Futuro

Sectores amenazados

La evolución de las tecnologías, tanto de la información y las comunicaciones (TIC) como el desarrollo de las tecnologías ligadas a los sistemas de energías sostenibles, está suponiendo una amenaza para todas las empresas del globo, pero hay algunos sectores que lo tienen más complicado a corto o medio plazo. Al hilo de un documento que ha caído en mis manos, he hecho una lista de sectores que deben ponerse las pilas. Es un tema que ya había tocado en post anteriores, pero que aquí resumo, y del que sin duda habré de seguir hablando, por las consecuencias enormes que va a tener en nuestra sociedad. Por ejemplo, en la oferta de empleo y en la ubicación de la población, o en los programas educativos.

Automóvil

El avance del coche autónomo (Google, Apple…) y de las ofertas colaborativas (Uber, BlaBlaCar y muchos más) está llevando a un mundo en que comprar un coche para uso privado va a ser una rareza. La producción de automóviles debería caer en picado en consecuencia, porque se necesitan muchos menos autos que los que se producen anualmente en el mundo.

No podemos olvidar que el sector del automóvil es uno de los más importantes a efectos e empleo industrial en el mundo.

Además de ello, los automóviles serán eléctricos sin duda en un futuro cada vez más próximo.

Seguros

El sector del seguro se asienta principalmente en el automóvil, y si éste cambia, le afectará y mucho. Menos propietarios y menos accidentes, por ejemplo.

Aparte de ello, creo que el seguro es uno de los sectores que tiene pendiente una transformación profunda, con mayor transparencia e incluso un reenfoque total de su modelo de negocio. Pero es un tema que podemos profundizar otro día.

Constructor e Inmobiliario

Las ciudades y las infraestructuras se han desarrollado alrededor del automóvil, luego el cambio en el auto va a suponer un cambio drástico en las infraestructuras y en la ubicación de la población dentro y fuera de las ciudades. Un efecto palpable a corto plazo será que los parkings dejarán de tener valor, aunque ahora mismo suene imposible.

También afectará al comercio, como lo está haciendo el auge del comercio electrónico.

Banca

Las consecuencias del avance de las TIC ya son palpables en la banca, acechada por todos lados, y sometida a un cambio drástico que está haciendo que el sector ya no lo conozca nadie y que está llevando a fusiones en todo el mundo. Podemos hablar con propiedad literalmente de una “nueva banca”.

En este sector se ha acuñado incluso el término fintech para definir el nuevo sector que está provocando ese cambio.

En ese contexto sabemos que van a desaparecer cosas tan clásicas como la oficina bancaria o las tarjetas de crédito, como ya lo hicieron las cheques bancarios, por ejemplo.

Eléctrico

Puede sorprender que incluso el sector eléctrico esté amenazado por las nuevas tecnologías, pero la generación de energía solar o sostenible en general (eólica, por ejemplo) avanza y se abarata a marchas forzadas, y cada vez hará más factible que la generación y el consumo sea autónomos, pudiendo prescindir de las grandes redes, tanto en el segmento doméstico como en el empresarial.

Educación

Todos los ámbitos de la educación están afectados, desde la educación primaria a la universitaria. Los contenidos educativos están en Internet y son de acceso en muchos casos gratuito. En ese contexto, ¿qué papel van a jugar las escuelas? Desde luego va a ser muy diferente del actual.

Agricultura/ganadería

Incluso el olvidado sector agrícola-ganadero va a verse afectado. Ya lo está. Las nuevas tecnologías de cultivo hidropónico optimizado afectarán al modo que se cultivan las plantas e incluso facilitarán el cultivo doméstico. Los robots van a sustituir a los agricultores en las tareas más duras. nuevas fuentes de proteínas, como los insectos, van a revolucionar el sector de la alimentación y los hábitos alimenticios.

Y desde luego la corriente km. 0 se va a seguir imponiendo, con el impacto correspondiente en el sector del transporte en todo el mundo.

En definitiva, estamos en los albores de una nueva civilización, con sus luces y sus sombras. Confiemos en que se impongan las luces y nos permitan evolucionar hacia una sociedad más sostenible y más justa en la que podamos ser más felices a la vez que nos hacemos más y más viejos.

 

 

La cuestión no es si explotará la burbuja china, sino cuándo

En China hay una triple burbuja que se retroalimenta: crédito-inmuebles-bolsas. Parece inapelable que en un plazo máximo de 2 a 3 años va a explotar. La cuestión es si lo hará más o menos violentamente y cuáles serán sus consecuencias.

Que la explosión sea controlada depende de la gestión que haga el gobierno chino. Pero no es nada fácil.

¿Qué pasará? Pues el escenario central apunta a una caída de la tasa de crecimiento del PIB (por debajo del 5%), pero los escenarios más pesimistas suponen crecimiento cero o negativo, en medio de disturbios sociales e incluso, porqué no, de una guerra civil en un entorno de cambio de régimen.

Obviamente las consecuencias en el resto del mundo de esos escenarios son malas o muy malas, porque supondrían un desplome de las materias primas y los países emergentes (que ya estamos viendo en parte en estos últimos meses) y un recorte del crecimiento mundial que podría llegar a una recesión global.

Creo que eso explica porqué las bolsas están como están. Debatiéndose entre los que auguran una continuidad del crecimiento mundial, con unos EEUU saliendo de la crisis y quienes ven muchos nubarrones en el horizonte, en un contexto de cotizaciones muy altas y expectativas de crecimiento de beneficios muy bajas. ¡Ah! y a todo eso se debe añadir la Espada de Damocles que supone la vuelta a un aumento de tipos de interés en algún momento cuando los bancos centrales cambien sus políticas, liderados por una FED que está ya en la senda de la subida (y que por eso es tan lenta, porque se ve responsable de una posible crisis mundial si de alguna manera se precipita en subirlos).

En conclusión, un mundo complejo y enmarañado al que hemos de acostumbrarnos, con una volatilidad altísima, con unos mercados que suben y bajan como montañas rusas.

El boom del private equity

Leía este fin de semana que la española Nmas1  ha levantado un fondo de private equity de 400 millones de euros, para invertir en compañías españolas de tamaño medio, en operaciones de entre 30 y 50 millones de euros. Me ha hecho pensar en lo positivo que es desde la perspectiva de la maduración y crecimiento de la empresa media española, que es una de las mayores carencias de nuestra economía. También lo veo positivo como instrumento de colocación de las carteras de inversión de family offices y particulares.

El único damnificado que veo es la banca, tanto por el lado del pasivo, porque se les escapará dinero de la banca privada (los más listos aconsejarán invertir en estos fondos), y por el lado del activo porque este es un paso más en la invasión que están sufriendo en su negocio los bancos. Aunque siempre hay un lado positivo, la banca va a ir reduciendo sus balances con movimientos como éste, y cada vez vamos a ir a bancos más lean. Bancos más sanos, lo que es bueno para todos.

Los grandes problemas estructurales que afectan al crecimiento mundial

El mundo está experimentando cambios estructurales que no los percibimos pero que están suponiendo en contexto económico y social (incluso político) completamente nuevo. Cuanto antes lo entendamos, como inversores y como empresarios y directivos, antes sabremos cómo actuar y encontraremos respuestas a un mundo cada vez más complejo y convulso. Es el mismo síntoma que denota la corteza terrestre cuando se está produciendo un terremoto.

¿Cuáles son esos elementos?

Yo percibo los siguientes (y seguro que me dejo alguno):

  • La robotización de procesos, que supone una pérdida continua de empleos, tanto en el sector industrial como en el de servicios.
  • El declive del consumismo en muchos países desarrollados, donde las nuevas generaciones reniegan del afán de tener más de sus padres. El sector que va estar impactado principalmente por este fenómeno es el de la automoción. Pero habrá muchos más. El crecimiento en las ventas será cada vez más difícil. Sobre todo para los grandes productores, a quienes se ve como los paladines del capitalismo y el consumismo.
  • El cambio climático y la concienciación de la población mundial sobre las consecuencias del mismo. La economía circular es y va a ser cada vez más la única salida. Quienes no se planteen su modelo de negocio para consumir las mínimas materias primas y la mínima energía y arrojar los mínimos desechos, están perdidos. Ya no se trata de vender productos ecológicos, se trata de ser y comprometerse con el clima y la sostenibilidad. Va muy ligado al punto anterior.
  • El envejecimiento de la población mundial, y en especial la de los países desarrollados, y en especial Japón y Europa. Los países de viejos no aguantarán el crecimiento económico actualmente exigido a las empresas.
  • La digitalización general de la economía, que los smartphones y cada vez más el Internet de las cosas (IoT, Internet of Things) están llevando a los rincones más remotos y a los procesos más inverosímiles, provocando de nuevo la aparición de nuevas empresas que van a reemplazar a las actuales y reduciendo drásticamente el empleo. Estoy pensando en la desaparición de las agencia de viaje, de las sucursales bancarias o los quioscos, por ejemplo. O al menos la redefinición drástica de su papel, a la vez que se reduce su número.
  • La globalización, que hace que cualquier empresa pueda competir en cualquier lugar del mundo, y que ninguna empresa pueda dormirse en los laureles. Y que cada vez más personas busquen empleo fuera de su lugar de origen. Eso explica muchas cosas, una de ellas la aparición de China como segunda potencia mundial. Con el tiempo se acabará de imponer el inglés, desaparecerá el pasaporte como lo conocemos ahora y evolucionaremos hacia una moneda global. La asimetría entre el poder político y el poder económico global es insostenible. La Union Europea es un ejemplo de ello. La existencia de los paraísos fiscales es otro ejemplo. Y también lo es la delincuencia y el terrorismo mundial. Mientras esas asimetrías no se resuelvan, el mundo no será un lugar justo o seguro donde vivir..
  • El enfrentamiento de civilizaciones, causa de inestabilidad política en muchos puntos del globo, y consecuencia de la ausencia de un gobierno mundial creíble y poderoso. Es muy larga la lista de enfrentamientos, pero destaquemos algunos: islamismo-cristianismo (empezando por Israel-Palestina y siguiendo por el Estado Islámico contra el mundo), chiies-suníes, comunismo-capitalismo (Corea del Norte-Corea del Sur, China-Japón, Venezuela-EEUU, Colombia-FARC, etc.), etc.
  • La inviabilidad del contrato social en las sociedades occidentales, mientras no se modifiquen los parámetros y no se implanten gobiernos más eficientes y honrados y la ciudadanía no admita los límites del estado del bienestar. Lo que está provocando déficits enormes en muchos estados y una crisis del estado del bienestar que se viene denunciando hace tiempo. La lista de países que lo sufren es larguísima (empezando por España, Francia o Italia, y siguiendo por Japón, por ejemplo).
  • La profundización de las desigualdades, tanto en los países desarrollados como en los emergentes. Lo que no sólo provoca un éxodo continuo de emigrantes Sur-Norte (especialmente en EEUU y en Europa) sino que también se da en los propios estados desarrollados donde la clase media se ve reducida diariamente para engrosar las filas de la clase baja, y los economistas se quejan de que el consumo no crece. Si seguimos así, no crecerá nunca. Muchos de los elementos que acabamos de citar están nutriendo la desigualdad continuamente, ahora tanto o más que nunca. Ya hay quien compara este período con la Revolución Francesa, y los más exagerados con la Edad Media.
  • La aberración de la desaparición de los intereses en el mundo occidental, incluso el pago de intereses negativos, como consecuencia de las actuaciones de los bancos centrales tratando de reanimar las economías nacionales respectivas (Japón, Eurozona y muchos más), sin atacar los problemas reales, que acabamos de citar. En paralelo están hundiendo el negocio bancario y animando actitudes inflacionistas en algunos sectores, que no conducirán a nada bueno. Si el dinero no cuesta nada, se hacen cosas que no se harían en una situación normal.

Todo ello conduce a menos empresas globales (mortalidad que afectará a las bolsas) y pequeñas empresas locales, muy especializadas y focalizadas, Las empresas medianas son una opción, pero sólo como estrellas fugaces, en tránsito de pequeña exitosa a gran empresa.

Son muchos problemas, que sin duda se irán solucionando a largo plazo, pero que hoy nadie puede dudar de que configuran un panorama absolutamente nuevo, al que hay que acostumbrarse y en el que son necesarios, más que nunca, gestores (económicos y políticos) muy perspicaces. Y desgraciadamente no siempre los tenemos.

Las pensiones en España, ¿un escollo insalvable?

Las pensiones representan en estos momentos el 12% del PIB español. El gobierno ha de hacer frente a una deuda pública que ya excede el 100% del PIB, y ha de recortar gastos para que esa deuda no siga creciendo. Pero, como cada vez la población es más vieja y los ancianos son más y se mueren más tarde, tanto el problema de las pensiones como el del gasto público no sólo no van a solucionarse sino que van a ir a peor. Además, queremos mejorar la educación y la sanidad, a la vez que ayudar a los millones de desempleados que tenemos, lo que supone gastar más y aumentar aún más el déficit.

¿Se pueden subir los impuestos?  Si se sube a las empresas, se las desincentiva a seguir invirtiendo y crear puestos de trabajo, que es la única vía posible para reducir el desempleo. Si se sube el IVA, bajará el consumo y cerrarán empresas. Si se aumenta la presión fiscal sobre las rentas del capital o los patrimonios altos, los capitales se deslocalizarán y se desincentivará la inversión, por lo que será pan para hoy y hambre para mañana.

La única vía razonable es reducir el fraude fiscal y cobrar las deudas fiscales (se estiman en más de 50.000 millones de euros), pero eso ¿qué recorrido tiene? ¿Y es suficiente?

En conclusión, estamos ante un callejón sin salida. Noe s extraño que el país se “internacionalice”, porque nuestros empresarios se van a invertir y a vender a otro lado, y nuestro mejores trabajadores emigran.

¡Que el último cierre la puerta!

Hololens: el futuro de Microsoft

Que Microsoft se está reinventando bajo la batuta de su nuevo CEO es algo conocido. Quizás no es tan conocido que está a punto de lanzar una plataforma de realidad aumentada (hologramas interactuables en 3D; es decir, ciencia ficción) a finales de este mes de marzo. Puede ser el gran bombazo de la nueva Microsoft; el producto que la volverá a poner a la cabeza de la innovación tecnológica.

Puede haber un antes y un después de Hololens, de modo que la nueva plataforma entierre la informática como ahora la conocemos.

Habrá que estar atentos.

Un poco de inflación, por favor

La inflación ha pasado de ser la odiada a la deseada.

Parece que hace siglos de la época en que la inflación era el enemigo a evitar en toda política económica y monetaria. Sin embargo ahora los bancos centrales de muchos países occidentales y las autoridades económicas suspiran por tener un poco de inflación, asustados y preocupados por el contexto de deflación en el que están inmersos.

Quizás es por eso que el precio del petroleo (también antes el gran problema) es ahora una mala noticia cuando baja (quien lo iba a decir) y buena cuando sube, porque se ve con buenos ojos la generación de inflación. Y se ve positivo desde dos puntos de vista que están relacionados: crea inflación y denota una recuperación de la actividad. Aunque no se sabe a ciencia cierta cuál es el huevo y cuál la gallina. Pero no importa, lo importante es que la maquinaria de consumo, inflación, crecimiento, vuelva a coger velocidad. Más adelante nos preocuparemos si la velocidad es excesiva, pero ahora todos queremos que esto se mueva; de lo contrario el fantasma de la recesión y el estancamiento (la rueda parada) nos volverá a amenazar.

En medio del caos, la vida sigue

Las bolsas están desbocadas y puede parecer que la actividad económica y financiera de las empresas está detenida; pero no es así.

Sólo dos ejemplos, que a su vez animan a los emprendedores que están intentando sacar adelante proyectos innovadores:

– Microsoft acaba de comprar la empresa desarrolladora de teclados informáticos SwiftKey por 250 millones de dólares.

– Cisco ha comprado el proveedor de soluciones Internet of Things (Internet de las cosas) Jasper por 1.400 millones de dólares.

Las grandes de la tecnología informática tienen sus bolsillos repletos de dólares y están ávidos por invertirlos en empresas punteras que les permitan desembarcar en nuevos nichos de mercado y justificar sus astronómicas valoraciones. Esa es la gran oportunidad para nuestras startups y las de todo el mundo.

Crisis en el sector del taxi

A nadie se le oculta que la crisis en el sector del taxi es imparable. No es sólo que llegue Uber. Se trata de que está sometido a un cambio con o sin Uber. Por ejemplo, el crecimiento del uso de los coches con conductor (lo que en el sector se llaman los VTC), es algo inevitable.

¿Qué hay que hacer ante ese cambio? Yo creo que ayudar a que se produzca con los menores traumas posibles. Es una responsabilidad de la administración pero también de los taxistas. Hay que ayudar a una reconversión suave del sector del taxi.

Una medida sencilla de implantar, por ejemplo, es facilitar que los taxistas cambien su licencia de taxi por una licencia de VTC.

El futuro es la movilidad VTC+taxi.

La gran amenaza a largo plazo para el taxista es el vehículo autónomo, pero estamos hablando de 10 años al menos. A corto plazo también hay amenazas, pero menos graves: Car&go, Blabacar, etc.

Petróleo bajo, ¿hasta cuándo?

En los últimos dos años se han añadido 600 millones de barriles de petroleo a los inventarios mundiales de crudo, llegando a los 4.400 millones de barriles. Cada día, en media, se añaden 1,5 millones de barriles a esos inventarios, porque la producción supera a la demanda en esos 1,5 millones diarios. Son cifras que nos dan idea de la magnitud del problema de sobreoferta que estamos experimentando y que ha hundido el precio del petroleo por debajo de los 30$ por barril.

¿Por qué se ha llegado a este punto? Pues porque la OPEP, dominada por Arabia Saudí, que supone el 30% de la producción mundial, quiere sacar del mercado la producción de fracking (principalmente norteamericana), que no son rentables por debajo de los 50 a 70$/barril.

¿Hasta cuándo y hasta dónde seguirá el mercado del petroleo con esos excedentes? Los expertos apuntan que será así hasta que Arabia Saudita quiera. Cuando considere que ha recuperado su cuota del mercado mundial. Será entonces cuando veremos el precio del barril regresar a 50$ pero seguramente no más allá, porque si superase los 50-70$ volvería a hacer rentable los pozos de fracking.

Un dato importante: Arabia Saudí podría aguantar 5 años con los precios actuales. ¡Pero los Emiratos Arabes Unidos podrían aguantar 50 años!