Bolsas y mercados financieros

¿Acabará Tesla en manos de uno de los grandes del automóvil?

Tesla, la innovadora fabricante de vehículos eléctricos del visionario Elon Musk, está en serias dificultades. Sigue necesitando capital y no es seguro que los inversores financieros estén deseosos de seguir poniendo dinero ante la gigantesca cifra de recursos que la compañía ha engullido desde su fundación.

La cuestión que surge es: ¿quebrará? ¿desaparecerá? Yo creo que la respuesta a ambas preguntas es NO. Especialmente a la segunda de ellas. Tesla o encontrará capital o encontrará un comprador antes de tener que afrontar una quiebra. ¿Quien sería ese comprador? Pues cualquiera de los grandes del automóvil: BMW, Daimler, Toyota, VW o General Motors creo que son los principales candidatos.

Estaremos atentos a los acontecimientos.

2017, el año del ¿y si…? para los inversores en bolsa

2017 ha empezado con cierto buen pie. Además, las previsiones de crecimiento del PIB mundial son optimistas. Se habla de +3,4%, algo por encima del +3,1% registrado en 2016. El optimismo es generalizado. La única duda es de carácter geopolítico. ¿Y si las cosas se tuercen porque las decisiones políticas suponen un freno a ese crecimiento?

Hay muchas razones que pueden llevar a pensar en ello. En Estados Unidos existe un gobierno imprevisible liderado por una persona imprevisible de la que se espera que cometa cualquier barbaridad en cualquier momento. Además, las bolsas están en máximos y se registra una tasa de pleno empleo, lo que conduce a un aumento del consumo y a un alza de la inflación. En Europa el futuro de la Unión Europea se siembra de dudas por el Brexit y los procesos electorales de Holanda, Francia, Alemania y quizás Italia, donde avanza un populismo antieuropeo que reniega de la Unión y del euro. En China se debe producir la reelección de Xi Jinping para un segundo mandato, lo que produce un cierto nerviosismo.

Además, en la vertiente monetaria, el banco central norteamericano, la FED, va a seguir subiendo el tipo de interés de referencia del dólar, al menos 2 veces en 2017, la próxima esta semana. Y a lo largo de 2017 irán creciendo las presiones, sobre todo procedentes de Alemania, para que el BCE acabe con el tipo de referencia 0% para el euro. Y la subida de tipos de interés puede atragantársele a la economía mundial. Sobre todo a los países y compañías más endeudados.

Obviamente, todo eso que acabo de decir puede producir una caída de las bolsas, y probablemente la producirá. No sabemos exactamente cuándo, aunque presumimos que sea entre el 2º y tercer trimestre.

La cuestión es ¿cómo será de grave? y, sobre todo, ¿será algo permanente o pasajero?

Yo me atrevo a apuntar la posibilidad de que sea pasajero, y de que en realidad sea una gran oportunidad de compra, si las peores perspectivas no se confirman. Porque, ¿y si resulta que 2017 es en realidad un año para la esperanza, un año positivo?

Veamos que puede conducir a la esperanza. En EEUU un año de crecimiento y consolidación, tanto del empleo como de los beneficios empresariales, en el que Trump se apacigua o lo apaciguan. Una Europa en la que al verle las orejas al lobo se da un impulso al europeismo y se avanza en el fortalecimiento de las instituciones europeas y del euro. Una China que, espoleada por su gobierno, sigue creciendo a buen ritmo, y hacia finales de año aprueba, en el congreso del partido de septiembre, las medidas estructurales que necesita para asumir su papel de liderazgo económico mundial.

Sé que algún lector me puede tildar de optimista en exceso, pero les pido que reflexionen sobre lo que digo. Aunque parezca mentira, el ser humano se crece ante las adversidades, y pienso que 2017 nos dará una lección en ese sentido.

Veremos.

El próximo martes 14, en El Corte Inglés de Portal de l’Angel en Barcelona, charlamos sobre nuestro libro de bolsa

A las 19.00 charlaremos de bolsa con los lectores del libro 30 acciones para invertir en bolsa en 2017 en la 6ª planta del centro de El Corte Inglés del Portal de l’Angel en Barcelona, en la Sala de Ámbito Cultural.

Te esperamos.

El yuan, ¿protagonista en 2017?

China va a continuar siendo el foco de atención de la economía mundial y en consecuencia de los mercados bursátiles, en 2017. Y en mi opinión lo va a seguir siendo especialmente por la evolución que siga su moneda: el yuan. El gobierno chino está tratando de gestionar el yuan para que su devaluación sea controlada, de manera que permita mantener un ritmo de crecimiento del PIB que sea el resultado de un descenso en el crecimiento de la exportación y un aumento del consumo interno. Los chinos están en lo que podríamos llamar “la 2ª Larga Marcha” (la primera fue la que preconizó Mao Tse Tung hace décadas). Esta es una marcha de cariz económico, que pretende que la economía china disminuya su dependencia de la industria y la aumenten los servicios, disminuya la dependencia de la exportación y aumente el consumo interno, disminuya la dependencia de la industria manufacturera básica y aumente la de valor añadido, disminuya la clase obrera y aumente la clase media, disminuya la importancia del sector público en muchos sectores (en especial en la banca) y aumente el sector privado… y todo ello, por supuesto, sin que cambie el régimen político. Es un reto muy difícil, pero en ello están. De que lo consigan depende la estabilidad de los mercados financieros en el mundo. Y uno de los elementos de regulación clave es el cambio de su divisa respecto al dólar.

Si los inversores chinos (o no chinos) ven peligrar en exceso la cotización, sacarán dinero de China a marchas forzadas, y eso agravará el problema creando un círculo vicioso. El resultado será una importación de inflación al país y mayores dificultades para llevar a cabo la agenda que acabo de describir, porque daría un impulso a corto a la competitividad de la industria manufacturera china, aparte de ser visto como una amenaza por el resto de países, que podrían reaccionar elevando sus restricciones al comercio con china. Es decir, una pesadilla global.

Todo ello, ahora, además está especialmente sensible por la postura negativa de Estados Unidos con Trump, que no olvidemos que es el mayor cliente de China.

Así que, ojo al yuan.

En 2017 se va a hablar mucho de Amazon

Amazon está lanzada. Su cifra de ventas sube meteóricamente, y sus beneficios también. Cada vez se mete en nuevos negocios. Y en muchos de ellos con éxito (en otros no, pero no pasa nada…).

Además, en el ámbito del comercio, está desplegando dos estrategias, en mi opinión claramente ganadoras:

  1. Está abriendo tiendas. Por ejemplo enormes librerías por todo estados Unidos, la más reciente en Nueva York. Yo siempre he defendido (pueden verse mis artículos en este blog) que el futuro es mixto: venta por internet y locales físicos (para enseñar, vender y/o entregar el producto, o recogerlo, en caso de devolución).
  2. Está vendiendo cada vez más cosas con su propia marca. Unos comprándolos a terceros, pero pronto veremos que algunos otros fabricándolos en sus propias fábricas.

El gigante americano va abarcando poco a poco los tres ámbitos: producción, comercialización y servicio, en todo el mundo. Es una compañía global en su máxima expresión.

Amazon vende de todo y pronto hará de todo.

Además, en algún sector, como el editorial o los servicios en cloud, ya es claramente el referente mundial. Mañana lo será en los asistentes domésticos robotizados o en el coche eléctrico autónomo.

Como digo, seguiremos hablando de Amazon en 2017. Quizás por todo eso su acción se está cotizando por las nubes.

¿Será capaz Jeff Bezos de gestionar el gigante ahora que se situa como colaborador y/o competidor de prácticamente empresas de todos los sectores?

Por cierto, Bezos tiene el 17% de una empresa que no tardará mucho en valer 500.000 millones de dólares. Hagan números.

Amazon, una gran empresa, pero ¿quién se atreve a invertir en ella?

Con un precio equivalente a 177 años de beneficios, invertir en Amazon parece una locura. Obviamente hay quien lo hace, por eso ha llegado a ese precio, pero hay que creer mucho en la compañía para hacerlo.

Indudablemente nadie duda ya de su modelo de negocio, del liderazgo global absoluto que ha alcanzado en el negocio del comercio electrónico (quizás sólo discutido por la china Alibaba) y de su incursión exitosa en otras áreas de negocio, como los servicios informáticos y muchos más, lo que le ha hecho alcanzar cifras desorbitadas de facturación (el año 2016 habrá superado de largo los 200.000 millones de dólares) y de capitalización bursátil (ahora mismo está en los 370.000 millones de $), demostrando que la estrategia de su fundador y principal accionista (Jeff Bezos) es acertada, a pesar de las críticas que recibió en el pasado, pero en mi opinión sus beneficios son aún reducidos en relación al precio que pagan por sus acciones.

Está claro que esos beneficios crecerán espectacularmente, pero para llegar a justificar un PER de 177 han de crecer mucho.

Yo creo ser un inversor prudente (como casi todos los que invertimos con nuestros ahorros y no queremos especular) y mi religión me prohibe comprar acciones con un PER mayor de 20, 25 a lo sumo.

¿Influirá el alza de tipos de interés en la bolsa en 2017?

Los tipos de interés del dólar van a subir en 2017. Se da por seguro que la FED los elevará paulatinamente al 1,5% a lo largo del año. Si es así, a igualdad de beneficios previstos, las valoraciones de las acciones cotizadas en las bolsas americanas, y de rebote las bolsas del resto del mundo, tenderán a rebajarse, porque hay una relación directa (matemática) entre alza de tipos y rebaja de valor de las acciones.

O, dicho de otro modo, los ratios PER aceptados por el mercado tenderán a reducirse. es decir, una acción que ahora cotice a PER 17, por ejemplo, de deslizará hacia PER 15.

La cuestión es: ¿es ese alza tan limitada de tipos suficiente para afectar seriamente a la bolsa norteamericana? ¿estará ese factor más que compensado por otros? ¿Llegará a afectar a las bolsas europeas, siendo que no se espera subida de tipos del euro?

Iremos viéndolo.

El dinero foráneo vuelve a la bolsa española

Leo en Expansión que el 80% de las ampliaciones de capital que han realizado las empresas cotizadas españolas en el tercer trimestre de 2016 se han suscrito por extranjeros. España vuelve a verse en positivo. La bolsa española lo agradecerá.

Qué podemos esperar de la economía en 2017

Si la política no aporta mayor incertidumbre y cambios heterodoxos de rumbo, que es algo que podría pasar, ante la oleada de populismo que asola el planeta, 2017 apunta a ser un año tranquilo en el que el crecimiento mundial continuará e incluso aumentará levemente (los analistas vaticinan un 3,2%, algo superior al 3% que se espera para 2016).

¿Qué aportará de nuevo?

Pues principalmente el regreso de la inflación y el cambio de ciclo de los tipos de interés. Eso no quiere decir que se conviertan en un problema, pero sí que empezarán a subir. Se supone que también lo harán los salarios.

¿Y las bolsas? Pues deberían mantenerse sostenidas, si la subida de tipos es lenta y los beneficios empresariales se aguantan bien, como debería ser en Europa y quizás menos en América. Aunque en Estados Unidos la procesión irá por barrios, porque en función de la política que adopte el gobierno norteamericano, habrá sectores y empresas más favorecidos que otros. Esos sí, si se produce un recorte de impuestos de sociedades y se facilita la repatriación de fondos de las grandes multinacionales, la bolsa americana puede experimentar coyunturalmente en cierto boom.

Como siempre habrá que estar atentos.

Trump: ¿bomba de relojería?

Mucho me temo que el nuevo presidente de Estados Unidos llevará a la humanidad a tiempos revueltos. Sus decisiones económicas y sobre todo políticas me hacen temer por una era post-Trump muy dura.

Ojalá me equivoque.

¡Ah! Y supondrá una época gloriosa para China y Rusia, que sin duda nos conducirá a una nueva especie de guerra fría, con dos frentes: China-Rusia por un lado y Estados Unidos-Europa por otro. No es un panorama que me entusiasme.

Y un último vaticinio: yo creo que Trump no acabará su mandato presidencial. Veremos si acierto.