios y la competitividad internacional” en el que se defiende que la productividad de la industria, de hecho, depende de la competitividad de los servicios que sustentan esa industria. Es decir, que no se es competitivo a nivel industrial si no se es competitivo a nivel de servicios. Estamos hablando de telecomunicaciones, banca, comercio, transporte u hostelería, por citar los servicios más importantes. Al menos a mi es algo que me ha hecho pensar, porque es demasiado frecuente que se desprecie un poco a los servicios, como si se tratara de un sector de segunda, frente a la idolatrada industria.

El artículo va más allá y afirma que la productividad de los servicios no depende tanto de los salarios o de las infraestructuras como se piensa, al menos en los países desarrollados, sino de cómo se organizan, de cómo se gestiona al personal de servicios.

En eso los Estados Unidos son el campeón mundial. Y de hecho es, de largo, el país de mayor productividad del sector servicios del mundo.

Se trata de gestionar el modo en que se combina el personal con el resto de factores de producción de servicios para proporcionar el mayor y mejor output. Es una cuestión de capacidad de gestión y de libertad para ello, una combinación en la que los EEUU están por encima de todos.

Hablamos de factores como:

1. Cómo se divide el trabajo en tareas específicas.

2. Cómo se diseñan los procesos.

3. Cómo se planifican las necesidades y se adaptan las capacidades en un entorno de alta volatilidad de la demanda.

4. Cómo se motiva al personal.

Es obvio que todo ello requiere de una regulación abierta y flexible. En el sector de servicios la regulación puede acabar con la productividad si se lo propone, o viceversa. Si interfiere en las fuerzas del mercado, restringiendo la competencia, acaba con la productividad.

En España, como en todos los países, nos jugamos mucho si no cuidamos de la productividad de nuestro sector servicios. Porque, como vemos, es el fundamento de la industria, y en definitiva, el fundamento de la economía.

5 de diciembre de 2014

Las 4 asignaturas pendientes de la Unión Europea

Son 4 las políticas que ha de impulsar la UE para salir de la situación de peligrosa atonía en la que estamos.

Nos las recuerda Mohamed El-Erian en BloombergView.com:

1. Mejorar la competitividad

2. Invertir en infraestructuras

3. Reducir selectivamente partidas del gasto público

4. Avanzar en la integración política, financiera y fiscal

3 de diciembre de 2014

De empresa exportadora a empresa global

Hay cada vez más empresas que exportan. Hoy en día no se puede sobrevivir sin exportar. Algunas exportan a muchos países. Incluso las hay que han creado filiales en algunos países, incluso con capacidades productivas. La mayoría de ellas alardean de ser empresas globales, pero no lo son. Son globales desde un punto de vista comercial, pero no se gestionan de forma global.

La mayoría montan su organización alrededor de la estructura doméstica, y consideran los mercados internacionales como mercados complementarios. Separan el negocio en dos bloques: nacional e internacional. Ese planteamiento no es correcto: hay que dar un paso decisivo: considerar el mercado nacional como uno más, y separar la estructura nacional de la corporativa global, poniendo la nacional al mismo nivel que la estructura de otros países en los que la compañía opere.

3 de diciembre de 2014

2015: vuelta a los inmuebles?

No creo que 2015 suponga un regreso a la compra compulsiva de viviendas que vivimos en España desde el 95 al 2008, pero estoy convencido que será el año de confirmación de la vuelta a una cierta normalidad, tanto en la construcción como en la venta de pisos.

Los bajos tipos de interés harán que la inversión en inmuebles para su alquiler tome auge, así como un retorno del comprador finalista, empujado por la financiación a bajos tipos de interés.

3 de diciembre de 2014

Tipos de interés bajos e inflación baja por mucho tiempo

Otra razón que podemos encontrar para el buen tono bursátil son las perspectivas de mantenimiento de bajos tipos de interés y baja inflación.

Los bajos tipos de interés tienen un triple efecto: empujan a buscar rentabilidades en las bolsas, mejoran el coste de financiación tanto a gobiernos como a empresas y animan el consumo y la inversión.

La baja inflación ayuda a mantener los costes laborales y a mejorar la competitividad. Aunque tiene algún efecto negativo, en mi opinión es de menor importancia.

3 de diciembre de 2014

¿Un 2015 de mayor crecimiento?

Todos los analistas apuntan a que, salvo China, que moderará un poco su crecimiento, pero siempre por encima del 7%, el resto de las economías mundiales crecerán más en 2015 que en 2014. Las tasas medias que se esperan están alrededor del 3,3% el 2014 y el 3,8% el 2015.

Eso explica en parte las buenas expectativas de las bolsas.

1 de diciembre de 2014

El libro “La Estrategia del Océano Esquilmado” ya está a la venta

Tengo el placer de explicar que nuestra editorial ya ha puesto a la venta en todo el mundo el libro La Estrategia del Océano Esquilmado, de la Dra. Nadya Zhexembayeva, que he tenido el placer de traducir del original “Overfished Ocean Strategy”.

El libro ha sido designado en Estados Unidos como uno de los 10 mejores libros de empresa de 2014.

Se trata de una llamada de atención a las empresas para que aceleren la innovación y la orienten hacia el paradigma de la nueva economía circular, basada en la concepción de los productos y servicios bajo la premisa de un uso óptimo de los recursos naturales y la energía y de una reducción drástica de los desechos y la polución. Es un libro que va a dar un impulso a las estrategias innovadoras de aquellas empresas que quieran liderar la economía de este siglo.

No es un libro más sobre el reciclaje o los productos verdes, sino que es un libro de management. La tesis de la autora es que hay que dejar de hablar de lo ecológico o lo verde como una cosa adicional o curiosa, incluso rara. Que hay que meter la idea de la renovación de los recursos en la mente de TODOS los empresarios. Y no porque así se salvará el mundo (que también) sino porque así salvarán su empresa. El que no lo haga, cuando se dé cuenta, se quedará sin empresa. El cambio de modelo viene como un tsunami, abanderado por las nuevas generaciones, por los nuevos tiempos.

Animo a mis lectores a buscar el libro en cualquier librería, en Amazon, o en la propia web de la editorial www.librosdecabecera.com

También animo a atender a alguna charla de la autora en Youtube.