Qué papel juegan el crecimiento y el ROIC en la creación de valor
El crecimiento es una vía de creación de valor, sin duda alguna. Pero no lo es en todas las empresas. Ni tampoco lo es en todos los estadios de desarrollo de un negocio.
En las empresas que tienen una tasa baja de rentabilidad sobre los capitales invertidos (ROIC), crecer puede no representar ninguna creación de valor. Incluso puede llegar a destruirlo.
Son las empresas que han alcanzado una alta tasa de ROIC las que están en disposición de aprovechar el crecimiento, si éste se encauza de manera adecuada y en el momento adecuado, cuando la tasa de ROIC está estabilizada y existe un riesgo de que el negocio se estanque si ni se abordan nuevos mercados.
El ROIC sigue una pauta en U en el desarrollo de una empresa.
En la etapa de lanzamiento es normal que se empiece con poco capital, por lo que cuando llega el beneficio, el ROIC es altísimo.
Pero el crecimiento es inevitable, y con él nuevas inversiones, que rebajan el ROIC en paralelo al esfuerzo inversor. Los márgenes se estabilizan a la baja, al posicionarse en marcados más amplios, y en paralelo crece el capital invertido. El ROIC se resiente.
En algún momento se alcanza una velocidad de crucero y una estabilidad, que permite estabilizar las inversiones, y el beneficio, y con él el ROIC, resurgen al alza, hasta alcanzar un determinado nivel de crucero sobre el que gira a largo plazo la rentabilidad de los accionistas de aquel negocio.
Sólo circunstancias especiales lo hacen caer o subir. Subir porque se frenan totalmente las inversiones o porque se encuentra un filón de mercado que catapulta de forma extraordinaria la rentabilidad. Caer porque los beneficios caigan, ya sea por caida del mercado o por haber errado en la estrategia de crecimiento.
Leía hace poco un artículo del McKinsey Quarterly que mostraba las conclusiones de un estudio hecho con 500 compañías cotizadas norteamericanas, en el que se demostraba que las altas tasas de crecimiento no habían creado valor en las mismas salvo que se tratara de empresas con un alto ROIC. Las de bajo ROIC, aunque crecieran no creaban valor.
El artículo también demostraba que a los largo de más de 30 años, las compañías de bajo ROIC no lo mejoraban, y las de alto ROIC lo mantenían, quizás demostrando que el modelo de negocio o la cultura corporativa que asume una empresa la determinan totalmente, para lo bueno o para lo malo, y es muy difícil cambiarlos.





28 de Octubre de 2010 a las 19:59
Muy bueno el artículo.
Aunque si pudiera explicarme mejor el por qué el tener una alta tasa de crecimiento y bajo ROIC no crea valor para la empresa sería genial.
Seguiré leyendo sus artículos,
Saludos,
Edgardo
31 de Octubre de 2010 a las 17:01
Las empresas que tienen una tasa de retorno sobre los capitales invertidos baja, si ésta se llega a situar por debajo del coste de oportunidad del capital para sus accionistas (es decir, de la rentabilidad que éstos podrían obtener de su dinero invirtiéndolo en otras opciones de riesgo similar), no crean valor para sus accionistas, sino que lo destruyen. Para éstos sería más rentable invertir en otra cosa. Invertir en la empresa no interesa. Por tanto estarán dispuestos a desprenderse de sus acciones aunque sea con pérdida. Lo que sea con tal de volver a recuperar el dinero invertido y poder invertirlo en algo realmente interesante.
Eso es así en cualquier empresa, y los empresarios que no actúan así es por desconocimiento o porque se dejan llevar por los sentimientos, ya sea el dolor de desprenderse de una empresa que consideran su obra (o la de sus antepasados) o porque en el seno de la empresa dan cobijo a la familia.
En ese contexto, crecer no arregla las cosas sino que las empeora. Crecer supone hace el pastel más grande, y tener que invertir más. Para nada. Cuanto más grande sea la empresa, si no es rentable desde el punto de vista de la inversión requerida, más difícil será encontrar quien desee comprarla.
3 de Junio de 2011 a las 16:59
Señor Lopez, estoy de acuerdo con su muy claro articulo, me queda una duda, para empresas que tienen como parte de su core inversiones de los que se obtiene dividendos pero que adicionalmente van ganado valor (ej. acciones, inmobiliarios etc.) cuya plusvalia no se ve reflejada en el ROIC (hasta que se venda) ¿como podemos hacer para determinar si esta empresa esta en buen pie para seguir creciendo.
Gracias
4 de Junio de 2011 a las 08:25
Las plusvalías latentes pero no materializadas no se reflejan en el ROIC, porque los beneficios sólo lo son de verdad cuando se materializan, es decir, cuando se tocan. Mientras no pase eso, lo demás se lo lleva el viento.
Por tanto no conviene asentar el crecimiento en meras promesas de plusvalías.
Espero responder a su pregunta.