Economía global

No se puede prescindir de los mercados emergentes

Generalizar cuando nos referimos a los países emergentes es tan impreciso como cuando lo hacemos respecto a los países desarrollados. Lo que es irrefutable es que los países emergentes acogen actualmente al 85% de la población mundial y su estado general es mucho mejor del que a veces pensamos. Por ejemplo, Corea del Sur, Taiwan o China, tienen niveles de deuda, balanzas de pagos y reservas mucho mejores que la mayoría de países desarrollados. En general, la situación de los países asiáticos es envidiable. En contrapartida, hay países como Turquía o Sudáfrica, que tienen altos niveles de déficit público. O india, aunque en este caso mejorando mucho en los últimos años. Aún así, si nos referimos al déficit público, la mayoría de países emergentes tienen un déficit público por debajo del de Gran Bretaña.

Hoy en día se puede decir que el crecimiento mundial lo marcan los países emergentes, porque crecen en media el doble que los desarrollados.

Es obvio que son mercados con alta volatilidad a corto plazo, por su sensibilidad a cuestiones políticas, principalmente, pero son países en el que cualquier inversor de largo plazo debe estar invertido.

Hay al menos tres razones para invertir:

  1. El crecimiento está estructuralmente asegurado.
    • Hay elementos geoeconómicos que lo aseguran:
      • Población joven
      • Clase media creciente
      • Grandes recursos naturales (materias primas)
    • Además, ya hay países emergentes que se están poniendo a la cabeza de la tecnología e innovación mundial, como China o Corea del Sur.
  2. El respeto a las normas de buen gobierno se va generalizando y normalizando.
  3. Todos ellos tienen un líder, un ejemplo a seguir: China, que les demuestra que el paso de emergente a desarrollado es posible.

En cualquier caso, es muy importante escoger bien los países en los que se invierte, porque la rentabilidad de las acciones emergentes está dominada más por el país que por el sector, al contrario (en general, que en los países desarrollados.

En cuanto a la renta fija corporativa de países emergentes, es cada vez más interesante, emitida con buenos tipos por grandes compañías que están gestionadas con estándares occidentales.

 

Atentos a la subida del petróleo

El petróleo barato ha permitido disfrutar de unas cifras de inflación muy bajas los últimos años. Incluso demasiado bajas, provocando en parte momentos de deflación que han sido preocupantes.

Ahora nadie habla de deflación.

Pero el petróleo ha subido a los 80 dólares por barril. Y han empezado a encenderse las alarmas por el riego de inflación. Y por el impacto negativo potencial en el crecimiento mundial.

La política monetaria está para combatir la inflación, pero mirando de reojo el crecimiento. Si hay inflación y no hay crecimiento, tenemos un problema. Los bancos centrales deberían subir los tipos para luchar contra la inflación, pero ahogarían el crecimiento.

Hoy en día nos encontramos con situaciones diferentes en Europa y Estados Unidos. En los EEUU el crecimiento es sólido y la inflación repunta un poco. El ciclo de tipos va al alza, y el único problema a medio plazo es el déficit fiscal y la deuda. No son problemas menores, pero no son inminentes. Eso sí, la situación explica, en gran parte, la debilidad del dólar a largo plazo.

El dólar se mantiene, a corto plazo, porque el euro se debilita. Y se debilita por razones políticas, basadas en la situación de Italia. Italia es un país clave para el Euro, y el programa de la coalición M5E-LaLiga apunta a un incremento enorme del déficit fiscal y a un debilitamiento de la política paneuropea propugnada por Macron y en menor medida por Merkel.

O sea, de nuevo pinceladas de incertidumbre que están en parte compensadas por las noticias recientes de una cierta paz en la guerra comercial China-EEUU y una creciente confianza en que la UE quede al margen de la guerra comercial iniciada por Trump.

Como siempre, deberemos seguir atentos al desarrollo de los acontecimientos.

Las empresas de retail y las de eCommerce están destinadas a integrarse

Llevo tiempo diciendo que el eCommerce y el Comercio Físico en la calle no van a sobrevivir de forma independiente. Las empresas de eCommerce deberán extenderse hacia la presencia física en la calle, y las de comercio físico no sobrevivirán sin entrar fuerte en eCommerce. El futuro del comercio son empresas híbridas de retail e eCommerce, con mayor o menor énfasis en uno u otro posiblemente dependiendo de sus antecedentes.

Por decirlo de forma gráfica: Amazon quiere ser Walmart y Walmart quiere ser Amazon.

Y por eso vemos los esfuerzos que están haciendo gigantes del retail actuales como El Corte Inglés o Mercadona por reforzarse en el eCommerce. O como Amazon se plantea comprar Carrefour. O Carrefour está adquiriendo empresas de eCommerce europeas en ámbitos de negocio que le son propios.

El futuro no es blanco ni negro en este área (como en otras) sino mulato.

¿Criptomonedas? No, gracias

Hay algunos inversores que, ansiosos por encontrar la piedra filosofal de las inversiones e influidos por los cantos de sirena que prometen rentabilidades altísimas, están invirtiendo en el mundo de las criptomonedas. Nosotros NO lo aconsejamos.

Creemos que es un entorno radicalmente especulativo del que no vemos que vaya a salir nada bueno. De hecho estamos convencidos de que ahí se está labrando el próximo escándalo financiero. No acabamos de entender cómo hay inversores que no lo ven. Aunque, lógicamente, si quienes lo hacen son adultos y conscientes del riesgo que corren, allá ellos. Obviamente, admitimos poder estar equivocados en nuestras apreciaciones. El tiempo lo dirá.

Puntualizamos que no hablamos de bitcoins sino de criptomonedas, porque el pionero bitcoin ha sido difuminado en el marasmo de criptomonedas que ahora se cuenta por centenares y que, en nuestra opinión, amplía los signos de burbuja que intuimos.

Es cierto que ” a río revuelto, ganancia de pescadores”, y han surgido como setas los “gurús” de las criptomonedas que animan a los inversores incautos o avariciosos (“la avaricia rompe el saco”) a meterse en este tipo de inversión, prometiéndoles pingües beneficios y minimizando los riesgos.

El tiempo, como decimos, dirá quien tiene razón. Mientras tanto, si usted, querido lector, no ha invertido aún en criptomonedas, no lo haga. Y si lo hace, tómeselo como si pagase una entrada en un espectáculo para ser un espectador. Obviamente lo de “cripto” tiene su morbo…

Sólo para acabar: ¿cuál será la aportación de las criptomonedas al mundo económico y financiero a largo plazo? Pues creemos que permitirá evolucionar en el modo en que se plantean los medios de pago y quizás a larguísimo plazo haga posible la implantación de una moneda virtual global, gracias a la tecnología que hace posible su existencia, el blockchain, de la que podemos esperar muchas cosas en tiempos venideros.

Una nota adicional, recogiendo las palabras de Warren Buffett que acabo de leer en referencia a las criptomonedas (son en inglés sencillo, pero si alguien no las entiende que me lo diga): “When you buy Bitcoin, you are just hoping that the next guy will pay more; it will not produce profit itself. That is not investing, that is one kind of game.”

La inversión ha cambiado

Uno de los enigmas que se trata de resolver en la nueva economía es porqué los datos de inversión no crecen como lo hacían en el pasado, en momentos de recuperación económica. Una hipótesis que me atrevo a apuntar es que las características de la inversión han cambiado radicalmente. Antes estábamos en una economía industrial, en la que empresas como las del sector del automóvil dominaban la economía, y sus inversiones eran en bienes de equipo. Ahora estamos en la economía digital y del conocimiento, y empresas como la triple A (Alphabet, Amazon y Apple) invierten en personas, no en equipos. El componente principal de su gasto en innovación es el salario que pagan a sus investigadores y desarrolladores.

Sigue el crecimiento económico mundial

Leo en el Informe Mensual de Caixabank que el crecimiento mundial en el primer trimestre de 2018 ha sido de aproximadamente un 4%, es decir, la tasa más alta de los últimos cuatro años. Con ello se confirma un crecimiento global de un 3,9% en todo el año 2018, superior al 3,7% de 2017.

Además, el crecimiento se está produciendo de forma homogénea en todos los países y sectores. Una situación ideal, si las políticas monetarias y los riesgos políticos no lo estropean.

Pleno empleo en Portugal

Un cliente mío que tiene una operación en Portugal se queja de que como consecuencia de una situación de facto de pleno empleo,  la rotación de empleados y la presión sobre los salarios está asfixiando su cuenta de resultados. Su negocio es la externalización de servicios logísticos, y sus clientes se niegan a aceptar una repercusión del aumento de salarios que requiere mantener la rotación de plantilla en un nivel aceptable.

Es un dato que apunto para quienes les pueda interesar.

Los grandes retos económicos del quinquenio 2018-2022

De la lectura del documento de Robeco citado en el anterior post quiero exponerles los que, a juicio de Robeco, son los temas clave a seguir en el próximo quinquenio, porque de su evolución dependerá que caigamos en un estancamiento secular y, en consecuencia, en una gran crisis financiera que hunda los precios de los activos financieros.

Me anticipo a decir que Robeco es optimista, porque defiende que esos temas clave no provocarán esa crisis. Pero avisa de que habrá momentos de crisis en el quinquenio (de crisis “normal”) provocados por lecturas más negativas que puedan hacer los inversores de los elementos que vamos a citar. El consejo a los inversores es, si creen lo que predice Robeco, mantener la calma, porque esas crisis se superarán, como se han superado en el pasado, y el quinquenio arrojará rentabilidades reales positivas (por encima de la inflación) en la mayoría de activos (excepto la renta fija), y en especial en las acciones.

Robeco selecciona los elementos alrededor de un desequilibrio que consideran clave para entender la génesis de las crisis: el desencaje entre ahorro e inversión. La crisis se produce, según ellos, cuando el ahorro es muy superior a la inversión, o viceversa. O sobra dinero, o falta dinero, en relación a la inversión requerida. Y la causa puede provenir de problemas con el ahorro o de problemas con la inversión. El objetivo principal de las políticas económicas es influir en ahorro o inversión para restablecer el equilibrio, de modo que ahorro e inversión se igualen.

En ese contexto, cito los 7 grandes retos, animando a mis lectores a que se bajen el documento en inglés de la web de Robeco:

  1. Una caída fuerte de la inversión, como consecuencia de la caída de la productividad, que es un fenómeno que se ha ido produciendo desde 1970. Quizás debido a que se ralentice la innovación tecnológica. Robeco cree que hay suficientes frentes de innovación (en el sector del automóvil, sin ir más lejos) para que la inversión siga siendo elevada. Otra cosa son las consecuencias indirectas de esa inversión en materia de productividad, y la necesaria recolocación de los medios de producción en un mundo más automatizado y robotizado.
  2. El envejecimiento poblacional, en especial en los países desarrollados (Japón y España a la cabeza) supone mayor ahorro y menor consumo. Es un hecho preocupante, que la FED considera que ha sido la principal causa de la baja inflación y los bajos tipos de interés en Estados Unidos, y que ayudará a que sigan así durante “décadas”. Robeco cree que el efecto de ese envejecimiento, cuando la franja de los de más de 65 años (que no ahorran) supere a los de 50-65 (que sí ahorran), cambiará de signo, y dejará de añadir ahorro sin consumo al sistema. La solución en los países desarrollados, a largo plazo, es clara, y así la ha descrito el FMI: hay que dejar entrar a la inmigración, para rejuvenecer las poblaciones. De eso depende, entre otras cosas, el mantenimiento del sistema de pensiones. La labor de los políticos es gestionarlo en equilibrio con los valores occidentales. por otra parte, a corto plazo, el problema global se compensa con la situación en los países emergentes, tanto de Asia como de Latinoamérica o la emergente África.
  3. La pérdida de capacidad de la banca para encauzar el ahorro hacia la inversión como consecuencia de la crisis bancaria de 2008 (hipotecas basura, Lehman y crisis inmobiliaria), que ha provocado que los bancos no presten como debieran. Robeco cree que es un problema coyuntural que se va a resolver y se volverá  ala normalidad en este quinquenio.
  4. Las consecuencias de la globalización en cuanto a desajustes en las tasas de empleo y de ahorro y crisis en las economías desarrolladas que han conducido a una caída del ahorro y la inversión. Robeco también cree que esas consecuencias se están revirtiendo, y la inversión es fuerte en los países emergentes y se está recuperando en los desarrollados. Y, aunque en estos momentos haya un retorno al populismo, con Trump y otros, y se estén planteando nuevas barreras comerciales, nadie en su sano juicio duda de que la solución a la globalización no es el proteccionismo.
  5. La caída de los precios de los bienes de inversión puede ser cierta y puede haber influido en el desajuste entre ahorro e inversión, pero Robeco no cree que sea una causa importante. Cree que el volumen de renovación de las inversiones superará con creces la posible baja en los precios. Y una de las vías de inversión que cree que se van a dar con más fuerza en el próximo quinquenio será la inversión pública en infraestructuras, empezando por Estados Unidos y siguiendo por la Unión Europea. Ambos han expresado su intención de invertir con fuerza en la mejora de sus infraestructuras.
  6. La política monetaria laxa que viene llevando a cabo los bancos centrales, que creen que se va a acabar, aunque de forma paulatina y controlada, de forma que no impida el reajuste ahorro-inversión.
  7. Los altos niveles de deuda que experimenta la economía mundial, tanto a nivel privado como público. China, por ejemplo, tiene un volumen de deuda privada que supone el 220% del PIB, y con una tasa de impago al alza. Robeco, no obstante, es optimista en ese sentido, y cree que en paralelo a la subida de tipos la deuda irá reduciéndose, drenando con ello el exceso de ahorro sobre inversión, lo cual no deja de ser positivo. Es decir, creen que el reajuste de la deuda ayudará a recuperar el equilibrio. Como defienden que los tipos crecerán muy suavemente, no prevén que sea un problema para los deudores que los niveles de deuda se mantengan altos durante un tiempo.

Obviamente, son 7 asuntos complejos en un mundo complejo, por lo que la posibilidad de que algo no ocurra como ellos vaticinan existe. Dejo al lector que saque sus propias consecuencias.

Las rentabilidades que podemos esperar en el quinquenio 2018-2022, según Robeco

La gestora de fondos de inversión Robeco publica cada año un documento de prospectiva en el que trata de mirar a 5 años vista y anticipar la evolución global de la economía y los mercados financieros en el mundo. Es un documento que cualquiera puede bajarse de su web, aunque está en inglés.

La verdad es que su lectura resulta muy interesante, y demuestra una capacidad de análisis global que dice mucho a favor de dicha gestora.

En el documento en cuestión augura que el quinquenio aportará una menor rentabilidad y una mayor volatilidad a los activos financieros que el quinquenio precedente, aunque las diferencias no serán importantes. En cualquier caso vaticina que la rentabilidad media de las bolsas será superior a la tasa media de inflación. Obviamente, todo ello hablando en términos medios, generales y globales. Su tesis es que en un período de 5 años siempre se producen crisis, tanto pequeñas crisis como alguna gran crisis, pero que en ese plazo todo tiende a relativizarse.

Concretamente afirma que en el período 2018-2022 sin duda asistiremos a al menos una gran crisis. Pero aún así, creen que no será una crisis extraordinaria, sino una crisis que ellos llaman “normal”.

En consecuencia, las rentabilidades medias anuales que apuntan para los 7 tipos de activos financieros básicos (insisto, a nivel medio anual y global) son las siguientes, ordenadas de más a menos:

  1. Acciones de mercados emergentes: +6,25%
  2. Acciones de mercados desarrollados: +5,00%
  3. Activos financieros basados en el sector inmobiliario: +4,25%
  4. Commodities (materias primas en general): +2.75%
  5. Tesorería y activos monetarios: +0,50%
  6. Bonos high yield: +0,25%
  7. Bonos gubernamentales (estimación en base al bono alemán a 10 años): -2,50%

Es una lista que da que pensar a cualquier inversor.

Se ve con claridad que no confían en la renta fija, porque piensan que la inflación y los tipos de interés seguirán muy bajos en el quinquenio. Y, sin embargo, sí que creen que las acciones en general serán una buena opción de inversión que superará de largo la tasa de inflación. Dentro de las acciones, apuestan a que la inversión en acciones de mercados emergentes supere a los de los países desarrollados.

En otro post comentaré por encima las razones que dan para defender que en el próximo quinquenio no creen que se produzca lo que algunos economistas llaman una crisis de e¡”estancamiento secular”, que sería, en su caso, la causa de una verdadera crisis profunda de los activos financieros.

China, India y Africa

Los próximos 10 años hablaremos más de China, India y África que nunca. Son, sin duda, las regiones ascendentes del mundo en estos momentos.

De China  ya está casi todo dicho. La segunda potencia mundial, y pronto la primera. Da miedo pensarlo. Y es imparable. No son una potencia simpática; ni tan siquiera en Asia, conde todos sus vecinos (que los conocen mejor que nosotros) los ven con recelo. Uno de sus objetivos a medio plazo supongo que será precisamente mejorar su imagen mundial. Si quieren ser el número uno, han de ganarse el puesto, no sólo desde el punto de vista material sino también desde el de la imagen. El liderazgo de verdad implica un liderazgo moral. Por ahora es algo de lo que China está muy lejos.

África está dando los primeros pasos para ponerse al día, aunque aún está muy lejos. Pero estamos en el siglo XXI, el siglo de la comunicación, de Internet y de los móviles. Y África ha de aprovecharse de ello. Además, la modernización de África es algo que le interesa al mundo. A Europa, que sufre ya a la vez se aprovecha de la migración africana, y que tiene ahí un mercado virgen para sus empresas y sus productos. Y China, que está volcada en África, como fuente de materias primas, de mano de obra sustitutiva de la china cuando ésta pase a ser cara, y como potenciales consumidores de productos e infraestructuras chinas. África (como Latinoamérica) es la palanca del salto al liderazgo mundial que pretende dar China.

Por último India, la gran promesa, el país más poblado del mundo. India es un país especial, que en muchos aspectos comparable a África, pero también a China. Aunque no es ni uno ni otro; es India. Punto y aparte. Actualmente parece que creciendo por encima de China. Aunque si los datos chinos son sospechosos, los indios lo son mucho más. En cualquier caso es evidente su potencial. Y ya es una realidad en muchos aspectos. Por ejemplo, India es el mayor productor de antibióticos del mundo. Pero India es un país de contrastes. Y a la vez es el país con más atas tasas de resistencia a los antibióticos del mundo. Porque los antibióticos son relativamente baratos, y de pueden comprar sin control alguno.

India es una democracia, pero una democracia muy imperfecta. En un territorio enorme y diverso, formado por muy diversos estados, de gran autonomía, como herencia del pasado colonial que no han abandonado del todo. Y es un país de enormes desigualdades, económicas y culturales, donde persiste el sistema de castas y altos índices de analfabetismo con el mayor número de ingenieros y millonarios. ¿Hasta dónde nos llevará el crecimiento de India?

Así como China es un país capitalista con estructura política comunista, India es un país aún agrícola en alto grado, con estructura política teóricamente democrática. La eficiencia administrativa de ambos deja aún que desear, pero India está claramente a la zaga. desde un punto de vista económico, India está aún muy orientada al consumo interior, al contrario de China, una economía claramente volcada al exterior. Sin duda alguna India no es ni será una nueva China. India será India. Así como China podemos adivinar adonde va, India todavía es un misterio.

Pero la gran asignatura del mundo en los próximos años (décadas) es que el concepto de economías emergentes desaparezca del diccionario, porque todos los países del mundo hayan emergido, y al frente de todos ellos, aparte de China, India y el continente africano tienen un papel esencial que jugar.

El futuro está ahí. Los empresarios no podemos olvidarlo. Y así como India y China están lejos de Europa y de España, África ha de ser nuestro terreno de juego. No podemos dejar que los chinos nos lo arrebaten. Francia creo que lo tiene claro. Todos los países de la Unión Europea hemos de compartir ese objetivo. Nos jugamos mucho.

¿Es una manera de empezar a resolver el problema de la inmigración africana?