Contabilidad y fiscalidad

38 millones por un Ferrari GTO clásico

Me parece morboso que un coche llegue a pagarse a esos desorbitados precios. Y en especial en los tiempos actuales.

No quiero pensar que los fondos tengan un origen oscuro, pero es probable que el comprador lo haya hecho desde una compañía off-shore situada en un paraíso fiscal.

En estos casos, además, siempre me pregunto qué impuestos paga el comprador. Quizás menos que muchos ciudadanos de a pie…

¿Es eso justo?

Cómo pasar la primera auditoría

En editorial Libros de Cabecera acabamos de publicar el libro de Marta Grañó Cómo pasar la primera auditoría, un libro esencial para cualquiera empresa que se enfrente por primera vez al escrutinio de los auditores.

En la web de la editorial se puede encontrar más información: http://www.librosdecabecera.com/como-pasar-la-primera-auditoria, e incluso comprar el libro en sus formatos impreso o eBook.

Recomiendo a quienes estén interesados y disponibles que  asistan a la presentación que hará la autora en el Colegio de Censores de Barcelona el próximo 18 de septiembre a las 19.00

¿Cash flow? ¿Pero cuál?

Estoy leyendo un trabajo del insigne profesor Pablo Fernández, del IESE, especialista mundial en valoración de empresas.

El profesor Fernández me hace ver que cuando hablamos de cash flow hemos de aclarar a qué concepto concreto de cash flow nos referimos.

Él me recuerda que hay cuatro conceptos diferentes:

  • Accounting cash flow
  • Equity cash flow
  • Free cash flow
  • Capital cash flow

Accountig cash flow es el beneficio después de impuestos más la cifra de amortizaciones.

Equity cash flow (ECF) es un concepto más complejo, que se obtiene del siguiente modo:

Profit after Tax (PAT)
+ Depreciation and amortization
- Increase in WCR (Working Capital Requirements)
- Principal payments of financial debt
+ Increase in financial debt
- Increase in other assets
- Gross investment in fixed assets
+ Book value of disposals and sold fixed assets
ECF (equity cash flow)

El ECF de un período es el aumento de la tesorería en ese período, antes de pagar dividendos o aumentar o reducir capital.

Free cash flow es el ECF si la empresa no tuviera Deuda. Se calcula así:

Profit after Tax (PAT)
+ Depreciation and amortization
- Increase in WCR (Working Capital Requirements)
- Increase in other assets
- Gross investment in fixed assets
+ Interest (1-T)
+ Book value of disposals and sold fixed assets
FCF (free cash flow)

Por último, Capital cash flow es el capital disponible para accionistas y poseedores de la Deuda.

En definitiva, lo que quiero transmitir a mis lectores, es lo complejo que es el mundo de la valoración de empresas, como nos demuestra en todas sus obras el profesor Fernández. Es por ello que una valoración estrcita y/o compleja de cualquier empresa debe dejarse en manos de auténticos especialistas.

Todos los que hablamos de valoración nos movemos en las fronteras de esta ciencia tan compleja.

 

¿Para qué sirve una auditoria si pasan casos como Pescanova?

Supongo que muchos ciudadanos se hacen esta pregunta. Yo me la hago.

Supongo y espero que BPO, el auditor de Pescanova, deba responder de cuál ha sido su responsabilidad en este fiasco empresarial (uno más en la historia económica de nuestro país).

También, una vez más demuestra que los entramados de sociedades, los grupos complejos con operaciones cruzadas, como era éste, como lo fueron otros tantos que acabaron en escándalos financieros, como la famosa Enron que hundió a Arthur Andersen, deberían ser considerados como «de especial riesgo» en al argot auditor, y deberían ser supervisados con especial énfasis por los reguladores de los mercados bursátiles.

Aprovecho para recomendar a mis lectores el libro Cómo pasar la primera auditoría, de Marta Granyó, recientemente editado por Libros de Cabecera, que toca este y otros interesantes temas alrededor del papel de los auditores. Pueden encontrarlo en www.librosdecabecera.com, y en breve en las principales librerías de España. Y con un decalaje de uno o dos meses, en las de Latinoamérica.

Y usted, ¿sabe cuál es su margen?

Me sigue ocurriendo continuamente. Muchos empresarios no saben cuál es el margen bruto de su negocio. Y por tanto, si los beneficios caen, no saben discriminar entre la parte de esa caída que es consecuencia de que los precios de venta están presionados por la competencia, y que no se pueden trasladar a esos precios los costes directos, y qué parte de la caída es consecuencia de la caída de la actividad, que hace que los costes de estructura estén sobredimensionados.

Aparte del efecto endeudamiento, y del efecto morosidad, que no dejan de ser importantes, sin duda, la empresa debería poder medir con claridad el efecto margen y el efecto actividad a la hora de comparar sus resultados de un año con otro.

El director financiero, el contable, el asesor, basándose en una contabilidad de gestión como Dios manda, deberían poder explicarle al empresario porqué su empresa gana menos, de forma detallada, de manera que entienda las causas del problema. Sólo así podrá al menos intentar solucionarlo.

 

Grandes empresas multinacionales que no pagan impuestos

La verdad es que me cuesta entender por qué las Haciendas Públicas no son mucho más estrictas con este tema y dejan repatriar beneficios y eludir el pago del Impuesto de Sociedades a las empresas que operan en sus territorios. Es algo que pasa en todos los países y que realmente no tiene sentido. Parece que ahora se están poniendo las pilas ante la presión de la opinión pública y de los medios de comunicación.

De Suiza a Singapur, pero teóricamente sin que sea una fiscalidad opaca

Singapur se está convirtiendo en la plaza de moda entre los paraísos fiscales desplazando poco a poco a Suiza y otros centros del eufemísticamente llamado offshore banking.

Recojo de una web de servicios financieros el siguiente texto que nos explica cómo Singapur es la mejor opción en estos tiempos en los que «el secreto bancario ya no es lo que era…»:

Singapore now has the world’s highest density of wealthy people – over 150,000 high-net-worth individuals (HNWIs) worth more than $1million by the end of last year – according to new figures by financial consultant Wealth Insight, which even predicts that Singapore could surpass Switzerland as the world’s largest offshore financial centre by 2015.

This will be fuelled by HNWI growth in the Asia-Pacific region but also by global clients moving their offshore funds from other financial centres to Singapore as offshore banking comes under increasing pressure due to the ever stricter operational procedures being introduced by governments in Europe and North America.

Switzerland held $2.8 trillion at the end of 2011 – representing 34% of the estimated $8.3 trillion offshore wealth – making it the single largest such jurisdiction. The UK and Channel Islands were the second largest offshore market, with $1.8 trillion of assets, followed by the Caribbean and Panama with $800 billion, Singapore $550 billion, Luxembourg $350 billion, Hong Kong $250 billion and “other offshore” $1.6 trillion.

Switzerland’s historical bank secrecy has come under relentless international pressure from governments trying to halt an exodus of tax revenues. Many Swiss banks no longer provide offshore banking and Switzerland has now signed a number of bilateral tax information agreements with other countries. On top of this, Swiss banks could see assets from Western European clients fall by more than 25% by 2014 because of the so-called “Rubiks” deals to tax undeclared accounts but not disclose customer identities.

The impact from any shift in its status will be significant: more than 80% of funds held in Switzerland are owned by foreign clients and the perception is that Swiss banks have themselves decided Singapore is the new place to do business and are setting up operations there.

With personal income tax rates that top out at 20%, a corporate tax rate of only 17% and no capital gains tax, Singapore has much to offer international investors. In the first decade of this century total assets managed by the Singapore’s wealth management and private banking sector increased 11-fold. Much of the recent inflows reflect the growing number of Asian millionaires, the region’s strong growth and the desire of foreign investors to get exposure to Asian growth. But, it is also increasingly clear that Singapore does not want to become a magnet for tax evaders.

As cash-strapped Western governments increase their efforts to improve tax collection, Singapore has faced accusations that some of the funds flowing in may be illicit and is now determined to show that it will not tolerate tax evasion. Over the past three years, Singapore has revised half of its 70 tax treaties with other countries to make it easier to exchange information on potential tax evasion. Starting next year, bankers who help clients evade taxes will also risk ending up in court on money laundering charges. In September, the Monetary Authority of Singapore said the new rules were part of “efforts to protect the integrity and reputation of Singapore as a trusted international financial centre.”

So it would be a mistake for anyone to see Singapore as a «soft touch» that will serve as a new safe haven for undisclosed assets. Any wealth holding strategy that relies in any way on confidentiality or bank secrecy cannot be classified as genuine and never has been. What is now clear, if it wasn’t before, is that tax evaders will get caught.

Anyone who has set up an offshore company or trust will be familiar with the amount of “due diligence” paperwork required by the service provider. As a matter of law the Corporate Service Provider (CSP) must confirm your identity, residential address, source of funds and fully understand the intended business of the structure. Normally that requires you to provide a certified copy of your passport, an original utility bill or bank statement, documentation proving the source of funds injected into the structure and a detailed explanation of the business to be undertaken.

Service companies can provide you with nominee shareholders and professional directors, trustees, dummy settlors or whatever – but they must still correctly identify the beneficial owners of a company and the “client” and beneficiaries of any trust. This information must either be lodged with the offshore agent who forms the structure or under certain circumstances the firm can instead undertake to provide the information upon request.

That’s the way it is, or will be very shortly. There is no confidentiality offshore any more. Anyone who has made or is thinking of making arrangements offshore which they wouldn’t want revealed or wouldn’t stand up to scrutiny, should think again and seek advice. However if taxpayers have genuine cross-border economic interests, offshore centres provide stable, user-friendly and well-regulated platforms for international investment and it should be possible to use structures that are fully transparent and compliant and still save taxes and protect assets.

In the modern era, all nations permit their taxpayers to defer taxes through the use of pension and insurance-related products or charitable structures. Such schemes are approved, fully compliant and legitimately form part of sophisticated tax planning. Where there is an underlying family business, the scope for tax deferral can often be far greater.

If you live in Singapore and intend to stay, it is unlikely that you are using offshore accounts to avoid or evade taxes. If, however, you intend moving back to your home country in the future then this will all become very relevant and you had better make sure your affairs are compliant and legal. Hoping your new home tax authority will not find out would be rash in the extreme. They can and increasingly they are. They can legitimately request information under the many bilateral agreements or, as we are increasingly seeing, whistleblowers are stealing the information and handing it over in return for large rewards.

The children of wealthy families may also be facing potentially embarrassing tax demands if they inherit undeclared funds from their parents. Hiding assets and incorrect reporting have never been a good idea. It might seem an easy way to avoid tax but ultimately it may cost far more than is saved in terms of interest, penalties – even your liberty. If you don’t want to leave a legacy of problems for the younger generation, or live in fear of getting caught yourself, you should seek proper advice and get your affairs in order. It almost always the case that there will be a way to defer or avoid taxes in a legal and compliant way but specialist advice will be needed to achieve this. It may cost but it will a lot cheaper in the long run. The days of hiding money in secret accounts are well and truly over.

Singapore is now proper wealth management centre where advice can be obtained and proper legally compliant tax structures can be put in placed and managed. An appropriate corporate structure combined with Singapore banking would be the way to go forward in this new world where bank secrecy as it once was no longer exists.

Patriotismo fiscal

En este estado de guerra contra la evasión fiscal, los patriotas son aquellos que declaramos nuestras actividades económicas y pagamos nuestros impuestos. Y no valen excusas. Lo siento.

Hemos de luchar por mejorar nuestro sistema político y fiscal, si. Pero que ese sistema no sea perfecto no es excusa para que no paguemos nuestros impuestos. Nunca, pero menos ahora.

Leo que Italia ha declarado la guerra contra la evasión fiscal. En gran parte es esa batalla perdida la que ha puesto a Grecia, Italia o España contra las cuerdas.

¿Dos contabilidades? No, una y bien hecha.

Veo continuamente empresas en sus primeros estadios (pymes y startups) que no tienen una idea clara de cuáles son sus beneficios, que no llevan una contabilidad mínimamente rigurosa desde el punto de vista del control de sus resultados.

¿Por qué pasa eso? Porque los gestores suelen dejar la contabilidad en manos de una gestoría, que se preocupa sólo de cumplir el trámite fiscal. En paralelo los gestores suelen llevar un intento de control de las ventas y los principales costes, que no suele ser riguroso.

En conclusión: trabajo duplicado para no conseguir nada. La empresa gasta más de lo necesario (considerando el tiempo perdido en hacer contabilidad de aficionado por parte de los gestores) y no tiene una idea clara y rigurosa de sus resultados y sus finanzas.

¿Que hay que hacer? Plantear el control contable de forma adecuada y acorde a las necesidades de gestión, llevar una sola contabilidad, a la vez fiscal y económica, y a poder ser ligada a la facturación, y ponerlo todo en manos de gente experta (lo caro es barato) y de sistemas válidos de gestión.

Las pymes y startups pueden conseguir que su gestión administrativa sea excelente y barata. Hay firmas que lo hacen posible.

Empresarios sin rumbo

«No sé donde estoy» es una frase típica de más de un empresario. Suelen decirla cuando las cosas se ponen mal y sus márgenes se estrechan o sus ventas se reducen.

Sólo se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena, como dice el dicho.

Es penoso que los empresarios se acuerden de la contabilidad y del control económico y financiero sólo cuando las cosas están muy deterioradas. Es como si un piloto prescindiese de los controles de a bordo por innecesarios cuando despega, y sólo se acordase de ellos cuando debiese aterrizar. No sería extraño que el aterrizaje no fuese muy plácido.

Las empresas requieren de un control adecuado de su evolución económica y financiera para ser gestionadas adecuadamente, tanto en tiempos de bonanza como de turbulencias.