España

Agrolimen apuesta por África

El holding de la familia Carulla propietario de Gallina Blanca nos da una nueva demostración de visión estratégica apostando por el futuro más prometedor y próximo que tenemos: África.

El diario Expansión de hoy explica que Agrolimen, a través de su filial GBFoods y en alianza con Helios, un fondo de inversiones británico especializado en África, ha comprado el grupo nigeriano Watanmal, que factura 400 millones de dólares en 30 países africanos.

Agrolimen dispondrá desde este momento de un negocio que, una vez fusionado con sus propias actividades en África, facturará 500 millones de dólares y liderará el sector en el continente.

Chapeau por este grupo catalán que demuestra que las empresas españolas son capaces de jugar un papel importante en el escenario global en algunos sectores.

La banca, esa apestada

Hubo una época en la que la banca era un negocio y pertenecer a ella era una pátena de intocabilidad  a la que aspiraban las familias españolas. Hoy ya no es así. Todo el mundo se aleja de la banca como si fueran apestados. Y desde luego que lo son, al menos en dos instancias muy poderosas: la opinión pública y el sistema judicial.

Yo no tengo ningún prejuicio  a favor de la banca. Si acaso lo tengo en contra. Pero, aún así, creo que estamos ahora en un extremo del péndulo de valoración de su imagen, y que estamos pasando a un punto algo irracional e injustificado.

Para mi ese punto se ha traspasado con la condena relativa a las cláusulas suelo. No acabo de entender porqué no es aceptable que el prestamista ponga unas condiciones a su préstamo a interés variable que incluyan un tipo mínimo. Y que no me digan los prestatarios que no sabían de su existencia.

Pero la veda está abierta y la caza al banco es ahora el deporte nacional. Acabo de leer que otro juzgado ha considerado inválida otra cláusula de un préstamo hipotecario. Desde luego, ellos se lo han buscado, obrando con prepotencia durante años y años. Pero habrá que ponerle fin a este linchamiento algún día, ¿no? Creo que la lección ya la han aprendido…

La polución urbana, un problema grave ya

Hace unos días he estado en Hanoi y he experimentado la evidente contaminación del aire debido a su infernal tráfico. La mayoría de personas se cubre la boca con una máscara a modo de protección ante un aire irrespirable. Yo mismo experimenté un molesto picor preludio de le entrada del humo negro en los pulmones. Por nada del mundo viviría en esa ciudad, en la que viven 8 millones de peronas.

Pero no es un fenómeno aislado. Muchas otras ciudades están o han estado en estado de emergencia por polución. Hace unos meses Pekín, recientemente Madrid y ahora mismo leo que le está pasanso a Nueva Delhi, que ha obligado a cerrar colegios y donde los extranjeros se plantean dejar la ciudad.

En Hanoi y Delhi es fruto de la densidad de población y de las costumbres locales, de la que me gustaría destacar algo que se da en la mayoría de urbes en los países en desarrollo: no existen aceras para plantearse andar por la ciudad y los servicios públicos de transporte som deficientes, por lo que todo el que puede se mueve con un vehículo a motor. Normalmene una motocicleta, pero también un coche. Quien ha xperimentado el tráfico de Hanoi, Marrakech o El Cairo, sabe de que hablo.

no podemos seguir así, si no queremos pagar un alto precio. Los recién nacidos ya lo están notando en muchos de esos países.

Religión vs. derecho y economía

Acabo de leer el informe del sector del libro en España en 2015 y me sorprende comprobar que en dicho año se publicaron en el país 10,5 millones de libros de religión y sólo 2,3 millones de derecho y ciencias económicas. Al menos en número de títulos publicados la cosa está más igualada, porque se publicaron 2.978 títulos de religión y 3.286 de derecho y economía.

¿Por qué los economistas americanos le tienen tanta manía al euro?

Leo que el Nobel Stiglitz insiste en que el gran mal de Europa es el euro y que la austeridad fue un gran error porque el 62% de la población del Sur de Europa la rechaza, y me produce estupor. Yo creo que el euro es lo mejor que le pudo pasar a Europa, que, de hecho, la Unión Europea debería centrarse en los países de la eurozona para seguir avanzando en la unión política y fiscal. Y en cuanto al hecho de que en el Sur la población rechace la austeridad, es algo tan obvio que no entiendo a dónde lo lleva. Es absolutamente lógico que la mayoría de la población afectada por esos recortes los rechace, pero la cuestión es ¿y qué se podía hacer si no? No se puede estirar más el brazo que la manga, y seguir ampliando el déficit es una opción suicida. La alternativa es subir los impuestos o recortar de otros conceptos, pero ¿a quien se le suben los impuestos? y sobre todo ¿esa hipotética subida, será realmente eficaz; es decir, aumentará la recaudación, o no?; y si se ha recortar de otros conceptos. ¿de cuáles?

Gobernar no es fácil. Hay que acabar con los privilegios y con el gasto público suntuario o privilegiado, sin duda, y hay que pedirle inteligencia y capacidad de discernir a nuestros gobernantes y altos funcionarios (a veces es en estos donde reside el problema) pero no es todo tan obvio como parece.

¡Ah! y el euro no es el problema; es la solución. Sin euro, a saber dónde estaríamos. Al menos los españoles…

Y en cuanto a la postura de los profesores americanos, a veces pienso que lo que tienen es envidia de una Europa que se ha atrevido a hacer algo que ellos siempre habían considerado imposible y demonizado. Y que sigue en pie, tomándole terreno poco a poco al dólar. Queda mucho camino por recorrer, pero hay mucho recorrido.

¿Es momento de invertir en bancos españoles?

Poco a poco van mejorando sus perspectivas de negocio, y de mejora de sus cotizaciones, pero los riesgos, a corto y a largo plazo, subsisten, tanto locales (economía española y europea) como tecnológicos (sector fintech).

Si ha de invertir en alguno, hágalo en Santander. Creo que es quien tiene un mejor balance rentabilidad-riesgo, al precio de cotización actual.

El marketing en la era digital y las sillas ergonómicas

Alguno de mis lectores se preguntará qué tiene que ver una cosa y otra. Es que esta mañana me ha contactado un empresario que vende sillas ergonómicas por Internet (www.ofisillas.es) para ofrecerme una de sus sillas a cambio de que lo mencionase en este blog. Aparte de sorprenderme positivamente que me hagan ese ofrecimiento, lo he rechazado porque nunca he “cobrado” por escribir un blog. No obstante, me gusta sentirme parte de la nueva era del marketing a través de las redes sociales y ser considerado lo que ahora se llama un influencer. Es decir, un prescriptor de un producto, debido a su prestigio e independencia. Precisamente por la importancia de esa independencia, rechazo cualquier regalo por mencionar a alguien. Yo sólo menciono a quien me parece que merece la pena.

Aún así veis que estoy mencionando a ofisillas. Lo hago por dos razones: porque me ha halagado su propuesta (debo reconocerlo), y porque he entrado en su web y me ha gustado, tanto como está diseñada como las sillas ergonómicas de oficina que vende. Porque hay que reconocer que la calidad de la silla en la que la mayoría de nosotros estamos sentados durante la mayor parte de nuestro horario laboral es un elemento clave en nuestra productividad y en nuestra salud. Podríamos decir que las sillas están algo olvidadas en el ámbito de la mejora de la productividad, y no debieran estarlo, al menos en las tareas de cuello blanco.

En conclusión, que sin querer mencionar a ofisillas, la he acabado mencionando, e incluso animando a mis lectores a echarle una ojeada a su oferta en beneficio de sus espaldas y traseros.

Gran Bretaña: cuanto antes clarifique su nuevo estatus, mejor

Creo que el Brexit genera incertidumbre porque todo el mundo especula con el nuevo estatus que tomará Gran Bretaña en relación a la Unión Europea y al resto del mundo, por lo que cuanto antes salgan políticos cualificados del país tratando de concretar cuál es su pista de aterrizaje en este vuelo descontrolado en que les ha metido el resultado del referéndum, mejor.

Ahora mismo nadie sabe a qué atenerse, y eso está destrozando a los mercados financieros. Más o menos en función del impacto que se estime que diversos escenarios pudieran tener. Aclarar lo máximo posible esas incertidumbres, es crucial. No se trata de entrar en los detalles ni de acertar al 100%, pero si de dar unas pistas creíbles.

GB se lo debe así misma y a la UE, e incluso al resto del mundo. Mandar un mensaje de tranquilidad, de que hay alguien que pilota ese aparato afectado por el rayo del Brexit. De lo contrario los mercados están obligados a descontar los peores escenarios, y eso no es bueno para nadie.

 

Brexit: impacto al turismo español

Sin duda el Brexit afectará al turismo español, pero mejor ahora que nunca. Es ahora cuando estamos batiendo récords en turismo, debido a la debilidad de nuestros competidores, y si había de caer el turismo británico, no hay mejor momento.

Brexit: un torpedo a los mercados financieros

El pasado día 23 los británicos, por una escasa mayoría (un escaso 4%), votaron por salir de la Unión Europea (UE). Al día siguiente la libra se hundió y las bolsas se tiñeron de rojo, jugando un papel destacado por lo negativo la bolsa española. Mañana lunes veremos si ese terremoto se apacigua o continua. En el caso español, los resultados de las elecciones de hoy pueden agravar el problema o atemperarlo, según sean los resultados.

La reacción de los inversores que tenemos una cartera bursátil ha de ser de calma. En tiempos de acontecimientos inesperados como ha sido éste, es mejor no tomar decisiones. Los mercados tienden a sobrerreaccionar ante estas sorpresas, y con el tiempo se ven los problemas con más perspectiva, y los cazagangas e incluso los que se asustaron y vendieron, regresan al mercado, recomponiendo en todo o en parte las cotizaciones inicialmente maltrechas. Vamos a ver cómo se desarrollan los próximos días, y sobre todo la próxima semana.

En cualquier caso, la decisión del pueblo británico es histórica. Y aunque no cambie nada a corto plazo, a medio y largo plazo seguro que va a provocar cambios profundos; no sólo en Gran Bretaña (GB), sino en el resto de Europa.

Hay dos escenarios (y dos lecturas) que surgen a partir de lo que ha pasado: una optimista y otra pesimista.

La pesimista es que esta decisión británica encendiera la fiebre de los referéndums de salida en otros países, y fuese la señal de salida para un desmoronamiento de la UE y en consecuencia del euro.

La optimista es que la UE saliese fortalecida de este episodio, al perder el peso muerto que ha supuesto GB hasta ahora, siempre dando la nota y con un sentimiento antieuropeista de fondo que la hecho un socio incómodo. Que se avanzase en más Europa, como muchas voces reclaman y la historia exige. A lo mejor pasando por la salida de algún país menor, como la Hungría del nacionalista y antieuropeísta Urban. Estoy pensando en avances en la unión fiscal por un lado y en paralelo la unión política, aprobando de una vez una constitución europea y reforzando el papel del gobierno y el parlamento europeos. Más y mejor Europa para hacer frente a los nacionalismos y populismos trasnochados. Para hacer frente a las grandes potencias mundiales emergentes, empezando por China y la India, y siguiendo por Rusia o Brasil, obviamente sin olvidar a los EEUU.

Yo espero y confío que se dé la segunda. Es lo lógico y loa más probable. Y si las bolsas acaban creyéndolo también, las cotizaciones pueden recuperarse. Aunque para que se dé necesitamos tiempo; meses e incluso años. También dependerá de cómo GB se recompone y se resitua. Al final, si lo miramos así, todo esto puede servir para conseguir que la UE acaba estando donde debe estar, y GB también esté donde quiere estar.

A dónde nos llevará todo esto, aún no lo sabemos; habrá que construirlo estos meses. Probablemente habrá formalizar una UE con dos tipos de miembros:

– Plenos y en el euro

– Políticos y en transición al euro

Y congelar la entrada de nuevos socios.

La UE avanza, decía alguien, a golpe de crisis. Si es así, nos espera un paso de gigante.