18 de enero de 2009

¿Dónde están los 300.000 millones de euros del agujero inmobiliario?

Leía el otro día un artículo del profesor Xavier Sala i Martí en el que afirmaba que la deuda bancaria de las inmobiliarias en España ascendía a 300.000 millones de euros. Sin duda es esa una cifra estratosférica que le va a costar digerir a la economía española en general y al sistema bancario español en particular.

Ahora mismo es como si la economía española sufriese un empacho producido por esos millones, del que estamos todos esperando que se cure, a base de purgas y aceite de ricino, para que pueda seguir digiriendo con normalidad la actividad económica: dando crédito a las familias y a las empresas, y alejando el fantasma de las quiebras bancarias y de la recesión económica.

Sala nos recuerda que esa cifra representa un 10% del PIB español, si no me equivoco. Dicho de otro modo, no será fácil curar el empacho.

Pero yo me preguntaba cuando leía el artículo: ¿dónde están esos 300.000 millones?

Si han ido a parar a manos de las empresas inmobiliarias, se deben haber repartido en las finanzas de éstas. ¿En qué?

Aceptemos que la mayoría están en los activos invendidos que dichas inmobiliarias han producido con ese dinero: casas, pisos, locales, naves, solares… Y que dichos activos han perdido o van a perder un tercio de su valor.

Pero vayamos a los costes a los que han hecho frente los promotores, a manos de quien han pasado esos 300.000 millones que ahora se han evaporado o que sólo valen 200.000.

La producción de esos activos ha supuesto pagar por su construcción, y ese dinero ha ido a parar al entramado industrial de la construcción. Vale. Pero todos sabemos que el mayor coste al que ha de hacer 1frente una promoción es el suelo. Probablemente unos 100.000 millones han ido a parar a propietarios de suelo que en los muchos años de vacas gordas se han enriquecido enormemente con la espiral de crecimiento de precio de los solares.

¿Dóne ha ido a parar ese enorme capital?

Sin duda parte de él se ha reinvertido en nuevos solares, y ahora está atrapado en la caída de los precios. Pero otra parte, pongamos que 50.000 millones, ha ido a parar a los bolsillos de alguien que no los ha reinvertido. ¿Qué han hecho con ese dinero?

Comentario: