Apuntes a esta crisis de cambio de siglo (1): ¿Dónde estamos?
Hemos caído por el tobogán del pánico en los mercados financieros por los cinco factores o causas siguientes, que se han sucedido uno tras otro:
- El estallido de la burbuja inmobiliaria en todo el mundo, y en especial en USA y España.
- La drástica caída del valor de los activos inmobiliarios, ha provocado una crisis de capitalización bancaria.
- La crisis de capitalización bancaria ha provocado tanto una crisis de confianza en los bancos como un frenazo drástico del crédito y un alza desaforada del interés interbancario (Euribor, Libor..) que ya fue alentada por las malas perspectivas de inflación debido al alza del petróleo y de las materias primas.
- El frenazo del crédito, unido al traslado de la crisis de confianza a las empresas, y unido al traslado subsiguiente a los consumidores, ha supuesto una caída brusca de la inversión y del consumo.
- La caída de inversión y consumo ha empeorado las perspectivas de futuro en la mayoría de sectores, y ese empeoramiento de expectativas hace pensar que vamos a un período de recesión, con tasas de crecimiento negativas, en la mayoría de países. La interconexión global de las economías hace que solo se libren los países productores de petróleo, e incluso quizás ellos tampoco se libren.
En estos momentos, las cuestiones clave son dos:
1º ¿Será la recesión que prevén los expertos económicos y que descuentan las bolsas, tan grave como se piensa?
2º ¿ Estamos ante un periodo de recesión mundial, que nos obligará a entrar al hospital, que nos curen, pero luego podremos seguir tan panchos, o estamos ante algo más serio, que nos obliga a cambiar estructuralmente, y para el que no vale una cura sino que hay que operar y cambiar a fondo todo el sistema?
Mi respuesta a ambas preguntas es:
NO. La recesión no será tan grave.
No estamos ante una recesión mundial más, con lo más o menos grave que pueda ser, sino ante un reajuste global. De ésta no saldremos con una simple cura, sino que la economía mundial ha de reinventarse. Y ha de hacerlo a todos los niveles:
- social
- político
- fiscal
- sectorial




