Emprendimiento o emprendedores

¿Sabes que es EOS?

Hace unos días me hablaron de EOS, y he de reconocer mi ignorancia. ¿Cómo era posible que yo no conociera una metodología presentada como una forma de gestionar más eficientemente una pyme? Pues lo era.

He tratado de enterarme de qué se trata. Aparte de una criptomoneda, EOS son las siglas de Enterpreneurial Operating System y es una metodología propugnada por una firma americana que se basa en una serie de conceptos que en teoría establecen una guía de actuación para cualquier pyme que parece que se demuestra eficaz para impulsar el crecimiento y la rentabilidad.

No he entrado en detalles ni la conozco lo suficiente, pero os animo a que lo busquéis en Google si os ha picado la curiosidad.

¡Ah! Y existen especialistas que ayudan a las empresas a implantarla. ¿Os animáis?

¿Nos va a salvar el petróleo?

El petróleo sigue demostrando una gran moderación en sus precios, debido a diversos factores, entre los que destaca el boicot americano a Irán o el récord de producción en Estados Unidos. Tampoco debemos perder de vista el lento pero constante aumento de la cuota de energías renovables en todo el mundo.

Sin duda es una buena noticia para la economía mundial, que puede hacer (y de hecho hace) que las tasas de inflación se mantengan en niveles aceptables, y en consecuencia los bancos centrales limiten sus alzas de tipos de interés.

China, país de unicornios

No es que hayan aparecido en China esas criaturas fantásticas. Se llaman unicornios a las startups que valen más de 1.000 millones de dólares. Todos los países quieren tenerlos.

Pues resulta que 4 de los 5 mayores unicornios actuales son empresas chinas. Y entre ellas las dos mayores. Eso demuestra una vez más el empuje de la economía y la sociedad china. Y nos reafirma en que China es la segunda mayor economía del mundo y que aspira a ser la primera.

¿Cuáles son esos dos unicornios chinos? Pues dos empresas de las que muchos de mis lectores seguro que no han oído hablar. La nº 1 es Ant Financial, que se deica a los pagos por Internet, y que dicen que vale 150.000 millones de dólares (M$). La nº 2 es Bytedance, que posee varias app con millones de usuarios registrados, y que dicen que vale sólo la mitad: 75.000 M$.

Son cifras que marean, y que nos hacen ser escépticos en relación a las valoraciones de las empresas tecnológicas (sobre todo cuando Bytedance, por ejemplo, nunca ha ganado dinero), pero que están ahí.

Los chinos siguen asombrando, dando miedo, y quizás envidia.

En términos bursátiles, no hay duda de que no hay más remedio que seguir apostando por China. Es allí donde se está creando valor de forma más evidente en estos momentos.

El fenómeno Netflix

Quien iba a decir que Netflix llegaría a los 137 millones de clientes. Es una cifra extraordinaria, que explica que la compañía se haya colocado en la cúspide de las compañías de la nueva economía.

Veremos cómo le sienta la llegada al mercado de nuevas ofertas que competirán con ella con fuerza como va a ser el relanzamiento del negocio de video por parte de Apple, o el push que Amazon está haciendo incluyendo el servicio Amazon Video en el paquete de sus clientes de Amazon Prime. Aparte, claro está de la competencia de todas las compañías de telecomunicaciones, que ven en la suscripción a servicios de contenido su tabla de salvación ante un mercado de las comunicaciones convertido en una commodity.

La diferencia entre quebrar o relanzar es la contabilidad

Estos día he leido en la prensa la historia de la cadena de tiendas de electrodomésticos Miró. El gerente actual, que la ha sacado de la quiebra, comentaba que al hacerse cargo del negocio se sorprendió de que no se llevaba una cuenta de resultados por tienda.

¿Cómo es posible que alguien tenga un negocio de venta de lo que sea, con una cadena de tiendas, y no sepa cuánto gana o pierde en cada una de ellas? Pues eso pasa en España en pleno siglo XXI. Parece mentira, pero es así. El resultado ya lo sabemos: un negocio floreciente que se va a pique en cuanto hay que «hilar un poco fino».

Aquí lo fácil es la contabilidad «del gancho» o sólo orientada a cumplir con lo imprescindible: declarar (lo mínimo, eso sí) a Hacienda…

El resultado: un país pobre y miserable en el que se dilapidan muchos esfuerzos y en el que hacer empresa, y sobre todo hacer gran empresa, es trabajo de titanes.

Amazon, ¿el verdugo o el salvador del retail?

Muchos comercios se quejan de que Amazon (y en general el comercio electrónico) está acabando con ellos. Y es cierto que las ventas online no paran de crecer y seguirán haciéndolo aún durante unos años. Pero la venta analógica, la venta física en la calle, seguirá existiendo, si las empresas dedicadas a ello saben hacerlo bien. Hay muchos ejemplos de empresas que siguen creciendo y ganando dinero en estos tiempos. En España tenemos el caso de Inditex, pero las hay en otros países. Por ejemplo, la británica Primark, o la norteamericana TJX. Siguen creciendo en ventas y en beneficios, y su valor se multiplica en bolsa.

En ese sentido podemos decir que lo que ha traído el comercio electrónico es una criba del comercio físico, dejando atrás a quienes no saben adaptarse al mercado, a las demandas de los nuevos consumidores, y a los exigentes requerimientos de gestión, en ámbitos como la selección de producto, la logística y la atención al cliente.

Mis lectores ya conocen mi tesis al respecto: el retail del futuro dejará de diferenciar entre online y físico, porque todos los competidores de importancia combinarán ambos formatos de venta.

UBER, un pozo sin fondo

Para entender mejor el fenómeno UBER conviene saber algunas cifras. Desde su creación lleva consumidos 11.000 millones de dólares de capital. Y en el último trimestre (el segundo de 2018) ha tenido unas pérdidas de 891 millones de dólares. En términos operativos nunca ha ganado dinero.

Es la estrategia seguida por otros gigantes norteamericanos de la nueva economía. A algunos les ha funcionado (como a Amazon) y a otros no. Algunos están provocando dudas, como Tesla.

Los inversores, por ahora, siguen confiando en UBER, que tiene más de 7.000 millones de dólares en caja.

Una idea para Zara

Las empresas de venta de ropa y complementos han de adoptar modelos de la economía circular.

Sugiero a Zara que permita a sus clientas llevar sus prendas usadas y «venderlas» a Zara, de manera que esta pudiera reciclarlas como materia prima o, si su estado lo permitiese, venderlas como usadas, a un precio atractivo, pero eso sí, después de meterla en el circuito normal de venta como la ropa nueva. Aunque dejando claro que es usada.

El impacto en su imagen sería muy positivo.

Es cuestión de resolver los procesos y calcular los costes y asegurarse de que se puede hacer con beneficio, aunque sea inferior al de la ropa nueva.

Emprender no es tanto inventar como ejecutar

Muchos, y yo con ellos, creo que lo hemos dicho hasta la saciedad (por ejemplo el gurú Cabiedes): las ideas no valen mucho si no se sabe ejecutarlas. Los emprendedores dd éxito son personas brillantes, innovadoras y ambiciosas, pero, sobre todo, son excelentes ejecutores, excelentes gestores.

¿Saben que Google fue el buscador nº 18 que apareció en Internet? Pero Larry Page y sus ocio fueron mejores gestores que los demás.

EXITO = IDEA X EJECUCIÓN AL CUBO

Tesla, ¿cuándo nos dará un susto?

No hay duda de que Tesla es una empresa estrella. Pero sus finanzas dejan mucho que desear. Consume dinero a espuertas, y más pronto que tarde puede dar un susto a sus accionistas y, lo que es peor, provocar una crisis en las bolsas, dada su preeminencia. Wall Street está empezando a ponerse  nerviosa.