Bolsas y mercados financieros

Todos los días un susto… por lo menos

Parece que las bolsas quieran imitar aquel famoso slogan publicitario que nos animaba a comer plátanos canarios: “Todos los días un plátano, por lo menos”. En bolsa se convierte en “Todos los días un susto, por lo menos”. Hoy hemos empezado la semana con la noticia de la detención del presidente de Renault y Nissan, el admirado y aclamado Carlos Ghosn. ¿Qué nos esparará mañana?

Así, claro está, no podemos esperar acabar 2018 decentemente. ¡A ver si llega pronto 2019!

¿Quien está ganando en bolsa este año?

Desde luego no lo ha ganado, al menos hasta ahora, quien ha mantenido una cartera conservadora y ha apostado principalmente por Europa, sino quien ha mantenido una buena posición en EEUU y a poder ser en las grandes tecnológicas, e indirectamente en el dólar.

El diario Expansión de hoy mismo publica un artículo de A.R. que lo corrobora. Las carteras que acumulan una rentabilidad positiva en 2018 invierten con ese sesgo. También en Salud y algunos en small caps españolas. Y en deuda, pero tomando riesgos, principalmente de países emergentes.

En definitiva, un año complicado en el que han acertado quienes han asumido mayores riesgos.

2018, un mal año para las Bolsas

Aún queda un mes y medio para acabar el año, y las bolsas pueden recuperarse algo, pero será difícil que las rentabilidades acaben siendo positivas. Habrá que ir pensando en 2019…

A fecha de hoy, sólo los índices norteamericanos arrojan una rentabilidad positiva: Dow Jones +2,81% y Nasdaq +4,99%. Como se ve, tampoco es para echar cohetes.

Las bolsas europeas están todas en negativo: el Euro Stoxx 50 -9,22%, el DAX alemán -12,21% y el IBEX español -9,83%

Perspectivas bursátiles positivas para las economías emergentes

Leo un informe de Robeco, una firma financiera que sigo y valoro, en el que predicen una evolución positiva de las acciones de países emergentes los dos próximos años. Cuando se refieren a países emergentes, el peso en los índices bursátiles mundiales lo soportan 6 países, por este orden:

  1. China
  2. Korea
  3. Taiwan
  4. India
  5. Sudáfrica
  6. Brasil

Es decir, no es un concepto abstracto, sino que se concreta en estas seis bolsas. De hecho, yo recomiendo invertir, a ser posible, o directamente en estas bolsas o, lo mejor, en un fondo que prime estas seis bolsas.

Las razones que inclinan a Robeco a ser optimista sobre las economías emergentes son tres:

  1. Creen que los países emergentes seguirán creciendo más que los desarrollados y que el diferencial se ampliará.
  2. Estiman que el dólar se debilitará en los dos próximos años, aunque pueda fortalecerse a corto plazo. creen que el impacto en la deuda emergente de una subida de tipos del dólar se compensará con la caída de la moneda.
  3. Defienden que las acciones emergentes en general están baratas con un PER actual de 12, por lo que han de subir.

La verdad es que es una música que me suena bien. Aunque no ocultan los riesgos, de los que hay que ser consciente. Yo por mi parte probablemente aumente mi exposición bursátil a los países emergentes, eminentemente asiáticos. En ello estoy.

Las bolsas anuncian tiempos peores

Están siendo mayoría los analistas que anuncian que estamos ante un final de ciclo bursátil, paralelo a la subida de tipos de interés y al final del largo ciclo de creación de dinero por parte de los bancos centrales. La FED ya está subiendo tipos y drenando liquidez y el BCE empezará a hacerlo en breve.

Los nubarrones viene del oeste y es la bolsa americana la que ya ha tocado techo y se apunta a una bajada en los próximos dos años al menos. La bolsa europea va retrasada y es posible que en 2019 salve los muebles, pero no en 2020.

Es difícil hacer vaticinios en bolsa a largo plazo, pero eso es lo que vengo leyendo a los mejores analistas. Habrá que estar al tanto. Por de pronto los inversores están ya girando sus carteras de renta variable hacia las acciones más defensivas. La bolsa española ya ha empezado a notarlo con la subida de las eléctricas y las reguladas, por ejemplo.

Qué debe hacer el inversor particular. Pues al menos tres cosas: buscar acciones refugio con buenos dividendos, aumentar la liquidez y buscar otros activos ajenos a las bolsas, como por ejemplo los Fondos de Capital Riesgo o los inmuebles.

A la banca le brotan los enanos…

La banca, que hace unos años lo era todo en el mundo corporativo, es ahora un gremio marcado con el estigma de los apestados. Nadie quiere a la banca. Esta semana hemos visto como el gobierno español decidía imponerle  a los bancos el pago del impuesto de Actos Jurídicos Documentados en loa préstamos hipotecarios que concedan, y no contento con eso, decretaba que ese coste no sería un gasto deducible en el Impuesto de Sociedades. El partido del nuevo presidente de México, por su parte, planteaba que a su llegada inminente a la presidencia del país prohibiría las comisiones bancarias.

A todo eso hay que añadir la feroz competencia en un entorno muy duro de bajos tipos de interés al que se suma la entrada en el mercado de servicios bancarios de nuevos competidores, como las telecos, las fintech e incluso las grandes compañías tecnológicas de Internet, con toda su capacidad financiera, tecnológica y comercial.

Me extraña que, al menos en España, los presidentes de los grandes bancos no salgan a dar la cara y, tras aceptar las críticas constructivas y los errores que hayan podido cometer, que seguro que han sido muchos, no reivindiquen su papel imprescindible en cualquier sociedad.

Sin duda la banca tiene mucho que mejorar y ha de reinventarse en profundidad, pero no podemos acusar a los bancos de todos los males.

Por suerte el Tribunal Supremo no atendió a las peticiones insensatas o malintencionadas de que el AJD de las hipotecas debieran pagarlo los bancos de forma retroactiva, porque eso hubiera sido una injusticia sino un enorme problema para la banca, el Estado y para la imagen de España en el mundo económico global.

Bolsa: ¿momento de salir o de entrar?

Cuando las bolsas experimentan bajadas como las que se están dando este mes de octubre, los inversores se preguntan si es momento de salir (porque las cosas van a ir a peor) o de entrar (porque el mercado ha sobrereaccionado a las malas noticias o perspectivas, poniéndose en lo peor, como suele hacer).

Es difícil responder a esa pregunta, pero yo me inclino por la sobrereacción.

Dos ejemplos, de los que hablo hoy en  mi blog www.pacolopez.biz son los casos de China (las bolsas chinas) o del Banco Santander. creo que el mercado está castigándolos en exceso, y que se recuperarán en los próximos meses.

Veremos si tengo razón.

En cualquier caso, si usted tiene valores chinos (normalmente a través de un fondo) o acciones de Banco Santander, no las venda aún. Por si acaso tengo razón, ¿no?

Banco Santander está mejor de lo que la bolsa piensa

La banca no está pasando sus mejores momentos, y menos la española, en estos días en que el Tribunal Supremo ha sembrado la confusión con sus sentencias sobre el pago del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados en relación a las hipotecas, dejando abierta la posibilidad de que la banca deba pagar de forma retroactiva ese impuesto (lo que sería un mazazo para la credibilidad de nuestro país frente a la comunidad empresarial en general y la inversora en particular, aunque el populismo se congratule de la posibilidad de castigar a la banca). La banca está, sin duda, en horas bajas. En especial en España. No ha sabido, ni sabe, venderse como un agente imprescindible del progreso económico.

En ese contexto, Santander, que es la representación personalizada de la banca en España, sufre las consecuencias en su cotización bursátil. Le ayuda a ello que sus beneficios dependan de Brasil, pendiente de unas elecciones, y de UK, pendiente del Brexit.

Pero yo creo que el mercado está sobrevalorando los riesgos, y que el banco está mejor de lo que los inversores piensan.

En los próximos meses lo iremos viendo:

  • El negocio en España, va bien. Al margen de la decisión del Tribunal Supremo sobre los impuestos de las hipotecas. Incluso si fuera contraria a los bancos, Santander sería de los menos perjudicados.
  • Las elecciones en Brasil con mañana, y ahí se acabará la incertidumbre. Además probablemente ganará Bolsonaro. Pero yo creo que aunque no ganase, la incertidumbre acabaría. Haddad lo podría hacer mejor de lo que se piensa.
  • Gran Bretaña: Todos confiamos en que el Brexit encuentre una salida. Parece mentira que nadie presente una solución ingenios apara el problema del Ulster, que es el último obstáculo. Yo creo que se encontrará una solución antes de fin de año.
  • Por último USA, que ha sido un problema para el banco en el pasado, parece que va por buen camino.

Brasil: ¿Haddad o Bolsonaro?

En términos económicos parece que no haya duda: Bolsonaro. Los inversores internacionales prefieren la supuesta ortodoxia del candidato de derechas frente a la heterodoxia del de izquierdas.

Pero, ¿pueden estar equivocándose? Bolsonaro es un político extraño, poco fiable. Él mismo reconoce que no sabe de economía. Los mercados apuestan por su futuro ministro de economía. Pero, ¿le dejará seguir una senda económica correcta?

Quizás la elección de Haddad no fuera tan catastrófica para la economía al fin y al cabo. A veces los políticos de izquierdas son la mejor alternativa para hacer frente a medidas estructurales inaplazables, como es la reforma del sistema de pensiones brasileño. Son medidas impopulares que se aceptan mejor a los políticos con mayor base social.

Una buena resolución de las elecciones brasileñas, y un rumbo adecuado de la economía brasileña con el nuevo gobierno que salga de las elecciones, es una premisa imprescindible si queremos que los mercados financieros recuperen la calma.

China sigue imparable

Yo soy de los que siguen creyendo que en Occidente exageramos cuando penalizamos a las bolsas chinas porque la economía china, por ejemplo porque “sólo” ha crecido en el último trimestre un 6,5%

China ya es un gigante. La segunda economía del mundo. Una tasa de crecimiento del 6,5% para una economía del tamaño de la china es una barbaridad. Estados Unidos (la primera) se mueve alrededor del 2-3% como máximo. Y es lógico. No es lo mismo crecer un 2,5-3,0% cuando eres una economía relativamente pequeña, como la española, que cuando eres un gigante como EEUU. Eso pone en contexto lo destacable del crecimiento chino.

En conclusión, creo que las bolsas chinas seguirán evolucionando positivamente a largo plazo, aunque coyunturalmente los analistas e inversores occidentales les vuelvan la espalda.