Es el momento de dar el relevo a una nueva generación
Creo que estamos viviendo unos momentos de crisis que hacen imprescindible poner en marcha un RELEVO GENERACIONAL en nuestras empresas. Dar paso a una nueva generación de directivos. Los que estén más allá de los 55 años han de dar paso a los que tienen edades entre los 30 y lo 45, quedando los de 45-55 en un interregno.
No quiero decir que el relevo deba ser precipitado de ningún modo, pero el mensaje ha de salir de los Consejos de Administración con claridad meridiana. Un modelo se ha agotado. Un tiempo se ha agotado. Nos lo están diciendo los mercados, la sociedad.
Creo que la vieja generación lo ha hecho fenomenalmente, y hay que despedirla con un aplauso. Pero alargar su “reinado” puede fundir su patrimonio profesional y el de sus empresas. Los tiempos han cambiado, y ahora nos toca a los “seniors” reconocerlo.
Aún les queda (nos queda) un papel a jugar, y creo que es importante. Hay que transmitir nuestra experiencia a los jóvenes. Que no seamos los directivos más adecuados en estos momentos en que hay que relanzar y “reinventar” los negocios no quiere decir que nuetra experiencia y nuestro consejo no pueda ser valioso, al menos durante unos años.
Estoy encontrándome con este fenómeno en algunos de mis clientes, y me ha sorprendido verlo reflejado con tal crudeza en los medios en estos momentos. Por ejemplo con la petición que una parte de sus accionistas hace al presidente de la constructora Sacyr de dejar su puesto. O con las palabras de Ignacio polanco en la reciente junta de accionistas del Grupo Prisa que preside, pidiendo al consejero delegado que impulse “el relevo generacional de nuestros equipos” (acoto de la cita del diario Expansión) en todos los niveles, incluido el mismo consejero delegado.
Ya lo dice el refrán: “Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar”





13 de Diciembre de 2008 a las 12:45
Estimado tocayo,
En líneas generales lo que comentas es normal y necesario en todos los ámbitos de la vida, profesional, cultural, etc.
Pero hay temas que matizar, y las crisis ya sean políticas o económicas nos vienen a demostrar que este cambio generacional ha de hacerse por etapas y bajo tutela de veteranos con “visión de futuro” y que sepan acompañar la experiencia (veterano) con el impulso e iniciativa (joven). Cuando esto no sucede se pueden producir males enormes. La actual crisis financiera es un ejemplo.
En el ámbito económico y financiero esto, si cabe, es más crucial e importante, porque si no nos podemos encontrar con:
Aquellas empresas (profesionales) que se resisten a dar el paso generacional terminan desapareciendo del mercado.
Aquellas empresas (profesionales) donde lo nuevo, experimental predomina. Esta juventud entra “como un elefante en una cacharrería”, no respetando nada y buscando únicamente el lucro/beneficio inmediato.
La actual crisis inmobiliaria y financiera, bajo mi” humilde” opinión, no se ha producido por los veteranos, sino por la ambición desmesurada, el beneficio a corto y sin miramientos de ningún tipo, de la nueva ola de jóvenes educados en escuelas negocios y con escasa experiencia en crisis.
Yo procedo del sector financiero, y actualmente dedico mi actividad a ayudar a las empresas (sector construcción) a adaptarse a la crisis actual para salir de ella, si cave, mejor preparadas. Por este motivo, conozco un poco los dos sectores que actualmente están en profunda crisis y transformación.
Las crisis del sector construcción, siempre se han producido debido a las burbujas que entre unos y otros hemos ido creando con la especulación agresiva. Hace unos meses, estando de director de oficina de una entidad financiera, me llego un constructor pidiéndome condiciones financieras para un determinado dinero, las condiciones que le dí eran las normales para esos importes y me las rechazó diciéndome que esa rentabilidad el la triplicaba invirtiendo en ladrillos. El particular con determinados ahorro, también se ha ido sumando a este tipo de operaciones y por eso por un piso llegan a pedir importes irracionales, teniendo en cuenta el precio inicial y tiempo transcurrido desde su compra.
Pero más grave aún ha sido la política del sector financiero, ante las nuevas políticas comerciales que se estaban implantando por los jóvenes incorporados de otros sectores que veían un beneficio espectacular e inmediato en determinadas operaciones, impulsando una política comercial a corto plazo de captación de ese tipo de negocio: financiaciones superiores a lo normal, financiar sectores con escasos recursos, emisión pagares y colocación inmediata y casi “obligatoria” para los clientes, emisión de productos con contenidos elevados en derivados, etc. etc. Cuando los veteranos (45-55 años), comentábamos la necesidad de respectar los niveles de riesgo, la prudencia, políticas comerciales más centradas en productos tradicionales y riesgos tradicionales……Para estos jóvenes éramos un estorbo, unos profesionales desfasados y había que eliminarlos (prejubilarlos).
Hoy en día más de un alto directivo de determinadas entidades financieras se arrepiente y en el futuro, por como se va agravando la crisis, más se va a arrepentir, por no haber acompasado ese cambio generacional. Te puedo decir que hay entidades financieras que todavía no se han dado cuenta de donde le vienen los problemas y siguen con la misma dinámica. Para estas entidades, si el B. Central y el de España no lo detectan a pronto……. Tendremos en este país, dentro de poco problemas más serios.
Bueno no quiero cansar….Al hilo de tu artículo e creído conveniente hacer estos comentarios. Un saludo.