31 de julio de 2020

Vergüenza nacional: 56.000 millones para el AVE, 3.700 para Cercanías

No sé si hay alguien que se extrañe de que en España no se tenga confianza en la política y los políticos, o de que en Catalunya la mitad de la población se sienta maltratada por el Estado y se declare independentista. Hoy leo una reseña sobre el gasto público español en infraestructuras ferroviarias en los últimos 30 años.

En lineas de AVE se han gastado unos 56.000 millones de euros. Líneas que tienen una media de uso bajísima. Y el plan pendiente prevé invertir 73.000 millones más. Espero que mis lectores no se mareen con estas cifras, porque realmente son mareantes. Y obscenas, si se me permite.

En el mismo período en las líneas de trenes de Cercanías se han invertido ¡solo uno 3.700 millones! Siendo que los usuarios que utilizan la red de Cercanías son el 90%

Pero, además, de esos magros 3.700 millones, Madrid ha obtenido casi la mitad y Catalunya solo el 17%.

Creo que no hace falta añadir más.

  1. Ferran Pi Roca dice:

    Es una realidad que se ha priorizado el AVE frente a la inversión en Cercanías. Pueden haber muchas razones y aunque en lo económico el AVE no va a ser nunca rentable y el mantenimiento de Cercanías es carísimo, ambos modelos tienen una repercusión social, medioambiental y política que pudieran ser considerados estratégicos.

    Lo pongo en condicional porque me recuerda ese artículo de Theodore Levitt de los sesenta que hablaba de la miopía del Marketing: contaba que los ferrocarriles en Estados Unidos y en otros países habían sido la mejor perla para invertir durante mucho tiempo hasta que sus valores bursátiles llegaron a valer nada, no porque la demanda por el transporte descendiera, o porque esa demanda hubiera sido cumplida por coches y aviones. La razón de la caída del sector era que sus propietarios creían que estaban en el negocio del ferrocarril en vez del negocio del transporte. Tenían una orientación ferroviaria en lugar de transportista. Estaban orientados al producto en lugar de al cliente.

    Dicho esto, ¿cuál es el futuro del transporte de personas? Estamos viendo el triunfo de Tesla; también los nuevos vehículos sin chófer están técnicamente inventados a la espera queden regulados los seguros del sector y las leyes de tránsito (la técnica supera a la normativa); en España además de patinetes tenemos el “Hyperloop” (Zeleros), un tren o cápsula supersónica, inspiración de Elon Musk, que se puede retroalimentar de energía solar, eólica y otros sistemas alternativos.

    ¿Hacia dónde va el transporte que necesitamos? ¿Cómo tomar decisiones estratégicas acertadas que prioricen el interés de las personas dado el enorme volumen de inversión que se requiere? ¿Quién debería tomar estas decisioones?

    Hace años utilizaba el tren de cercanías que iba de Mataró directo al aeropuerto del Prat de Barcelona. La sacaron y tal vez instalarla de nuevo sería una buena alternativa a corto plazo. ¿Lo sería a largo?

Comentario: