21 de abril de 2014

La 3a. Revolución Industrial, la de los recursos

Estamos a la puerta de una nueva economía basada en una mejora en el uso de los recursos naturales. Los recursos, a menudo, los infrautilizamos o malaprovechamos.

Las oportunidades que se presentan son enormes.

Un nuevo libro, totulado Resource revolution habla de cuales serán las vías por las que se conseguirá mejorar el aprovechamiento de los recursos:

- Sustitución de materiales escasos por otros más comunes, baratos o eficaces.

- Optimización de la producción y el uso de materiales.

- Virtualización de procesos.

20 de abril de 2014

DECÁLOGO DEL INVERSOR COMÚN EN BOLSA

  1. Invierte en lo que conozcas. No te arriesgues en bolsas, sectores o empresas que no conozcas.
  2. Si no lo tienes claro, no inviertas. Invertir es una mezcla de razonamiento e instinto.
  3. Trata de “leer entre líneas” para anticiparte al mercado. Invertir bien consiste en definitiva en comprar aquello que tiene unas posibilidades de revalorización que aún no están recogidas en su precio. Es decir, aquello que “se intuye” que vale más de lo que cuesta. Por eso se habla de “apostar en bolsa”, porque el inversor apuesta por las acciones que compra.
  4. No esperes que la acción que has escogido baje. Si te gusta y estás convencido, cómprala. Y hazlo ya.
  5. Vende cuando hayas alcanzado el porcentaje de beneficio que te planteabas. Es lo que se llama un STOP PROFIT. Un % habitual de Stop Profit puede ser un +25%. Pero cada inversor debe decidir su % de Stop Profit. Pero, eso sí, debe respetarlo.
  6. Vende también cuando hayas perdido un determinado % de la inversión. Ese % de pérdida máxima es lo que se llama un STOP LOSS. Cada uno determina cuál es su límite. Uno habitual podría ser un -25%
  7. No conviene ponerse STOP muy amplios no muy estrechos. Si es muy estrecho (por ejemplo +/-5%) enseguida se disparará y acabarás no respetándolo. Y si es muy grande (por ejemplo por encima de +/-60%) no servirá de nada. Hay que moverse en una horquilla no más amplia de -30% a +60%. Y respetar disciplinadamente los STOP. No te digas a ti mismo: “Me espero un poco, a ver si sube…” Vende sin mirar atrás y quédate tranquilo. Si has ganado, disfrútalo. Si has perdido, piensa que ya no perderás más.
  8. Diversifica tu cartera de acciones. Si puedes, no inviertas en menos de 5. Pero tampoco te excedas en la diversificación; no pases de 20-25 acciones. Como tampoco es aconsejable invertir menos de 5.000€ en una acción (por los gastos), ello conlleva que la cartera mínima de acciones en bolsa debe ser de 25.000€ (invertir 5.000€ en cada una de 5 acciones).
  9. Mantente informado, pero no te obsesiones con la información. Nunca lograrás saberlo todo. Y ya te he dicho que la bolsa es 50% razonamiento (a partir de la información) pero 50% intuición. Has de situar tu inversión en el contexto político y económico. Lee los diarios. Inspírate en ellos.
  10. Rota tu cartera, aunque no en exceso. Si no sabes que comprar, no vendas. Y no compres y vendas continuamente, porque no conduce a nada. No comprar o no vender es una decisión como cualquier otra.
19 de abril de 2014

¿Estamos a punto de un crash bursátil?

Es verdad que los mercados bursátiles experimentaron un buen alza en 2013 y que determinadas acciones o bolsas han subido con fuerza, pero ¿estamos a punto de un crash bursátil que haga caer las cotizaciones un 50% como algunos agoreros predicen? ¿hemos de vender nuestras carteras de acciones y poner nuestro dinero a buen recaudo? Yo creo que no, pero habrá que estar atentos a la evolución de los mercados, y extremar la precaución.

¿Qué hay de verdad en esa negativa predicción, a la que se apunta incluso el mítico Warren Buffett? Pues que el último crash fue en 2008, que ya se aleja 6 años del actual 2014. Que la economía mundial da signos de recuperación débiles y trufados de noticias aún negativas, como el alto índice desempleo en muchos países (como España) o las dificultades de los países emergentes. Que los bajos tipos de interés en Occidente, liderados por el dólar, están abocando a los ahorradores en exceso a especular en las bolsas. Etc.

Pero yo miro a los ratios Precio/beneficio (PER) de las bolsas y veo que las principales bolsas, incluso las norteamericanas, tienen PER razonables. El S&P 500 15,1 sobre los beneficios 2014 y 13,8 sobre los de 2015. El NASDAQ 100 17,4 sobre beneficios 2014 y 15,7 sobre los de 2015. Niveles correctos para los EEUU. Es verdad que Amazon está en 170 o Adobe en 55, pero Apple está sólo en 12,3

Conclusión: seguir siendo selectivos y prudentes. Es decir, lo de siempre.

6 de abril de 2014

¿Cómo invertir en el nuevo Google?

Todos los inversores soñamos con invertir en el nuevo Google. Pero es sólo un sueño. Acertar con una empresa cotizada que multiplique nuestra inversión por 10 es, sobre todo, una cuestión de suerte. Pero la suerte hay que buscarla, hay que acercarse donde la reparten.

Yo me he preguntado: ¿dónde es más probable que encuentre una acción que me dé plusvalías del 100% para arriba? Y la respuesta que he encontrado es: en las IPO americanas. Las salidas a bolsa que se llevan a cabo en los mercados estadounidenses. Principalmente el Nasdaq, pero también la bolsa de Nueva York.

Y eso es lo que hago en estos momentos: analizar las salidas de los últimos meses y seleccionar aquellos valores que me parece que pueden tener recorrido. Es un deporte de riesgo, que necesita tiempo de dedicado  a analizar los folletos de salida, y las apuestas hay que hacerlas en una cuantía proporcional al tamaño de la cartera de acciones de cada uno, porque el riesgo es muy alto, pero me parece que es un modo divertido e innovador de tratar de obtener una rentabilidad media atractiva en mi cartera.

Tengo la suerte de que mi banco (Bankinter) ejecuta mis órdenes de compra sin problema alguno (en minutos) y de que los costes son aceptables. Yo ya he hecho mi primera apuesta, en Achaogen, una biotecnológica de San Francisco.

6 de abril de 2014

La responsabilidad de administradores en España

Los administradores de sociedades están en España permanentemente en vilo, porque la tarea de administrador o consejero se ha convertido en un oficio de riesgo. La causa de esa situación se encuentra en la legislación mercantil (la Ley de Sociedades de Capital) que incide con saña en la responsabilidad de los administradores. Dentro de las causas de responsabilidad, la más difusa y preocupante es la llamada responsabilidad “objetiva”, que pretende evitarse en buscar una relación causa-efecto entre la responsabilidad y el daño causado, y para ello se limita a decir que los administradores son responsables si no han convocado junta dentro de los dos meses siguientes a haberse dado cuenta que el patrimonio neto de la sociedad está por debajo del 50% de su capital social.

Este precepto legal asusta a los administradores y provoca un rechazo generalizado a la aceptación de tal papel, creando incluso un efecto perturbador en el tráfico mercantil. Además, como recientemente he sufrido en mis propias carnes, provoca la presentación de demandas temerarias de mala fe por parte de acreedores sin escrúpulos, asesorados por abogados con honorarios a beneficio.

Hay que confiar en la justicia para parar a esos mafiosos del derecho.

 

28 de marzo de 2014

El índice DPC

Se me ha ocurrido que hay tres elementos o factores clave que determinan y determinarán cada vez más el éxito tanto a nivel personal/profesional como empresarial en el mundo totalmente globalizado en el que vivimos:

  • Diferenciación,
  • Productividad y
  • Calidad.

Parece de perogrullo, pero creo que es bueno visualizarlo, porque al menos a mi, me permite entender muchas cosas.

Todos los profesionales (los trabajadores, sean empleados o directivos) o las empresas, son evaluados en función de esos tres elementos, de lo que me he atrevido a bautizar como “Índice DPC”.

Si le damos un valor a tal índice en función de cómo se nos puede calificar respecto a la media del entorno en el que competimos (que es, como todos sabemos, cada vez más global) en cada uno de los tres factores, nos podemos encontrar, en un extremo, con quienes saquen un valor muy alto, porque ofrecen alta diferenciación, alta productividad y alta calidad, y en el otro extremo, quienes no puntúan bien en ninguno de los tres factores, porque ni ofrecen diferenciación, ni productividad ni calidad por encima de la media.

¿Quienes tienen el Índice DPC más alto? Las empresas más exitosas; por ejemplo, Apple. O los directivos o profesionales más cualificados.

Por el contrario, los desempleados o las empresas en crisis son las que dan el índice más bajo.

Desde una perspectiva más geopolítica, el índice se puede aplicar a los países. En los más altos: USA, Suiza, Alemania, Japón… En los más bajos, los países más subdesarrollados. La mayoría de países, personas y empresas están en una franja intermedia. Son más o menos buenos en una o dos cosas, pero no en todas.

Cuando hablamos de Diferenciación me estoy refiriendo a creatividad, originalidad, innovación; ofrecer algo nuevo que aporte un valor diferenciado, que resuelva un problema donde hay una necesidad, de mejor manera que se venía haciendo. Sirve, por ejemplo, para un profesional que habla inglés, o chino, o alemán, allí donde se demanda. O que conoce técnicas profesionales muy demandadas. O una empresa que ofrece un producto totalmente diferenciado, como el iPhone, o las aspiradoras Dyson.

Cuando hablamos de Productividad se trata de hacer las cosas a costes ventajosos respecto a los demás. Ser más productivo no significa un menor coste absoluto, sino un menor coste relativo, es decir, costes por unidad de servicio o producto que ofrezco a mi cliente. Los países más pobres y subdesarrollados suelen ofrecer buena productividad en términos de costes absolutos, pero no tan buena en términos relativos. Y viceversa, hay países desarrollados, como Alemania, que califican bien en términos de productividad, porque traducen costes absolutos altos en costes relativos por debajo de la media.

En cuanto a la calidad, hay poco que decir, se trata de ser capaz de hacer algo similar en teoría a lo que hacen los demás, pero con un acabado u una fiabilidad que otros no tienen. Eso justifica los ratios de honorarios de las Big 4 o el precio superior de los productos alemanes, por ejemplo.

En definitiva, querido lector, si como profesional o como empresa no cualificas en el Índice DPC, quiere decir que no puedes aspirar a un buen sueldo o un buen margen, por mucho que te empeñes. En cuanto tu mercado se reduzca un poco (cosa que pasará en algún momento, si es que no te ha pasado ya), te echarán de él. Te quedarás sin trabajo, o quebrarás. Es así de duro, pero así de claro. Así que empieza a plantearte cómo está tu DPC y qué puedes hacer para mejorarlo.

 

25 de marzo de 2014

El papel de los consejeros no ejecutivos

El papel de los consejeros no ejecutivos en los consejos no es nada fácil si quieren que su aportación sea relevante y eficaz. Han de ser capaces de conseguir que los árboles no les tapen el bosque, y para ello han de poder ver más allá de la información que les exponen los consejeros ejecutivos.

Esa información muy raramente es la adecuada sino que tiende a situarse en uno de dos extremos: o es excesiva en su detalle y presentada sin tiempo para su análisis pausado, o es escasa y general. En cualquiera de las dos situaciones, el consejero no se puede hacer una composición de lugar válida que le permita opinar con conocimiento de causa. Y si no puede opinar con criterio, ¿de qué sirve su presencia?

Los consejeros no ejecutivos han de poder exigir a los ejecutivos el respeto a unas reglas de juego básicas. No hacerlo es perder todo su sentido.

Más adelante compartiré con mis lectores lo que yo llamo el DECÁLOGO DEL CONSEJERO NO EJECUTIVO.

23 de marzo de 2014

Dólar al alza

Tal como yo lo veo, la recuperación del PIB y algún factor adicional van a suponer en EEUU la reducción de la tasa de paro y el repunte de la inflación; ello conducirá a la FED al incremento paulatino de los tipos de interés,  ello conducirá a una revalorización del dólar respecto al resto de monedas, y en concreto respecto al euro.

Con el euro puede suponer bajar del entorno de 1,40$/€ a las cercanías de 1,20$/€ hacia finales de 2014. De ocurrir como digo, quienes compren o posean ahora dólares obtendrían una plusvalía de alrededor de un 14% de aquí a finales de año, o lo que es lo mismo, un 20% de rentabilidad. Es decir, merece la pena guardar los dólares que se posean, o invertir en activos en dólares en este momento.

21 de marzo de 2014

El secreto de Silicon Valley

Mis lectores saben que llevo todo el mes en San Francisco. En este mes una de las preguntas que me he hecho y que sigo tratando de responderme es cuál es el secreto de que este sea el rincón de la Tierra con mayor índice de emprendimiento y de éxito en dicho emprendimiento.

Poco a poco voy encontrando respuestas. Ahora mismo me aventuro a decir que se basa en cuatro puntos:

1. Son gente muy lista. Quizás el adjetivo que mejor les encaja es “brillantes”.

2. Que trabajan mucho y muy bien.

3. Que asumen el riesgo con naturalidad.

4. Y (last but not least) que están rodeados de un entorno (social, educativo, financiero y de mercado potencial) muy favorecedores.

Voy a detenerme un poco en cada punto (dentro del contexto limitado de este blog).

Gente muy brillante

Si me permitís usar el título de una película famosa, este no es país para tontos.

Aquí hay gente lista, aparte de culta y por descontado bien formada. Y no sólo ni necesariamente en ámbitos universitarios (todo el mundo sabe que el malogrado Steve Jobs no acabó la universidad) sino bien formada en el ámbito educativo infantil y juvenil. En una sociedad que valora el esfuerzo y la inteligencia. Y una cosa muy importante, yo diría que importantísima: gente que sabe comunicarse, que sabe articular un discurso o preparar una presentación. Algo en lo que los emprendedores necesitan ser excelentes.

Que trabaja muy duro

Aquí no se duerme nadie en los laureles. Se trabaja de sol a sol, literalmente. Por descontado se trabaja los viernes por la tarde (algo que hemos olvidado en otros países, por ejemplo en España), y si es necesario se sigue el fin de semana. Las fechas y los compromisos de entrega son sagrados. La gente, para bien o para mal, está entregada a su trabajo, a su proyecto. Aman lo que hacen.

Por cultura de país, el domingo por la tarde empieza para muchos la semana laboral, con un tiempo tranquilo dedicado a planificar la semana.

Ello no quiere decir que se tomen un break cuando es necesario. Aunque las cafeterías se han convertido en oficinas compartidas. Hoy mismo me han enseñado una nueva start-up: Workplace Coffee, una espacie de Starbucks en el que ya reservan plaza para trabajar, conectados a una red y con facilidades de oficina, aunque en entorno de cafetería; aquí nacen negocios innovadores todos los días.

Obviamente, si no se tiene la inteligencia suficiente, nos e emprende. Y el tipo de proyecto depende del grado de brillantez. Lo más innovador para los más inteligentes.

Que asumen el riesgo empresarial

Las características de la formación y de la sociedad americana facilitan emprender. La sociedad admite el fracaso. Admite mucho menos a la gente sin iniciativa. Asumen que del fracaso se aprende. De hecho, haber fracasado en un negocio anterior similar es casi una premisa para encontrar inversores en el segundo intento (justo lo contrario que en otros países). Además, los emprendedores suelen ser gente joven, que tiene menos a perder que a ganar. Saben, por otro lado, que si su proyecto fracasa, encontrarán empleo con facilidad. El el mundo de la tecnología, por ejemplo, la demanda de ingenieros informáticos (en cualquier modalidad) es inacabable.

Que disfrutan de un entorno ideal

América es un enorme mercado que adora probar nuevas cosas. Es el entorno ideal. Quienes lanzan un producto o servicio nuevo, tienen menos problemas para encontrar clientes que lo prueben (y lo recomienden si les gusta), y si tiene éxito, sólo expandiéndose en el mercado estadounidense (casi 300 millones de habitantes con una lengua común y unos canales de comunicación comunes) ya se tiene asegurada la viabilidad del negocio.

El ecosistema del “valle” permite tener a mano todo: la mejor universidad del mundo en temas tecnológicos (Stanford), la mejor oferta de servicios y partners tecnológicos del mundo en temas de startups, una amplia fauna de inversores de riesgo (los llamados venture capitalist, muchos de ellos emprendedores de éxito que vendieron su empresa), y quizás lo más importante: las dos mejores vías para hacer un exit (una venta) exitosa: los mercados financieros mejor preparados para salir a bolsa (en especial el Nasdaq) y las grandes empresas globales (sobre todo tecnológicas) que pueden comprarte, y que de hecho compran continuamente pequeñas start-ups.

En conclusión, lo dicho, mejor imposible.

También hay alguna cosa negativa, como el alto coste del personal o de la vivienda, pero el balance es claramente positivo.

13 de marzo de 2014

Candy Crush sale a bolsa

King Digital Entertainment, la empresa creadora de la saga Candy Crush sale a bolsa por 7.600 millones de dólares. A simple vista parece una locura, pero estamos hablando de un precio que representa un PER de 13 veces el beneficio estimado en 2014.

Parece mentira que negocios de este tipo lleguen a valoraciones tan altas.

Por otro lado, son una demostración de que las empresas anglosajonas globales alcanzan unos precios que a los latinos nos son en general inalcanzables. Y también lo son, desde luego, de que el entretenimiento (los juegos) online son un negocio redondo.

Por último este también es un caso de insistencia y suerte, porque King ha lanzado 180 juegos al mercado, y ha sido solo éste el que ha dado en el clavo.