Bolsa

Situación de las bolsas a 1 de junio de 2009

Las bolsas siguen sorprendiendo. Desde Marzo han seguido subiendo, cuando los datos macroeconómicos distan mucho de ser positivos.

Lo que se supone que está descontando el mercado es que ya no se habla de descalabro del sistema financiero (lo que no quiere decir que esté del todo descartado), y que las empresas fuertes están tomando medidas para concentrarse en las actividades rentables, vender activos desaprovechados, reducir deuda y recortar gastos generales. Con ello se supone que podrán sobreponerse a la crisis, y que sus cotizaciones tenderán a subir más que a bajar.

 

Desde el punto de vista de la demanda de valores, los inversores no tienen alternativas de inversión a medio plazo mejores que la bolsa, y el dinero está entrando ya, aunque mucho más está esperando señales más claras.

 

La opinión de la mayoría de analistas es de prudencia, pero la prudencia no paga dividendos cuando se trata de salir de una crisis. Se confunde muy fácil con cobardía, como ya he dicho a menudo.

Es posible que a corto plazo tengamos un bache, pero no puedo quedarme cruzado de manos más tiempo. A medio plazo creo que estará bien invertido. Cada vez me convenzo más que hay que seguir entrando en bolsa, porque creo que a finales de 2009 se normalizarán los mercados, y eso puede conllevar una cierta revalorización en los próximos meses. Estamos en una crisis, y fuerte, a nadie le cabe duda, pero estamos ya en el camino de vuelta a la normalidad. Y lo que se descuenta es que esa normalidad, para algunas firmas, países o industrias, puede ser incluso mejor que el escenario que se deja atrás. Como siempre, acertar las cartas a las que se juega será tan importante como acertar el momento para entrar en el juego.

 

¡Esto es la bolsa, amigos!

Hoy vuelvo a invertir en Bolsa después de 9 meses

Los analistas siguen temerosos de que haya una corrección, pero yo me he decidido a volver a la Bolsa.
Aunque la haya, lo que me inclina a comprar es que estoy muy convencido de que el sentimiento de los inversores ha cambiado, y la pendiente de mercado se ha tornado alcista. Quizás con menor fuerza que en estas últimas semanas, pero me parece que claramente alcista. En el peor de los casos será horizontal, y habrá que esperar a que vuelva a subir. Pero la nave de la economía, que en el último año y medio no ha parado de caer, parece ahora estabilizada, y el aterrizaje, aunque será brusco y está por venir, no nos depara una catástrofe; no nos estrellaremos. Creo que la posibilidad de estrellarse (caer en una depresión global) está claramente descartada.
En ese contexto, hay que entrar ya. Aunque sea poco a poco. De no hacerlo, nos perderemos la recuperación de cotizaciones que se irá produciendo paulatinamente en los próximos dos años, hasta alcanzar la normalidad.
Aunque creo que habrá que ser selectivo y escoger bien por quien apostar, porque esta crisis nos está abriendo a un nuevo orden económico, en el que habrá ganadores y perdedores. Hay que invertir en los primeros y evitar a los segundos.

Las frases de Warren Buffet

La web idealista.com ha hecho una traducción de la carta que este año mandó Warren Buffet a los accionistas de su empresa Berkshire Hathaway. Cada año manda una carta antes de la junta de accionistas. Se ha convertido en un acontecimiento, por lo acertado de sus comentarios sobre los avatares de sus inversiones y de la economía en general. Este año no es una expcepción.

La carta es bastante larga e invito a quien le interese leerla a que se la baje de www.idealista.com

De su lectura he entresacado algunas frases que me han parecido especialmente interesantes:

  • “A finales del año 2008, inversores de todo pelaje estaban desorientados y desangrados, como pajarillos que se hubiesen colado en un partido de badminton”
  • “A la hora de invertir, el pesimismo es tu amigo, y la euforia tu enemigo”
  • “Que la gente tenga casas en propiedad, aunque sea algo deseable, no debe ser el objetivo primordial del país (EEUU)”
  • “Los inversores deberían mostrarse escépticos ante modelos basados en series históricas, desarrollados por una panda de gente que hablan como empollones y usan términos esotéricos del tipo beta, gamma, sigma y demás. Esos modelos suelen impresionar, pero con demasiada frecuencia los inversores olvidan examinar las hipótesis que se esconden tras los símbolos. … cuidado con los frikies y sus fórmulas”
  • “Los inversores han pasado de infravalorar el riesgo a sobrevalorarlo”
  • “Cuando leo las páginas de “advertencias” de las compañías metidas en enredos con instrumentos derivados, lo único que acabo sabiendo es que no sé que es lo que hay en sus carteras (y después me tengo que tomar una aspirina)”

A sus 78 años sigue siendo el “oráculo de Omaha”.

La delgada línea que separa la prudencia de la cobardía

En bolsa son momentos difíciles, porque tengo la impresión de que en estos momentos se puede estar confundiendo la prudencia con la cobardía.

Después de un período de descenso tan acusado de las cotizaciones, el mercado está a la espera de la ansiada recuperación, y hay nerviosismo por no perderse la subida fulgurante que se produce cuando se empieza a ver la luz al final del túnel. Ese es el quid de la cuestión. Pero, a la vez, la prudencia te frena porque quieres evitar precipitarte, porque ni tu ego ni tu patrimonio recibirían muy bien otra caída del 20-25% como las que hemos “gozado” en los últimos meses.

Una parte de ti te dice ¡invierte! ¡sé valiente!, si no lo haces te perderás esa subida, y si te pierdes esa subida languidecerás como un alma en pena a la espera del momento mejor para entrar, sin encontrarlo nunca, o entrarás a precios que ya tengan poco recorrido al alza. Es decir, saldrás de la crisis ¡derrotado!

Otra parte te dice que no lo hagas, que esperes, que la economía está aún en un estado precario y que las señales reales de recuperación son inexistentes. Que el riesgo de que este rally sea un episodio especulativo es muy grande, y que se debe a circunstancias coyunturales, que la crisis es estructural, y que las bolsas no se recuperarán de verdad hasta dentro de unos meses, como mínimo, y eso dando por sentado que lo harán con anticipación a la recuperación económica, que no será hasta al menos bien entrado 2010.

La verdad es que no sé a qué atenerme, y me pregunto si estoy siendo prudente o cobarde. La historia lo dirá. Por lo pronto me siento en mi despacho a leer las noticias del cierre de ayer y de la apertura de los mercado hoy con alzas importantes. Y eso, cuando uno está prácticamente fuera del mercado, duele.

¿Por qué nadie ha demandado a las agencias de rating?

Es algo que no entiendo.

¡Standard & Poor´s no tenía previsto en sus modelos de evaluación de riesgos la posibilidad de que los precios de las casas bajaran!

 Acabo de leerlo en un documento y no me lo podía creer.

 El resultado:

  1. bonos basura apoyados en hipotecas basura fueron calificados AAA y vendidos por todo el mundo.
  2. casi todos los bancos del mundo están cubiertos de “basura financiera”. Y en consecuencia la “basura” nos salpica a todos los terrícolas.

¡Esto ha sido la expansión descontrolada de un virus financiero norteamericano que los “médicos” que debían atajarlo no lo han hecho!

¡Ahora estamos todos en urgencias, y alguno en la UVI!

¿Cuánto tardaremos en recuperarnos, doctor?

Un ejemplo de cómo se perdió el sentido común

Ayer leía en el diario La Vanguardia unas declaraciones de un abogado a propósito de un cliente suyo que había perdido sus ahorros en el caso Madoff. Decía el abogado que su cliente había perdido 400.000 euros que eran “los ahorros de toda su vida” y que lo peor era que se trataba de una inversión apalancada.

Es decir, el caballero en cuestión, como otros muchos, no sólo había invertido todo su patrimonio en una sola posición, sino que esta era un hedge fund, opaco y especulativo, y además había pedido un crédito para poder invertir más. Una mezcla de estupidez y avaricia que me recuerda al timo del toco-mocho.

¿Qué edad tendría el caballero en cuestión? Seguro que ya era mayorcito para saber qué es lo que debía hacer.

La verdad es que obtuvo lo que se merecía. Si le hubiera salido bien, como le salió incomprensiblemente a otros, los demás, los prudentes, nos habría quedado cara de idiotas, como nos quedó en otras muchas ocasiones. Nosotros éramos los tontos, y ellos los listos.

¿Ahora quien es el tonto?

Lo curioso, e inadmisible, es que ahora se les oye pedir “justicia” y “soluciones”.

Yo les digo: -Arreglaros solos, ¿no sois tan listos?

¿Hay que empezar a comprar ya?

Me pide Eleuterio Moreno, un lector de este blog, que me moje y diga si hay que empezar a invertir ya.

Voy a hacerlo: Todavía no. Pero, como decía ayer, hay que estar al acecho. Yo soy un inversor, y aún no he empezado a regresar a la bolsa. Aunque debo aclarar que me refiero a invertir con una visión de medio o largo plazo, al menos a 1 año vista. Me comprometo a anunciarlo aquí cuando yo mismo empiece a comprar de nuevo.

Lo que si que hay que ir haciendo es escoger los valores. Tenerlos escogidos para cuando se piense que ha llegado el momento de empezar a dar órdenes de compra. Yo ya lo he hecho. ¡Ah! Y hay que diversificar. No limitarse a unos pocos títulos y no limitarse a España.

¿Cuándo empezar a comprar en bolsa?

El pasado lunes le decía a un amigo que me estaba planteando empezar a invertir de nuevo en la bolsa. Su respuesta no se hizo esperar: “¿Estás loco?”

Le dije: “Me gusta que me hayas respondido así, porque me confirma que no es un mal momento para empezar a invertir, porque hay que hacerlo precisamente cuando nadie se lo plantea”.

De todas formas, hay que elegir el momento, cuando sea razonable pensar que estamos cerca de tocar fondo, o hemos tocado ya. A mi me parece que han de darse tres factores para invertir:

1. Que la crisis bancaria se pueda dar por encauzada (quizás no por resuelta del todo).

2. Que se escojan empresas de solvencia y solidez contrastada, que no esté en duda su capacidad de superar esta crisis, aunque sea con un impacto en sus resultados.

3. Que se espere a que publiquen sus resultados de 2008 y sus previsiones para 2009 y sucesivos. Creo que serán en general malos, tanto los resultados como las perspectivas, y que los gestores se curarán en salud. Ese puede ser un buen momento para empezar a entrar.

2009: el año de las fusiones-fusiones

Creo que en 2009 se van a activar bastantes fusiones de empresas que en el pasado han acariciado la idea de unirse y no lo han hecho. Como decía en el último post, son los cambios que facilitan las épocas de crisis o al menos de incertidumbre como las actuales.

Porque no estoy oensando en empresas que van mal y que se fusionan para ver de salvarse juntas, porque en muchos casos lo que pasa es que acaban de hundirse juntas, porque lo que va mal no se cambia a menudo porque se haga más grande, sino en empresas que van bien, pero aprovechan el momento para poner en común sus recursos humanos, financieros, comerciales y directivos en general para afrontar con más garantías tanto el momento de incertidumbre actual como el momento de desarrollo que se abrirá después de que salgamos de esta crisis, cosa que ocurrirá en algún momento.

El tamaño importa. Importa en muchos sectores. Los grandes clientes, para las grandes compras y los grandes proyectos confían en proveedores que sean grandes. Que tengan la capacidad humana, técnica y financiera para compartir con ellos los riesgos que suponen siempre esos grandes proyectos.  Podemos estar hablando del desarrollo de un nuevo modelo de coche, la construcción de un avión o un aeropuerto, o la externalización de los sistemas informáticos…

Pensando en grandes empresas pero también en pymes; en empresas cotizadas pero también en grupos familiares.

El avance del año me dará la razón. Y si no, al tiempo…

Comportamiento de algunos sectores en época de crisis

En esta época de crisis muchos nos preguntamos qué sectores afrontan mejor o peor el futuro. Un estudio hecho en Estados Unidos en las crisis del 90-91 y del 2001-2002, que leo en el McKinsey Quarterly, dice que los sectores que crecieron más en época de crisis fueron:

-        Educación, formación

-        Diarios y revistas (yo añadiría ahora lectura por Internet)

-        Alimentación en casa

Que sufrieron poco los de ocio y entretenimiento y productos para el hogar.

Y que notaron con fuerza la crisis los electrodomésticos, el transporte, los productos de cuidado personal (y los servicios) y sobre todo la alimentación para llevar y los servicios de hostelería.

Son datos de los yanquis, que no podemos trasladar sin más a España o países latinos, pero que dan que pensar.