Emprendimiento o emprendedores

La importancia de tener la documentación social al día

Ayer firmé la venta de una sociedad en la que participaba. El proceso de preparación de la firma ha sido lento y farragoso, y el propio acto de la firma duró dos horas, que no es un tiempo especialmente largo, sino muy habitual. En la notaría, los firmantes han de esperar mientras los abogados y oficiales de la notaría acaban de encajar los últimos flecos: vendedores que no aportan sus escrituras de propiedad de los títulos que van a vender, poderes caducados, escrituras que alguien se olvidó de llevar al Registro, etc.

Aparte de cuestionarme la razón de que en pleno siglo XXI el proceso de firmas ante notario siga sin estar adaptado a los nuevos tiempos y las nuevas tecnologías (que posiblemente evitaran esas firmas multitudinarias y caóticas que todos hemos vivido), lo que quiero destacar en este post es la importancia de la labor de secretaría de la sociedad, la tarea habitualmente ejercida por un abogado (si hay un consejo, como secretario del consejo), que consiste en asegurarse de que todos los actos sociales, que afecten a la junta, el consejo, los poderes, las compras o ventas sociales, el libro de socios incluido el control de acciones o participaciones, están correctamente realizados, incorporados a los registros públicos correspondientes y archivados de forma adecuada.

Hay empresas (sobre todo startups o pymes) que se lo ahorran porque piensan que no es prioritario, lo que les reporta algún disgusto cuando han de hacer alguna operación corporativa.

En ese sentido, lo barato es caro. Ahorrarse la contratación de un profesional o contratarlo barato sin exigirle esta tarea, es un error.

Más EOS: Las empresas deben tener dos personas al mando: un visionario y un integrador

Así es como lo llaman. Hacen énfasis en que en la cúspide del organigrama debe haber dos personas: el visionario, que sería el equivalente al consejero delegado, el presidente o el CEO, y el integrador, que sería el equivalente al director general o el COO o el CFO.

Arguyen que es muy difícil encontrar personas que sean buenos en ambos perfiles, porque son, de alguna manera contradictorios, como el Ying y el Yang. Aunque prefactemente complementarios.

La verdad es que hay muchos ejemplos de empresas de éxito que han sido levantadas por un visionario (normalmente el fundador y la persona más conocida) y un integrador, que está más a la sombra. El visionario define la estrategia a largo plazo y la cultura de la empresa; el integrador entra en los detalles, hace el trabajo sucio. Uno piensa y sueña, el otro ejecuta y baja a tierra las ideas del visionario.

No creo que haya nadie que no esté de acuerdo con eso.

En mi experiencia como business angel puedo confirmar que eso es así. Muchos proyectos tienen dificultades porque están dirigidos por un visionario, pero no hay integrador. También aquí se dan muchos casos de éxito en los que se dan ambas figuras. Un ejemplo que me viene a la cabeza es el Wuaki.tv, una StartUp en la que tuve la suerte de invertir, y que fue fundada por una pareja de emprendedores que respondían a los dos perfiles citados: Jacinto Roca y Josep Mitjá.

Más sobre el EOS

Voy entendiendo algo más que es el EOS.

Su modelo se basa en 6 componentes, desplegados en este orden:

  1. Vision
  2. People
  3. Data
  4. Process
  5. Issues
  6. Traction

No plantea nada nuevo. Son conceptos evidentes, pero desarrolados formal y ordenadamente. Los norteamericanos son maestros en poner orden en las ideas. Los admiro por ello. Eso explica que sigan siendo la referencia a seguir en gestión empresarial.

Vuelvo a animar a mis lectores a profundizar en el tema. Seguro que me lo agradecen.

¿Sabes que es EOS?

Hace unos días me hablaron de EOS, y he de reconocer mi ignorancia. ¿Cómo era posible que yo no conociera una metodología presentada como una forma de gestionar más eficientemente una pyme? Pues lo era.

He tratado de enterarme de qué se trata. Aparte de una criptomoneda, EOS son las siglas de Enterpreneurial Operating System y es una metodología propugnada por una firma americana que se basa en una serie de conceptos que en teoría establecen una guía de actuación para cualquier pyme que parece que se demuestra eficaz para impulsar el crecimiento y la rentabilidad.

No he entrado en detalles ni la conozco lo suficiente, pero os animo a que lo busquéis en Google si os ha picado la curiosidad.

¡Ah! Y existen especialistas que ayudan a las empresas a implantarla. ¿Os animáis?

¿Nos va a salvar el petróleo?

El petróleo sigue demostrando una gran moderación en sus precios, debido a diversos factores, entre los que destaca el boicot americano a Irán o el récord de producción en Estados Unidos. Tampoco debemos perder de vista el lento pero constante aumento de la cuota de energías renovables en todo el mundo.

Sin duda es una buena noticia para la economía mundial, que puede hacer (y de hecho hace) que las tasas de inflación se mantengan en niveles aceptables, y en consecuencia los bancos centrales limiten sus alzas de tipos de interés.

China, país de unicornios

No es que hayan aparecido en China esas criaturas fantásticas. Se llaman unicornios a las startups que valen más de 1.000 millones de dólares. Todos los países quieren tenerlos.

Pues resulta que 4 de los 5 mayores unicornios actuales son empresas chinas. Y entre ellas las dos mayores. Eso demuestra una vez más el empuje de la economía y la sociedad china. Y nos reafirma en que China es la segunda mayor economía del mundo y que aspira a ser la primera.

¿Cuáles son esos dos unicornios chinos? Pues dos empresas de las que muchos de mis lectores seguro que no han oído hablar. La nº 1 es Ant Financial, que se deica a los pagos por Internet, y que dicen que vale 150.000 millones de dólares (M$). La nº 2 es Bytedance, que posee varias app con millones de usuarios registrados, y que dicen que vale sólo la mitad: 75.000 M$.

Son cifras que marean, y que nos hacen ser escépticos en relación a las valoraciones de las empresas tecnológicas (sobre todo cuando Bytedance, por ejemplo, nunca ha ganado dinero), pero que están ahí.

Los chinos siguen asombrando, dando miedo, y quizás envidia.

En términos bursátiles, no hay duda de que no hay más remedio que seguir apostando por China. Es allí donde se está creando valor de forma más evidente en estos momentos.

El fenómeno Netflix

Quien iba a decir que Netflix llegaría a los 137 millones de clientes. Es una cifra extraordinaria, que explica que la compañía se haya colocado en la cúspide de las compañías de la nueva economía.

Veremos cómo le sienta la llegada al mercado de nuevas ofertas que competirán con ella con fuerza como va a ser el relanzamiento del negocio de video por parte de Apple, o el push que Amazon está haciendo incluyendo el servicio Amazon Video en el paquete de sus clientes de Amazon Prime. Aparte, claro está de la competencia de todas las compañías de telecomunicaciones, que ven en la suscripción a servicios de contenido su tabla de salvación ante un mercado de las comunicaciones convertido en una commodity.

La diferencia entre quebrar o relanzar es la contabilidad

Estos día he leido en la prensa la historia de la cadena de tiendas de electrodomésticos Miró. El gerente actual, que la ha sacado de la quiebra, comentaba que al hacerse cargo del negocio se sorprendió de que no se llevaba una cuenta de resultados por tienda.

¿Cómo es posible que alguien tenga un negocio de venta de lo que sea, con una cadena de tiendas, y no sepa cuánto gana o pierde en cada una de ellas? Pues eso pasa en España en pleno siglo XXI. Parece mentira, pero es así. El resultado ya lo sabemos: un negocio floreciente que se va a pique en cuanto hay que “hilar un poco fino”.

Aquí lo fácil es la contabilidad “del gancho” o sólo orientada a cumplir con lo imprescindible: declarar (lo mínimo, eso sí) a Hacienda…

El resultado: un país pobre y miserable en el que se dilapidan muchos esfuerzos y en el que hacer empresa, y sobre todo hacer gran empresa, es trabajo de titanes.

Amazon, ¿el verdugo o el salvador del retail?

Muchos comercios se quejan de que Amazon (y en general el comercio electrónico) está acabando con ellos. Y es cierto que las ventas online no paran de crecer y seguirán haciéndolo aún durante unos años. Pero la venta analógica, la venta física en la calle, seguirá existiendo, si las empresas dedicadas a ello saben hacerlo bien. Hay muchos ejemplos de empresas que siguen creciendo y ganando dinero en estos tiempos. En España tenemos el caso de Inditex, pero las hay en otros países. Por ejemplo, la británica Primark, o la norteamericana TJX. Siguen creciendo en ventas y en beneficios, y su valor se multiplica en bolsa.

En ese sentido podemos decir que lo que ha traído el comercio electrónico es una criba del comercio físico, dejando atrás a quienes no saben adaptarse al mercado, a las demandas de los nuevos consumidores, y a los exigentes requerimientos de gestión, en ámbitos como la selección de producto, la logística y la atención al cliente.

Mis lectores ya conocen mi tesis al respecto: el retail del futuro dejará de diferenciar entre online y físico, porque todos los competidores de importancia combinarán ambos formatos de venta.

UBER, un pozo sin fondo

Para entender mejor el fenómeno UBER conviene saber algunas cifras. Desde su creación lleva consumidos 11.000 millones de dólares de capital. Y en el último trimestre (el segundo de 2018) ha tenido unas pérdidas de 891 millones de dólares. En términos operativos nunca ha ganado dinero.

Es la estrategia seguida por otros gigantes norteamericanos de la nueva economía. A algunos les ha funcionado (como a Amazon) y a otros no. Algunos están provocando dudas, como Tesla.

Los inversores, por ahora, siguen confiando en UBER, que tiene más de 7.000 millones de dólares en caja.