Energías verdes

La polución urbana, un problema grave ya

Hace unos días he estado en Hanoi y he experimentado la evidente contaminación del aire debido a su infernal tráfico. La mayoría de personas se cubre la boca con una máscara a modo de protección ante un aire irrespirable. Yo mismo experimenté un molesto picor preludio de le entrada del humo negro en los pulmones. Por nada del mundo viviría en esa ciudad, en la que viven 8 millones de peronas.

Pero no es un fenómeno aislado. Muchas otras ciudades están o han estado en estado de emergencia por polución. Hace unos meses Pekín, recientemente Madrid y ahora mismo leo que le está pasanso a Nueva Delhi, que ha obligado a cerrar colegios y donde los extranjeros se plantean dejar la ciudad.

En Hanoi y Delhi es fruto de la densidad de población y de las costumbres locales, de la que me gustaría destacar algo que se da en la mayoría de urbes en los países en desarrollo: no existen aceras para plantearse andar por la ciudad y los servicios públicos de transporte som deficientes, por lo que todo el que puede se mueve con un vehículo a motor. Normalmene una motocicleta, pero también un coche. Quien ha xperimentado el tráfico de Hanoi, Marrakech o El Cairo, sabe de que hablo.

no podemos seguir así, si no queremos pagar un alto precio. Los recién nacidos ya lo están notando en muchos de esos países.

¿Para cuándo una subida de tipos global?

Los tipos de interés del dólar están en un proceso (lentísimo) al alza, pero no es el caso del resto de principales monedas, porque el crecimiento económico no es lo suficientemente robusto como para que crezca la inflación. ¿Cuándo veremos la señal de salida para un giro al alza de los tipos de interés en el mundo? En mi opinión será cuando repunte la inflación, y eso se producirá cuando vuelva a subir el  petroleo. No parece que hayan de ser subidas bruscas ni fuertes, pero sí sostenidas, al ritmo del alza del crudo.

La cuestión, pues, es ¿cuándo subirá el petroleo? Creo que llegará un momento en que lo haga, porque es absurdo que los países productores no se pongan de acuerdo en limitar la oferta. ¿El detonante? Algún tipo de acercamiento entre Arabia Saudí e Irán. Por ahora no se vislumbra, sino al contrario, pero en algún momento se dará. La situación actual no beneficia a nadie.

Cuando ocurra las bolsas iniciarán un ciclo a la baja, del que se salvarán financieras y petroleras. Quizás haya que empezar a pensar en ellas desde ahora.

En los próximos 10 a 15 años puede ser la última oportunidad de ganar en bolsa en esos sectores, ambos amenazados de desaparición a largo plazo (¿20 años?); los bancos por las fintech y las petroleras por las energías renovables y el movimiento ecologista.

Sectores amenazados

La evolución de las tecnologías, tanto de la información y las comunicaciones (TIC) como el desarrollo de las tecnologías ligadas a los sistemas de energías sostenibles, está suponiendo una amenaza para todas las empresas del globo, pero hay algunos sectores que lo tienen más complicado a corto o medio plazo. Al hilo de un documento que ha caído en mis manos, he hecho una lista de sectores que deben ponerse las pilas. Es un tema que ya había tocado en post anteriores, pero que aquí resumo, y del que sin duda habré de seguir hablando, por las consecuencias enormes que va a tener en nuestra sociedad. Por ejemplo, en la oferta de empleo y en la ubicación de la población, o en los programas educativos.

Automóvil

El avance del coche autónomo (Google, Apple…) y de las ofertas colaborativas (Uber, BlaBlaCar y muchos más) está llevando a un mundo en que comprar un coche para uso privado va a ser una rareza. La producción de automóviles debería caer en picado en consecuencia, porque se necesitan muchos menos autos que los que se producen anualmente en el mundo.

No podemos olvidar que el sector del automóvil es uno de los más importantes a efectos e empleo industrial en el mundo.

Además de ello, los automóviles serán eléctricos sin duda en un futuro cada vez más próximo.

Seguros

El sector del seguro se asienta principalmente en el automóvil, y si éste cambia, le afectará y mucho. Menos propietarios y menos accidentes, por ejemplo.

Aparte de ello, creo que el seguro es uno de los sectores que tiene pendiente una transformación profunda, con mayor transparencia e incluso un reenfoque total de su modelo de negocio. Pero es un tema que podemos profundizar otro día.

Constructor e Inmobiliario

Las ciudades y las infraestructuras se han desarrollado alrededor del automóvil, luego el cambio en el auto va a suponer un cambio drástico en las infraestructuras y en la ubicación de la población dentro y fuera de las ciudades. Un efecto palpable a corto plazo será que los parkings dejarán de tener valor, aunque ahora mismo suene imposible.

También afectará al comercio, como lo está haciendo el auge del comercio electrónico.

Banca

Las consecuencias del avance de las TIC ya son palpables en la banca, acechada por todos lados, y sometida a un cambio drástico que está haciendo que el sector ya no lo conozca nadie y que está llevando a fusiones en todo el mundo. Podemos hablar con propiedad literalmente de una “nueva banca”.

En este sector se ha acuñado incluso el término fintech para definir el nuevo sector que está provocando ese cambio.

En ese contexto sabemos que van a desaparecer cosas tan clásicas como la oficina bancaria o las tarjetas de crédito, como ya lo hicieron las cheques bancarios, por ejemplo.

Eléctrico

Puede sorprender que incluso el sector eléctrico esté amenazado por las nuevas tecnologías, pero la generación de energía solar o sostenible en general (eólica, por ejemplo) avanza y se abarata a marchas forzadas, y cada vez hará más factible que la generación y el consumo sea autónomos, pudiendo prescindir de las grandes redes, tanto en el segmento doméstico como en el empresarial.

Educación

Todos los ámbitos de la educación están afectados, desde la educación primaria a la universitaria. Los contenidos educativos están en Internet y son de acceso en muchos casos gratuito. En ese contexto, ¿qué papel van a jugar las escuelas? Desde luego va a ser muy diferente del actual.

Agricultura/ganadería

Incluso el olvidado sector agrícola-ganadero va a verse afectado. Ya lo está. Las nuevas tecnologías de cultivo hidropónico optimizado afectarán al modo que se cultivan las plantas e incluso facilitarán el cultivo doméstico. Los robots van a sustituir a los agricultores en las tareas más duras. nuevas fuentes de proteínas, como los insectos, van a revolucionar el sector de la alimentación y los hábitos alimenticios.

Y desde luego la corriente km. 0 se va a seguir imponiendo, con el impacto correspondiente en el sector del transporte en todo el mundo.

En definitiva, estamos en los albores de una nueva civilización, con sus luces y sus sombras. Confiemos en que se impongan las luces y nos permitan evolucionar hacia una sociedad más sostenible y más justa en la que podamos ser más felices a la vez que nos hacemos más y más viejos.

 

 

Petróleo bajo, ¿hasta cuándo?

En los últimos dos años se han añadido 600 millones de barriles de petroleo a los inventarios mundiales de crudo, llegando a los 4.400 millones de barriles. Cada día, en media, se añaden 1,5 millones de barriles a esos inventarios, porque la producción supera a la demanda en esos 1,5 millones diarios. Son cifras que nos dan idea de la magnitud del problema de sobreoferta que estamos experimentando y que ha hundido el precio del petroleo por debajo de los 30$ por barril.

¿Por qué se ha llegado a este punto? Pues porque la OPEP, dominada por Arabia Saudí, que supone el 30% de la producción mundial, quiere sacar del mercado la producción de fracking (principalmente norteamericana), que no son rentables por debajo de los 50 a 70$/barril.

¿Hasta cuándo y hasta dónde seguirá el mercado del petroleo con esos excedentes? Los expertos apuntan que será así hasta que Arabia Saudita quiera. Cuando considere que ha recuperado su cuota del mercado mundial. Será entonces cuando veremos el precio del barril regresar a 50$ pero seguramente no más allá, porque si superase los 50-70$ volvería a hacer rentable los pozos de fracking.

Un dato importante: Arabia Saudí podría aguantar 5 años con los precios actuales. ¡Pero los Emiratos Arabes Unidos podrían aguantar 50 años!

 

¿Será 2016 el año de la recuperación de las acciones petroleras?

Nadie apuesta por la recuperación del precio del petroleo en 2016, porque parece claro que va a continuar la sobreproducción y que no se va a levantar a demanda, aunque las incertidumbres son grandes y en los dos sentidos. Pueden producirse acontecimientos políticos que acaben con el exceso de producción, lo que elevaría el precio del oro negro. O puede hundirse la demanda, si la actividad económica en los países consumidores se resiente debido a una debilidad general del crecimiento mundial, hipótesis que no está descartada del todo.

En ese contexto, se explica bastante bien por qué las acciones petrolíferas están cotizando a la baja, a precios muy favorables en relación a su free cash flow.

La cuestión es, precisamente por lo antedicho: ¿puede ser 2016 un buen momento para invertir en petroleras, aunque quizás sea la última ocasión de ganar dinero con ellas? ¿O la industria petrolera ha entrado ya en su bache final y es mejor olvidarla como inversión bursátil rentable? Quien acierte en la respuesta puede ganar mucho dinero, o dejar de perderlo.

Yo me atrevo a inclinarme por la primera opción. Creo que las petroleras pueden ser la sorpresa de 2016, y me parece recomendable comprar acciones de alguna de ellas ahora que cotizan tan bajo. ¿De cuál? Ese es otro asunto, que me voy a pensar. Les explicaré más adelante a mis lectores la conclusión a la que he llegado. Repsol puede ser una opción. Por debajo de 10€.

¿Se acabará el petroleo en 2030?

Hasta ahora se hablaba del final del petroleo porque se suponía que se agotaría la oferta. Ahora se empieza a hablar del final del petroleo por el agotamiento de la demanda. Quien lo iba a decir.

Los países productores y toda la industria del petroleo están empezando a introducir esa variable en sus cálculos.

Se están dando cuenta de que existe mayor sensibilidad a alzas de precio por el lado de la inversión en energías alternativas que por el lado del consumo. Es decir, la demanda se mantiene relativamente constante, suba o baje el precio del petroleo, pero la cantidad de dinero invertido en el descubrimiento o mejora de costes de producción de energías alternativas es muy sensible a los diferentes niveles de precio del petroleo.

El problema de los países productores es que han de maximizar sus ingresos por la venta del petroleo durante el tiempo que subsista la demanda de su producto. Pero ahora saben que esa demanda no será infinita ni eterna. Si baja el precio, ingresan menos, pero se ralentizan las inversiones anti-petroleo y la era del petroleo será más larga; y si suben los precios, ingresan más, pero la era del petroleo será más corta.

En esas estamos. Es importante entender esto para entender los movimientos del precio del petroleo y de las cotizaciones de la industria petrolífera en bolsa.

Petroleo barato por mucho tiempo

Todo apunto a que tenemos ante nosotros años de petroleo barato. O al menos que será difícil volver a los 100$ por barril. Una de las razones para que podamos afirmarlo es que si el petroleo volviese a los 70$ los campos de fracking que se han abandonado en los EEUU volverían a abrirse. El shale oil obtenible con las técnicas de fracking no ha desaparecido sino que sigue ahí, y si al precio actual no es rentable sacarlo, volvería a serlo si el petroleo vuelve a encarecerse.

Las consecuencias de esta situación aún estamos por verlas todas. Salta a la vista que reduce la factura del petroleo a los países consumidores, y tiene un impacto directo positivo para ellos. España es uno. Y que a los productores les supone una caída de sus ingresos que está poniendo a muchos de ellos en dificultades presupuestarias. El caso de Venezuela es el que nos viene a la mente de inmediato. Pero, además, ¿cómo va a influir en el desarrollo de energías alternativas? Al caer el coste de los combustibles fósiles las renovables pierden competitividad y algunas inversiones dejan de tener sentido. En definitiva, el desarrollo de las energías sostenibles puede frenarse. Y no está el clima y el medio ambiente para muchos retrasos, ¿no?

Tesla y Uber: ¿grandes burbujas o grandes oportunidades?

Las capitalizaciones de las americanas Tesla y Uber (ésta aún no cotizada en bolsa) son estratosféricas. Hace que nos preguntemos su estaremos ante una burbuja. Quienes siguen comprándolas lo hacen porque creen que en el futuro los coches serán Tesla (o similares) y serán autónomos gestionados por Internet por Uber. El tiempo nos dirá si aciertan. En mi opinión quienes creen en ello hacen una apuesta muy arriesgada, apta solo para inversores muy valientes.

Automóvil: presente y futuro

Creo que el sector del automóvil va a experimentar cambios importantes en los próximos 10 a 20 años. En mi opinión se van a dar cuatro factores que tendrán una gran incidencia:

1. Se van a vender menos coches, porque las nuevas generaciones no compran coches al mismo ritmo que las pasadas, y el envejecimiento mundial juega también en su contra.

2. Se van a vender menos coches a largo plazo porque se va a evolucionar hacia el coche autónomo, en el que están trabajando Google y todos los fabricantes, de un modo u otro.

3. Se van a vender menos coches porque se va a primar el uso del transporte público, si se quiere parar el calentamiento global.

4. Y los coches que se vendan van a se eléctricos o impulsados por energías renovables de forma creciente en los próximos 10 a 20 años.

Sin embargo, es curioso que estemos viviendo una primavera en el sector, con unas tasas de crecimiento y rentabilidad altísimas. En EEUU, por ejemplo, General Motors, Ford y Fiat Chrysler han pasado de los problemas de finales de la década pasada a un paraíso de rentabilidad. De hecho, su revalorización en bolsa es notable en los tres casos, y especialmente en General Motors.

Es una situación típica con la que nos encontramos los inversores: una visión negativa a largo plazo con simultaneidad a un alza importante en el momento que estamos viviendo. No es fácil gestionar esas situaciones, pero ¡qué le vamos a hacer!

Los bajos precios del petróleo han venido para quedarse; ¿es bueno o malo?

Desde luego la caída del precio del petróleo está marcando la agenda económica en este inicio de año. Parece lógico pensar que se producirá un frenazo en las inversiones en energías alternativas e incluso en las inversiones en la exploración de petroleo en general, aunque ni será algo inmediato ni tampoco que dure años. Per sí que impactará al menos en 2015.

Aunque no todo será negativo. La caída del coste del petróleo y sus derivados tendrá un efecto positivo en todas aquellas industrias que los consumen como materia prima o fuente de energía, y también tendrá un impacto positivo en el bolsillo de los consumidores, dejándoles más liquidez libre para consumir.

Luego aunque aquellos sectores que salen favorecidos con un petróleo caro lo notarán negativamente, pero otros muchos lo experimentarán positivamente. E incluso de rebote las propias petroleras lo notarán en positivo porque el consumo aumentará.

En conclusión, yo soy más optimista que pesimista en relación a lo que la caída del petróleo puede suponer para la economía global en 2015. Es más, puede ser el impulso que nos faltaba para dejar atrás del todo la crisis del 2008. En especial en España, consumidora neta de petróleo de forma directa, y favorecida de forma indirecta por la reducción del coste del transporte que animará a mas turistas a venir a visitar nuestro hermoso país…