Emprendimiento o emprendedores

Las empresas de retail y las de eCommerce están destinadas a integrarse

Llevo tiempo diciendo que el eCommerce y el Comercio Físico en la calle no van a sobrevivir de forma independiente. Las empresas de eCommerce deberán extenderse hacia la presencia física en la calle, y las de comercio físico no sobrevivirán sin entrar fuerte en eCommerce. El futuro del comercio son empresas híbridas de retail e eCommerce, con mayor o menor énfasis en uno u otro posiblemente dependiendo de sus antecedentes.

Por decirlo de forma gráfica: Amazon quiere ser Walmart y Walmart quiere ser Amazon.

Y por eso vemos los esfuerzos que están haciendo gigantes del retail actuales como El Corte Inglés o Mercadona por reforzarse en el eCommerce. O como Amazon se plantea comprar Carrefour. O Carrefour está adquiriendo empresas de eCommerce europeas en ámbitos de negocio que le son propios.

El futuro no es blanco ni negro en este área (como en otras) sino mulato.

La divertida y sabia charla de un emprendedor de Internet de un pueblo pequeño de Teruel

A todo aquel que le interese el comercio electrónico y que, sobre todo, quiera reirse un rato, le recomiendo la charla de Ricardo Lop que podrá ver en este enlace de Youtube.

 

Marketing digital

Hoy en día el marketing es digital como tronco central. Lo analógico es lo complementario. Creo que todos estamos de acuerdo en ello.

Pero, ¿realmente nuestros directivos y empresarios conocen el alcance del marketing digital? Y no digamos nuestras pymes o autónomos.

Porque todo aquel que quiera vender algo, debe acudir (de hecho acude ya en un 99% de los casos) al marketing digital. Qué tipo de marketing digital, qué herramientas y con qué enfoque, es otra cosa; cada uno hace lo que puede. pero todos hacemos algo.

La cuestión es: ¿y realmente qué se puede y se debe hacer? Creo que la visión global de lo que aporta y cómo debe aplicarse el marketing digital, es algo que saben muy pocos.

Hoy hemos presentado un libro que hemos editado en Libros de Cabecera hace unos días: Vender más con marketing digital. Un libro que responde todas esas preguntas, que permite hacerse una idea global de qué es el marketing digital y cuales son sus componentes y cómo se puede desplegar y aplicar.

Cómo ejemplo gráfico de una de sus aportaciones del libro, me gustaría destacar la clarificación y explicación de una multitud de conceptos del nuevo marketing o su contexto (todos en inglés) que nos impactan a todos todos los días, y que reto al lector a que me responda si conoce todos los que cito a continuación a modo de ejemplo (en el libro están estos y muchos más):

  • Community managers
  • Influencers
  • Banners
  • Inblund marketing
  • Outbound marketing
  • Respondive design
  • SEO
  • SEM
  • Engagement rate
  • Social media marketing
  • Branded content
  • Publicidad above the line (ATL) o below the line (BTL)
  • Retargeting
  • Lead scoring
  • Landing page
  • Long tail
  • Microsites
  • Blog
  • Dispositivos beacon
  • CPC, CPM, CPA, CPL
  • TOFU, MOFU, BOFU
  • CRO, CRR
  • LTV (life time value)
  • Digest
  • Lead nurturing

Los lectores del libro no volverán a encontrarse en una reunión o en un informe que cite alguno de estos conceptos y los deje in albis.

Es, sin duda, un «libro de cabecera» en los tiempos que corren.

Las grandes compañías dominan el mundo

Un artículo de Noah Smith en Bloomberg denuncia que las grandes compañías se hacen cada vez más grandes en muchos sectores. La consecuencia es que se produce un oligopolio que tiene el peligro de que derive en una oligarquía.

Smith apunta a que ese fenómeno puede estar detrás de la generalizada bajada de salarios y subida de precios que atenaza a la clase media de muchos países y que explica en parte que se mantengan índices de inflación bajos en la mayoría de países.

El trabajador-consumidor puede estar pagando por ese fenómeno de mayor poder de las grandes empresas. Y fomentando, a la vez, un círculo vicioso: menos capacidad de compra y de ahorro, menor actividad económica general y mayor cuota de los gigantes empresariales en los respectivos mercados en los que se mueven.

La única manera de salir de ese círculo es una mayor vigilancia e intervención de las autoridades públicas de defensa de la competencia y que facilten el aprovechamiento de las oportunidades que se presentan a las empresas pequeñas y medianas que retan a esos gigantes con sus propuestas de valor innovadoras.

Sin duda hemos pasado un período favorable a los grandes, que se ha plasmado, entre otras cosas, en la importante subida de las bolsas. Esperemos que el próximo lo sea para los pequeños.

Para los inversores eso quiere decir apostar por los llamados small caps y por la inversión fuera de la bolsa, a través de fondos de private equity.

Préstamos capitalizables, una buena opción de entrar en el capital de una startup

Si tienes la oportunidad de invertir en una startup y puedes optar por hacerlo mediante un préstamo capitalizable (PC), úsala.

El PC te permite estar a verlas venir y, si la empresa no va bien, optar por capitalizar o por cobrar. Y en todo caso, tratar de conseguir una buena opción de capitalización, basada en que la empresa alcance unos objetivos y con un descuento mayor o menor según los alcance o no.

Es muy típico en situaciones transitorias, a la espera de una ronda, en las que el prestamista tiene derecho a capitalizar en la ronda, si se produce, pero con un descuento a su favor sobre el precio de la ronda.

Cómo estar en una sociedad (Startup) como si fueras consejero, pero sin serlo

Yo soy de la opinión que los inversores en startups deberían evitar estar como consejeros formales en sus consejos, e incluso, si es posible, deberían evitar que haya consejo.

Pero, si se quiere estar informado y controlar, aunque sea a distancia, que la gestión del emprendedor es correcta y responde a los criterios que se plantearon al decidir la inversión (lo cual es compatible con que el Plan de Negocio evolucione y se adapte a las circunstancias), entonces ¿qué hacer?

La solución, en mi opinión, es que el emprendedor reporte periódicamente a un Comité de Seguimiento (es el nombre que más me gusta y el que aconsejo, ya veremos por qué) en el que estén los inversores más destacados. Su existencia y régimen de actuación pueden estar regulados en el Pacto de Socios.

¿Qué se consigue con eso? Pues actuar como un «pseudo consejo» pero evitando la responsabilidad civil e incluso penal a la que responden los administradores (y eso incluye a los miembros formales de un consejo de administración). Se trata en suma de estar informado y conseguir un consenso tácito en las decisiones más relevantes.

Pero hay que evitar que se pueda aducir por un tercero afectado por la insolvencia de la empresa o por las actuaciones del administrador, que ese comité está compuesto de hecho por lo que la ley llama «administradores de hecho». ¿Cómo se consigue eso? Pues es muy fácil, NO MANDANDO. O al menos evitando las señales que pudiese deducirse que mandamos.

¿Cuáles son esas señales? Pues por ejemplo, que no haya una agenda formal cerrada de los comités, que no se hagan actas formales, que no se vote, que no tengan una frecuencia establecida. es decir, que se pueda argumentar que su carácter es informativo y no decisorio, aunque las decisiones se informen o expongan, porque quien tenga la última palabra sea, sin duda, el administrador. Todo ello es ocmpatible con que, según el Pacto de Socios, algunas decisiones puedan se vetadas por todos o algunos socios.

En resumen: Si entra en una startup, no corra a formar consejo. Y si hay consejo, pida ser invitado a las sesiones, pero no ser nombrado formalmente consejero.

Yo defiendo con argumentos que si en una startup hay que votar en el consejo, es mejor que la dé su inversión por perdida.

Nuestras empresas no venden, les compramos

Y muchas veces ni siquiera eso, porque no dejan que les compremos.

Ahora mismo estoy viviendo esa experiencia con servicios de mantenimiento doméstico, que quiero contratar y no me es posible, porque ni siquiera me cogen el teléfono.

Como no vamos a tener un ejército de parados, si no sabemos gestionar nuestras empresas.

Luego esos empresarios se quejarán de que no pueden contratar a nadie más porque no tienen suficiente demanda.

¡Dejad que os compren!

La lucha global por el liderazgo en el coche eléctrico

Leo que Volkswagen se está planteado invertir 70.000 millones de euros (que se dice pronto) entre 2018 y 2022 para ser el líder (o uno de los líderes) en el coche eléctrico.

Estamos en plena guerra en el sector del automóvil entre los entrantes (principalmente Tesla) y las empresas ya establecidas.

Sin duda alguna este es uno de los fenómenos clave que habrá que tener en cuenta en los próximos años, del mismo modo que habrá que seguir otros que ya he ido mencionando, como la convergencia del comercio online y offline (o dicho de un modo simple: todos contra Amazon y Amazon contra todos).

Amazon la todopoderosa

No hay precedente en el mundo de una compañía que compita contra tantas otras. Amazon vende 354 millones de productos diferentes, y compite contra todas las compañías existentes en muchos sectores diferentes. Nos podríamos cansar de citarlos. Empezó por el editorial, pero ha seguido por muchos otros. El último ha sido el de productos para la salud y la farmacia, lo que ha provocado la caída fulminante en bolsa de las empresas cotizadas del sector.

Surgen voces que la acusan de monopolio, pero las cifras de venta de Amazon en relación al mercado global son aún pequeñas. Y se puede demostrar que, por ahora, no influye de ningún modo en que los precios suban; es posiblemente al contrario. La compañía siempre se ha presentado como un adalid para sus clientes, la líder de los precios bajos. Veremos que eso no es siempre así, y que precisamente su estrategia es que no sea así en un futuro, cuando domine totalmente el mercado.

Amazon pretende, dicho en dos palabras, ser el único proveedor de todos los productos que necesite un hogar. Para ello su fuerza se sustenta en la combinación de una doble excelencia digital y física. La excelencia digital le permite saber todo de sus clientes y de sus potenciales clientes; la física pasa por unos procesos logísticos inmejorables. En definitiva, saber lo que quieren los clientes y servírselo rápido y bien. Dicho de otro modo: información y logística.

Aunque sea anecdótico, es significativo que en 2012 ya registrara una patente sobre la idea de «envío anticipado de paquetes a los clientes»; es decir, Amazon siempre ha aspirado a saber lo que queremos antes de que lo sepamos; a conseguir que cuando pensemos en comprar cualquier cosa, no lo dudemos y acudamos a Amazon.

No quiere competidores en ese sentido, y se ca encargando de eliminarlos. Si cabe vendiendo sin margen (¿dumping sectorial?) hasta hundirlos.

En el mismo sentido, productos como el asistente personal Alexia, al que se puede pedir cualquier caso para que automáticamente la compre en Amazon y en menos de 24 horas la tengamos en casa; o el Amazon Key, un sistema de acceso a la casa del cliente para dejarle la compra, son pasos en esa dirección. Al final, como digo, lo que pretende la compañía es monopolizar las compras de todos los hogares del mundo.

El poder que le dará/daría alcanzar ese objetivo, es obvio para cualquier persona. Si llegase a ese punto no cabe duda de que estaríamos ante un problema de competencia y de abuso de poder.

La verdad es que los inversores creen en el modelo, porque si no no se explica que Amazon cotice con un PER superior a 200 cuando Walmart cotiza a PER 20. es decir, 10 veces más. Los inversores, es obvio, creen que Amazon se hará con el mercado y convertirá sus pérdidas actuales en suculentos beneficios, porque sus clientes estarán «atrapados». Dicho de otro modo, su valor se sustenta en un LTV (lifetime value de sus clientes) tendente a infinito.

En definitiva, Amazon es un fenómeno que habremos de seguir con atención. Tanto como ciudadanos como desde el punto de vista de la gestión empresarial. Lo que por ahora se ve como un mesías puede acabar siendo un demonio si no pone un límite a su ambición de dominar el mundo.

Comercio es comercio

Hace ya algunos años que predije (permitidme la inmodestia) que el comercio online convergería con el comercio físico tradicional. Los hechos me están dando la razón. Estamos ante un proceso acelerado de convergencia. Los casos se repiten en todos los países. El más conocido es el de Amazon comprando Whole Foods, que sorprendió recientemente al mundo. Pero también el de Walmart comprando Jet.com. O el de Carrefour, que ha iniciado una carrera de compra de pequeñas y medianas empresas de eCommerce en Europa. Incluso existen rumores de que Amazon merodea por Europa acechando a grandes piezas como la propia Carrefour. Desde a perspectiva local, es visible el esfuerzo de nuestros grandes retailers por hacerse fuertes en el comercio online; ahí tenemos los casos de El Corte Inglés, o de Mercadona, entre muchos otros. Un esfuerzo que no siempre ha dado los resultados pretendidos, pero en el que están volcando cantidades ingentes de dinero en tecnología y logística.

Incluso en el ámbito de las startups se están dando casos de proyectos que nacen con la idea de la combinación online-offline desde su concepción.

Todo ello reafirma mi predicción: en pocos años no se hablará de comercio online u offline, sino simplemente de comercio. El comercio será, mayoritariamente, una combinación de ambos.

Es obvio que todo ello abre una serie de oportunidades muy interesantes para las startups que se han desarrollado en el ámbito del eCommerce, porque les abre la puerta a ser compradas por alguno de los gigantes de la distribución, porque todos han salido de caza, y ellas son piezas apetecibles y accesibles. Veremos muchas operaciones de ese tipo en los próximos meses.

El fenómeno se extenderá incluso al mercado inmobiliario.

A largo plazo, quien se quede sólo en uno de los lados (el offline o el online) yo creo que desaparecerá. Al tiempo.