Bolsas y mercados financieros

Abercrombie&Fitch: la caída de un símbolo

La que fue marca de éxito en el pasado, con largas colas en sus tiendas, está en venta, con su cotización por los suelos. Sus gestores no supieron aprovechar el éxito, que ahora se ha demostrado efímero.

Es un caso que debe servir de ejemplo de cómo un negocio debe tener pilares más sólidos que una moda o un momento. Perdurar significa estar continuamente innovando para asentarse no en un capricho pasajero sino en una propuesta de valor permanente. En la 5ª Avenida de Nueva York, Inditex/Zara tiene una de sus mayores tiendas. Mientras la estaban preparando para abrir, las colas de A&F tapaban la fachada de Zara. Ahora le deben estar ofreciendo la empresa por dos duros…

CEOs carismáticos

Leo un artículo de Bloomberg en el que el autor menciona un libro sobre los CEOs carismáticos y que se salen de lo común. Y me pregunto si los inversores se ofuscan con estos CEOs carismáticos.

Dos casos para pensar:

  • Jeff Bezos, CEO de Amazon
  • Elon Musk, CEO de Tesla

Ambos son cuestionados, pero sus compañías son un éxito en la bolsa, a pesar de que sus resultados actuales no lo justifican. Todo es “humo”. Todo es futuro. Todo es confianza en su historia, en su ambiciosa apuesta.

Bezos quiere hacer de Amazon el gran retailer mundial.

Musk quiere que se el líder de la nueva generación de coches eléctricos.

Creo que en ambos casos el valor de sus empresas tiene una  gran dependencia de ellos como personas o personajes. Eso es muy arriesgado para el inversor buen padre de familia.

Veremos cómo acaban estas historias.

Las grandes tendencias actuales en el mundo de la tecnología de la información

Una firma de asesoramiento en fusiones y adquisiciones, Corum, plantea que las 10 grandes tendencias en el mundo de las TIC para 2017 son las siguientes:

  1. La creciente implantación de la Inteligencia Artificial. Muy ligada al big data.
  2. El software que hace posible y amplía los usos del Internet de las Cosas  (IoT, Inteenet of Things)
  3. Los sistemas de visión artificial inteligente, que unen la visión artificial a la inteligencia artificial y al big data)
  4. Todo lo relativo al flujo digital de pagos
  5. La monetización de datos generados por los nuevos sistemas y en especial por el big data
  6. La eclosión de los marketplaces digitales
  7. La compra-venta multicanal
  8. La salud conectada y digitalizada, que permite al profesional y al paciente el acceso a los datos médicos en cualquier momento y lugar
  9. Los servicios de IT especializados y repensados
  10. Todo lo relativo a la seguridad de los datos

Espero que resulte interesante a mis lectores. Al menos da que pensar.

La bolsa pone en su sitio a los unicornios

Una muestra de cómo la valoración de las startups ha llegado a una situación de burbuja es nos la da la constatación de que en los últimos tiempos varios unicornios (empresas que han superado la barrera de los 1.000 millones de dólares (o euros, a estos efectos) con valoraciones desorbitadas en el ámbito privado, han reducido sensiblemente su valoración cuando han salido a bolsa.

Podemos citar bastantes, pero me limitaré a cuatro bastante conocidas:

  • Cloudera
  • Square
  • Box
  • Apptio

Aunque habrá, seguro, más casos en un futuro, todos deseamos que las valoraciones salgan de la dinámica desenfrenada en la que en algunas se han situado. Entre otras cosas porque ello contribuye a la burbuja de valoraciones de startup que llega incluso a nuestro entorno, poniendo en peligro un ecosistema emprendedor-inversor que aún está aquí en una fase de florecimiento.

¿Acabará Tesla en manos de uno de los grandes del automóvil?

Tesla, la innovadora fabricante de vehículos eléctricos del visionario Elon Musk, está en serias dificultades. Sigue necesitando capital y no es seguro que los inversores financieros estén deseosos de seguir poniendo dinero ante la gigantesca cifra de recursos que la compañía ha engullido desde su fundación.

La cuestión que surge es: ¿quebrará? ¿desaparecerá? Yo creo que la respuesta a ambas preguntas es NO. Especialmente a la segunda de ellas. Tesla o encontrará capital o encontrará un comprador antes de tener que afrontar una quiebra. ¿Quien sería ese comprador? Pues cualquiera de los grandes del automóvil: BMW, Daimler, Toyota, VW o General Motors creo que son los principales candidatos.

Estaremos atentos a los acontecimientos.

2017, el año del ¿y si…? para los inversores en bolsa

2017 ha empezado con cierto buen pie. Además, las previsiones de crecimiento del PIB mundial son optimistas. Se habla de +3,4%, algo por encima del +3,1% registrado en 2016. El optimismo es generalizado. La única duda es de carácter geopolítico. ¿Y si las cosas se tuercen porque las decisiones políticas suponen un freno a ese crecimiento?

Hay muchas razones que pueden llevar a pensar en ello. En Estados Unidos existe un gobierno imprevisible liderado por una persona imprevisible de la que se espera que cometa cualquier barbaridad en cualquier momento. Además, las bolsas están en máximos y se registra una tasa de pleno empleo, lo que conduce a un aumento del consumo y a un alza de la inflación. En Europa el futuro de la Unión Europea se siembra de dudas por el Brexit y los procesos electorales de Holanda, Francia, Alemania y quizás Italia, donde avanza un populismo antieuropeo que reniega de la Unión y del euro. En China se debe producir la reelección de Xi Jinping para un segundo mandato, lo que produce un cierto nerviosismo.

Además, en la vertiente monetaria, el banco central norteamericano, la FED, va a seguir subiendo el tipo de interés de referencia del dólar, al menos 2 veces en 2017, la próxima esta semana. Y a lo largo de 2017 irán creciendo las presiones, sobre todo procedentes de Alemania, para que el BCE acabe con el tipo de referencia 0% para el euro. Y la subida de tipos de interés puede atragantársele a la economía mundial. Sobre todo a los países y compañías más endeudados.

Obviamente, todo eso que acabo de decir puede producir una caída de las bolsas, y probablemente la producirá. No sabemos exactamente cuándo, aunque presumimos que sea entre el 2º y tercer trimestre.

La cuestión es ¿cómo será de grave? y, sobre todo, ¿será algo permanente o pasajero?

Yo me atrevo a apuntar la posibilidad de que sea pasajero, y de que en realidad sea una gran oportunidad de compra, si las peores perspectivas no se confirman. Porque, ¿y si resulta que 2017 es en realidad un año para la esperanza, un año positivo?

Veamos que puede conducir a la esperanza. En EEUU un año de crecimiento y consolidación, tanto del empleo como de los beneficios empresariales, en el que Trump se apacigua o lo apaciguan. Una Europa en la que al verle las orejas al lobo se da un impulso al europeismo y se avanza en el fortalecimiento de las instituciones europeas y del euro. Una China que, espoleada por su gobierno, sigue creciendo a buen ritmo, y hacia finales de año aprueba, en el congreso del partido de septiembre, las medidas estructurales que necesita para asumir su papel de liderazgo económico mundial.

Sé que algún lector me puede tildar de optimista en exceso, pero les pido que reflexionen sobre lo que digo. Aunque parezca mentira, el ser humano se crece ante las adversidades, y pienso que 2017 nos dará una lección en ese sentido.

Veremos.

El próximo martes 14, en El Corte Inglés de Portal de l’Angel en Barcelona, charlamos sobre nuestro libro de bolsa

A las 19.00 charlaremos de bolsa con los lectores del libro 30 acciones para invertir en bolsa en 2017 en la 6ª planta del centro de El Corte Inglés del Portal de l’Angel en Barcelona, en la Sala de Ámbito Cultural.

Te esperamos.

El yuan, ¿protagonista en 2017?

China va a continuar siendo el foco de atención de la economía mundial y en consecuencia de los mercados bursátiles, en 2017. Y en mi opinión lo va a seguir siendo especialmente por la evolución que siga su moneda: el yuan. El gobierno chino está tratando de gestionar el yuan para que su devaluación sea controlada, de manera que permita mantener un ritmo de crecimiento del PIB que sea el resultado de un descenso en el crecimiento de la exportación y un aumento del consumo interno. Los chinos están en lo que podríamos llamar “la 2ª Larga Marcha” (la primera fue la que preconizó Mao Tse Tung hace décadas). Esta es una marcha de cariz económico, que pretende que la economía china disminuya su dependencia de la industria y la aumenten los servicios, disminuya la dependencia de la exportación y aumente el consumo interno, disminuya la dependencia de la industria manufacturera básica y aumente la de valor añadido, disminuya la clase obrera y aumente la clase media, disminuya la importancia del sector público en muchos sectores (en especial en la banca) y aumente el sector privado… y todo ello, por supuesto, sin que cambie el régimen político. Es un reto muy difícil, pero en ello están. De que lo consigan depende la estabilidad de los mercados financieros en el mundo. Y uno de los elementos de regulación clave es el cambio de su divisa respecto al dólar.

Si los inversores chinos (o no chinos) ven peligrar en exceso la cotización, sacarán dinero de China a marchas forzadas, y eso agravará el problema creando un círculo vicioso. El resultado será una importación de inflación al país y mayores dificultades para llevar a cabo la agenda que acabo de describir, porque daría un impulso a corto a la competitividad de la industria manufacturera china, aparte de ser visto como una amenaza por el resto de países, que podrían reaccionar elevando sus restricciones al comercio con china. Es decir, una pesadilla global.

Todo ello, ahora, además está especialmente sensible por la postura negativa de Estados Unidos con Trump, que no olvidemos que es el mayor cliente de China.

Así que, ojo al yuan.

En 2017 se va a hablar mucho de Amazon

Amazon está lanzada. Su cifra de ventas sube meteóricamente, y sus beneficios también. Cada vez se mete en nuevos negocios. Y en muchos de ellos con éxito (en otros no, pero no pasa nada…).

Además, en el ámbito del comercio, está desplegando dos estrategias, en mi opinión claramente ganadoras:

  1. Está abriendo tiendas. Por ejemplo enormes librerías por todo estados Unidos, la más reciente en Nueva York. Yo siempre he defendido (pueden verse mis artículos en este blog) que el futuro es mixto: venta por internet y locales físicos (para enseñar, vender y/o entregar el producto, o recogerlo, en caso de devolución).
  2. Está vendiendo cada vez más cosas con su propia marca. Unos comprándolos a terceros, pero pronto veremos que algunos otros fabricándolos en sus propias fábricas.

El gigante americano va abarcando poco a poco los tres ámbitos: producción, comercialización y servicio, en todo el mundo. Es una compañía global en su máxima expresión.

Amazon vende de todo y pronto hará de todo.

Además, en algún sector, como el editorial o los servicios en cloud, ya es claramente el referente mundial. Mañana lo será en los asistentes domésticos robotizados o en el coche eléctrico autónomo.

Como digo, seguiremos hablando de Amazon en 2017. Quizás por todo eso su acción se está cotizando por las nubes.

¿Será capaz Jeff Bezos de gestionar el gigante ahora que se situa como colaborador y/o competidor de prácticamente empresas de todos los sectores?

Por cierto, Bezos tiene el 17% de una empresa que no tardará mucho en valer 500.000 millones de dólares. Hagan números.

Amazon, una gran empresa, pero ¿quién se atreve a invertir en ella?

Con un precio equivalente a 177 años de beneficios, invertir en Amazon parece una locura. Obviamente hay quien lo hace, por eso ha llegado a ese precio, pero hay que creer mucho en la compañía para hacerlo.

Indudablemente nadie duda ya de su modelo de negocio, del liderazgo global absoluto que ha alcanzado en el negocio del comercio electrónico (quizás sólo discutido por la china Alibaba) y de su incursión exitosa en otras áreas de negocio, como los servicios informáticos y muchos más, lo que le ha hecho alcanzar cifras desorbitadas de facturación (el año 2016 habrá superado de largo los 200.000 millones de dólares) y de capitalización bursátil (ahora mismo está en los 370.000 millones de $), demostrando que la estrategia de su fundador y principal accionista (Jeff Bezos) es acertada, a pesar de las críticas que recibió en el pasado, pero en mi opinión sus beneficios son aún reducidos en relación al precio que pagan por sus acciones.

Está claro que esos beneficios crecerán espectacularmente, pero para llegar a justificar un PER de 177 han de crecer mucho.

Yo creo ser un inversor prudente (como casi todos los que invertimos con nuestros ahorros y no queremos especular) y mi religión me prohibe comprar acciones con un PER mayor de 20, 25 a lo sumo.