22 de julio de 2016

El marketing en la era digital y las sillas ergonómicas

Alguno de mis lectores se preguntará qué tiene que ver una cosa y otra. Es que esta mañana me ha contactado un empresario que vende sillas ergonómicas por Internet (www.ofisillas.es) para ofrecerme una de sus sillas a cambio de que lo mencionase en este blog. Aparte de sorprenderme positivamente que me hagan ese ofrecimiento, lo he rechazado porque nunca he “cobrado” por escribir un blog. No obstante, me gusta sentirme parte de la nueva era del marketing a través de las redes sociales y ser considerado lo que ahora se llama un influencer. Es decir, un prescriptor de un producto, debido a su prestigio e independencia. Precisamente por la importancia de esa independencia, rechazo cualquier regalo por mencionar a alguien. Yo sólo menciono a quien me parece que merece la pena.

Aún así veis que estoy mencionando a ofisillas. Lo hago por dos razones: porque me ha halagado su propuesta (debo reconocerlo), y porque he entrado en su web y me ha gustado, tanto como está diseñada como las sillas ergonómicas de oficina que vende. Porque hay que reconocer que la calidad de la silla en la que la mayoría de nosotros estamos sentados durante la mayor parte de nuestro horario laboral es un elemento clave en nuestra productividad y en nuestra salud. Podríamos decir que las sillas están algo olvidadas en el ámbito de la mejora de la productividad, y no debieran estarlo, al menos en las tareas de cuello blanco.

En conclusión, que sin querer mencionar a ofisillas, la he acabado mencionando, e incluso animando a mis lectores a echarle una ojeada a su oferta en beneficio de sus espaldas y traseros.

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