20 de mayo de 2016

La cuestión no es si explotará la burbuja china, sino cuándo

En China hay una triple burbuja que se retroalimenta: crédito-inmuebles-bolsas. Parece inapelable que en un plazo máximo de 2 a 3 años va a explotar. La cuestión es si lo hará más o menos violentamente y cuáles serán sus consecuencias.

Que la explosión sea controlada depende de la gestión que haga el gobierno chino. Pero no es nada fácil.

¿Qué pasará? Pues el escenario central apunta a una caída de la tasa de crecimiento del PIB (por debajo del 5%), pero los escenarios más pesimistas suponen crecimiento cero o negativo, en medio de disturbios sociales e incluso, porqué no, de una guerra civil en un entorno de cambio de régimen.

Obviamente las consecuencias en el resto del mundo de esos escenarios son malas o muy malas, porque supondrían un desplome de las materias primas y los países emergentes (que ya estamos viendo en parte en estos últimos meses) y un recorte del crecimiento mundial que podría llegar a una recesión global.

Creo que eso explica porqué las bolsas están como están. Debatiéndose entre los que auguran una continuidad del crecimiento mundial, con unos EEUU saliendo de la crisis y quienes ven muchos nubarrones en el horizonte, en un contexto de cotizaciones muy altas y expectativas de crecimiento de beneficios muy bajas. ¡Ah! y a todo eso se debe añadir la Espada de Damocles que supone la vuelta a un aumento de tipos de interés en algún momento cuando los bancos centrales cambien sus políticas, liderados por una FED que está ya en la senda de la subida (y que por eso es tan lenta, porque se ve responsable de una posible crisis mundial si de alguna manera se precipita en subirlos).

En conclusión, un mundo complejo y enmarañado al que hemos de acostumbrarnos, con una volatilidad altísima, con unos mercados que suben y bajan como montañas rusas.

20 de mayo de 2016

¿Podemos dar por acabada la crisis en EEUU?

Hay mucha confusión respecto a si la crisis ha acabado o no en el mundo. Incluso en los EEUU, hay factores que apuntan al fin de la crisis y otros que no. Es por eso que se deshoja la margarita de la subida de tipos de interés de la FED, un acontecimiento de interés y alcance mundial del que todos los mercados están pendientes.

Un dato: en EEUU la demanda de electricidad está en máximos de los últimos 9 años.

20 de mayo de 2016

Bremain vs. Brexit

¿Gran Bretaña decidirá permanecer (Bremain) o salir (Brexit) de la UE? La incógnita pesa actualmente sobre las bolsas mundiales y en especial las europeas.

Parece que se va decantando a favor de la permanencia, pero hasta el día del referéndum no podremos estar seguros. Y la inquietud es lógica porque la salida de GB de la UE sería un duro golpe a la credibilidad de la Unión.

Yo apuesto por la continuidad y por un escenario positivo en el que la ratificación de GB impulse un proceso de “refundación” de la UE y de reencaje de todos sus miembros. Aunque eso implique introducir nuevos conceptos como por ejemplo que existan tres categorías diferentes de miembros de la UE: 1) Los miembros core: los países pertenecientes a la Eurozona; 2) La GB, con sus peculiaridades de moneda, cultura e insularidad; y 3) Los países del Este no incluidos en la Eurozona e incluso quizás Turquía en algún momento. Obviamente podría haber desplazamientos entre estas tres categorías, tanto al inicio como con el paso del tiempo.

La UE siempre ha avanzado a golpe de ultimatums. Este sería uno más. No hay mal que por bien no venga. Sería lo bueno que nos traería esta afición de Cameron a la ruleta rusa.

 

25 de abril de 2016

El boom del private equity

Leía este fin de semana que la española Nmas1  ha levantado un fondo de private equity de 400 millones de euros, para invertir en compañías españolas de tamaño medio, en operaciones de entre 30 y 50 millones de euros. Me ha hecho pensar en lo positivo que es desde la perspectiva de la maduración y crecimiento de la empresa media española, que es una de las mayores carencias de nuestra economía. También lo veo positivo como instrumento de colocación de las carteras de inversión de family offices y particulares.

El único damnificado que veo es la banca, tanto por el lado del pasivo, porque se les escapará dinero de la banca privada (los más listos aconsejarán invertir en estos fondos), y por el lado del activo porque este es un paso más en la invasión que están sufriendo en su negocio los bancos. Aunque siempre hay un lado positivo, la banca va a ir reduciendo sus balances con movimientos como éste, y cada vez vamos a ir a bancos más lean. Bancos más sanos, lo que es bueno para todos.

25 de abril de 2016

¿Desaparecen las barreras sectoriales?

La economía y la empresa eran hace años ámbitos tranquilos, donde cada cosa estaba en su sitio y los conceptos que se enseñaban a los estudiantes eran claros y permanentes. Pero esa tranquilidad se ha acabado. Podríamos afirmar que nada es lo que era.

Por ejemplo, las empresas ya no se conforman con hacer negocio en un sector, sino que se mueven a otros sectores sin problema ninguno. ¿Ha entrado en crisis el tan alabado “zapatero a tus zapatos”? Parece que si.

¿Qué es lo que parece que importa ahora? ¿Cuál es la referencia sobre la que pivota el éxito? La marca, la imagen, la “cultura empresarial” que emana de una marca, y que se proyecta al mercado, a los consumidores. La idea es: si los consumidores ya me conocen, me son fieles, confían en mí, ¿por qué no les vendo más cosas?

Ninguna empresa puede estar tranquila en su sector, comparándose sólo con sus competidores más próximos, porque en cualquier momento puede venir un campeón de otro sector a hacerle la competencia.

Cada vez se dan más casos.

Ahora mismo puedo citar unos cuantos, y estoy seguro de que mis lectores podrán añadir muchos más: Google y Apple entrando en el mercado del automóvil, diseñando sus propios modelos de auto, apostando por los coches eléctricos y por los autónomos. U Orange entrando en el negocio bancario. Las tecnológicas (Facebook, Google, Apple) entrando en el mundo de las comunicaciones o de los pagos (Paypal, ApplePay). El eCommerce (Amazon) entrando en la logística o en los servicios informáticos.

La banca o el automóvil, sectores “de toda la vida”, grandes, sólidos, que ven como llegan competidores que no se podían imaginar tan solo hace unos años. Empresas modelo que ven tambalearse sus cimientos. ¿Cómo lo harán estos nuevos? ¿Cómo reaccionarán las empresas establecidas, se enfrentarán o pactarán con los invasores?

Estamos en tiempos interesantes.

15 de abril de 2016

Los grandes problemas estructurales que afectan al crecimiento mundial

El mundo está experimentando cambios estructurales que no los percibimos pero que están suponiendo en contexto económico y social (incluso político) completamente nuevo. Cuanto antes lo entendamos, como inversores y como empresarios y directivos, antes sabremos cómo actuar y encontraremos respuestas a un mundo cada vez más complejo y convulso. Es el mismo síntoma que denota la corteza terrestre cuando se está produciendo un terremoto.

¿Cuáles son esos elementos?

Yo percibo los siguientes (y seguro que me dejo alguno):

  • La robotización de procesos, que supone una pérdida continua de empleos, tanto en el sector industrial como en el de servicios.
  • El declive del consumismo en muchos países desarrollados, donde las nuevas generaciones reniegan del afán de tener más de sus padres. El sector que va estar impactado principalmente por este fenómeno es el de la automoción. Pero habrá muchos más. El crecimiento en las ventas será cada vez más difícil. Sobre todo para los grandes productores, a quienes se ve como los paladines del capitalismo y el consumismo.
  • El cambio climático y la concienciación de la población mundial sobre las consecuencias del mismo. La economía circular es y va a ser cada vez más la única salida. Quienes no se planteen su modelo de negocio para consumir las mínimas materias primas y la mínima energía y arrojar los mínimos desechos, están perdidos. Ya no se trata de vender productos ecológicos, se trata de ser y comprometerse con el clima y la sostenibilidad. Va muy ligado al punto anterior.
  • El envejecimiento de la población mundial, y en especial la de los países desarrollados, y en especial Japón y Europa. Los países de viejos no aguantarán el crecimiento económico actualmente exigido a las empresas.
  • La digitalización general de la economía, que los smartphones y cada vez más el Internet de las cosas (IoT, Internet of Things) están llevando a los rincones más remotos y a los procesos más inverosímiles, provocando de nuevo la aparición de nuevas empresas que van a reemplazar a las actuales y reduciendo drásticamente el empleo. Estoy pensando en la desaparición de las agencia de viaje, de las sucursales bancarias o los quioscos, por ejemplo. O al menos la redefinición drástica de su papel, a la vez que se reduce su número.
  • La globalización, que hace que cualquier empresa pueda competir en cualquier lugar del mundo, y que ninguna empresa pueda dormirse en los laureles. Y que cada vez más personas busquen empleo fuera de su lugar de origen. Eso explica muchas cosas, una de ellas la aparición de China como segunda potencia mundial. Con el tiempo se acabará de imponer el inglés, desaparecerá el pasaporte como lo conocemos ahora y evolucionaremos hacia una moneda global. La asimetría entre el poder político y el poder económico global es insostenible. La Union Europea es un ejemplo de ello. La existencia de los paraísos fiscales es otro ejemplo. Y también lo es la delincuencia y el terrorismo mundial. Mientras esas asimetrías no se resuelvan, el mundo no será un lugar justo o seguro donde vivir..
  • El enfrentamiento de civilizaciones, causa de inestabilidad política en muchos puntos del globo, y consecuencia de la ausencia de un gobierno mundial creíble y poderoso. Es muy larga la lista de enfrentamientos, pero destaquemos algunos: islamismo-cristianismo (empezando por Israel-Palestina y siguiendo por el Estado Islámico contra el mundo), chiies-suníes, comunismo-capitalismo (Corea del Norte-Corea del Sur, China-Japón, Venezuela-EEUU, Colombia-FARC, etc.), etc.
  • La inviabilidad del contrato social en las sociedades occidentales, mientras no se modifiquen los parámetros y no se implanten gobiernos más eficientes y honrados y la ciudadanía no admita los límites del estado del bienestar. Lo que está provocando déficits enormes en muchos estados y una crisis del estado del bienestar que se viene denunciando hace tiempo. La lista de países que lo sufren es larguísima (empezando por España, Francia o Italia, y siguiendo por Japón, por ejemplo).
  • La profundización de las desigualdades, tanto en los países desarrollados como en los emergentes. Lo que no sólo provoca un éxodo continuo de emigrantes Sur-Norte (especialmente en EEUU y en Europa) sino que también se da en los propios estados desarrollados donde la clase media se ve reducida diariamente para engrosar las filas de la clase baja, y los economistas se quejan de que el consumo no crece. Si seguimos así, no crecerá nunca. Muchos de los elementos que acabamos de citar están nutriendo la desigualdad continuamente, ahora tanto o más que nunca. Ya hay quien compara este período con la Revolución Francesa, y los más exagerados con la Edad Media.
  • La aberración de la desaparición de los intereses en el mundo occidental, incluso el pago de intereses negativos, como consecuencia de las actuaciones de los bancos centrales tratando de reanimar las economías nacionales respectivas (Japón, Eurozona y muchos más), sin atacar los problemas reales, que acabamos de citar. En paralelo están hundiendo el negocio bancario y animando actitudes inflacionistas en algunos sectores, que no conducirán a nada bueno. Si el dinero no cuesta nada, se hacen cosas que no se harían en una situación normal.

Todo ello conduce a menos empresas globales (mortalidad que afectará a las bolsas) y pequeñas empresas locales, muy especializadas y focalizadas, Las empresas medianas son una opción, pero sólo como estrellas fugaces, en tránsito de pequeña exitosa a gran empresa.

Son muchos problemas, que sin duda se irán solucionando a largo plazo, pero que hoy nadie puede dudar de que configuran un panorama absolutamente nuevo, al que hay que acostumbrarse y en el que son necesarios, más que nunca, gestores (económicos y políticos) muy perspicaces. Y desgraciadamente no siempre los tenemos.

2 de abril de 2016

Las pensiones en España, ¿un escollo insalvable?

Las pensiones representan en estos momentos el 12% del PIB español. El gobierno ha de hacer frente a una deuda pública que ya excede el 100% del PIB, y ha de recortar gastos para que esa deuda no siga creciendo. Pero, como cada vez la población es más vieja y los ancianos son más y se mueren más tarde, tanto el problema de las pensiones como el del gasto público no sólo no van a solucionarse sino que van a ir a peor. Además, queremos mejorar la educación y la sanidad, a la vez que ayudar a los millones de desempleados que tenemos, lo que supone gastar más y aumentar aún más el déficit.

¿Se pueden subir los impuestos?  Si se sube a las empresas, se las desincentiva a seguir invirtiendo y crear puestos de trabajo, que es la única vía posible para reducir el desempleo. Si se sube el IVA, bajará el consumo y cerrarán empresas. Si se aumenta la presión fiscal sobre las rentas del capital o los patrimonios altos, los capitales se deslocalizarán y se desincentivará la inversión, por lo que será pan para hoy y hambre para mañana.

La única vía razonable es reducir el fraude fiscal y cobrar las deudas fiscales (se estiman en más de 50.000 millones de euros), pero eso ¿qué recorrido tiene? ¿Y es suficiente?

En conclusión, estamos ante un callejón sin salida. Noe s extraño que el país se “internacionalice”, porque nuestros empresarios se van a invertir y a vender a otro lado, y nuestro mejores trabajadores emigran.

¡Que el último cierre la puerta!

1 de abril de 2016

El dinero español huye a Luxemburgo

Mientras aquí discutimos a la vez que nos plegamos al populismo más insensato, el dinero huye en estampida a Luxemburgo. Los fondos de inversión españoles se deslocalizan a Luxemburgo a marchas forzadas, y lo mismo las SICAV (el villano de todas las malas películas políticas que ahora mismo no dejan de pasarnos por las televisiones patrias).

Y eso es porque los partidos políticos dan palos de ciego sin afrontar de cara los problemas del país.

Si no habíamos tenido suficiente con la deslocalización industrial, ahora deberemos pagar las consecuencias de la deslocalización financiera. Absurdo e innecesario. ¡Qué pena de país!

¡Ah, y mientras tanto están subiendo los precios de los inmuebles, donde se refugia el dinero que se queda aquí, volviendo a sentar las bases de una nueva burbuja inmobiliaria a medio plazo! ¡De locos!

16 de marzo de 2016

Consejos para startups

Leo en Expansión 10 consejos de un famoso inversor israelí que rezumen sentido común y criterio, y con los que coincido al 100%, y me dan pie a comentar algunos de ellos aquí.

El equipo de emprendedores es mucho más importante que la idea de negocio

Ayer presentábamos el libro Cómo cerrar operaciones de financiación con éxito y Manuel Matés, mi amigo y traductor del libro, y socio en la edición del mismo, me preguntaba cuál era la primera cosa que consideraba cuando evaluaba un proyecto de startup y yo le respondía: las personas. Este inversor israelí opina lo mismo. Las personas son lo más importante. Los inversores deben conocer a los emprendedores. A veces nos centramos mucho en el negocio y los números, y poco en el carácter de los emprendedores, su implicación y su capacidad de gestionar una empresa. Y eso es lo más importante. Un negocio muy innovador con emprendedores mediocres es mucho peor que un negocio menos rompedor pero con emprendedores excelentes.

Los emprendedores deben “casarse” con su proyecto

Una startup requiere un enorme compromiso. Los fundadores han de dejarse la piel. Y si los inversores ven dudas en ese sentido, no van a confiar en ellos. Las ideas de negocio innovadoras no son nada fáciles de implantar, y hay que estar al pie del cañón 24 horas al día 7 días a la semana. Sólo así se conseguirá hacerse un hueco en el mercado, afinar el producto y la propuesta de valor (después de cambiarla 1000 veces si es necesario) y convencer a los clientes.

Hay que saber comunicar bien y saber escuchar

Los emprendedores han de saber comunicar su propuesta de valor. A los inversores y a los clientes, e incluso a los profesionales a los que quieran implicar en la aventura. Si son varios fundadores, al menos uno ha de ser un buen comunicador. Y hay que acostumbrarse a ser rechazado, pero ajustar el discurso y volver a insistir.

Y para ajustar el discurso y ajustar la propuesta hay que saber escuchar. A los inversores y a los clientes. Y saber discernir cuando tienen razón y cuando no la tienen. Ningún extremo es bueno. Ni decir que sí a todo ni decir que no a todo. El emprendedor ha de saber escuchar y discernir lo que mejora su propuesta de lo que la desvía de su visión. La inflexibilidad es mala; la excesiva flexibilidad también. Los inversores observan mucho la actitud de los emprendedores en este sentido.

Han de saber con quien compiten y asegurarse de que su propuesta de valor es claramente ventajosa

Sólo proponiendo a los clientes algo netamente mejor será el nuevo emprendedor capaz de desplazar a la competencia establecida. O de convencer al cliente de probar algo realmente novedoso y desconocido. Y en esto han de ser realistas. El emprendedor habrá de convencer también al inversor de que es netamente superior. Si no convence al inversor es probable que tampoco convenza a los clientes.

Los emprendedores han de calcular el valor de su proyecto y han de saber justificarlo

Es un aspecto crucial. La mayoría de emprendedores no hacen ningún esfuerzo por tratar de ligar su plan de negocio con el valor que argumentan que tiene su empresa. Eso es una mala señal. Los inversores quieren que el emprendedor les justifique y defienda su valor. Aunque no coincidan y lo discutan, ver cómo el emprendedor defiende el tamaño de su mercado, la cuota que pretende conquistar y los márgenes que cree que va a obtener, es un ejercicio esencial para valorar no sólo el negocio sino las personas que vienen a proponerlo y que pretenden llevarlo a cabo.

Han de pedir lo que necesitan y no derrochar el dinero

Los emprendedores han de justificar que piden lo que necesitan para un período y un plan concreto. Ni más ni menos. Pedir más es diluirse y correr el riesgo de derrochar el dinero. Y pedir menos es poner en riesgo la caja y precipitar la ronda siguiente. Pedir el dinero justo es un signo de buen criterio que el inversor aprecia. Aquí no vale, a priori, el “cuanto más me den, mejor”.

Y por último, han de centrarse en los clientes y no en los inversores

A los inversores nos gusta que los emprendedores nos atiendan e informen, pero no nos gusta que sea a costa de olvidarse del mercado y los clientes. Los clientes son lo primero, y el equipo de trabajo. Algunos emprendedores (malos emprendedores) no lo entienden así, y suele traer malas consecuencias, Lo malo es que los inversores nos solemos dar cuenta cuando ya no podemos hacer nada…

 

 

7 de marzo de 2016

Hololens: el futuro de Microsoft

Que Microsoft se está reinventando bajo la batuta de su nuevo CEO es algo conocido. Quizás no es tan conocido que está a punto de lanzar una plataforma de realidad aumentada (hologramas interactuables en 3D; es decir, ciencia ficción) a finales de este mes de marzo. Puede ser el gran bombazo de la nueva Microsoft; el producto que la volverá a poner a la cabeza de la innovación tecnológica.

Puede haber un antes y un después de Hololens, de modo que la nueva plataforma entierre la informática como ahora la conocemos.

Habrá que estar atentos.