La productividad es, ante todo, cuestión de estar mentalizado
Nos hartamos de decir que somos un país de baja productividad; y es cierto. Yo creo que, ante todo, somos poco productivos porque no estamos mentalizados para ser productivos en todo lo que hacemos. Los alemanes, por ejemplo, sí que lo están, y por eso son una sociedad productiva.
La mayoría de los españoles no se preocupan de la productividad de lo que hacen. No están educados para eso. En consecuencia, ser más productivo no es algo que la sociedad valore. Al contrario, parece que el ansia por mejorar la productividad sea incluso mal vista entre los españoles. Si no cambiamos eso, nunca alcanzaremos los niveles de productividad de los países lideres en el mundo.
¿Es la España de la siesta y la fiesta, del turismo y los toros, de los funcionarios y el vuelva usted mañana, algo inamovible? ¿Es incompatible con la productividad? Si nos resignamos a que sea así, no nos quejemos de que nuestros sueldos sean inferiores a los de los países occidentales o de que nuestras empresas sucumben ante la competencia exterior, o de que las multinacionales “deslocalizan” las fábricas españolas y aquí nos quedamos para hacer recados…
Sin mejorar nuestra productividad no contaremos nunca nada en este mundo. Los grandes países occidentales son mucho más productivos que nosotros, y los grandes emergentes ya han alcanzado niveles de productividad iguales o mejores que los nuestros.
Hay que mentalizar a los niños desde las escuelas de que deben ser productivos: hacer cada vez más en el mismo tiempo, usar cada vez menos tiempo para hacer las cosas. Hay que enseñarles que perseguir se más productivo es bueno para ellos y es bueno para todos. Y los adultos hemos de empezar a entenderlo y a aplicarlo. ¡Ah! Y no creamos que mejorar la productividad supone un beneficio para las empresas pero no para los trabajadores, porque no es así. La productividad es una batalla que ha de ganar el país, no sólo las empresas.



21 de Junio de 2010 a las 07:07
Qué razón tienes! Empecé a trabajar en el 92 y me cuesta encontrar personas que, además de hacer la tarea, piensen en cómo optimizar su ejecución o, cuanto menos, en cómo reutilizarla a futuro para no volver a dedicar (perder) tiempo en pensarla y ejecutarla de nuevo.
Es una (nueva) concepción de cómo afrontar el trabajo que beneficia a la empresa pero sobre todo al trabajador. Contrario a su sentido, el trabajor acostumbra a sentirse más seguro repitiendo las tareas sin búsqueda de eficiencia alguna porque así se cree más “imprescindible”, y olvida que ser imprecindible es sinónimo de no progreso ni desarrrollo profesional, es decir, menor valor como profesional y más vulnerable al mercado laboral.
En consultoría está muy instaurado (se suele llamar gestión del conocimiento), pero no así en el resto de actividaes empresariales.
Y como bien dices, siendo un problema nacional sólo puede ser atacado y resuelto desde la conciencia / educación personal y, para ello, la formación de nuestros hijos en las escuelas es fundamental.
21 de Junio de 2010 a las 08:47
Estimado Toni:
Pues se trata de que todos insistamos en ello y actuemos en consecuencia. Aunque seamos sólo 2, si sumamos otro y otro y otro… acabaremos cambiando este país.