Futuro

Invertir a largo plazo: las grandes tendencias

Tras la lectura de un interesante documento del banco Credit Suisse, me permito trasladar a mis lectores mis propias conclusiones sobre cuáles son las macrotendencias globales que se cuecen en estos momentos en el mundo, y a las cuales deberían apostar los inversores a largo plazo, sin miedo a equivocarse.

  1. Las emergencia de las clases medias en los países emergentes. Es una tendencia de sobras conocida, que nos hace pensar enseguida en países como China (la primera), pero también en India, Indonesia, Vietnam o México. Su gran impacto se notará en el consumo. Y los ganadores serán las grandes marcas locales o globales.
  2. La concentración de la población mundial en las ciudades. Conlleva unas necesidades específicas de infraestructuras, tanto en cuanto a construcción de viviendas asequibles como a infraestructuras de transporte o de generación de energía o suministro de agua, por ejemplo.
  3. Los nuevos hábitos de vida. Que se basan en nuevos valores, no sólo de los millenials sino también de otras franjas poblacionales, tanto más jóvenes como de más edad.  Sobre todo en los países desarrollados, empezando por Europa y siguiendo por Japón, Estados Unidos, Canadá o Australia, por ejemplo. Demandan energías renovables, una administración más próxima, descentralizada y eficaz (en democracias con mayor participación directa), barrios más humanos, viviendas más sostenibles, un comercio más eficiente (de acceso digital, por supuesto), un enfoque económico más social, etc.
  4. El “envejecimiento sano”. Un planeta con más personas de edad pero no necesariamente más viejas. Ello supone un auge de las tecnologías de la salud, de las ofertas de ocio para los mayores, de las finanzas adaptadas a vidas más largas, de los puestos de trabajo más flexibles, del aprovechamiento de las capacidades (de ejecución y de compra) de los “viejos”, de las residencias activas, etc. estamos hablando de un futuro muy próximo en el que se tratará el envejecimiento como una enfermedad, y llegaremos a los 100 años con facilidad, e incluso más allá. Y en el que se especula con que podamos llegar a ser inmunes a la enfermedad, es decir, casi inmortales.
  5. La robotización de un mundo hiperconectado. Eso explica el auge de la triple A (Amazon, Alphabet y Apple) y en general de las compañías que apuestan por la digitalización y la conectividad universal (en todo momento y en todo lugar, de toda persona o máquina). Estamos hablando del Internet de las Cosas (IoT) o de la llamada Industria 4.0, o de la robotización del hogar, la calle, los vehículos o las empresas. Y robotización quiere decir Big Data e Inteligencia Artificial.

Los inversores a largo plazo deben buscar sus inversiones en compañías o fondos que se orienten a estas tendencias seculares.

La esperanza ante el calentamiento global

Recientemente leía un artículo que  destacaba algunos de los avances que nos dejan un hilo de confianza en que podremos parar y quizás revertir el calentamiento global, y quiero compartirlos con mis lectores.

  1. Los alimentos procedentes de vegetales que sustituirán la carne que ahora comemos y reducirán el CO2 producido por las vacas y otros animales. Estamos hablando de hamburguesas vegetales, de yogurs, queso, leche…
  2. Obviamente la generación de energía renovable, principalmente solar y eólica, que mejora continuamente su eficiencia y reduce sus costes, de modo que en pocos años el carbón deje de usarse como fuente de energía.
  3. Obviamente también los coches híbridos y eléctricos. Actualmente representan sólo menos del 2% de los coches que se matriculan en el mundo, pero en 2030 se vaticina que lleguen a ser el 80%; posiblemente más.
  4. En el éxito de los coches eléctricos e híbridos juega la mejora de eficiencia y coste de las baterías; pero es que esas baterías mejoradas también van a afectar al consumo de electricidad en los hogares, comercios, industrias e infraestructuras, al permitir almacenar energía y así, por ejemplo, proporcionar más desarrollo a las renovables. Y a las nuevas baterías se añaden las redes inteligentes, que permiten gestionar mejor el transporte de energía eléctrica. En este campo seguirán apareciendo nuevas ideas. Una de las más recientes que ha llegado a mis oidos es la posibilidad de utilizar la energía desperdiciada de las redes wifi para proporcionar energía eléctrica en su entorno.
  5. Y así pasamos a otro punto: el incremento exponencial de la eficiencia energética, tanto activa como pasiva. Se evoluciona hacia las construcciones con cero consumo de energía: autosuficientes. Las técnicas de construcción y los nuevos materiales parece que lo están haciendo posible. Sin aire acondicionado ni radiadores.
  6. Por último, pero no menos importante, la gestión mejorada de los bosques y los grandes espacios naturales en general.

En fin, espero que usted, querido lector, lo veo, como yo, como un rayo de esperanza en este mundo inhóspito al que parece que estemos abocados.

La lucha global por el liderazgo en el coche eléctrico

Leo que Volkswagen se está planteado invertir 70.000 millones de euros (que se dice pronto) entre 2018 y 2022 para ser el líder (o uno de los líderes) en el coche eléctrico.

Estamos en plena guerra en el sector del automóvil entre los entrantes (principalmente Tesla) y las empresas ya establecidas.

Sin duda alguna este es uno de los fenómenos clave que habrá que tener en cuenta en los próximos años, del mismo modo que habrá que seguir otros que ya he ido mencionando, como la convergencia del comercio online y offline (o dicho de un modo simple: todos contra Amazon y Amazon contra todos).

13 unicornios en lo que va de año

Leo que China ha generado 13 unicornios (empresas con un valor de más de 1.000 millones de dólares) en lo que va de 2017.

Es por si alguien a estas alturas aún duda de China…

¿Están Estados Unidos y China condenados a la guerra?

Esa es la pregunta que Graham Allison trata de contestar en su libro Destined for War: Can America and China escape Thucydides’s Trap? y que muchos ciudadanos de todo el mundo se están haciendo. Allison, una brillante mezcla de profesor de Harvard y político, utiliza una comparación con el enfrentamiento de Atenas y Esparta en la Antigua Grecia. La potencia dominante frente a la nueva potencia que emerge con afán de dominio. Es la historia del mundo e incluso la realidad que se plasma todos los días en la naturaleza.

Desde luego la cuestión da que pensar.

Las consecuencias económicas sobre todo el mundo (España, por descontado, incluida) serían enormes. Por no decir, desde luego, las pérdidas de vidas humanas que podría suponer. Se trata de dos potencial nucleares de primer orden con un marcado belicismo.

Da miedo pensarlo. Quizás lo mejor es contar con la posibilidad para trabajar por evitarla.

 

Llegan los robots

¿Es usted consciente de que los robots van a ser parte de su vida ya?

A mi me cuidarán robots. Y tengo 62 años. A cualquiera más joven incluso más.

Los japoneses están desarrollando robots que serán una realidad generalizada en la próxima década. Y no sólo lo hacen por ansias de ser innovadores, sino porque saben que si no desarrollan robots nadie los va a cuidar en su vejez.

Una vez más el futuro ya está aquí.

Hay muchas clases de robots, algunos más o menos desarrollados, más o menos “humanos”.

Ahora mismo ya tenemos numerosos ejemplos de los robots menos humanizados:

  • Robots ya conducen nuestros aviones, nuestros barcos y pronto nuestros coches
  • Robots hacen nuestros coches y nuestros electrodomésticos
  • Robots nos hacen la comida y cada vez más
  • Robots nos operarán
  • Robots hacen la limpieza de casa y cada vez más
  • Robots nos cortarán el cabello
  • Robots combatirán en nuestras guerras
  • Etc. etc. (esta lista podría ser muy larga)

Está claro que la llegada de los robots supone pérdida de empleos y una revolución social a la que el mundo ha de hacer frente.

Detrás de la revolución tecnológica deberemos enfrentarnos a una revolución social. Alguien ha de innovar en el modelo social de nuestro planeta. El modo en el que se redistribuye el valor añadido, en el que se accede al trabajo, en el que se gestiona el tiempo de ocio. Hacerlo bien puede conducir a la humanidad a un mundo más feliz y justo. Si no somos capaces de encontrar ese equilibrio, podemos enfrentarnos a una hecatombe social de consecuencias imprevisibles. A todos no vienen a la cabeza las grandes películas sobre el futuro que han tratado de ahondar en ese difícil equilibrio; Mad Max, Blade Runner, Matrix…. En general han sido pesimistas. Esperemos que los guionistas del séptimo arte se hayan equivocado.

En cualquier caso, insisto: los robots ya están aquí, y cada día van a estar más presentes en nuestra vida. Para bien y para mal.

¡Grandes cambios nos esperan tal como nos vayamos adentrando en el siglo XXI!

Las grandes tendencias actuales en el mundo de la tecnología de la información

Una firma de asesoramiento en fusiones y adquisiciones, Corum, plantea que las 10 grandes tendencias en el mundo de las TIC para 2017 son las siguientes:

  1. La creciente implantación de la Inteligencia Artificial. Muy ligada al big data.
  2. El software que hace posible y amplía los usos del Internet de las Cosas  (IoT, Inteenet of Things)
  3. Los sistemas de visión artificial inteligente, que unen la visión artificial a la inteligencia artificial y al big data)
  4. Todo lo relativo al flujo digital de pagos
  5. La monetización de datos generados por los nuevos sistemas y en especial por el big data
  6. La eclosión de los marketplaces digitales
  7. La compra-venta multicanal
  8. La salud conectada y digitalizada, que permite al profesional y al paciente el acceso a los datos médicos en cualquier momento y lugar
  9. Los servicios de IT especializados y repensados
  10. Todo lo relativo a la seguridad de los datos

Espero que resulte interesante a mis lectores. Al menos da que pensar.

La industria relojera suiza ve el futuro muy negro

Y no es por la llegada de los relojes digitales, como el iWatch de Apple, sino porque las nuevas generaciones no sólo no pueden comprar sus relojes sino, lo que es peor, no los quieren.

Es un ejemplo más del cambio de hábitos que está cambiando el panorama empresarial en todo el mundo. ¡No todo el cambio es consecuencia de la tecnología!

Trump: ¿bomba de relojería?

Mucho me temo que el nuevo presidente de Estados Unidos llevará a la humanidad a tiempos revueltos. Sus decisiones económicas y sobre todo políticas me hacen temer por una era post-Trump muy dura.

Ojalá me equivoque.

¡Ah! Y supondrá una época gloriosa para China y Rusia, que sin duda nos conducirá a una nueva especie de guerra fría, con dos frentes: China-Rusia por un lado y Estados Unidos-Europa por otro. No es un panorama que me entusiasme.

Y un último vaticinio: yo creo que Trump no acabará su mandato presidencial. Veremos si acierto.

Quo vadis Europa?

Europa debe ser consciente de su posición de liderazgo mundial. Si no económico, sí ideológico. Todos (o casi todos) los habitantes del mundo querrían vivir en Europa. Europa supone sólo el 6% de la población mundial, pero el 20% del PIB mundial y ¡el 50% del gasto social mundial! Las cifras hablan por sí solas. Y dan que pensar.