COVID19

¿Bendito COVID19? (I)

Nadie duda de que la Covid19 ha sido una maldición para el mundo en este aciago 2020. Pero ya he comentado en algún post reciente que hay que buscar lo positivo entre lo negativo, y la Covid también nos traerá cosas positivas; básicamente porque va a acelerar cambios que quizás no eran posible antes y que el uso de las tecnologías de comunicación a distancia nos permite abordar ahora.

Me planteo empezar una serie de post con el mismo título sobre aquello que esté viendo o escuchando que puede ser un cambio positivo que nos traerá el coronavirus.

El primero de la serie lo he oido hoy en un webinar de la escuela de negocios ESADE y es el siguiente:

Va a permitir a las universidades y escuelas de negocios pasar a dar las clases magistrales (hasta ahora presenciales en auditorios abigarrados) a través de Internet, sin desplazarse, cada uno en casa, e incluso con posibilidad de seguirla en el momento que le sea más cómodo al alumno. Ello supondrá que el mejor profesor dará su clase (online o grabada) para todos los alumnos del mundo que estén matriculados, que la podrán seguir cuando les vaya bien. E incluso repetirla cuando quieran para fijar mejor los conceptos tratados.

¿Acabará eso con las clases presenciales? No. Las clases magistrales se complementarán con clases individuales, o más probablemente con clases de profundización o prácticas en grupos reducidos, impartidas quizás por profesores de un perfil diferente al del gran maestro, pero más participativas.

¿No es un gran avance en el modelo de formación universitaria?

UBS es optimista sobre la economía y los mercados

Acabo de asistir a una video presentación del banco suizo UBS sobre las perspectivas de la economía y los mercados que me ha sorprendido positivamente por lo optimista que ha sido.

Creen que en 2021 se recuperará la movilidad plena, que la recuperación económica ya se ha iniciado, al margen de que a corto plazo queden incógnitas políticas por resolver, como las elecciones norteamericanas o el Brexit. Aunque son optimistas también respecto a ambas, porque creen que le irá bien a la economía gane quien gane, y que el Brexit se resolverá en noviembre. Ambas cosas serán un impulso para las bolsas, según ellos.

En 2022 ven sin duda que el PIB mundial se habrá recuperado, con Asia por delante, eso sí.

Y son muy optimistas respecto al futuro de las bolsas, que no consideran caras, porque creen que los bajos tipos de interés y las expectativas de crecimiento de los beneficios empresariales dan margen a la mejora de los actuales valores.

Toda una música celestial para los inversores. Dios los oiga.

¿Conseguirá la COVID19 que por fin se racionalice el alquiler turístico?

El alquiler turístico, en mi opinión, ha hecho más mal que bien a las grandes ciudades. Ha contribuido al turismo de juerga y borrachera, para mal de los vecinos, y ha encarecido el precio de las viviendas y los alquileres residenciales. Incluso ha contribuido a gentrificar los centros históricos.

Ahora con la crisis del turismo que arrastra el coronavirus, el alquiler turístico está en crisis. Los ratios de ocupación son mínimos, y la rentabilidad que proporcionan a sus propietarios es inferior a la del alquiler residencial, por lo que muchos de ellos están pasando al alquiler residencial.

Leo en la revista OCU Inversiones (nº 82 de septiembre 2020) que en Barcelona se puede obtener una rentabilidad media del +3,9% con alquiler residencial y solo del 2,1% del turístico (con una ocupación del 25%). Y lo mismo ocurre en Madrid (2,5% y 1,6%, respectivamente).

¿Supondrá eso un paso positivo hacia la normalización futura del turismo urbano y contribuirá a la racionalización de los precios de las viviendas?

Ojalá. Quizás sea uno de los efectos positivos de este maldito virus.

EL «pequeño» problema de la Covid y el GRAN problema del Cambio Climático

La Covid-19 no acabará con el mundo, pero el Cambio Climático sí que puede hacerlo. Es así de terrible. Y pasará irremisiblemente si no hacemos nada y seguimos viviendo y contaminando (aire, agua, tierra…) como ahora mismo lo estamos haciendo.

Un cambio radical de hábitos de vida es (nunca mejor dicho) vital.

La economía debe contribuir a que ese cambio sea posible. Y las empresas y los inversores pueden ayudar y a la vez incluso beneficiarse de ello, invirtiendo sus recursos a favor de ese cambio necesario.

Las consecuencias que todo ello va a tener en la mayoría de sectores (venimos diciéndolo hace mucho tiempo) son enormes. Y ya no hay excusas. La Covid-19 nos ha hecho pensar que efectivamente no somos todopoderosos, y que la naturaleza puede hartarse de nosotros. Y aunque aún existan insensatos que lo nieguen, estamos matando a la Tierra y en consecuencia nos estamos matando a nosotros mismos. Y sin los seres humanos no hay economía y no hay nada.

Todo y todos ha de orientarse a partir de ahora al respeto de la Tierra. Tomemos nota.

Los agricultores pasan la crisis de la Covid19 cada dos por tres, y ya no se quejan

Hoy estaba hablando de la crisis que supone el coronavirus con un agricultor. Hablábamos de la crisis del sector hotelero, de cómo van a tener un año de vacas flacas. Cuál ha sido mi sorpresa cuando me ha hecho ver que la agricultura pasa años de vacas flacas cada dos por tres. Años en los que el negocio cae en picado y no da nada o prácticamente nada. Al contrario, hay que hacer frente a gastos ineludibles con las consiguientes pérdidas.

– Es algo habitual a lo que los agricultores estamos acostumbrados. El problema es que los hoteleros están acostumbrados a ganar siempre, y les viene de nuevo. Por eso no me dan ninguna pena -me decía.

Y sabe de qué habla. La próxima cosecha de almendras será catastrófica, debido a las bajas temperaturas que mataron el fruto. Y la de oliva será reducida y se venderá a precios de derribo. En definitiva, un año tan malo o peor que el de los hoteleros con la Covid. Y ya no se quejan, porque han agotado sus quejas. Y eso que tienen más razón, probablemente, que los hoteleros.

No digo que el sector hotelero no necesite ayuda, pero sin duda han ganado mucho más que los agricultores y tienen más recursos (acumulados de muchos años de beneficios). No tendría sentido que recibieran más quienes tienen más, si es que han de recibir algo.

¿Dónde está el dinero que han ganado los empresarios hoteleros durante tantos años de records turísticos? Los buenos empresarios (como hacen los buenos agricultores, en su modesta medida) han debido ahorrar un capital para hacer frente a tiempos difíciles, como estos.

¡Ah! Y si esta pandemia ha demostrado algo es que de la alimentación no podemos prescindir. Si los sanitarios, los policías y los militares son trabajadores esenciales, los agricultores y ganaderos, ¿qué son?

Detrás de la COVID viene la Deuda

El impacto de la COVID19 en las cuentas públicas va a ser enorme, generando déficits desconocidos hasta ahora, y por tanto aumentando enormemente la Deuda Pública. Y detrás de la Deuda vendrá, más pronto o más tarde, la inflación.

Inflación a causa de la cantidad de dinero que están creando los Bancos Centrales y porque los gobiernos estarán muy incentivados a diluir el impacto de la Deuda y hacerla más digerible con un aumento de la inflación.

Puede tardar algo, pero llegará.

¡Y después de que llegue la inflación habrá una tendencia a que suban los tipos de interés! Que dependerá de que se haya recuperando la senda del crecimiento económico.

Es decir: déficit-deuda-crecimiento-inflación-subida de tipos. Puede que tardemos 5 años en verlo, pero creo que eso es lo que pasará.

Por si acaso, financiarse a tipos fijos (ahora muy bajos) a largo plazo, parece una política sensata en estos tiempos. Y en un año buscar activos que estén de algún modo indexados a la inflación, también parecerá aconsejable.

Las consecuencias de todo eso en las diferentes variables económicas y sectores habrá que preverlas.

Vienen tiempos difíciles para la inversión inmobiliaria

Los inmuebles están bajando de precio y bajarán más. En especial las viviendas en las grandes ciudades, cuyos precios estaban desorbitados y la Covid 19 ha venido a cambiar el ciclo.

Los promotores habrán de afinar el lápiz más que nunca, porque solo se venderá lo que ofrezca una rentabilidad a posibles inversores para alquiler que no baje del 6%, con los lógicos márgenes arriba y abajo según las características y ubicación de la vivienda. Es decir, el precio de venta resultará de dividir el alquiler anual (neto de gastos) por ese 6%. Sin duda eso implicará una bajada general de precios, como digo.

¿Habrá promotores que estarán en apuros? Si. Seguramente ya los hay, lo que supondrá un aumento de la oferta de inmuebles a precios a la baja. Aunque la situación, por suerte, dista de ser tan trágica como en la crisis de 2008.

China gana con la pandemia

Si alguien dudaba de que China sale ganadora en la crisis económica generada por la COVID19, que sepa que las exportaciones chinas han crecido en agosto 2020 un 9,5% respecto a agosto 2019.

No deja de ser curioso que un virus que aparece en China hunda la economía de todo el mundo y sea China la que salga beneficiada.

Todos los países del mundo deberían tomar nota.

Hay que invertir en fondos alternativos en detrimento de la renta variable

Soy socio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y recibo semanalmente su revista OCU Inversiones, de lectura rápida y fácil y que aconsejo a mis lectores por sus comentarios siempre prudentes y acertados.

Pues los expertos de la OCU confían en obtener un 5% de beneficio medio anual en sus carteras de renta variable (RV) en los próximos 10 años, la mitad del beneficio que venían pretendiendo y obteniendo en los años pasados.

Para mi, que ya tengo 66 años, los próximos 10 años ya podéis imaginar que son muy importantes.

¿Qué decisión tomé a finales de 2019 (incluso antes de la Covid) y veo corroborada por noticias como la que os acabo de exponer? Pues vender una parte importante de mi cartera de RV y pasarme a los fondos de activos alternativos, y eso es lo que estoy haciendo en los últimos 9 meses y seguiré haciendo los próximos años, en la esperanza de conseguir una rentabilidad anual de dos dígitos.

Estoy convencido de que la inversión en fondos alternativos no cotizados, a pesar de no ser líquidos y de prometer un retorno a largo plazo (de 5 a 10 años) es actualmente la mejor opción que existe en el mercado financiero.

Y no hace falta irse a gestoras extranjeras. En España existen gestoras muy profesionales que ya han demostrado que saben invertir en ese tipo de activos. Eso sí, activos ubicados en su mayoría fuera de España, porque hoy en día concentrar el riesgo en nuestro país es suicida, dadas las circunstancias.

En definitiva, si estás dispuesto/a a asumir la liquidez que supone y el largo plazo de retorno, y puedes acceder a ellos, no dudes en invertir en fondos alternativos, reduciendo tu exposición a RV.

Estoy hablando de fondos de (entre otros):

– Venture Capital

– Private Equity

– Infraestructuras

– Venture Finance

En gestoras como (entre otras):

– Altamar

– Arcano

– Inveready

– Qualitas

– Suma Capital

Incluso la mayoría de bancos se ha puesto a comercializar directa o indirectamente estos fondos. Habla con tu banco.

Si tienes dudas, házmelas llegar y trataré de ayudarte.

La Covid-19, una prueba para todos

La pandemia del coronavirus está siendo una prueba para todos a todos los niveles. No solo para el impresentable presidente de los EEUU, sino para nuestra sociedad, nuestros gobiernos, nuestras empresas e incluso nuestras familias. ¿Pasaremos esa prueba? ¿Saldremos mejores de ella? Creo que aún no lo sabemos, pero está dejando en evidencia nuestras debilidades y fortalezas. Y a la vez que es una amenaza es una oportunidad.

Yo al menos confío en que sirva para que nos libre de Trump. Aunque, si soy sincero, no estoy al 100% seguro de que así sea. Veremos.

Por de pronto, a nivel social y empresarial, nos está haciendo a todos cuestionarnos muchas cosas.

De lo que estoy seguro es de que después de esta pandemia, de esta enorme crisis, nos enfrentaremos a un futuro completamente distinto al que esperábamos.

Yo quiero creer que mejor.

Y, por cierto, a lo mejor nos sirve para abordar con seriedad el gran problema del mundo: la sostenibilidad del planeta.