Energías verdes

Etanol

Es una alternativa al petroleo, o al menos un complemento, que debemos tomarnos cada vez más en serio.
Las reservas mundiales de petroleo, según la Agencia Internacional de la Energía, se agotarán en un máximo de 45 años, es decir, hacia 2050 como mucho. La búsqueda de alternativas, que alarguen la vida del petroleo de entrada, y que permitan encontrar un sustitutivo definitivo, no ha hecho más que empezar, pero va a tirar con fuerza, y va a ser el motor de las grandes fortunas del siglo XXI.
El etanol en concreto, se produce a partir de la caña de azúcar o el maíz. El mayor productor vái azúcar es Brasil (15.000 litros al año), y de maíz los EEUU (14.000).
En estos momentos estamos asistiendo a un boom en la demanda de etanol. Veamos porqué.
Primero porque producir un barril de etanol custa entre 50 y 60 dólares, lo que, frente a los 70$ por barril de petroleo, lo hace competitivo.
Segundo porque políticamente empieza a estar muy apoyado, tanto por razones ecológicas, como por razones de independencia energética.
En EEUU, Bush quiere sustituir por etanoil las 3/4 de las importaciones de crudo de la OPEP antes de 2025. Y Nueva York y California han decidido adoptar una nueva gasolina, con un 10% de etanol.
Un grupo español, Abengoa, lo vió claro hace tiempo, y está entre los pioneros en las producción de etanol. Otros se están apuntando a toda prisa (Sos Cuetara, por ejemplo).

Petróleo carísimo, o petróleo baratísimo

Me pregunto si el hecho de que el petróleo llegue a precios tan altos, como está pasando en estos momentos, no llevará a medio plazo a una caída en vertical de los precios, si se suma el doble efecto de una menor demanda y una mayor oferta.
¿Estarán empezando a considerar los mercados financieros esta posibilidad?
Dado que capitales especulativos están en parte detrás del encarecimiento del petróleo, ¿pueden salirse de golpe de un día para otro y suponer una caída fulminante de precios, antes de lo que pueda esperarse?
No tengo las respuestas, pero creo que son unas preguntas interesantes.
Lo que es obvio es que el alto precio del petróleo, espoleado por circunstancias coyunturales que han elevado la demanda y que generan incertidumbre sobre la oferta, está espoleando la especulación hasta niveles muy preocupantes, por las consecuencias que pueda tener a corto plazo en la economía mundial. Pero también parece obvio que, a estos precios, se está fomentando un cambio a medio plazo en el mercado del petróleo.
Por un lado, una reducción de la demanda, tanto del petróleo como fuente de energía como del mismo en su uso como materia prima para otros productos manufacturados.
Por otro lado, un aumento de la oferta, tanto directa como alternativa o sustitutiva del mismo.
La oferta directa aumenta en tanto en cuanto se hacen rentables inversiones para aumentar la capacidad de ofertar petróleo al mercado: en exploración y refinado. Se habla de inversiones que pondrán 15 millones de barriles de capacidad adicional de aquí a 2010. Y hay quien afirma que hay evidencia geológica de reservas de petróleo mucho más amplias de lo que se reconoce oficialmente.
La oferta indirecta, tanto por la eclosión de oferta de energías alternativas limpias (eólica, solar, etanol, hidrógeno, gas, etc.), como por la posibilidad de aumentar la capacidad de generación nuclear. Miles de millones de euros se están invirtiendo en estas energías alternativas al petróleo.
Las energías limpias, además, con todo el apoyo de los gobiernos comprometidos con la problemática medioambiental.
Es decir, la hipótesis de un reequilibrio de oferta y demanda a medio plazo, es perfectamente plausible.