Bolsas y mercados financieros

El camino imprescindible a la eliminación de los gases de efecto invernadero

Estoy leyendo el reciente libro de Bill Gates sobre el tema. Ya os explicaré que reacciones me suscita. Lo que tengo claro, como cualquiera con sentido común y dotes de observación, es que o la humanidad avanza en serio hacia la eliminación de los gases de efecto invernadero o las consecuencias para la vida humana en la Tierra pueden ser catastróficas.

En esa línea he de reconocer que estoy viendo en estos tiempos lo que me parece por primera vez una reacción serie de lo que conocemos como el establishment, es decir, los que de verdad mueven el mundo: la política y el dinero, que son dos elementos que siempre suelen ir juntos.

Por un lado, la política, como vemos en la portada de los diarios de hoy, liderada por Joe Biden, parece que vuelve a poner el tema en la agenda. Algo es algo, aunque ya sabemos que de los políticos solo podemos esperar promesas, y en especial de China, el gran contaminador mundial.

Y por otro lado, y aquí es donde quería llegar, el dinero. Y debo decir con alegría que estoy viendo que el dinero se está tomando muy en serio el objetivo, apuntado por Gates en su libro, de CERO emisiones de gases de efecto invernadero en 2030.

No sé si es por convencimiento o por interés, pero no me importa, si es así. Quizás es una mezcla de ambas cosas. Lo que está claro es que las empresas se dan cuenta que no solo los gobiernos ya apuntan en esa dirección, sino que sus clientes ya lo exigen, sobre todo los más jóvenes, e incluso sus inversores ya lo piden.

Ojalá este se el inicio de un camino irreversible hacia un mundo más verde y más sostenible. Es un esfuerzo de todos.

El dinero se aleja cada vez más de la renta fija

Las perspectivas de inflación preocupan a los mercados y los gestores están reubicando sus activos en busca de una rentabilidad que les permita superar la inflación.

La inflación va a estar, en el ámbito del dólar, que es la moneda central del sistema financiero, en una horquilla entre el 2 y el 3%. Así lo marca la poderosa FED.

Los bancos centrales van a mantener los tipos de interés negativos a la vez que vigilan que la inflación no se descontrole. A pesar que la recuperación económica postpandemia provocará un aumento destacado del consumo y del PIB, y presionará al alza los precios en todo el mundo. No será una tarea fácil, y el riesgo de que los bancos centrales no tengan éxito existe.

¿Por qué hacen eso? Porque si consiguen un fuerte crecimiento del PIB a la vez que una contención de los tipos de interés, el peso enorme de la Deuda Pública sobre PIB que está conllevando la superación de la Covid-19 se verá reducido paulatinamente en los próximos años, del entorno de 120% mundial al 80%, que es algo más aceptable.

Las consecuencias de todo ello para los inversores es que si quieren una rentabilidad positiva y sobre todo que esté por encima del 2 a 3% de inflación, han de abandonar la renta fija, y sobre todo los bonos soberanos, y acudir a activos de más riesgo (renta variable) y más ilíquidos (activos alternativos). ¡Y han de hacerlo ya!

Es por eso que los activos alternativos ya hay quien dice que han dejado de ser alternativos o marginales, y que en muchas carteras son activos centrales.

Estoy hablando, por ejemplo, de fondos de private equity, private debt, venture capital, real estate, renovables o infraestructuras. Es así donde debe ir el dinero en estos tiempos. Yo predico con el ejemplo.

¿Amazon se sindicaliza? Parece que por ahora, no

Parece que Amazon, el segundo empleador privado de Estados Unidos, está experimentando un proceso imparable de sindicalización en ese país, cuyas consecuencias son por ahora imprevisibles.

Aunque la votación llevada a cabo en una de sus plantas en Estados Unidos rechazó la sindicalización, cuando se produzca, más pronto o más tarde, será algo que tendrá sin duda un impacto en el comercio electrónico que por ahora desconocemos.

¿Se está imponiendo el sentido común en las bolsas?

Tesla cae de $900 a finales de enero a $539 el pasado viernes, un -40%

Parece que algunos inversores se han dado cuenta de lo que es obvio, como venimos diciendo en esta web desde hace tiempo.

¿Es la inflación ya un problema?

Ahora mismo no lo es en la práctica, pero los inversores están ya tomando precauciones por si acaso.

Leo en Expansión que la gestora Pimco sugiere cuatro «refugios» ante la inflación:

  1. Bonos indexados a la inflación
  2. Oro
  3. Materias primas
  4. Inmuebles

La inflación será, sin duda, creo, paulatinamente más alta en los próximos años, la cuestión es a qué ritmo subirá y hasta qué niveles. Nadie lo sabe. Quizás ir tomando medidas, por si acaso, tenga sentido.

Que la crisis de la Covid19 está conduciendo a un entorno de ampliación de la masa monetaria por el volcado masivo de dinero que están haciendo los bancos centrales, y que eso, unido a una recuperación de la demanda mundial post Covid que todos queremos y esperamos, conllevará presiones inflacionistas, creo que nadie lo pone en duda.

Que cada inversor decida.

¿Cuándo caerán las bolsas?

Yo creo que lo harán, aunque suene extraño, cuando se confirme de verdad la salida de la pandemia.

Será entonces cuando los inversores anticiparán que los bancos centrales empezarán a pensar en subir los tipos de interés. No hace falta que empiecen a hacerlo; solo que los inversores piensen que estén empezando a pensar en planteárselo.

La cuestión es: ¿cuando las bolsas caigan, dónde irá el dinero?

Yo creo que a las Small Caps, a los bancos, a acciones con dividendo asegurado, y a inmuebles. Y también a activos alternativos a través de fondos de private equity, Venture capital, infraestructuras o Venture debt. Los más preocupados por la inflación seguirán apostando por el oro.

¿Y la renta fija, los bonos? Pues será mejor abstenerse, salvo de los que sean a interés variable o indexados a la inflación.

¡Que viene el lobo de la inflación!

Se empiezan a sentir voces que alertan de que la inflación está empezando a coger cuerpo, y que puede ser una muy mala noticia para los mercados financieros.

Habrá que estar atentos.

Incluso me pasan una nota diciendo que en la crisis de 1920 de la gripe española fue cuando se pararon los contagios y se superó la crisis cuando se hundieron las bolsas. Como la idea prospere será una profecía autocumplida.

Lo dicho: ¡oído cocina!

¿Se han vuelto locos los inversores?

Recomiendo un artículo de Roberto Casado en el diario Expansión de hoy titulado Cinco señales de desesperación inversora que hacen temer un pinchazo en la bolsa.

Recoge una opinión del Comité de Inversiones de Bank of America en el que vaticinan una corrección del 5-10% por cinco «peligrosas señales de mercado», que conllevan el germen de un caída abrupta:

  1. La revuelta de los foreros, que no se sabe a donde llevará. Y que amenaza con nuevas regulaciones.
  2. El extraño boom en EEUU de las salidas a bolsa de lo que se conoce como Spacs (sociedades que recogen dinero para un futuro proyecto, sin más).
  3. La carrera sin fin del precio del bitcoin y las criptomonedas en general, que no parece que vaya a acabar muy bien.
  4. La subida de las cotizaciones de sectores como el ocio o los restaurantes en EEUU, a pesar de que han salido muy tocados por la pandemia.
  5. El aluvión de dinero a la bolsa china, a pesar de su poca transparencia.

En definitiva, son señales de que los inversores han perdido el norte.

Y esto acabará mal.

Yo también lo pienso. La cuestión es de qué magnitud será la caída.

Del pesimismo ¿excesivo? a augurar la llegada de los alegres años 20

La verdad es que a mi desasosiego, que ya he compartido con mis lectores, se me añade ahora mismo un desconcierto que me parece generalizado sobre si la recuperación va a tardar más de los previsto o no, a la vez que algunos empiezan a pregonar que tras la superación de la pandemia, como ha pasado en otras ocasiones en la historia, llegará un período de esplendor, que ya se compara con los alegres años 20 del siglo pasado.

Acabo de leer en la prensa que todo apunta a que los tratamientos de la enfermedad que se están usando no se prevé que funcionen con las nuevas variantes del virus. Noticia negativa. Pero esta mañana leía un informe de Arcano Economic Research, al que me he suscrito un mes para probarlo, que el pesimismo generalizado es excesivo, porque llegarán las vacunas para todos (en España y en general en los países desarrollados) y el PIB crecerá el 8,5% este año.

Arcano defiende que en el 2º trimestre de 2021 (2T21), con el avance de la vacunación se reducirá la alarma social, en paralelo a la caída en las cifras de fallecidos y hospitalizados. De hecho Arcano apuesta por que España alcanzará la inmunidad de grupo entre junio y julio de este año. De ser así, cree que se podrá recuperar el turismo en el segundo semestre.

Nos animan, en suma, a aprovechar hasta el 2T21 para invertir, y no esperar al segundo semestre en el que la recuperación ya será muy visible.

Ellos, además, apuestan por que en lo que resta de década podamos hablar de los felices 20.

¡Dios los oiga!

El mercado de M&A en empresas de tecnología está más activo que nunca

O al menos eso leo en el informe que presenta la firma norteamericana Corum, que es la principal firma del mundo de asesoramiento a empresarios medianos que quieren vender su empresa de tecnología (solo aconseja a vendedores).

En el informe apuntan a cuáles son las tendencias disruptivas que están buscando los compradores. Vamos “lo que se lleva ahora” o lo que está de moda. Son 10, según ellos, y las separan en fundamentales y funcionales. Las describo a continuación manteniéndolas en inglés. Espero que todos mis lectores las puedan entender y me ofrezco acláralas a quien no las entienda.

Fundamentales:

  1. AI enablement
  2. Actionable analytics (BI & data Science)
  3. Composite commerce (online- offline convergence)
  4. Remote trust
  5. Low-code everywhere (rapid application development)

Funcionales:

  1. Focused IT services
  2. Healthcare continuum
  3. Smart logistics
  4. Regtech systems
  5. Blue collar software

Si alguno de vosotros se plantea invertir en startups, que procure que estén en una de estas modas o tendencias, porque aunque parezca mentira, la posibilidad de hacer un buen negocio está mediatizada por estas modas.

Aunque yo siempre he valorado (qué le voy a hacer, soy lo que en bolsa se llama un “contrarian”) invertir en lo que no está de moda. Además, siempre he defendido que no hay buenos o malos negocios sino buenos o malos gestores.