Bolsas y mercados financieros

2020: ¿A dónde van los mercados financieros?

Como cada inicio de año, los analistas se preguntan cuáles serán las mejores opciones de inversión en el año que empieza.

En el Financial Times recogen vaticinios de una década de los 20 con rentabilidades de una cartera mixta de renta fija y variable en el entorno del 4%, que serían unos 2 puntos por encima de la inflación.

Uno no puede fiarse del todo de esas profecías a tan largo plazo, pero yo también creo que para apostar por rentabilidades potencialmente superiores habrá que contar en la cartera con activos alternativos. Ya lo he anticipado en algún post reciente.

Yo creo que la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea le vendrá bien a la UE

Estamos todos preocupados por el Brexit, pero yo opino que es mejor solos que mal acompañados, y GB ha sido un mal compañero de viaje en la aventura europea; siempre a desgana y llevando la contraria…

Contrarios al euro, al avance en las instituciones europeas en general, han sido siempre un lastre en una Unión a la que no le faltan los problemas ya sin contar con los británicos, y que debe avanzar en la unión o dejará de tener sentido. O adelante o atrás; no cabe quedarse quietos.

La salida de GB llega en un momento en que la UE ha de dar un salto adelante y avanzar en la unificación (más Unión), y creo que podrá hacerlo mejor sin la rémora de los británicos.

Creo que serán mejores como clientes/proveedores/aliados que como socios. Y todos felices (menos los escoceses, pero ese es otro tema).

El futuro dirá.

Tenemos tipos de interés reales en el entorno de 0 para rato

Leo en Bloomberg que un profesor de Yael (Paul Schmelzing) ha publicado un estudio sobre la evolución de los tipos de interés reales (TdIR) en el mundo en los últimos 600 años;

La tendencia ultrasecular es que los TdIR continúen bajando, situándose en media en el siglo XX entre el 0 y el 3%, ya en los albores del siglo XXI entre el 0 y el 2%.

Si la tendencia sigue igual, probablemente veremos los TdIR en el intervalo 0-1%.

Ese nivel tan bajo de tipos de interés reales tiene, sin duda, muchas implicaciones. Entre ellas penaliza en ahorro, y supone un elemento de apoyo a la igualdad social, algo de lo que no estamos sobrados precisamente en el mundo.

El profesor también se pregunta si los TdIR negativos son una aberración, como a veces hemos afirmado muchos (yo entre ellos), y su respuesta estadística es que NO, porque han existido períodos de TdIR negativos siempre en nuestra historia. De hecho afirma que el período 1983-2008, que ahora viene a denominarse “el Período de la Gran Moderación” fueron 25 años excepcionales, pero los períodos de TdIR negativos son normales y se seguirán dando en el futuro.

Creo que es algo sobre lo que hemos de reflexionar. Los tipos de interés son clave para todas las decisiones económicas que tomamos cada día. No solo los que tenemos hoy, sino sobre todo los que esperamos tener en los siguientes 10, 20 o 50 años. Y lo que defiende el profesor Schmelzing es que estemos preparados para tener tipos muy muy bajos en lo que queda de siglo…

Llega la criptodivisa china: esto ahora va en serio

Se ha hablado mucho de la moneda digital que quiere (o mejor dicho quería) lanzar Facebook: la lybra. Parece que el proyecto no tiene visos de salir adelante. La cuestión principal que la ha frenado es, probablemente, el hecho de que estuviera soportada por una compañía privada, por muy grande e influyente que sea.

Pero ahora parece que la cosa ya va más en serio, como no podía ser de otra manera: los bancos centrales (aquellos que soportan sus propias divisas) han tomado cartas en el asunto y se disponen a lanzar las versiones digitales de sus divisas.

El primer caso del que yo tengo noticia, es el de China (palabras mayores). China parece que tras 5 años de preparación va a lanzar en 2020 el cryptoyuan. Estará soportado por el banco central chino, el Banco del Pueblo; y su desarrollo será seguramente meteórico, gracias al uso extendido del pago digital en el país, gracias a aplicaciones como Alipay o WeChat Pay, que ya tienen cientos de millones de usuarios.

También leo que Singapur tiene un proyecto similar muy avanzado. Y seguro que hay más casos, que yo ahora mismo desconozco.

La llegada de las divisas virtuales supondrá, sin duda, una revolución en el ámbito bancario, financiero e incluso político. Las consecuencias no soy capaz de adivinarlas ahora mismo, pero intuyo que serán muy importantes. Y me imagino que las habrá positivas (eliminación del dinero negro y del blanqueo, por ejemplo), pero también negativas.

Por ejemplo: ¿acabarán con el dinero físico? ¿qué sentido tendrán las reservas de los bancos centrales? ¿cómo se comportarán los precios de las divisas? ¿qué papel jugará la banca privada en todo ello?

Estamos, sin duda, ante el comienzo de una nueva era.

¿Hasta cuándo aguantará esto?

Leo en Bloomberg dos informaciones que me hacen cuestionarme el futuro ante la fragilidad de al menos una parte de la economía norteamericana.

La primera información es que el 12% de las empresas yanquis son lo que se conoce como empresas “zombies”, es decir, que no producen suficiente cash como para hacer frente al servicio de su deuda (intereses y amortizaciones). Ese ratio era el 2% en 1989.

¿Cómo aguantan esas empresas? La explicación más convincente es que sobra el dinero y los tipos de interés son muy bajos. ¿Qué pasará si suben los tipos de interés? Pues lo más probable es que cayeses una detrás de otra.

La segunda información es que casi el 40% de las empresas norteamericanas arrojan un valor neto contable negativo. Es un dato que me ha impresionado. Supongo que a ti, querido lector, también te pasará. En el año 200o ese porcentaje no pasaba del 10%.

¿Por qué es así? Porque cada vez más se valoran los activos intangibles y menos los tangibles. Estamos en un mundo donde las grandes/buenas empresas generan negocio y beneficios con los mínimos activos. Y precisamente eso las hace más valiosas. Hay multitud de ejemplos que entiendo que no hace falta que repita. Se trata de externalización la producción (que exige fábricas y maquinaria), la logística (que exige almacenes y camiones) y, por descontado, optar por alquilar todo lo que se pueda en lugar de comprar. Cuanto menos activo, mejor. Todo el valor proviene de los intangibles, de las expectativas del negocio. La cuestión es: ¿hasta qué punto? Hace poco, en el mundo de las startups, ya hemos asistido a un giro de los inversores pidiendo más visibilidad sobre los resultados, y comprando menos futuro, menos business plan inflados y ampulosos. ¿Llegará esto al mundo de las grandes empresas?

No sé si será pronto o tarde, pero seguro que en algún momento se pondrá freno a este fenómeno, y habrá que estar preparado para ello, apostando un poco más por lo tangible y cercano, y menos por lo intangible y futuro.

Las salidas a la bolsa americana y el concepto de valor

En Estados Unidos son varias las empresas que han salido a bolsa recientemente y han visto sus valores cuestionados por el mercado.

El caso más flagrante es el de WeWork, que no llegó a salir a bolsa porque sus accionistas se dieron cuenta de que iba a ser un fiasco. De los 50.000 millones en que valoraban la empresa antes de la salida a bolsa, se ha quedado en unos 10.000 millones actualmente. ¿Qué justifica esa caída de valor? Pues que las expectativas (el valor son expectativas) que se habían creído los inversores en su momento (entre ellos la gestora japonesa de fondos SoftBank) variaron drásticamente cuando los potenciales inversores escudriñaron con más ahínco sus interioridades. No es el espacio para entrar en ellas. El lector seguro que puede informarse si tiene interés.

En definitiva, su creador vendió unas expectativas a unos inversores que otros no se creyeron.

Pero WeWork no es un casi único, ha pasado más veces. Por ejemplo:

  • Pinterest, que ha pasado de 12.000 a 10.800 millones de dólares
  • Slack, de 17.000 a 12.000
  • Lyft, de 20.500 a algo más de 15.000
  • y la última y muy significativa, Uber, de más de 100.000 a 51.000 millones de dólares, que sigue siendo una cifra enorme, pero un 50% por debajo del valor al que había llegado, y que sin duda ha hecho perder bastante dinero a alguno de sus inversores tanto pre como post salida a bolsa.

Todo esto nos hace pensar que a veces en el mundo del emprendimiento y las startups se olvida el principio básico del valor de una empresa: una empresa vale en función de las expectativas que tenga el comprador de rentabilizar la inversión realizada, comparadas con la rentabilidad que podría obtener en inversiones de riesgo y liquidez similar.

Y muchas de esas empresas, que registran pérdidas y venden expectativas de obtener beneficios en un futuro, exigen de sus compradores un ejercicio de fe que es muy difícil de justificar.

¿Nacionalizar la banca?

Algún partido propone en su programa electoral la creación de un banco público. En concreto la nacionalización de Bankia, creo.

¿Realmente alguien cree que tiene sentido la banca nacionalizada?

En España tuvimos una especie de banca pública que eran las cajas de ahorro, y su hundimiento y consiguiente rescate le va a costar al país del 5% del PIB, más de 58.000 millones de euros. ¿No es prueba suficiente?

Yo defiendo una banca privada bajo una correcta regulación y una estrecha supervisión. Es lo que tenemos ahora, aunque siempre es mejorable.

India: ¿cuánto tardará en explotar?

India es un país con 1.400 millones de habitantes, actualmente igualado a China, pero con un ratio de crecimiento demográfico mucho más alto, en el que se dan desigualdades profundas que más pronto o más tarde van a explotar. El gobierno actual, nacionalista hinduista, no hace nada para que eso no pase, sino al contrario. Un escenario de posible enfrentamiento a Pakistán (ambos potencias nucleares) no es descartable.

¿Qué consecuencias puede tener en la economía mundial un escenario de conflicto en India? ¿Qué flujos migratorios puede provocar?

Estamos hablando de un gigante al que todos queremos tener controlado…

Trump para rato

Desgraciadamente creo que vamos a tener Trump para cuatro años más si algo no lo remedia.

Hace 4 años me atreví a vaticinar que no acabaría su mandato, pero veo que me voy a equivocar, para desgracia de su país y del resto del mundo. Sin duda el mundo debe haber cometido algún pecado del que Dios nos está haciendo pagar la penitencia.

Yo me pregunto: ¿cómo es posible que en un país como los Estados Unidos no surja un candidato (demócrata, lógicamente) que saque a este personaje de la presidencia?

Aunque acabamos de ver un ejemplo similar en Gran Bretaña, donde un individuo como Boris Johnson ha ganado porque su rival (Jeremy Corbyn) realmente no ha dado la talla.

El mundo acabará pagando, más pronto o más tarde, las consecuencias de estos perniciosos políticos.

La Bolsa ha dado hoy un aviso

Las bolsas mundiales han experimentado un importante caída hoy. El IBEX más de un 2%. Se ha debido a un nuevo tweet del insigne Trump insinuando aranceles al acero de Brasil y Argentina.

Hace tiempo que vengo diciendo que los ataques de Trump a los avances del libre comercio global pueden acabar afectándolo estructuralmente, y las consecuencias de ello pueden ser muy negativas. Quizás catastróficas para las bolsas mundiales. Ojalá me equivoque, pero que el mercado está nervioso lo demuestran días como hoy.