Economía global

Trump: el niño que sigue jugando con el mundo

Hay una canción de Serrat en la que dice: “… niño, deja ya de joder con la pelota…” No sé porqué, pero cuando veo al ínclito presidente Trump me recuerda esa canción.

Ahora que parece que ya se “ajunta” con su amiguito chino (después de aburrirse de jugar con su amiguito coreano), se plantea jugar con su pelotita en la casa de los europeos, y apunta su piernecita a los cristales de la vieja Europa, amenazando con un pelotazo de aranceles.

Qué razón tiene el refranero español: “Quien con niños se acuesta, ______ se levanta…”

¿Por qué la economía británica parece inmune al Brexit?

Supongo que a usted, querido lector, le sorprende como a mi que la economía británica siga creciendo como si nada pasase, en medio del caos político que vive el gobierno y el parlamento británico.

¿Se deberá a que la sociedad británica y loa inversores internacionales no creen que se produzca un Brexit sin acuerdo? ¿O es que la confianza en la economía británica es tan grande que creen que pase lo que pase no se producirá un caos y una crisis económica como vaticinen múltiples analistas?

No sé si es un pez que se muerde la cola, pero la realidad es que esa misma confianza mantiene a la bolsa británica y esa actitud de la bolsa mantiene quizás a la economía.

Veremos cómo acaba.

¿Se está fraguando una burbuja de la sostenibilidad? ¿Será la quiebra de Tesla la que pinche esa burbuja?

A nadie se le escapa que estamos en una época en la que todo lo que suene a sostenible tiene el viento de cola. ¡Lo sostenible es guay!

Eso explica que todas las actividades que se impulsan actualmente, sean empresariales o meramente sociales, son, indefectiblemente “sostenibles”. Ahora todo es, o pretende ser, sostenible.

Los proyectos empresariales o financieros son sostenibles o no son. Y cualquier inversión en sostenibilidad o en energías renovables encuentra dinero mucho antes que las que no alzan esa bandera.

El paradigma de la economía sostenible es el coche eléctrico en estos momentos; y el paradigma del coche eléctrico es Tesla. Pero, ¿qué pasaría si Tesla, que no ha conseguido hasta ahora ganar dinero, y que puede cualquier día colmar la paciencia de los inversores, quebrará?

Me imagino que pasaría algo parecido al estallido de la burbuja tecnológica que vivimos y sufrimos en el año 2000.

¿Es eso posible?

Amazon monopoliza el comercio electrónico

Los proyectos de comercio electrónico puros, ya sean generalistas o incluso especializados, que se han intentado en España (y supongo que en todo el mundo) en los últimos años, están pasando por horas bajas en su mayoría. O han echado la persiana o están pasándolo muy mal. ¿Por qué? Pues porque los grandes players mundiales están acaparando todo el mercado. En especial Amazon.

La presencia del coloso norteamericano en Internet es tal que no deja espacio para que se desarrollen posibles competidores. Su potencia en los tres campos clave de la proposición de valor del ecommerce (marketing, tecnología y logística) es apabullante. Prácticamente nadie le puede hacer sombra. Su cuota de mercado es monopolística. Sólo en algunas regiones (caso de Asia con Alibaba) o sectores (caso de Zooplus en mascotas, o Zalando en ropa y accesorios, por ejemplo), algunas empresas (ya de un tamaño considerable) le pueden hacer un poco de sombra. Pero los pequeños players y las startups no tienen apenas recorrido.

¿Es eso bueno? Yo creo que no.

¿Y en qué quedará el ecommerce?

Pues en mi opinión quedarán los grandes players globales universales y algunos (pocos) especializados, pero con carácter global y gran tamaño, y quedará el ecommerce como canal de venta B2C de cualquier empresa que tenga un producto que quiera llevar al consumidor a través de Internet, o como canal complementario de la presencia física de los comercios físicos bien posicionados, tanto a nivel mundial (WalMart, por ejemplo) como local (El Corte Inglés, o pequeñas tiendas locales especializadas).

Estados Unidos, un país oligopolizado y dominado por las grandes corporaciones

Leo en el periódico La Vanguardia un artículo de Andy Robinson el que comenta que el FMI ha advertido del enorme poder de las MEGA corporaciones. En él da unos datos, tomados de un estudio del Open Market Institute, que me han dejado perplejo sobre los oligopolios existentes en un país que se las da de ser la meca del capitalismo liberal.

Por ejemplo, citando el artículo, Amazon controla el 49% de todo el comercio electrónico en el país; Facebook el 70% del mercado de las redes sociales, tres empresas controlan el 67% de las farmacias, otras tres el 75% del de la cerveza, otras tres el 50% del alquiler de coches; o dos empresas de telecomunicaciones el 69% de ese mercado; por último, y por no extenderme más, las cuatro principales líneas aéreas el 76% de los vuelos nacionales. ¡Y esa concentración no ha parado de crecer en los últimos años!

Supongo que es una consecuencia de la globalización y de la fuerza de las macrocorporaciones, que allí donde no llegan compran a los competidores emergentes. Obviamente es algo que da que pensar.

Algo parecido se está produciendo a nivel mundial.

Creo que no hay manera de pararlo. Probablemente habrá que mirarlo de otro modo, y plantearse la concentración en términos de mercado mundial y no nacional. Y además, por supuesto, los gobiernos habrán de estar muy atentos a que no se corrompa la competencia y que no se traspase una línea de poder y dominio que haga que las mega corporaciones de adueñen realmente del mundo.

El FMI ya ha dado la voz de alarma.

Recomiendo a mis lectores que le echen una ojeada al libro de Henry Mintzberg que viene totalmente al caso: La sociedad frente a las grandes corporaciones, publicado por mi editorial Libros de Cabecera (www.librosdecabecera.com).

¿Aún no eres freelance?

En Libros de Cabecera vamos a publicar en unos días un libro titulado ¿Aún no eres freelance? que juega con la idea de que todos estamos destinados a ganarnos la vida como trabajadores (o empresarios) autónomos, porque la salida natural de la mayoría de jóvenes va a ser (es) o emprender o ser freelance (que no deja de ser una forma de emprendimiento, como explica el libro).

La sociedad ha evolucionado de un modo que no deja otra vía profesional. Las empresas quieren flexibilidad, evitando estructuras pesadas en las que se quedan atrapadas cuando hay cambios en el mercado (y los cambios son continuos e imprevisibles), por lo que piden a sus colaboradores compartir esa filosofía. Y eso los convierte en proveedores en lugar de trabajadores. Y eso implica que los trabajadores asalariados se deban convertir en autónomos, freelance.

Se puede ver en negativo o en positivo. Yo prefiero verlo en positivo. Ser freelance te obliga a enfrentarte al mercado, a ser consciente del valor de tu trabajo, a venderte, a mantenerte actualizado, a adaptarte a la demanda. ¿No es mucho mejor eso que estar atrapado en un trabajo que no te gusta, pendiente de que te echen en la siguiente reestructuración y te quedes en la calle, sin perspectivas ni capacidad ni confianza en ti mismo para volver a empezar?

Ha habido muchos trabajadores que se han visto en esa situación, víctimas de la reestructuración de grandes sectores económicos. Por ejemplo la banca, que ha reducido drásticamente sus plantillas, poniendo en la calle a personas relativamente jóvenes que han debido reciclarse a marchas forzadas. Y va a volver a pasar con los trabajadores del sector de automoción (industria auxiliar, fabricantes, concesionarios, talleres…). Van a mandar al paro a miles de personas. Todos deberían estar preparándose ya para ser freelance.

China: el imperio del centro

Esta pasado fin de semana tuve la oportunidad de asistir a un debate de ideas organizado por Foro de foros en La Granja de San Ildefonso, en Segovia, del que he vuelto muy oxigenado mentalmente. Allí se tocaron muchos temas que nos preocupan actualmente como sociedad en España. Uno de ellos fue, como no, China. En este blog he escrito mucho sobre China. Pero es un tema inacabable. En el foro citado se hizo una comparación del régimen chino actual con la China imperial, afirmando que China sigue siendo un imperio, el único existente con más de 5.000 años de historia, algo que trasciende al resto del mundo. De hecho, ese enfoque nos es útil para entender un poco más a China, la inabarcable, el imperio del centro, el país que se ve por encima del resto. Ver a Xi Jinping como un nuevo emperador. Un emperador que tiene 90 millones de mandarines (así se les llamaba a los funcionarios en la antigua China).

Todos hemos de hacer un esfuerzo por entender China, porque ya es una de las dos potencias globales. Ha sustituido a la antigua Unión Soviética, por mucho que a Putin le cueste reconocerlo y se resista a ello. Y tiene como objetivo declarado ser la potencia número 1 en 2050.

África: la gran amenaza y la gran oportunidad

África, un continente fascinante, en el que conviven 55 países de todos las dimensiones y problemáticas.

Es a la vez una gran amenaza y una gran oportunidad, porque sus ciudadanos, sobre todo en el norte, se ven abocados a emigrar a Europa, atravesando de cualquier modo el Mediterraneo, generando graves problemas políticos y de convivencia, pero es una oportunidad porque una Europa envejecida los necesita.

África es una importantísima asignatura que Europa ha de aprobar y con nota. Porque Europa ha de ser la guía y la referencia para los países africanos que tienen depositadas sus esperanzas en este siglo de prosperar y salir de la miseria. Si Europa no lo hace, lo van a intentar otras potencias globales. La principal posicionada es China.

Aunque África ha de ser para los africanos, no para los europeos o los chinos. Cualquier otra salida será un fracaso y no resolverá los problemas del continente.

Y hay motivos para la esperanza. África es el continente más joven de la Tierra, con una edad media de 29 años. Y ya ha comenzado a transformarse, aunque no lo parezca. Por ejemplo, poca gente sabe que hay más de 400 empresas africanas que facturan más de 1.000 millones de dólares.

La juventud africana está alzando la voz. Un ejemplo de ahora mismo es Argelia, donde los jóvenes están manifestándose para que el régimen de Bouteflika no se perpetúe.

Europa ha de liderar el desarrollo de África. Por su propio interés. Y todos los países de la UE tienen un papel a jugar. En especial los países del sur: Portugal, España, Francia e Italia, todos con un pasado colonial en el continente.

¿Ganarán los salarios o ganará la productividad?

Estamos previendo un aumento de salarios en los países occidentales como consecuencia de una importante disminución del desempleo. Eso hace que los analistas bursátiles teman que los márgenes empresariales se reduzcan. Pero en paralelo la tecnología (robótica, blockchain, inteligencia artificial, etc.) está suponiendo un aumento continuo de la productividad.

La cuestión crucial es esa: ¿ganará la productividad a la inflación de salarios?

Hagan sus apuestas.

El sector del automóvil dará que hablar

Un artículo de Dolors Álvarez en La Vanguardia me ha dado pie a comentar en este abandonado blog un tema que me preocupa y que creo que debe preocuparnos a todos: el sector del automóvil va a experimentar una revolución y una reconversión salvaje en los próximos años. El impacto será tan grande que probablemente se ocultará para no producir pánico.

Y el pánico está justificado, porque la economía mundial depende del automóvil. En España, por ejemplo, se trata del 10% del PIB, del principal sector exportador. Tenemos 17 fábricas, de las que dependen miles de proveedores y 1,8 millones de empleos.

Es indispensable evolucionar hacia el vehículo verde y compartido, y ello implica nuevos procesos productivos y sobre todo ¡menos ventas! Eso implica menos fábricas y menos empleo. ¡Y menos impuestos recaudados!

El gobierno español prevé que no se vendan en España vehículos no verdes en el año 2040. Son sólo 21 años. Y es muy posible que ese plazo se acorte. Aunque en 2018 sólo se vendieron 15.500 vehículos eléctricos en España, ¡en China se vendieron 800.000!

Va a ser un esfuerzo titánico, pero ya se están dando los primeros pasos. Ya hay cuatro fábricas en España que fabrican o están a punto de fabricar vehículos eléctricos:

  1. La pionera: Nissan, que fabrica en Barcelona la furgoneta eN200
  2. Mercedes, que va a fabricar el eVito en Vitoria
  3. PSA Opel, que va a fabricar el eCorsa en Zaragoza
  4. PSA, que va a fabricar el Peugeot 2008 en Vigo

Seguiremos hablando de este importante tema.