Economía global

Europa vs. Europa

Se vislumbra una importante divergencia entre las posiciones de los órganos de la Unión Europea y los estados que la componen. Por diversos factores, de los que destacan la inmigración o la política económica de austeridad o expansión.

Se ha llegado a un punto en que los estados consideran que la UE no hace bien su trabajo y la UE cree que en los estados miembros faltan verdaderos líderes que tengan una visión global paneuropea.

No vamos bien por ese camino.

Que la UE es algo irreversible no es una afirmación subjetiva sino la constatación objetiva de algo irrefutable. O Unión Europea o quedaremos todos los estados europeos (incluso Alemania, Francia y Gran Bretaña) arrinconados en el mundo político y económico dominado por EEUU, China, Japón e incluso algunos países emergentes.

¿Por qué algunos se empeñan en no aceptarlo?

¿Será 2016 el año de la recuperación de las acciones petroleras?

Nadie apuesta por la recuperación del precio del petroleo en 2016, porque parece claro que va a continuar la sobreproducción y que no se va a levantar a demanda, aunque las incertidumbres son grandes y en los dos sentidos. Pueden producirse acontecimientos políticos que acaben con el exceso de producción, lo que elevaría el precio del oro negro. O puede hundirse la demanda, si la actividad económica en los países consumidores se resiente debido a una debilidad general del crecimiento mundial, hipótesis que no está descartada del todo.

En ese contexto, se explica bastante bien por qué las acciones petrolíferas están cotizando a la baja, a precios muy favorables en relación a su free cash flow.

La cuestión es, precisamente por lo antedicho: ¿puede ser 2016 un buen momento para invertir en petroleras, aunque quizás sea la última ocasión de ganar dinero con ellas? ¿O la industria petrolera ha entrado ya en su bache final y es mejor olvidarla como inversión bursátil rentable? Quien acierte en la respuesta puede ganar mucho dinero, o dejar de perderlo.

Yo me atrevo a inclinarme por la primera opción. Creo que las petroleras pueden ser la sorpresa de 2016, y me parece recomendable comprar acciones de alguna de ellas ahora que cotizan tan bajo. ¿De cuál? Ese es otro asunto, que me voy a pensar. Les explicaré más adelante a mis lectores la conclusión a la que he llegado. Repsol puede ser una opción. Por debajo de 10€.

Petroleo barato por mucho tiempo

Todo apunto a que tenemos ante nosotros años de petroleo barato. O al menos que será difícil volver a los 100$ por barril. Una de las razones para que podamos afirmarlo es que si el petroleo volviese a los 70$ los campos de fracking que se han abandonado en los EEUU volverían a abrirse. El shale oil obtenible con las técnicas de fracking no ha desaparecido sino que sigue ahí, y si al precio actual no es rentable sacarlo, volvería a serlo si el petroleo vuelve a encarecerse.

Las consecuencias de esta situación aún estamos por verlas todas. Salta a la vista que reduce la factura del petroleo a los países consumidores, y tiene un impacto directo positivo para ellos. España es uno. Y que a los productores les supone una caída de sus ingresos que está poniendo a muchos de ellos en dificultades presupuestarias. El caso de Venezuela es el que nos viene a la mente de inmediato. Pero, además, ¿cómo va a influir en el desarrollo de energías alternativas? Al caer el coste de los combustibles fósiles las renovables pierden competitividad y algunas inversiones dejan de tener sentido. En definitiva, el desarrollo de las energías sostenibles puede frenarse. Y no está el clima y el medio ambiente para muchos retrasos, ¿no?

La carrera del petroleo y el calentamiento global

La carrera entre países productores de petróleo por producir más y más para ganar cuota de mercado no conduce a nada bueno. La economía, y lo que es peor, el clima del planeta, no podrán resistirlo por mucho tiempo.

Bolsas: la semana que viene empieza un nuevo ciclo

Parece seguro que la semana que viene la FED va a subir tipos de interés. Con ello acaba un ciclo de años de bajadas o congelación de los intereses de referencia. Ese movimiento va a marcar el inicio de un nuevo ciclo en los mercados financieros (bolsas, bonos y divisas). Creo que hay un consenso en ello. En lo que no hay tanto consenso es en las consecuencias que podemos esperar de ese cambio de ciclo.

Hay posturas extremas: los que piensan que no habrá cambios importantes, porque ya todo está descontado en los mercados, son una de ellas; los que piensan que con ese cambio de ciclo entramos en una fase de bolsas bajistas, que puede durar varios años, son otra.

Racionalmente hablando, si partimos de que el valor de una empresa se obtiene de la división de los beneficios esperados por una tasa de rentabilidad exigida por el mercado, lo que está claro es que esa tasa de rentabilidad va a subir como consecuencia de la subida de tipos (en este caso en el ámbito dólar, pero es el que marca la pauta financieramente hablando en el mundo). Si esa tasa sube, que es el denominador de la fórmula de valor, los valores intrínsecos de las empresas cotizadas (todos) automáticamente bajan. Y las bolsas bajan. Seguramente está descontado en gran parte. Pero no nos confiemos. Entre otras cosas porque la semana que viene vendrá una primera pequeña subida, pero a esta le seguirán otras en los próximos meses, si todo se produce como está previsto.

¿Qué puede evitarlo? Pues, si volvemos a la fórmula de valor, éste puede mantenerse (o incluso crecer) a pesar de que suba la tasa de rentabilidad exigida, SI el beneficio de las empresas crece. Esa va a ser la clave: el crecimiento del beneficio por acción (BPA) de las acciones cotizadas.

Habrá que buscar con lupa qué acciones tienen potencial para que ese BPA crezca.

Las americanas van a tener que lidiar con la evolución que experimente su divisa respecto a las restantes divisas de referencia: básicamente el euro y el yen, y cada vez más el yuan chino. Los efectos de una posible revaluación del dólar frente a esas divisas tiene efectos negativos en las compañías americanas exportadoras, pero positivos en las empresas globales que obtienen beneficios a repatriar en las áreas de influencia de esas otras monedas.

En suma, y por no alargarme, un panorama complejo. Para variar.

Automóvil: presente y futuro

Creo que el sector del automóvil va a experimentar cambios importantes en los próximos 10 a 20 años. En mi opinión se van a dar cuatro factores que tendrán una gran incidencia:

1. Se van a vender menos coches, porque las nuevas generaciones no compran coches al mismo ritmo que las pasadas, y el envejecimiento mundial juega también en su contra.

2. Se van a vender menos coches a largo plazo porque se va a evolucionar hacia el coche autónomo, en el que están trabajando Google y todos los fabricantes, de un modo u otro.

3. Se van a vender menos coches porque se va a primar el uso del transporte público, si se quiere parar el calentamiento global.

4. Y los coches que se vendan van a se eléctricos o impulsados por energías renovables de forma creciente en los próximos 10 a 20 años.

Sin embargo, es curioso que estemos viviendo una primavera en el sector, con unas tasas de crecimiento y rentabilidad altísimas. En EEUU, por ejemplo, General Motors, Ford y Fiat Chrysler han pasado de los problemas de finales de la década pasada a un paraíso de rentabilidad. De hecho, su revalorización en bolsa es notable en los tres casos, y especialmente en General Motors.

Es una situación típica con la que nos encontramos los inversores: una visión negativa a largo plazo con simultaneidad a un alza importante en el momento que estamos viviendo. No es fácil gestionar esas situaciones, pero ¡qué le vamos a hacer!

O consumimos el petroleo que tenemos o priorizamos la lucha contra el cambio climático

Resulta que el mundo tiene mayores reservas de petroleo de las que pensaba, pero el mundo pretende, a su vez, detener el cambio climático y limitar el calentamiento global. Y resulta que si el mundo consume el petroleo que tiene, no se limitará el calentamiento global, lo que puede acabar a la larga con la humanidad. ¿Quien ganará, la industria petrolífera o el cambio climático?

La industria petrolífera interesa a las grandes petroleras y a los países productores. El cambio climático interesa a toda la humanidad. La cosa parece clara, ¿no? El problema es que el poder económico, hoy por hoy, lo tienen los petrodólares.

EEUU, ¿no es oro todo lo que reluce?

Leo un artículo en la interesante web seekingalpha que me hace pensar. Defiende que la situación económica en EEUU no es tan buena como pensamos, básicamente porque el norteamericano medio está muy endeudado. Recojo el dato de que su patrimonio medio es negativo. Hace pensar.

El autor defiende que todo el tinglado se aguanta en la posibilidad que tienen de financiar su consumo a un coste mínimo, pero que la subida de tipos de la FED hará caer el castillo de naipes en el que se sustenta la situación.

Yo no soy tan pesimista, pero hay ue tener en cuenta todas las opiniones para estar preparado y no abandonar la prudencia.

¿Guerra de divisas?

Estamos ante un momento delicado en las políticas monetarias de las grandes potencias. China está tratando por todos los medios de devaluar el yuan para reavivar el crecimiento de sus exportaciones. La Eurozona, con su política de tipos de interés bajos está tratando de defenderse de la devaluación de yuan y de paso devalúa el euro frente al dólar. Y el dólar está a ña expectativa de la subida de tipos de la FED, que se supone que impulsará el dólar aún más arriba.

Confiemos en que el reajuste de cambios se produzca de forma pausada, porque de lo contrario esta guerra de divisas no nos deparará nada bueno.

El abismo demográfico

Me da la impresión que la demografía va a mercar el futuro del mundo en los próximos años. Europa y Japón deben enfrentarse al envejecimiento de sus poblaciones y la solución pasa por tres únicas vías: fomentar la natalidad, alargar la vida laboral e integrar a las familias inmigrantes.