Economía global

Donald Trump es irrelevante para los grandes empresarios norteamericanos

Aconsejo a mis lectores que lean (en inglés) el artículo de la revista New Yorker que les adjunto: Da interesantes pistas sobre lo que se está cociendo en Washington. Que nos interesa a todos…

Amazon sigue marcando la pauta

Hace tiempo que vengo diciendo que el futuro del comercio electrónico pasa por la combinación de venta online y presencia física en la calle, con más o menos tiendas dependiendo del tipo de producto que se pretende vender.

Amazon lo tiene claro, y lo viene demostrando. Sobre todo en el ámbito de la alimentación. Es por eso que acaba de comprar la cadena norteamericana de alimentación premium (comida sana a precio más alto del normal) Whole Foods Market.

Es un aviso para todas las tiendas online, y un camino a seguir por todos aquellos operadores online de tamaño mediano o grande.

En el fondo es una manera más de demostrar que la venta online no es más que un hijo díscolo de la venta física. La cuestión es vender de la mejor manera posible, siempre que sea rentable, y hacerse con clientes fieles, ofreciéndoles lo que buscan. Es decir, lo de siempre….

¿Están Estados Unidos y China condenados a la guerra?

Esa es la pregunta que Graham Allison trata de contestar en su libro Destined for War: Can America and China escape Thucydides’s Trap? y que muchos ciudadanos de todo el mundo se están haciendo. Allison, una brillante mezcla de profesor de Harvard y político, utiliza una comparación con el enfrentamiento de Atenas y Esparta en la Antigua Grecia. La potencia dominante frente a la nueva potencia que emerge con afán de dominio. Es la historia del mundo e incluso la realidad que se plasma todos los días en la naturaleza.

Desde luego la cuestión da que pensar.

Las consecuencias económicas sobre todo el mundo (España, por descontado, incluida) serían enormes. Por no decir, desde luego, las pérdidas de vidas humanas que podría suponer. Se trata de dos potencial nucleares de primer orden con un marcado belicismo.

Da miedo pensarlo. Quizás lo mejor es contar con la posibilidad para trabajar por evitarla.

 

Amazon abre más librerías físicas

Pocos saben que Amazon, el gigante del comercio electrónico, ha abierto ya 7 librerías físicas en los Estados Unidos. El habitual secretismo de la compañía no permite saber a ciencia cierta qué es lo que pretende con esta estrategia, pero no deja de sorprender el hecho de que la compañía que ha obligado a cerrar tantas librerías en el pasado e incluso en el presente en todo el mundo esté en paralelo abriendo sus propias tiendas físicas.

¿Será que el retail no está tan muerto como parecía? ¿O será que se va a imponer a la larga un comercio combinado entre lo físico y lo digital, como yo venía pregonando desde hace años?

Más mercado y menos Estado

Quienes defendemos el liberalismo en materia económica estamos hoy de celebración. Emmanuel Macron, un adalid liberal, ha ganado las elecciones presidenciales francesas.

Hoy surgen también las preguntas post elecciones. Entre ellas la de si Macron será el modernizador que Francia necesita. Un país que se ha debatido entre extremos ideológicos y que no ha tenido estadistas que hayan sido capaces de extraerle todo su potencial. Al contrario, de alguna manera Francia parece que se haya quedado estancada en un pasado que nunca volverá. Francia necesita reinventarse. Y los franceses necesitan un líder que los convenza y los guíe en esa reinvención. ¡Y Europa necesita que Francia se reinvente! Y que asuma de manera eficaz su papel de colíder de la Unión Europea. De alguna manera que sea el contrapeso de la germánica (nunca mejor dicho) Alemania.

Pero ¿qué quiere decir “más mercado y menos Estado”?

En mi opinión lo que quiere decir es que el Estado debe limitarse (que no es poco) a asegurarse de que el mercado funciona, porque esa es la mejor manera de asegurarse de que los recursos se asignan de manera justa y adecuada, y de que todos ganan en el juego de intercambio de valor que es la economía.

El Estado se ha de asegurar de que todos los operadores económicos (oferentes y demandantes de cada producto o servicio, incluido el trabajo y el capital) tienen las mismas oportunidades y que las transacciones se realizan con la máxima fluidez y transparencia. debe asegurarse de que cuando no hay suficientes oferentes o demandantes en un mercado se generen nuevos oferentes o demandantes para evitar situaciones abusivas de oligopolio o monopolio.

Es así de sencillo.

La economía liberal sólo es mala si se aplica mal. Y a veces pasa. Asegurémonos de que no pase más.

Confiemos en que Macron sepa conducir a Francia por esa senda y ese gran país deje de ser (junto a Finlandia) el que tiene un mayor porcentaje del PIB (más del 50%) representado por el gasto público. Deje de ser un país estatalizado de facto.

Trump, perro ladrador…

Se dice “perro ladrador, poco mordedor” y hay quien empiece a cuestionarse si el nuevo presidente de loa EEUU responde a ese modelo.

Bloomberg titula uno de sus recientes artículos Donald Trump, paper tiger

Veremos si efectivamente la era Trump se queda en eso…

El yuan, ¿protagonista en 2017?

China va a continuar siendo el foco de atención de la economía mundial y en consecuencia de los mercados bursátiles, en 2017. Y en mi opinión lo va a seguir siendo especialmente por la evolución que siga su moneda: el yuan. El gobierno chino está tratando de gestionar el yuan para que su devaluación sea controlada, de manera que permita mantener un ritmo de crecimiento del PIB que sea el resultado de un descenso en el crecimiento de la exportación y un aumento del consumo interno. Los chinos están en lo que podríamos llamar “la 2ª Larga Marcha” (la primera fue la que preconizó Mao Tse Tung hace décadas). Esta es una marcha de cariz económico, que pretende que la economía china disminuya su dependencia de la industria y la aumenten los servicios, disminuya la dependencia de la exportación y aumente el consumo interno, disminuya la dependencia de la industria manufacturera básica y aumente la de valor añadido, disminuya la clase obrera y aumente la clase media, disminuya la importancia del sector público en muchos sectores (en especial en la banca) y aumente el sector privado… y todo ello, por supuesto, sin que cambie el régimen político. Es un reto muy difícil, pero en ello están. De que lo consigan depende la estabilidad de los mercados financieros en el mundo. Y uno de los elementos de regulación clave es el cambio de su divisa respecto al dólar.

Si los inversores chinos (o no chinos) ven peligrar en exceso la cotización, sacarán dinero de China a marchas forzadas, y eso agravará el problema creando un círculo vicioso. El resultado será una importación de inflación al país y mayores dificultades para llevar a cabo la agenda que acabo de describir, porque daría un impulso a corto a la competitividad de la industria manufacturera china, aparte de ser visto como una amenaza por el resto de países, que podrían reaccionar elevando sus restricciones al comercio con china. Es decir, una pesadilla global.

Todo ello, ahora, además está especialmente sensible por la postura negativa de Estados Unidos con Trump, que no olvidemos que es el mayor cliente de China.

Así que, ojo al yuan.

Llamada a los empresarios a adelantarse en la reforma del sistema

Leo en Expansión un artículo firmado por Dominic Barton, socio director de McKinsey&Co. en el que aboga por que sean los empresarios quienes se adelanten y abanderen la reforma del “sistema” antes de que lo hagan los gobiernos populistas. Me parece una recomendación acertada, y valiosa viniendo de quien viene. Mi duda es si los empresarios quieren y pueden hacerlo.

Aunque sí que hay aspectos en los que pueden liderar el cambio necesario. Se me ocurren algunos:

– Abandonar la política de ahorro de impuestos a ultranza. Dejar de usar los paraísos fiscales.

– Avanzar en las políticas sociales en sus propias empresas: igualdad de salarios, eliminación o restricción de la subcontratación, ayudas sociales, fomento de las medidas de responsabilidad social corporativa (RSC)…

De hecho la RSC debería dejar de ser un apéndice de la política empresarial para empaparla y diluirse en toda ella.

Una de las claves que apunta Barton es que los ejecutivos dejen de centrarse exclusivamente en el corto plazo y miren más a largo plazo, porque si no lo hacen chocarán de frente con los cambios sociales que nadie será capaz de digerir de golpe y mucho menos de parar.

La industria relojera suiza ve el futuro muy negro

Y no es por la llegada de los relojes digitales, como el iWatch de Apple, sino porque las nuevas generaciones no sólo no pueden comprar sus relojes sino, lo que es peor, no los quieren.

Es un ejemplo más del cambio de hábitos que está cambiando el panorama empresarial en todo el mundo. ¡No todo el cambio es consecuencia de la tecnología!

Expect the unexpected

Me gusta esta expresión que acabo de leer en el informe de un banco referida a la presidencia de Trump y sus posibles efectos colaterales.