12 de diciembre de 2010

¿Se inicia un largo ciclo de alza constante de los tipos de interés?

Leo las conclusiones de un informe del McKinsey Global Institute en el que vaticina un período de 20 años, desde ahora, en el que los tipos de interés irán al alza. Las razones que le llevan a pensarlo se fundamenten en que dos factores:

a) Un enorme alza en la demanda de capitales.

Será como consecuencia de las inversiones que se requerirán en las dos próximas décadas para dotar de infraestructuras a los grandes países emergentes (principalmente los BRIC, pero también otros países en todos los continentes, sin olvidarnos de África), como consecuencia del surgimiento económico y la demanda social consecuente que se producirá o ya se está produciendo en todos esos países, capitaneados por la inmensa China, desde luego. Habla de “un ciclo histórico de inversión”. Algo parecido a la reconstrucción que siguió a la Segunda Guerra Mundial. En 20 años, predice que la inversión mundial anual será más del doble de la actual.

b) Un descenso generalizado de la tasa de ahorro.

Tanto en las economías desarrolladas, por causa del envejecimiento de su población, como en las economías emergentes, y sobre todo China, como consecuencia de la “normalización” de sus tasas de ahorro al convertirse en sociedades más “occidentalizadas” y por tanto más arropadas por los servicios públicos (educación, sanidad, jubilación….). Este último es un argumento algo discutible, pero muy interesante.

Si lo que prevén sucede, los tipos de interés tenderán al alza y se mantendrán altos porque se producirá un desajuste entre la demanda y la oferta de capitales, siendo la demanda estimada en las próximas dos décadas paulatinamente superior a la oferta.

Las implicaciones

Las empresas que consuman recursos financieros y basen su modelo de negocio en que éstos sean baratos, verán peligrar sus negocios. Todas las empresas se habrán de asegurar las fuentes de financiación con mucho cuidado, porque viene una época de dinero escaso y caro. Lo contrario de lo que hemos vivido en las décadas pasadas.

Probablemente sean tiempos buenos para la banca, intermediaria en un productdo más valioso que lo que ha sido hasta ahora.

¿Qué consecuencias puede tener en las bolsas? No lo sé, aunque a bote pronto se me ocurren dos antagónicas: puede ser bueno que las empresas deban acudir a la bolsa para financiarse, pero malo que los intereses estén altos, porque habrá inversores que se conformen con el cobro seguro de los cupones, y a las empresas les costará más cara la financiación.

¿Y la inflación? ¿Y el mercado inmobiliario?

Pero, en fin, son efectos muy a largo plazo, que por ahora no deben preocuparnos. ¿O si?

  1. alex dice:

    Y en este escenario me hacen surgir varias dudas, a diferencia del periodo posterior a la recostrucción y la ordenación nacida de Bretton Woods. No dispondremos de fuentes energéticas baratas y abundantes como en el pasado. ¿ Que implicaciones tendrá finalmente sobre el precio del dinero ? realmente podemos asistir a un escenario de altos tipos de interés unido a inflacción creciente debido nuevamente a la dependencia energética. Teniendo en cuenta que en pocas décadas 600 millones de Chinos y casi 500 millones de Indios poseerán un utilitario, espero que lleguemos a tiempo para la reconversión energética progresiva y global. Si realmente llegaramos a tiempo, es de esperar que las necesidades de ahorro e inversión se multipliquen exponencialmente para adaptar las economías a esta nueva realidad energética. Como dice un amigo espero que la fusión nuclear sea toda una realidad a partir de 2020 como parecen anunciar el equipo de científicos internacional del reactor de fusión en pruebas en Francia, ya han conseguido solucionar el gran problema del pasado que era controlar el reactor y sus millones de grados de calor mediante electromagnetismo. Estuvimos casi dos décadas buscando un material suficientemente resistente al calor para contener al reactor, y finalmente no se ha conseguido con ningún material, sino mediante campos electromagnéticos.
    Desde luego las opciones se abren, seamos optimistas.

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