España

Tuenti, una historia triste

La red Tuenti ha cerrado y su propietaria Telefónica ha liquidado el negocio, harta de perder dinero.

Es una historia triste y un mal precedente para aquellos emprendedores que esperan que sus empresas sean compradas por grandes compañías como la teleco española.

Tuenti fue comprada por Telefónica por una buena cantidad de millones, pero la compradora no ha sabido rentabilizarla después de muchos años de intentarlo. Nos hace pensar en lo difícil que es para las grandes compañías sacar provecho de las adquisiciones que hacen, especialmente en el ámbito de Internet y las nuevas tecnologías. Hay muchas casos similares. Yo he vivido de cerca alguno de ellos.

Nos queda el consuelo de que los vendedores, que se hicieron millonarios (alguno de ellos vive como un rajá en San Francisco, doy fe), han sido el origen o el apoyo de muchas otras startups desde que lo vendieron.

Espero que este caso no apague los ánimos de compra de otras grandes empresas a la hora de evaluar su entrada en nuevas startups. No es fácil, pero han de seguir comprando. Es la única vía por la que va a entrar la innovación de verdad en sus empresas.

 

China sigue hundiendo las bolsas

Las bolsas de todo el  mundo siguen cayendo y la causa principal, en mi opinión, sigue siendo China. Las dudas (o certezas) sobre su evolución económica y la repercusión en el crecimiento mundial están llevando a una debilidad agravada del precio del petroleo y por tanto a una debilidad agravada de las bolsas.

España, además, sin gobierno y con posibilidades de acabar en uno de izquierdas que incluya al temido Podemos, a quien el gran capital no puede ver, aún ahonda en el problema, y la bolsa española sufre un castigo adicional. Al que se añade el sector bancario, que sufre con las perspectivas de empeoramiento del negocio con el estrechamiento de márgenes con los tipos de interés tan bajos.

La banca no sacará la cabeza del fango hasta que no se muevan algo al alza los tipos de interés europeos y, algunas entidades, como el Santander, cuando den signos de mejora en sus problemas particulares, como es el caso de Brasil.

¿Pasará eso algún día? Seguro que si. Pero mientras tanto, estamos todos en el pozo.

Crisis en el sector del taxi

A nadie se le oculta que la crisis en el sector del taxi es imparable. No es sólo que llegue Uber. Se trata de que está sometido a un cambio con o sin Uber. Por ejemplo, el crecimiento del uso de los coches con conductor (lo que en el sector se llaman los VTC), es algo inevitable.

¿Qué hay que hacer ante ese cambio? Yo creo que ayudar a que se produzca con los menores traumas posibles. Es una responsabilidad de la administración pero también de los taxistas. Hay que ayudar a una reconversión suave del sector del taxi.

Una medida sencilla de implantar, por ejemplo, es facilitar que los taxistas cambien su licencia de taxi por una licencia de VTC.

El futuro es la movilidad VTC+taxi.

La gran amenaza a largo plazo para el taxista es el vehículo autónomo, pero estamos hablando de 10 años al menos. A corto plazo también hay amenazas, pero menos graves: Car&go, Blabacar, etc.

Europa vs. Europa

Se vislumbra una importante divergencia entre las posiciones de los órganos de la Unión Europea y los estados que la componen. Por diversos factores, de los que destacan la inmigración o la política económica de austeridad o expansión.

Se ha llegado a un punto en que los estados consideran que la UE no hace bien su trabajo y la UE cree que en los estados miembros faltan verdaderos líderes que tengan una visión global paneuropea.

No vamos bien por ese camino.

Que la UE es algo irreversible no es una afirmación subjetiva sino la constatación objetiva de algo irrefutable. O Unión Europea o quedaremos todos los estados europeos (incluso Alemania, Francia y Gran Bretaña) arrinconados en el mundo político y económico dominado por EEUU, China, Japón e incluso algunos países emergentes.

¿Por qué algunos se empeñan en no aceptarlo?

¿Porqué en un sector de resultados mediocres hay empresas con grandes beneficios?

El sector del vino nos tiene acostumbrados a saber de bodegas que están a la venta porque sus finanzas están en quiebra. O de muchas otras que buscan desesperadamente un comprador que las salve de la bancarrota. Las que sobreviven lo hacen con esfuerzos ímprobos y rentabilidades escasas.

Sin embargo, en medio de ese panorama hay empresas que obtienen rentabilidades extraordinarias que alcanzan a EBITDAs del 40% de las ventas, comparables al de las estrellas del sector tecnológico. ¿Qué es lo que lo explica? Seguramente un cúmulo de factores, pero creo que el más importante es el posicionamiento de su marca en mercados de gran potencial comprador (ahora mismo Estados Unidos, Gran Bretaña o Japón) de manera que les permita sostener un nivel de precio muy encima de su competencia.

Aprendamos de ellos. No es algo que se consiga de un día para otro, pero al menos hay que intentarlo.

La economía sumergida en España

Que la economía sumergida, aquella que no se declara y que por tanto no paga impuestos, es un hecho en España, no lo duda nadie. Pero hay cifras que lo hacen tan evidente, que abochornan; al menos a mi.

Leo que en 2014 los pagos en efectivo en mi país se calcula que ascendieron a 118 millardos de euros (118 billions, que dicen los finos).

La cifra se entiende mejor si se la compara con la de pagos con tarjeta de crédito y débito en el mismo año: 106 millardos. Es decir, los españoles pagamos más en metálico que con tarjeta. La verdad es que hasta me cuesta creerme esas cifras, pero si es así, ¡esto huele muy mal!

Política española: dilema entre los principios y el bolsillo

En España muchos estamos ante un dilema: votar con el bolsillo (PP) o votar con los principios (Ciudadanos, quienes estén más a la derecha; o PSOE quienes estén más a la izquierda). No es fácil.

Para acabar de complicarlo, quienes vivimos en Catalunya tenemos las opciones autonómicas.

Tiempos complejos en España y en especial en Catalunya. ¡Qué necesitados estamos de buenos políticos, y cómo escasean!

Ojo con engañar a los consumidores

La empresa MediaMarkt parece que está sufriendo un boicot de los consumidores porque se ha detectado que ha subido los precios antes del famoso Black Friday.

Es una demostración más de que los tiempos están cambiando, y que a los consumidores ya no se les puede tomar el pelo.

¿España insostenible?

Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre de 2015 muestran una situación laboral de la población española que pone los pelos de punta.

La población total asciende a 46,7 millones de personas. De ellos 18 millones están en activo (desde un punto de vista laboral formal) y 28,7 millones no lo están.

Los activos se desglosan así:

  • 8 millones de asalariados fijos (los privilegiados)
  • 4 millones de asalariados temporales
  • 3 millones de autónomos
  • 3 millones de funcionarios (los privilegiados de verdad)

Esos 18 milllones, que cotizan a la Seguridad Social y a Hacienda, son quienes soportan el peso del presupuesto público español, y quienes cargan con el coste de los 28,7 millones de españoles no activos, que se desglosan del siguiente modo:

  • 13,9 millones de personas que reciben ayudas de la administración, de una forma u otra
  • 14,8 millones de amos/amas de casa o menores

Esos ¡13,9 millones de personas que reciben ayudas de la Seguridad Social! se desglosan como sigue:

  • 4,9 millones de parados (un triste record entre los países desarrollados)
  • 6 millones de jubilados (el envejecimiento de la población es implacable)
  • 1,2 millones de pensionistas con incapacidad laboral permanente (¿de verdad hay tantas personas con ILP? ¿cuánto fraude hay en este número?)
  • 1,8 millones de lo que se conoce como “otros pensionistas” (cómo me gustaría analizar estos casos en profundidad; mucho me temo que sea otro nido de fraude…)

En fin, cifras para pensar, o para llorar.

Hoy leo en el periódico que en A,lemania 51 de cada 100 alemanes están en activo a efectos laborales; en España sólo 34.

¿Una fusión de Repsol y Gas Natural?

Me parece muy plausible. Ambas se mueven alrededor de 15.000-20.000 millones de euros de capitalización, por lo que de fusionarse se irían a un valor en el nivel de los 30.000 millones de euros, algo más acorde con la dimensión global que ahora requiere el sector de la energía en general y las estrategias internacionales de ambas en particular. Sólo la fusión les permitirá participar en la primera división de la industria en estos tiempos duros que corren. Ambas están apostando por los mercados americanos y la fusión les da más fuerza financiera y operativa y les aporta un plus de diversificación de fuentes de suministro y de riesgos.

Yo apuesto por ello.

Además hay otros dos factores que se me ocurren al vuelo:

1. Repsol necesita desinvertir y hacer algo después de varios años malos, por una cosa u otra

2. El principal accionista de ambos (La Caixa) está muy preocupado (seguro) del devenir del proceso independentista catalán, y la fusión le daría un plus de fuerza para hacer frente a las consecuencias de un enfrentamiento abierto Catalunya-España, o de una independencia por la vía de la ruptura (si eso es posible).

La pregunta es: ¿cómo sería la operación? No lo sé, pero me arriesgo a apostar por una ecuación de canje que favorezca a los accionistas de GN, dado que es la compañía más grande, más sana y con menos problemas. A cambio la sede se quedaría en Madrid.

Vamos a tener días interesantes.