Emprendimiento o emprendedores

¿Se está fraguando una burbuja de la sostenibilidad? ¿Será la quiebra de Tesla la que pinche esa burbuja?

A nadie se le escapa que estamos en una época en la que todo lo que suene a sostenible tiene el viento de cola. ¡Lo sostenible es guay!

Eso explica que todas las actividades que se impulsan actualmente, sean empresariales o meramente sociales, son, indefectiblemente «sostenibles». Ahora todo es, o pretende ser, sostenible.

Los proyectos empresariales o financieros son sostenibles o no son. Y cualquier inversión en sostenibilidad o en energías renovables encuentra dinero mucho antes que las que no alzan esa bandera.

El paradigma de la economía sostenible es el coche eléctrico en estos momentos; y el paradigma del coche eléctrico es Tesla. Pero, ¿qué pasaría si Tesla, que no ha conseguido hasta ahora ganar dinero, y que puede cualquier día colmar la paciencia de los inversores, quebrará?

Me imagino que pasaría algo parecido al estallido de la burbuja tecnológica que vivimos y sufrimos en el año 2000.

¿Es eso posible?

Amazon monopoliza el comercio electrónico

Los proyectos de comercio electrónico puros, ya sean generalistas o incluso especializados, que se han intentado en España (y supongo que en todo el mundo) en los últimos años, están pasando por horas bajas en su mayoría. O han echado la persiana o están pasándolo muy mal. ¿Por qué? Pues porque los grandes players mundiales están acaparando todo el mercado. En especial Amazon.

La presencia del coloso norteamericano en Internet es tal que no deja espacio para que se desarrollen posibles competidores. Su potencia en los tres campos clave de la proposición de valor del ecommerce (marketing, tecnología y logística) es apabullante. Prácticamente nadie le puede hacer sombra. Su cuota de mercado es monopolística. Sólo en algunas regiones (caso de Asia con Alibaba) o sectores (caso de Zooplus en mascotas, o Zalando en ropa y accesorios, por ejemplo), algunas empresas (ya de un tamaño considerable) le pueden hacer un poco de sombra. Pero los pequeños players y las startups no tienen apenas recorrido.

¿Es eso bueno? Yo creo que no.

¿Y en qué quedará el ecommerce?

Pues en mi opinión quedarán los grandes players globales universales y algunos (pocos) especializados, pero con carácter global y gran tamaño, y quedará el ecommerce como canal de venta B2C de cualquier empresa que tenga un producto que quiera llevar al consumidor a través de Internet, o como canal complementario de la presencia física de los comercios físicos bien posicionados, tanto a nivel mundial (WalMart, por ejemplo) como local (El Corte Inglés, o pequeñas tiendas locales especializadas).

El libro ¿Aún no eres freelance? ya está a la venta

Espero que los lectores de este blog me perdonen que siga haciendo publicidad del libro sobre el trabajo autónomo que cité hace unos días: ¿Aún no eres freelance?Ya está a la venta en la web de la editorial:  http://www.libros de cabecera.com

La editorial lo envía sin gastos a cualquier lugar de España. También existe la opción de comprarlo en formato electrónico.

¡Ah! Y también está a la venta en todas las librerías de España y desde luego en Amazon.

Espero que os guste y me mandeis vuestros comentarios.

Y si alguno se anima a escribir un libro, en Libros de Cabecera estaremos encantados de publicárselo.

¿Aún no eres freelance?

En Libros de Cabecera vamos a publicar en unos días un libro titulado ¿Aún no eres freelance? que juega con la idea de que todos estamos destinados a ganarnos la vida como trabajadores (o empresarios) autónomos, porque la salida natural de la mayoría de jóvenes va a ser (es) o emprender o ser freelance (que no deja de ser una forma de emprendimiento, como explica el libro).

La sociedad ha evolucionado de un modo que no deja otra vía profesional. Las empresas quieren flexibilidad, evitando estructuras pesadas en las que se quedan atrapadas cuando hay cambios en el mercado (y los cambios son continuos e imprevisibles), por lo que piden a sus colaboradores compartir esa filosofía. Y eso los convierte en proveedores en lugar de trabajadores. Y eso implica que los trabajadores asalariados se deban convertir en autónomos, freelance.

Se puede ver en negativo o en positivo. Yo prefiero verlo en positivo. Ser freelance te obliga a enfrentarte al mercado, a ser consciente del valor de tu trabajo, a venderte, a mantenerte actualizado, a adaptarte a la demanda. ¿No es mucho mejor eso que estar atrapado en un trabajo que no te gusta, pendiente de que te echen en la siguiente reestructuración y te quedes en la calle, sin perspectivas ni capacidad ni confianza en ti mismo para volver a empezar?

Ha habido muchos trabajadores que se han visto en esa situación, víctimas de la reestructuración de grandes sectores económicos. Por ejemplo la banca, que ha reducido drásticamente sus plantillas, poniendo en la calle a personas relativamente jóvenes que han debido reciclarse a marchas forzadas. Y va a volver a pasar con los trabajadores del sector de automoción (industria auxiliar, fabricantes, concesionarios, talleres…). Van a mandar al paro a miles de personas. Todos deberían estar preparándose ya para ser freelance.

¿Por qué en Israel si y en España no?

Leyendo hoy un artículo de Expansión sobre Pepsico, leo que compraron por ¡3.200 millones de dólares! una compañía israelita llamada SodaStream que fabricaba dispensadores de agua gasificada para “fabricar refrescos naturales a partir de agua del grifo” (sic). Inmediatamente me ha venido a la cabeza que algo así sería imposible si la empresa fuera española.

Me pregunto, ¿por qué?

El bitcoin baja a la Tierra

El bitcoin cumple 10 años, y por fin está aterrizando desde las nubes donde lo habían puesto, sea por ignorancia o por avaricia y mala fe. Desde diciembre 2017 su cotización cae un 80%. ¿Será su final? No lo creo, pero sí su normalización e integración ordenada en el sistema de pagos internacional. Aunque queda aún un cierto camino por recorrer.

La importancia de tener la documentación social al día

Ayer firmé la venta de una sociedad en la que participaba. El proceso de preparación de la firma ha sido lento y farragoso, y el propio acto de la firma duró dos horas, que no es un tiempo especialmente largo, sino muy habitual. En la notaría, los firmantes han de esperar mientras los abogados y oficiales de la notaría acaban de encajar los últimos flecos: vendedores que no aportan sus escrituras de propiedad de los títulos que van a vender, poderes caducados, escrituras que alguien se olvidó de llevar al Registro, etc.

Aparte de cuestionarme la razón de que en pleno siglo XXI el proceso de firmas ante notario siga sin estar adaptado a los nuevos tiempos y las nuevas tecnologías (que posiblemente evitaran esas firmas multitudinarias y caóticas que todos hemos vivido), lo que quiero destacar en este post es la importancia de la labor de secretaría de la sociedad, la tarea habitualmente ejercida por un abogado (si hay un consejo, como secretario del consejo), que consiste en asegurarse de que todos los actos sociales, que afecten a la junta, el consejo, los poderes, las compras o ventas sociales, el libro de socios incluido el control de acciones o participaciones, están correctamente realizados, incorporados a los registros públicos correspondientes y archivados de forma adecuada.

Hay empresas (sobre todo startups o pymes) que se lo ahorran porque piensan que no es prioritario, lo que les reporta algún disgusto cuando han de hacer alguna operación corporativa.

En ese sentido, lo barato es caro. Ahorrarse la contratación de un profesional o contratarlo barato sin exigirle esta tarea, es un error.

Más EOS: Las empresas deben tener dos personas al mando: un visionario y un integrador

Así es como lo llaman. Hacen énfasis en que en la cúspide del organigrama debe haber dos personas: el visionario, que sería el equivalente al consejero delegado, el presidente o el CEO, y el integrador, que sería el equivalente al director general o el COO o el CFO.

Arguyen que es muy difícil encontrar personas que sean buenos en ambos perfiles, porque son, de alguna manera contradictorios, como el Ying y el Yang. Aunque prefactemente complementarios.

La verdad es que hay muchos ejemplos de empresas de éxito que han sido levantadas por un visionario (normalmente el fundador y la persona más conocida) y un integrador, que está más a la sombra. El visionario define la estrategia a largo plazo y la cultura de la empresa; el integrador entra en los detalles, hace el trabajo sucio. Uno piensa y sueña, el otro ejecuta y baja a tierra las ideas del visionario.

No creo que haya nadie que no esté de acuerdo con eso.

En mi experiencia como business angel puedo confirmar que eso es así. Muchos proyectos tienen dificultades porque están dirigidos por un visionario, pero no hay integrador. También aquí se dan muchos casos de éxito en los que se dan ambas figuras. Un ejemplo que me viene a la cabeza es el Wuaki.tv, una StartUp en la que tuve la suerte de invertir, y que fue fundada por una pareja de emprendedores que respondían a los dos perfiles citados: Jacinto Roca y Josep Mitjá.

Más sobre el EOS

Voy entendiendo algo más que es el EOS.

Su modelo se basa en 6 componentes, desplegados en este orden:

  1. Vision
  2. People
  3. Data
  4. Process
  5. Issues
  6. Traction

No plantea nada nuevo. Son conceptos evidentes, pero desarrolados formal y ordenadamente. Los norteamericanos son maestros en poner orden en las ideas. Los admiro por ello. Eso explica que sigan siendo la referencia a seguir en gestión empresarial.

Vuelvo a animar a mis lectores a profundizar en el tema. Seguro que me lo agradecen.

¿Sabes que es EOS?

Hace unos días me hablaron de EOS, y he de reconocer mi ignorancia. ¿Cómo era posible que yo no conociera una metodología presentada como una forma de gestionar más eficientemente una pyme? Pues lo era.

He tratado de enterarme de qué se trata. Aparte de una criptomoneda, EOS son las siglas de Enterpreneurial Operating System y es una metodología propugnada por una firma americana que se basa en una serie de conceptos que en teoría establecen una guía de actuación para cualquier pyme que parece que se demuestra eficaz para impulsar el crecimiento y la rentabilidad.

No he entrado en detalles ni la conozco lo suficiente, pero os animo a que lo busquéis en Google si os ha picado la curiosidad.

¡Ah! Y existen especialistas que ayudan a las empresas a implantarla. ¿Os animáis?