BLOG:

Bolsa

31 de Diciembre de 2008

2009: el año de las fusiones-fusiones

Creo que en 2009 se van a activar bastantes fusiones de empresas que en el pasado han acariciado la idea de unirse y no lo han hecho. Como decía en el último post, son los cambios que facilitan las épocas de crisis o al menos de incertidumbre como las actuales.

Porque no estoy oensando en empresas que van mal y que se fusionan para ver de salvarse juntas, porque en muchos casos lo que pasa es que acaban de hundirse juntas, porque lo que va mal no se cambia a menudo porque se haga más grande, sino en empresas que van bien, pero aprovechan el momento para poner en común sus recursos humanos, financieros, comerciales y directivos en general para afrontar con más garantías tanto el momento de incertidumbre actual como el momento de desarrollo que se abrirá después de que salgamos de esta crisis, cosa que ocurrirá en algún momento.

El tamaño importa. Importa en muchos sectores. Los grandes clientes, para las grandes compras y los grandes proyectos confían en proveedores que sean grandes. Que tengan la capacidad humana, técnica y financiera para compartir con ellos los riesgos que suponen siempre esos grandes proyectos.  Podemos estar hablando del desarrollo de un nuevo modelo de coche, la construcción de un avión o un aeropuerto, o la externalización de los sistemas informáticos…

Pensando en grandes empresas pero también en pymes; en empresas cotizadas pero también en grupos familiares.

El avance del año me dará la razón. Y si no, al tiempo…

13 de Diciembre de 2008

Comportamiento de algunos sectores en época de crisis

En esta época de crisis muchos nos preguntamos qué sectores afrontan mejor o peor el futuro. Un estudio hecho en Estados Unidos en las crisis del 90-91 y del 2001-2002, que leo en el McKinsey Quarterly, dice que los sectores que crecieron más en época de crisis fueron:

-        Educación, formación

-        Diarios y revistas (yo añadiría ahora lectura por Internet)

-        Alimentación en casa

Que sufrieron poco los de ocio y entretenimiento y productos para el hogar.

Y que notaron con fuerza la crisis los electrodomésticos, el transporte, los productos de cuidado personal (y los servicios) y sobre todo la alimentación para llevar y los servicios de hostelería.

Son datos de los yanquis, que no podemos trasladar sin más a España o países latinos, pero que dan que pensar.

5 de Diciembre de 2008

Hasta el año que viene no entrar en Bolsa

No creo que diciembre sea aún momento de volver a comprar acciones. El riesgo de recesión global no se disipará –o confirmará- hasta el inicio del próximo año, por lo menos.

Las ventas de la campaña de Navidad en todo el mundo darán una indicación creo que definitiva del estado del enfermo. Si fueran malas, pero dentro de lo previsto, podrían mandar un mensaje positivo que, junto a las medidas de actuación decidida de los gobiernos y las instituciones globales, como el FMI o el G20, y a la asunción del estado precario de la economía mundial, pueden sentar las bases de un horizonte de recuperación.

Es decir, veríamos el final del túnel en el primer trimestre de 2009, y empezaríamos a salir del túnel a partir de 2010.

Yo coincido con la mayoría de analistas que dicen que el primero en salir será los EEUU (en 2010) y luego Europa (en 2010-2011).

De ese análisis concluyo que he de esperar al 1 de enero de 2009 para plantearme seriamente la vuelta a los mercados de renta variable, y que he de empezar a invertir por EEUU, aunque sin descartar Europa a continuación.

La gran duda es si la caída nos llevará a una recesión más profunda de lo que incluso los más pesimistas se imaginan. Ahora estamos en caída libre y eso conlleva un círculo vicioso del que hemos de salir cuanto antes. Cuanto más tardemos de salir de él, peor será la crisis.

El empeño de los gobiernos ha de ser romper ese círculo vicioso, aunque hay quien aboga por dejar caer en caída libre y que sean los propios agentes económicos quienes decidan cuando hay que parar, porque sólo de ese modo la purga surtirá efecto, y haremos verdadera limpieza, que es lo que necesitamos, después de tantos excesos.

La virtud, como siempre, está en medio de ambas posturas. Ojalá purguemos lo suficiente para salir reforzados de ésta, y no volver a los antiguos vicios, pero no tanto que nos deje KO y tardemos muchos años en volver a ser los mismos.

Como siempre, no es nada fácil saber como actuará este monstruo de mil cabezas que se llama economía global, que se llama “mundo”.

5 de Noviembre de 2008

¿Cuándo tocaremos fondo en esta crisis?

Las elecciones norteamericanas ayudarán a disipar parte de la incertidumbre que ataca como un virus a la economía mundial. Se trata, nada más y nada menos que de saber quien va a presidir el país más poderoso del mundo.

No obstante, creo que estamos aún muy lejos de tocar fondo.

En mi modesta opinión, para que toquemos fondo se han de dar tres premisas.

Primero que se resuelva la crisis financiera, y la banca vuelva a la normalidad y se reactive la oferta de crédito. Creo que se está en la senda adecuada, y se alcanzará una cierta normalidad hacia final de año.

Segundo que se toque suelo en la caída del mercado inmobiliario, y se vuelva a activar la compraventa, aunque sea a precios hasta un 40 o 50% por debajo de los precios previos a la crisis. En Estados Unidos ya se anotan signos de recuperación de transacciones, aunque a precios muy rebajados. En España aún estamos lejos. Creo que dentro del primer trimestre o semestre de 2009 podemos tocar suelo en el aspecto inmobiliario. Pongamos que en el segundo semestre se empiece a notar la recuperación.

En cuanto al tercero, es consecuencia de la caída del consumo y la inversión, y la subsiguiente crisis empresarial generalizada que han traído consigo. Las economías de la mayoría de países del mundo ha entrado o está entrando en recesión. España es un caso claro. El crecimiento del PIB es ahora mismo negativo, y existe un consenso generalizado de que será aún peor en 2009. El suelo creo que se tocará en 2010. Y no se sabe a qué nivel puede encontrarse suelo. Será, sin duda, a un nivel bajo, muy bajo.

El panorama, a efectos de expectativas se suele adelantar unos seis meses a la realidad, por lo que quizás se empiece a descontar un futuro mejor hacia mediados de 2009, con la consiguiente recuperación de las bolsas. Quizás las de algunos países empiecen a mejorar en la primera mitad de 2009; la española no creo que lo haga hasta la segunda mitad, en el mejor de los casos.

19 de Octubre de 2008

Apuntes a esta crisis de cambio de siglo (4): ¿Qué hace que se imponga la necesidad de un cambio drástico?

Los modelos de actuación política, social, fiscal y económica del siglo XX se agotan con esta crisis. Se impone cambiarlos, regenerarlos, por unos esquemas innovadores propios del siglo XXI. Adaptados a una realidad que es global, digital, y en la que se diluyen y confunden los conceptos de 1er, 2º y 3er mundo (solo hay un mundo) en la que se imponen los valores del respeto a la persona, de la familia, del tiempo personal y del respeto al medio ambiente, entre otros.

Muchos sectores están asentados en modelos insostenibles: de exceso de capacidad y de propuestas de productos o servicios que no encajan con los nuevos valores. Podemos citar muchos:

  • El sector del automóvil es obvio debe producir menos vehículos, que consuman menos petróleo y contaminen menos.
  • Las líneas aéreas no son sostenibles con la frecuencia de vuelos y los volúmenes de consumo y contaminación actuales.
  • Los paquetes vacacionales a grandes distancias no tienen sentido.
  • Los diarios de papel no tienen sentido.
  • Las inmobiliarias que desarrollan sin respeto por el medio ambiente grandes urbanizaciones en parajes naturales no tienen sentido.

Hay que afrontar el desarrollo de un nuevo modelo:

  • de vida personal, en todas las fases de la vida:
  • de niño
  • de adulto
  • de jubilado
  • de familia (de relaciones interpersonales)
  • de pueblo
  • de estado
  • de sociedad
  • de empresa

Hay que buscar un nuevo equilibrio de la persona, en una sociedad más equilibrada. Las nuevas generaciones no son consumistas, y no se dejan embaucar. Buscan una vida sostenible y equilibrada. El dinero, la acumulación de riqueza, no es su dios. Persiguen tener paz, tiempo para desarrollarse como personas. Prefieren el tiempo al dinero.

Las nuevas empresas van a ser cada vez más virtuales y más globales. Virtuales porque se concentraran en el talento y las competencias clave. Harán una cosa de forma excelente. Externalizarán todo lo que no sea vital a su negocio. Desdeñarán tener edificios, naves, o grandes plantillas. Su foco será hacer bien las cosas y ganar dinero, pero con poco equipo, bien preparado y cohesionado. No se necesitará ser el más grande para ser el líder, y vender un servicio o un producto excelentes. Al contrario, los mamut han pasado a la historia.

Muchos sectores romperán los manuales de hacer negocio que han seguido como sus biblias hasta ahora. Y habrá empresas que se lanzarán a cambiar, aún conscientes del riesgo, y otras que se esconderán en su coraza, temerosas del cambio, negándolo con fuerza hasta que la realidad los venza.

Estamos ante un momento crucial. Gigantes como General Motors están apunto de quebrar. A la vez aparecen fábricas de automóviles totalmente innovadoras patrocinados por Google (¿Google en el automóvil? Pues si). No hay límites. Empieza ahora, de verdad, el siglo XXI.

¡Es el final de los dinosaurios!

 

18 de Octubre de 2008

Apuntes a esta crisis de cambio de siglo (3): Pero esta recesión será especial

 

Creo que ha habido etapas de recesión diferentes en la economía mundial. Unas son de “reforma”, y otras de “ruptura”, si me permiten el símil tomado del lenguaje político.

De las de reforma se sale volviendo un poco a “más de lo mismo”. De las de “ruptura” se sale con un planteamiento radical y estructuralmente diferente al anterior. Creo que esta recesión es de “ruptura”.

Vamos a asistir a un reajuste mundial en el que se van a ver inmersos todas las empresas, de todos los sectores, de todos los países.

Lo interesante será descubrir quienes son los países, sectores y empresas ganadores, y quienes los perdedores.

En este sentido me preocupa que mi país (España) esté entre los ganadores. De hecho creo que corremos un gran riesgo de estar entre los perdedores.

17 de Octubre de 2008

Apuntes a esta crisis de cambio de siglo (2): Por qué soy optimista ante la recesión

 

Porque, si miramos con detenimiento los factores que la han provocado, creo que van a evolucionar positivamente:

 

  1. Los precios de los activos inmobiliarios van a tocar suelo pronto. La caída del interbancario y la recuperación paulatina del crédito van a devolver una demanda incipiente al hasta ahora congelado mercado inmobiliario. Aunque será a precios entre un 20 y un 50% más bajos que los del momento del estallido de la burbuja.
  2. La actuación firme de los gobiernos parece asegurar el retorno de la confianza de los ciudadanos en la banca, e incluso la recapitalización necesaria de los bancos más afectados, aunque sea a costa del erario público. La contrapartida será el aumento del déficit público y de la deuda de la mayoría de los estados.
  3. Los tipos de interés tendrán una suave tendencia a la baja, ante las expectativas de menor crecimiento y de menor inflación, si el petróleo y las materias primas, a corto plazo, moderan sus precios. 
  4. Si se recupera la confianza en el sistema, se vuelve a abrir el grifo del crédito, bajan los tipos, y se modera la inflación, la caída del consumo y la inversión no será tan grave, a medio plazo, como se está temiendo. Aunque ambos seguirán cayendo al menos un par de años, el escenario que se descontaba en el pánico era dantesco, y no llegará a tanto. En conclusión: recesión si. Y durante dos años. Pero no tan grave como han llegado a pensar las bolsas.
16 de Octubre de 2008

Apuntes a esta crisis de cambio de siglo (1): ¿Dónde estamos?

Hemos caído por el tobogán del pánico en los mercados financieros por los cinco factores o causas siguientes, que se han sucedido uno tras otro:

  1. El estallido de la burbuja inmobiliaria en todo el mundo, y en especial en USA y España.
  2. La drástica caída del valor de los activos inmobiliarios, ha provocado una crisis de capitalización bancaria.
  3. La crisis de capitalización bancaria ha provocado tanto una crisis de confianza en los bancos como un frenazo drástico del crédito y un alza desaforada del interés interbancario (Euribor, Libor..) que ya fue alentada por las malas perspectivas de inflación debido al alza del petróleo y de las materias primas.
  4. El frenazo del crédito, unido al traslado de la crisis de confianza a las empresas, y unido al traslado subsiguiente a los consumidores, ha supuesto una caída brusca de la inversión y del consumo.
  5. La caída de inversión y consumo ha empeorado las perspectivas de futuro en la mayoría de sectores, y ese empeoramiento de expectativas hace pensar que vamos a un período de recesión, con tasas de crecimiento negativas, en la mayoría de países. La interconexión global de las economías hace que solo se libren los países productores de petróleo, e incluso quizás ellos tampoco se libren.

En estos momentos, las cuestiones clave son dos:

1º ¿Será la recesión que prevén los expertos económicos y que descuentan las bolsas, tan grave como se piensa?

2º ¿ Estamos ante un periodo de recesión mundial, que nos obligará a entrar al hospital, que nos curen, pero luego podremos seguir tan panchos, o estamos ante algo más serio, que nos obliga a cambiar estructuralmente, y para el que no vale una cura sino que hay que operar y cambiar a fondo todo el sistema?

Mi respuesta a ambas preguntas es:

NO. La recesión no será tan grave.

No estamos ante una recesión mundial más, con lo más o menos grave que pueda ser, sino ante un reajuste global. De ésta no saldremos con una simple cura, sino que la economía mundial ha de reinventarse. Y ha de hacerlo a todos los niveles:

  • social
  • político
  • fiscal
  • sectorial
6 de Octubre de 2008

¿Hay alguien que dude de que estamos padeciendo las consecuencias de la burbuja inmobiliaria que tantos se empeñaban en negar?

La crisis que se ha abalanzado sobre este planeta es la consecuencia de una burbuja inmobiliaria que muchos se empeñaban en negar. Aún recuerdo como decían que “el ladrillo nunca baja”, y como estaban metidos en la espiral de la hipoteca y “el pase”, dándonos lecciones, los más sabidillos, a los demás “pardillos” de lo que había que hacer para forrarse. Y en ese grupo se incluye todo el selecto círculo del ladrillo: especuladores del suelo, promotores, constructores, apis, e incluso ciudadanos de a pie, eso si, más listos que nadie. E incluye también a los bancos. O sería mejor decir a los directivos de los bancos. unos más que otros. Aunque la mayoría de ellos ya empezaron a verle las orejas al lobo hace tiempo. Y sacaron el pie del acelerador, e incluso lo pusieron en el freno hace más de un año.

De aquellos barros se derivaron estos lodos. Y nunca mejor dicho. Estamos metidos en el lodo. Lodo que nos está pringando a todos, y del que en estos momentos cuesta ver la salida.

Todos estamos afectados. De un modo u otro. Todos somos más pobres, porque nuestros ahorros, sea en inmuebles, sea en acciones o fondos, se han encogido. Y lo que es más preocupante, nos tememos que vamos a ser todavía más pobres, porque nuestra posibilidad de ahorrar en el futuro va a ser más remota, si se endurecen las condiciones económicas en general, como casi seguro va a pasar, e incluso si hemos de echar mano de nuestros ahorros, durante un tiempo, para sobrevivir.

Además, en estos momentos, incluso tenemos miedo de que nuestros ahorros no estén seguros, cuando vemos que los propios bancos no se fían entre ellos, y no se prestan en el interbancario, e incluso hay bancos que quiebran, aunque por suerte por ahora todos son extranjeros.

Es decir, un panorama desolador, ante el que no es de extrañar que el ciudadano de a pie este con la moral por los suelos, e incluso pensando en poner sus ahorros en una caja de zapatos bajo la cama. Aunque tampoco se fía de que se lo roben, ahora que el paro y la crisis seguro que aumentan los indices de delincuencia, de por si ya altos.

¿Saben qué? Vamos a callar y a trabajar, y a esperar que las aguas vuelvan a su cauce. ¡Qué remedio nos queda!

29 de Septiembre de 2008

¿Estamos tocando el fondo de las bolsas?

Muchos se lo están preguntando, y yo no voy a ser menos.

En mi opinión queda mucho por llegar después del terremoto inmobiliario que se produjo en Estados Unidos hace ya más de un año, y del terremoto financiero que se localizó recientemente en Wall Street como consecuencia del fraude de las hipotecas basura o “subprime”, pero difícilmente las expectativas van a empeorar.

Creo que en cuanto las perspectivas de un nuevo terremoto, que sería el tercero en poco tiempo, y es poco probable, se disipen, los inversores empezarán a pensar que lo peor, a nivel de expectativas, quizás no de hechos, ya haya pasado. En ese momento los mercados empezarán a repuntar.

Lo harán en dos tramos. El primero será de fuerte alza, porque los precios han bajado mucho en el último año. Después habrá una corrección, y a partir de ahí se retomará una senda de alzas más suaves, en paralelo a la recuperación de los indicadores económicos.

El primer tramo podría producirse dentro de los próximos 6 meses. El segundo será a partir del segundo trimestre de 2009. Los datos de 2008 han sido tan malos en general que en 2009 los porcentajes de mejora serán altos y animarán a los mercados.

La Bolsa es un juego de expectativas. Es como el salto de altura. El listón sube y baja. Si sube, mejora la bolsa; si baja, empeora. Una vez se ha puesto el listón éste se supera, la bolsa sube. Si no se supera, baja.

Así de sencillo.