Francia en recesión
Leo hoy que se espera un decrecimiento del PIB francés tanto en el cuarto trimestre de 2011 como en el primero de 2012. Nos espera un nuevo año poco alentador en Europa.
Leo hoy que se espera un decrecimiento del PIB francés tanto en el cuarto trimestre de 2011 como en el primero de 2012. Nos espera un nuevo año poco alentador en Europa.
¿Van a ver las bolsas la botella medio llena o medio vacía en relación a la crisis de la eurozona?
Tratando de leer todas las crónicas de la cumbre de la eurozona no es fácil saber si la respuesta de los mercados el lunes va a ser positiva o no. Hay quienes la ven medio lleno porque hacen énfasis en que por fin se está yendo por el buen camino: la disciplina fiscal y el fortalecimiento de las instituciones europeas. Hay quienes la ven medio vacía si se fijan en que el papel del BCE sigue siendo el mismo, sin darle permiso para comprar deuda de Italia y España, y que de los eurobonos ni se habla.
¿Qué opinión se impondrá?
Yo, por si acaso, dejaré que sean otros valientes los que entren antes que yo en la cueva del tesoro. Si hay un monstruo, mejor para mi. Si no lo hay, ya entraré después y me conformaré con una porción menor del botín…
Europa se debate entre el rigor fiscal y monetario impuesto por Alemania y la solidaridad (vía apoyo del BCE) que piden los demás. Yo creo que no se trata de una cosa u otra, sino de ambas cosas a la vez.
Además, y prioritariamente, necesitamos mayor coordinación, más Europa.
Estamos hablando de dos fuerzas, dos ideas de Europa, que se están enfrentando a muerte en este momento en que los mercados cuestionan la viabilidad del euro y se exigen sacrificios por doquier.¿Quien ganará? Espero que sean los que están dispuestos a no tirar la toalla, apostar por más Europa, aunque ello implique sacrificios. A largo plazo creo que no hay mejor opción. Nuestros hijos y nietos nos lo agradecerán.
Los Estados Unidos empiezan a dar señales de ir recuperando el crecimiento e incluso la creación de empleo. Son señales débiles pero positivas. Ahora el problema es Europa. Y no sólo para su propio interés sino para el interés de los EEUU y del resto del mundo.
Desde el punto de vista de las bolsas, las norteamericanas parecen más seguras, aunque en las europeas está el riesgo y la rentabilidad, si la Unión Monetaria encuentra una salida aceptable a su falta de gobierno.
Nuevos tiempos, viejos vicios.
¿Es el comportamiento de Italia sostenible? Un país que hace lo que quiere y que interpreta su propia comedia política desde hace década no tiene cabida en la Europa germánica del euro. Las espadas están en alto. Alemanes contra italianos. Y el resto de países del euro de comparsas. Y los más débiles pagando la crisis con sangre. España, en especial, con altísimos intereses y altísimo paro.
¿Pasarán por el tubo esta vez los italianos? Todos esperamos que si, porque de lo contrario nos espera la hecatombe. Pero éste no es un enemigo fácil. Eso sí, Alemania no cejará hasta que Italia claudique, aunque el riesgo sea romper la baraja (léase el euro).
De ésta o sale una Union Europea muy fortalecida, o sale muerta. Es un combate a vida o muerte.
Mientras tanto, la bolsa, mejor olvidarla.
Cada hora nace un nuevo millonario en Brasil. Con eso está dicho todo respecto a cómo está evolucionando ese país. Para las empresas españolas es un país imprescindible. Para muchos profesionales españoles, de cualquier sector, una oportunidad de encontrar un buen empleo.
Todos nos preguntamos cuándo y cómo saldremos de la crisis. Hoy en La Vanguardia Juan José López Burniol nos la proporciona muy escuetamente:
Esta el la historia de una pareja cualquiera. El cabeza de familia (Paco Español) tiene un negocio de construcción, que hasta ahora le había dado mucho dinero trabajando muy poco, su esposa Marisa tiene una peluquería. Ambos pertenecen a buenas familias. La de él procede de Europa. La de ella de Latinoamérica. Tienen tres hijos adultos que conviven con ellos.
Las cosas, últimamente, no les van bien. Les fueron bien durante muchos años. Muy bien se podría decir. Gastaban más de lo que ganaban, pero no había problema, porque los bancos les prestaban sin problemas. Además, recibían generosos fondos de su familia europea.
En aquellos años no se preocuparon mucho de mejorar sus empresas o de que sus hijos se prepararan a conciencia. Por ejemplo, ninguno de ellos habla inglés. Sabían que debían hacerlo, pero no tenían prisa. En el fondo es que no creían que fuera necesario, porque las cosas ya les iban bien sin hacer nada.
En los últimos años, sin embargo, los ingresos de la familia han caído en picado. La constructora ha quebrado, pero Paco Español no sabe hacer otras cosa, la peluquería sufre las competencia de los locales que han puesto los chinos, y de los tres hijos, dos tienen contratos basura, y uno está en el paro.
Los gastos de la familia siguen siendo muy altos. Aunque han recortado algo, mantienen 5 coches y tres viviendas, una en la ciudad, otra en el costa y una tercera en la montaña, siguen aferrados a unas vacaciones en el extranjero (“si no podemos viajar, no vale la pena trabajar”, dicen todos ellos), y no se han dado de baja del club de tenis, porque no quieren que su imagen social se devalue.
No tienen más remedio que seguir pidiendo dinero a los bancos, para mantener su nivel de vida, y para los intereses de sus múltiples deudas. Pero éstos sólo se lo prestan a un interés cada vez más alto, y eso después de insistir mucho, y de prometer que van a reducir su nivel de gastos y buscar nuevas vías de ingreso, porque no se fían de que la familia sea capaz de devolver los préstamos.
-”Si quieres que te sigamos dando crédito y que te mejoremos las condiciones de interés, debes rebajar los gastos familiares, quizás debes vender alguna de tus casas y de tus coches, y buscarte un trabajo o un negocio nuevo”, le dicen los bancos a Paco Español.
-”¡Ah! Y quizás debas cerrar el negocio de tu esposa, si no es rentable, y mandar a tus hijos a reciclarse, para que puedan acceder a trabajos más seguros y valiosos, y dejen de ser una carga para la familia”, le dicen.
La familia europea del Sr. Español ha dejado de pasarles dinero, aunque están dispuestos a hacerles algún préstamo si les prometen poner en marcha medidas de sacrificio. El problema es que a la familia le cuesta hacer esos sacrificios y reorientar su vida, asumiendo que las cosas ya no van a ser como eran. Es muy duro para ellos, y están enfadados buscando un culpable. El problema es que no lo encuentran.
Si siguen sin tomar medidas drásticas, el riesgo es que se vean abocados a pedir el concurso de acreedores para la familia, y quizás lleguen a encontrarse algún día en la miseria.
¿Sabe usted querido lector quien es esa familia?: España. Mi país no deja de ser eso: una gran familia. O si se prefiere, la suma de muchas familias como esa familia tipo que describo. Un país en la encrucijada.
Me estoy refiriendo a Pimco o a Goldman Sachs entre otros.
Los grandes bancos de inversión, que son los que compran la deuda de los estados en grandes cantidades, y dominan las subastas de deuda, son o se creen mucho más fuertes y listos que los tesoros de los países emisores, en especial de los países del euro que han de hacer frente a economías estancadas y déficit públicos desbocados que no saben cómo parar.
Es un David listo, ágil y poderos, que tiene el dinero, frente a un Goliat pesado, lento y débil que necesita ese dinero. En esa situación, me pregunto si la exigencia de mayores rentabilidades a los estados para comprarles la deuda está justificada o se trata de una actuación oligopolística.
Es decir, ¿fijan los grandes bancos de inversión, normalmente norteamericanos o anglosajones, los precios de compra a los que van a acudir a las subastas de deuda de los gobiernos, de modo que los tipos resulten deliberadamente altos en su propio beneficio? ¿Nadie se ha planteado esta posibilidad?
En algunos momentos, los tipos que se han llegado a pagar son injustificadamente altos, y muy sospechosos.
Los gobiernos de los países europeos sometidos a la crisis de la deuda pública y al acecho de los mercados deben dar muestras de fortaleza y habilidad para recuperar la confianza de los mercados y tomar medidas decididas y acertadas que permitan recomponer sus déficit y sus economías a corto, medio y largo plazo. Han de conseguir re-equilibrar las cuentas públicas a la vez que evitar la caída en recesión, porque de no conseguirlo se arriesgan a llevar a sus países a la quiebra.
Pero ¿basta con el trabajo de los gobiernos estatales? No. Necesitan tres tipos de apoyo de las instituciones europeas: