Bolsas y mercados financieros

¿Es el momento de comprar acciones de Telefónica?

La bolsa está castigando a la teleco española, pero leo en el boletín de la OCU una recomendación de compra basada en sus buenas perspectivas, que hacen que la acción resulte barata.

Ahí lo dejo por si alguien quiere planteárselo.

Además parece que seguirá pagando un jugoso dividendo, una razón más para comprarla.

¿Qué harán las bolsas en 2020?

Es la pregunta del millón de dólares. Pero mi sensación es que las expectativas descontadas en las cotizaciones son tan altas, que cualquier dato o acontecimiento que rompa el consenso las hará caer, y bastante.

Me huelo que algunos ya están moviéndose lentamente hacia los refugios. Y lo hacen así para que no se note mucho y la prudencia se convierta en pánico.

Hay muchos factores que pueden hacer que eso pase:

– Un repunte inesperado de la inflación, como ya está empezando a pasar en China

– Una caída del PIB global más allá de lo previsto

– Un acontecimiento de impacto global inesperado, como una guerra, un atentado o una catástrofe

Cuando algo ha llegado a las nubes, solo le queda espacio por abajo.

Me puedo de equivocar en cuándo vaya a pasar, pero no en que pase, porque pasará seguro. Y no descubro nada nuevo; solo lo verbalizo.

¿Por qué subió la bolsa en el último trimestre de 2019?

Cada vez entiendo menos la bolsa, y eso ha hecho que me vaya alejando de ella. Por ejemplo, ¿por qué subieron en vertical en al último trimestre de 2019 acciones como Ferrovial, Vidrala, Apple, Google o Grifols (por citar solo unas cuantas)? Sinceramente, yo no lo sé. Si alguien quiere iluminarme, lo agradecería.

En el mismo trimestre, por ejemplo, el PIB de la zona euro creció solo un 0,1% respecto al trimestre anterior. Y las perspectivas para 2020 son que crezca por debajo del 1%, a falta de ver el impacto de la crisis del coronavirus.

¿Alguien duda de que Trump será reelegido?

Si alguien se preocupa de mirar mis post del momento en que Donal Trump resultó elegido presidente de los Estados Unidos, verá que vaticiné que no acabaría la legislatura, y mucho menos sería reelegido para un segundo mandato, porque confiaba que un país tan sensato e inteligente se diera cuenta del error cometido. Pero veo que me equivoqué, porque salvo sorpresa mayúscula, la reelección parece segura, porque el país no parece tan inteligente como creía. Y no solo por quienes votan a Trump, sino incluso por el espectáculo bochornoso que está dando la oposición demócrata, incapaz de presentar un candidato con cara y ojos.

Supongo que hay diversas razones para sustentar la reelección de Trump a pesar de su nefasto legado a nivel global, y una de ellas, e importante, es que está arrojando datos económicos excepcionalmente buenos, con una tasa de desempleo mínima y crecimiento sostenido el PIB.

Es un ejemplo de lo que puede suponer para una economía un gobierno “business friendly”. Y, hoy por hoy, en circunstancias normales, la economía pesa mucho en el voto de los ciudadanos.

Las bolsas estarán contentas. El medio ambiente y las relaciones internacionales, no tanto.

La burbuja Tesla

Que Tesla es un fenómeno del siglo XXI, nadie lo discute. Que tiene un gran mérito, tampoco. Y qué decir de su trayectoria bursátil, que parece la de uno de los cohetes que su fundador Elon Musk lanza al espacio con su otra empresa SpaceX…

Pero su cotización actual es insostenible. Representa 3x Ventas, 50x Cash flow y 60x Ebitda. ¡Y sus ventas crecieron «solo» un 14% en 2019!

Si tiene acciones de Tesla con plusvalía, yo le aconsejo que venda ¡YA!

…Aunque sé que muchos no me harán caso…

España: suicidio demográfico

Ha caído en mis manos un informe de Alejandro Macarrón sobre la crisis demográfica que padece España (y Europa) que me ha puesto los pelos de punta.

Actualmente estamos hablando de la crisis climática, que afecta a todo el planeta, pero no nos detenemos tanto a pensar que a nivel europeo y español, el problema más específico y serio que tenemos es la crisis demográfica. La demografía es sin duda nuestro Talón de Aquiles. Puede acabar con España en apenas unas décadas.

La realidad es que hoy en día nacen en España menos niños que los que nacían en los años de la Guerra Civil y la posguerra, ¡cuando teníamos 20 millones de habitantes menos!

Las cifras son francamente preocupantes: en 1976 nacieron 677.000 niños, en 2018 fueron solo 369.000

Eso explica muchas cosas, por ejemplo la España vaciada, o la necesidad perentoria de acoger a una población inmigrante que reequilibre un poco nuestra pirámide poblacional.

Pero no basta con la inmigración. La natalidad ha de recuperarse; ¡no podemos sustituir los niños por mascotas, como muchas parejas están haciendo! Estamos ante una emergencia nacional.

Las consecuencias ya las estamos notando. Problemas como la España vaciada o el déficit de la Seguridad Social o incluso el déficit público, son consecuencia de la crisis demográfica, de que somos ya un país de viejos, y lo seremos mucho más en el futuro, si no hacemos algo y ya.

2020: ¿A dónde van los mercados financieros?

Como cada inicio de año, los analistas se preguntan cuáles serán las mejores opciones de inversión en el año que empieza.

En el Financial Times recogen vaticinios de una década de los 20 con rentabilidades de una cartera mixta de renta fija y variable en el entorno del 4%, que serían unos 2 puntos por encima de la inflación.

Uno no puede fiarse del todo de esas profecías a tan largo plazo, pero yo también creo que para apostar por rentabilidades potencialmente superiores habrá que contar en la cartera con activos alternativos. Ya lo he anticipado en algún post reciente.

Yo creo que la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea le vendrá bien a la UE

Estamos todos preocupados por el Brexit, pero yo opino que es mejor solos que mal acompañados, y GB ha sido un mal compañero de viaje en la aventura europea; siempre a desgana y llevando la contraria…

Contrarios al euro, al avance en las instituciones europeas en general, han sido siempre un lastre en una Unión a la que no le faltan los problemas ya sin contar con los británicos, y que debe avanzar en la unión o dejará de tener sentido. O adelante o atrás; no cabe quedarse quietos.

La salida de GB llega en un momento en que la UE ha de dar un salto adelante y avanzar en la unificación (más Unión), y creo que podrá hacerlo mejor sin la rémora de los británicos.

Creo que serán mejores como clientes/proveedores/aliados que como socios. Y todos felices (menos los escoceses, pero ese es otro tema).

El futuro dirá.

Tenemos tipos de interés reales en el entorno de 0 para rato

Leo en Bloomberg que un profesor de Yael (Paul Schmelzing) ha publicado un estudio sobre la evolución de los tipos de interés reales (TdIR) en el mundo en los últimos 600 años;

La tendencia ultrasecular es que los TdIR continúen bajando, situándose en media en el siglo XX entre el 0 y el 3%, ya en los albores del siglo XXI entre el 0 y el 2%.

Si la tendencia sigue igual, probablemente veremos los TdIR en el intervalo 0-1%.

Ese nivel tan bajo de tipos de interés reales tiene, sin duda, muchas implicaciones. Entre ellas penaliza en ahorro, y supone un elemento de apoyo a la igualdad social, algo de lo que no estamos sobrados precisamente en el mundo.

El profesor también se pregunta si los TdIR negativos son una aberración, como a veces hemos afirmado muchos (yo entre ellos), y su respuesta estadística es que NO, porque han existido períodos de TdIR negativos siempre en nuestra historia. De hecho afirma que el período 1983-2008, que ahora viene a denominarse “el Período de la Gran Moderación” fueron 25 años excepcionales, pero los períodos de TdIR negativos son normales y se seguirán dando en el futuro.

Creo que es algo sobre lo que hemos de reflexionar. Los tipos de interés son clave para todas las decisiones económicas que tomamos cada día. No solo los que tenemos hoy, sino sobre todo los que esperamos tener en los siguientes 10, 20 o 50 años. Y lo que defiende el profesor Schmelzing es que estemos preparados para tener tipos muy muy bajos en lo que queda de siglo…

Llega la criptodivisa china: esto ahora va en serio

Se ha hablado mucho de la moneda digital que quiere (o mejor dicho quería) lanzar Facebook: la lybra. Parece que el proyecto no tiene visos de salir adelante. La cuestión principal que la ha frenado es, probablemente, el hecho de que estuviera soportada por una compañía privada, por muy grande e influyente que sea.

Pero ahora parece que la cosa ya va más en serio, como no podía ser de otra manera: los bancos centrales (aquellos que soportan sus propias divisas) han tomado cartas en el asunto y se disponen a lanzar las versiones digitales de sus divisas.

El primer caso del que yo tengo noticia, es el de China (palabras mayores). China parece que tras 5 años de preparación va a lanzar en 2020 el cryptoyuan. Estará soportado por el banco central chino, el Banco del Pueblo; y su desarrollo será seguramente meteórico, gracias al uso extendido del pago digital en el país, gracias a aplicaciones como Alipay o WeChat Pay, que ya tienen cientos de millones de usuarios.

También leo que Singapur tiene un proyecto similar muy avanzado. Y seguro que hay más casos, que yo ahora mismo desconozco.

La llegada de las divisas virtuales supondrá, sin duda, una revolución en el ámbito bancario, financiero e incluso político. Las consecuencias no soy capaz de adivinarlas ahora mismo, pero intuyo que serán muy importantes. Y me imagino que las habrá positivas (eliminación del dinero negro y del blanqueo, por ejemplo), pero también negativas.

Por ejemplo: ¿acabarán con el dinero físico? ¿qué sentido tendrán las reservas de los bancos centrales? ¿cómo se comportarán los precios de las divisas? ¿qué papel jugará la banca privada en todo ello?

Estamos, sin duda, ante el comienzo de una nueva era.