Energías verdes

Petróleo bajo, ¿hasta cuándo?

En los últimos dos años se han añadido 600 millones de barriles de petroleo a los inventarios mundiales de crudo, llegando a los 4.400 millones de barriles. Cada día, en media, se añaden 1,5 millones de barriles a esos inventarios, porque la producción supera a la demanda en esos 1,5 millones diarios. Son cifras que nos dan idea de la magnitud del problema de sobreoferta que estamos experimentando y que ha hundido el precio del petroleo por debajo de los 30$ por barril.

¿Por qué se ha llegado a este punto? Pues porque la OPEP, dominada por Arabia Saudí, que supone el 30% de la producción mundial, quiere sacar del mercado la producción de fracking (principalmente norteamericana), que no son rentables por debajo de los 50 a 70$/barril.

¿Hasta cuándo y hasta dónde seguirá el mercado del petroleo con esos excedentes? Los expertos apuntan que será así hasta que Arabia Saudita quiera. Cuando considere que ha recuperado su cuota del mercado mundial. Será entonces cuando veremos el precio del barril regresar a 50$ pero seguramente no más allá, porque si superase los 50-70$ volvería a hacer rentable los pozos de fracking.

Un dato importante: Arabia Saudí podría aguantar 5 años con los precios actuales. ¡Pero los Emiratos Arabes Unidos podrían aguantar 50 años!

 

¿Será 2016 el año de la recuperación de las acciones petroleras?

Nadie apuesta por la recuperación del precio del petroleo en 2016, porque parece claro que va a continuar la sobreproducción y que no se va a levantar a demanda, aunque las incertidumbres son grandes y en los dos sentidos. Pueden producirse acontecimientos políticos que acaben con el exceso de producción, lo que elevaría el precio del oro negro. O puede hundirse la demanda, si la actividad económica en los países consumidores se resiente debido a una debilidad general del crecimiento mundial, hipótesis que no está descartada del todo.

En ese contexto, se explica bastante bien por qué las acciones petrolíferas están cotizando a la baja, a precios muy favorables en relación a su free cash flow.

La cuestión es, precisamente por lo antedicho: ¿puede ser 2016 un buen momento para invertir en petroleras, aunque quizás sea la última ocasión de ganar dinero con ellas? ¿O la industria petrolera ha entrado ya en su bache final y es mejor olvidarla como inversión bursátil rentable? Quien acierte en la respuesta puede ganar mucho dinero, o dejar de perderlo.

Yo me atrevo a inclinarme por la primera opción. Creo que las petroleras pueden ser la sorpresa de 2016, y me parece recomendable comprar acciones de alguna de ellas ahora que cotizan tan bajo. ¿De cuál? Ese es otro asunto, que me voy a pensar. Les explicaré más adelante a mis lectores la conclusión a la que he llegado. Repsol puede ser una opción. Por debajo de 10€.

¿Se acabará el petroleo en 2030?

Hasta ahora se hablaba del final del petroleo porque se suponía que se agotaría la oferta. Ahora se empieza a hablar del final del petroleo por el agotamiento de la demanda. Quien lo iba a decir.

Los países productores y toda la industria del petroleo están empezando a introducir esa variable en sus cálculos.

Se están dando cuenta de que existe mayor sensibilidad a alzas de precio por el lado de la inversión en energías alternativas que por el lado del consumo. Es decir, la demanda se mantiene relativamente constante, suba o baje el precio del petroleo, pero la cantidad de dinero invertido en el descubrimiento o mejora de costes de producción de energías alternativas es muy sensible a los diferentes niveles de precio del petroleo.

El problema de los países productores es que han de maximizar sus ingresos por la venta del petroleo durante el tiempo que subsista la demanda de su producto. Pero ahora saben que esa demanda no será infinita ni eterna. Si baja el precio, ingresan menos, pero se ralentizan las inversiones anti-petroleo y la era del petroleo será más larga; y si suben los precios, ingresan más, pero la era del petroleo será más corta.

En esas estamos. Es importante entender esto para entender los movimientos del precio del petroleo y de las cotizaciones de la industria petrolífera en bolsa.

Petroleo barato por mucho tiempo

Todo apunto a que tenemos ante nosotros años de petroleo barato. O al menos que será difícil volver a los 100$ por barril. Una de las razones para que podamos afirmarlo es que si el petroleo volviese a los 70$ los campos de fracking que se han abandonado en los EEUU volverían a abrirse. El shale oil obtenible con las técnicas de fracking no ha desaparecido sino que sigue ahí, y si al precio actual no es rentable sacarlo, volvería a serlo si el petroleo vuelve a encarecerse.

Las consecuencias de esta situación aún estamos por verlas todas. Salta a la vista que reduce la factura del petroleo a los países consumidores, y tiene un impacto directo positivo para ellos. España es uno. Y que a los productores les supone una caída de sus ingresos que está poniendo a muchos de ellos en dificultades presupuestarias. El caso de Venezuela es el que nos viene a la mente de inmediato. Pero, además, ¿cómo va a influir en el desarrollo de energías alternativas? Al caer el coste de los combustibles fósiles las renovables pierden competitividad y algunas inversiones dejan de tener sentido. En definitiva, el desarrollo de las energías sostenibles puede frenarse. Y no está el clima y el medio ambiente para muchos retrasos, ¿no?

Tesla y Uber: ¿grandes burbujas o grandes oportunidades?

Las capitalizaciones de las americanas Tesla y Uber (ésta aún no cotizada en bolsa) son estratosféricas. Hace que nos preguntemos su estaremos ante una burbuja. Quienes siguen comprándolas lo hacen porque creen que en el futuro los coches serán Tesla (o similares) y serán autónomos gestionados por Internet por Uber. El tiempo nos dirá si aciertan. En mi opinión quienes creen en ello hacen una apuesta muy arriesgada, apta solo para inversores muy valientes.

Automóvil: presente y futuro

Creo que el sector del automóvil va a experimentar cambios importantes en los próximos 10 a 20 años. En mi opinión se van a dar cuatro factores que tendrán una gran incidencia:

1. Se van a vender menos coches, porque las nuevas generaciones no compran coches al mismo ritmo que las pasadas, y el envejecimiento mundial juega también en su contra.

2. Se van a vender menos coches a largo plazo porque se va a evolucionar hacia el coche autónomo, en el que están trabajando Google y todos los fabricantes, de un modo u otro.

3. Se van a vender menos coches porque se va a primar el uso del transporte público, si se quiere parar el calentamiento global.

4. Y los coches que se vendan van a se eléctricos o impulsados por energías renovables de forma creciente en los próximos 10 a 20 años.

Sin embargo, es curioso que estemos viviendo una primavera en el sector, con unas tasas de crecimiento y rentabilidad altísimas. En EEUU, por ejemplo, General Motors, Ford y Fiat Chrysler han pasado de los problemas de finales de la década pasada a un paraíso de rentabilidad. De hecho, su revalorización en bolsa es notable en los tres casos, y especialmente en General Motors.

Es una situación típica con la que nos encontramos los inversores: una visión negativa a largo plazo con simultaneidad a un alza importante en el momento que estamos viviendo. No es fácil gestionar esas situaciones, pero ¡qué le vamos a hacer!

Los bajos precios del petróleo han venido para quedarse; ¿es bueno o malo?

Desde luego la caída del precio del petróleo está marcando la agenda económica en este inicio de año. Parece lógico pensar que se producirá un frenazo en las inversiones en energías alternativas e incluso en las inversiones en la exploración de petroleo en general, aunque ni será algo inmediato ni tampoco que dure años. Per sí que impactará al menos en 2015.

Aunque no todo será negativo. La caída del coste del petróleo y sus derivados tendrá un efecto positivo en todas aquellas industrias que los consumen como materia prima o fuente de energía, y también tendrá un impacto positivo en el bolsillo de los consumidores, dejándoles más liquidez libre para consumir.

Luego aunque aquellos sectores que salen favorecidos con un petróleo caro lo notarán negativamente, pero otros muchos lo experimentarán positivamente. E incluso de rebote las propias petroleras lo notarán en positivo porque el consumo aumentará.

En conclusión, yo soy más optimista que pesimista en relación a lo que la caída del petróleo puede suponer para la economía global en 2015. Es más, puede ser el impulso que nos faltaba para dejar atrás del todo la crisis del 2008. En especial en España, consumidora neta de petróleo de forma directa, y favorecida de forma indirecta por la reducción del coste del transporte que animará a mas turistas a venir a visitar nuestro hermoso país…

El libro «La Estrategia del Océano Esquilmado» ya está a la venta

Tengo el placer de explicar que nuestra editorial ya ha puesto a la venta en todo el mundo el libro La Estrategia del Océano Esquilmado, de la Dra. Nadya Zhexembayeva, que he tenido el placer de traducir del original «Overfished Ocean Strategy».

El libro ha sido designado en Estados Unidos como uno de los 10 mejores libros de empresa de 2014.

Se trata de una llamada de atención a las empresas para que aceleren la innovación y la orienten hacia el paradigma de la nueva economía circular, basada en la concepción de los productos y servicios bajo la premisa de un uso óptimo de los recursos naturales y la energía y de una reducción drástica de los desechos y la polución. Es un libro que va a dar un impulso a las estrategias innovadoras de aquellas empresas que quieran liderar la economía de este siglo.

No es un libro más sobre el reciclaje o los productos verdes, sino que es un libro de management. La tesis de la autora es que hay que dejar de hablar de lo ecológico o lo verde como una cosa adicional o curiosa, incluso rara. Que hay que meter la idea de la renovación de los recursos en la mente de TODOS los empresarios. Y no porque así se salvará el mundo (que también) sino porque así salvarán su empresa. El que no lo haga, cuando se dé cuenta, se quedará sin empresa. El cambio de modelo viene como un tsunami, abanderado por las nuevas generaciones, por los nuevos tiempos.

Animo a mis lectores a buscar el libro en cualquier librería, en Amazon, o en la propia web de la editorial www.librosdecabecera.com

También animo a atender a alguna charla de la autora en Youtube.

 

¿Cuándo se acabará el petroleo?

No hace nada que dábamos por supuesto que algún día, cada vez más cercano, se acabaría el petróleo. Sin embargo, diversas tecnologías (como era quizás de esperar) han alejado el momento del agotamiento del grifo del petróleo. Y eso ha hecho que ahora ya haya quien empieza a cuestionarse si se agotará antes la oferta o la demanda de petróleo, y a apuntar la posibilidad de que se llegue a agotar antes la demanda que la oferta, lo que es realmente una novedad.

Lidl promueve alimentos asiáticos. ¿Y los productos españoles olvidados?

Vengo a escribir este post llevado por la ira, he de reconocerlo. No es algo normal en mi. Acabo de ver un anuncio de Lidl en televisión en el que promociona alimentos de Asia. ¡En lugar de promocionar alimentos españoles, que los hay y muy buenos, en todos los rincones del país, promociona alimentos del otro lado del mundo!

Tenemos a los productores de frutas con grandes excedentes debido al veto ruso, y tenemos grandes stocks de productos de todo tipo pudriéndose en los almacenes, o vendiéndose a precios ruinosos. Y vendemos productos asiáticos, que sólo para traerlos aquí dejan una huella medioambiental enorme.

Así no es de extrañar que nuestra balanza comercial empeore, como acaba de registrarse en el segundo trimestre.

¿Alguien se encargará de hacérselo saber a Lidl? ¿Los consumidores llegarán a boicotear a una cadena que actúa contra los intereses obvios del país que la acoge?

Así no saldremos nunca de la recesión, no haremos crecer nuestras empresas y no rebajaremos el paro que ahoga a nuestra sociedad…