Futuro

Crisis en el sector del taxi

A nadie se le oculta que la crisis en el sector del taxi es imparable. No es sólo que llegue Uber. Se trata de que está sometido a un cambio con o sin Uber. Por ejemplo, el crecimiento del uso de los coches con conductor (lo que en el sector se llaman los VTC), es algo inevitable.

¿Qué hay que hacer ante ese cambio? Yo creo que ayudar a que se produzca con los menores traumas posibles. Es una responsabilidad de la administración pero también de los taxistas. Hay que ayudar a una reconversión suave del sector del taxi.

Una medida sencilla de implantar, por ejemplo, es facilitar que los taxistas cambien su licencia de taxi por una licencia de VTC.

El futuro es la movilidad VTC+taxi.

La gran amenaza a largo plazo para el taxista es el vehículo autónomo, pero estamos hablando de 10 años al menos. A corto plazo también hay amenazas, pero menos graves: Car&go, Blabacar, etc.

Petróleo bajo, ¿hasta cuándo?

En los últimos dos años se han añadido 600 millones de barriles de petroleo a los inventarios mundiales de crudo, llegando a los 4.400 millones de barriles. Cada día, en media, se añaden 1,5 millones de barriles a esos inventarios, porque la producción supera a la demanda en esos 1,5 millones diarios. Son cifras que nos dan idea de la magnitud del problema de sobreoferta que estamos experimentando y que ha hundido el precio del petroleo por debajo de los 30$ por barril.

¿Por qué se ha llegado a este punto? Pues porque la OPEP, dominada por Arabia Saudí, que supone el 30% de la producción mundial, quiere sacar del mercado la producción de fracking (principalmente norteamericana), que no son rentables por debajo de los 50 a 70$/barril.

¿Hasta cuándo y hasta dónde seguirá el mercado del petroleo con esos excedentes? Los expertos apuntan que será así hasta que Arabia Saudita quiera. Cuando considere que ha recuperado su cuota del mercado mundial. Será entonces cuando veremos el precio del barril regresar a 50$ pero seguramente no más allá, porque si superase los 50-70$ volvería a hacer rentable los pozos de fracking.

Un dato importante: Arabia Saudí podría aguantar 5 años con los precios actuales. ¡Pero los Emiratos Arabes Unidos podrían aguantar 50 años!

 

Europa vs. Europa

Se vislumbra una importante divergencia entre las posiciones de los órganos de la Unión Europea y los estados que la componen. Por diversos factores, de los que destacan la inmigración o la política económica de austeridad o expansión.

Se ha llegado a un punto en que los estados consideran que la UE no hace bien su trabajo y la UE cree que en los estados miembros faltan verdaderos líderes que tengan una visión global paneuropea.

No vamos bien por ese camino.

Que la UE es algo irreversible no es una afirmación subjetiva sino la constatación objetiva de algo irrefutable. O Unión Europea o quedaremos todos los estados europeos (incluso Alemania, Francia y Gran Bretaña) arrinconados en el mundo político y económico dominado por EEUU, China, Japón e incluso algunos países emergentes.

¿Por qué algunos se empeñan en no aceptarlo?

¿Se acabará el petroleo en 2030?

Hasta ahora se hablaba del final del petroleo porque se suponía que se agotaría la oferta. Ahora se empieza a hablar del final del petroleo por el agotamiento de la demanda. Quien lo iba a decir.

Los países productores y toda la industria del petroleo están empezando a introducir esa variable en sus cálculos.

Se están dando cuenta de que existe mayor sensibilidad a alzas de precio por el lado de la inversión en energías alternativas que por el lado del consumo. Es decir, la demanda se mantiene relativamente constante, suba o baje el precio del petroleo, pero la cantidad de dinero invertido en el descubrimiento o mejora de costes de producción de energías alternativas es muy sensible a los diferentes niveles de precio del petroleo.

El problema de los países productores es que han de maximizar sus ingresos por la venta del petroleo durante el tiempo que subsista la demanda de su producto. Pero ahora saben que esa demanda no será infinita ni eterna. Si baja el precio, ingresan menos, pero se ralentizan las inversiones anti-petroleo y la era del petroleo será más larga; y si suben los precios, ingresan más, pero la era del petroleo será más corta.

En esas estamos. Es importante entender esto para entender los movimientos del precio del petroleo y de las cotizaciones de la industria petrolífera en bolsa.

Petroleo barato por mucho tiempo

Todo apunto a que tenemos ante nosotros años de petroleo barato. O al menos que será difícil volver a los 100$ por barril. Una de las razones para que podamos afirmarlo es que si el petroleo volviese a los 70$ los campos de fracking que se han abandonado en los EEUU volverían a abrirse. El shale oil obtenible con las técnicas de fracking no ha desaparecido sino que sigue ahí, y si al precio actual no es rentable sacarlo, volvería a serlo si el petroleo vuelve a encarecerse.

Las consecuencias de esta situación aún estamos por verlas todas. Salta a la vista que reduce la factura del petroleo a los países consumidores, y tiene un impacto directo positivo para ellos. España es uno. Y que a los productores les supone una caída de sus ingresos que está poniendo a muchos de ellos en dificultades presupuestarias. El caso de Venezuela es el que nos viene a la mente de inmediato. Pero, además, ¿cómo va a influir en el desarrollo de energías alternativas? Al caer el coste de los combustibles fósiles las renovables pierden competitividad y algunas inversiones dejan de tener sentido. En definitiva, el desarrollo de las energías sostenibles puede frenarse. Y no está el clima y el medio ambiente para muchos retrasos, ¿no?

Tesla y Uber: ¿grandes burbujas o grandes oportunidades?

Las capitalizaciones de las americanas Tesla y Uber (ésta aún no cotizada en bolsa) son estratosféricas. Hace que nos preguntemos su estaremos ante una burbuja. Quienes siguen comprándolas lo hacen porque creen que en el futuro los coches serán Tesla (o similares) y serán autónomos gestionados por Internet por Uber. El tiempo nos dirá si aciertan. En mi opinión quienes creen en ello hacen una apuesta muy arriesgada, apta solo para inversores muy valientes.

Automóvil: presente y futuro

Creo que el sector del automóvil va a experimentar cambios importantes en los próximos 10 a 20 años. En mi opinión se van a dar cuatro factores que tendrán una gran incidencia:

1. Se van a vender menos coches, porque las nuevas generaciones no compran coches al mismo ritmo que las pasadas, y el envejecimiento mundial juega también en su contra.

2. Se van a vender menos coches a largo plazo porque se va a evolucionar hacia el coche autónomo, en el que están trabajando Google y todos los fabricantes, de un modo u otro.

3. Se van a vender menos coches porque se va a primar el uso del transporte público, si se quiere parar el calentamiento global.

4. Y los coches que se vendan van a se eléctricos o impulsados por energías renovables de forma creciente en los próximos 10 a 20 años.

Sin embargo, es curioso que estemos viviendo una primavera en el sector, con unas tasas de crecimiento y rentabilidad altísimas. En EEUU, por ejemplo, General Motors, Ford y Fiat Chrysler han pasado de los problemas de finales de la década pasada a un paraíso de rentabilidad. De hecho, su revalorización en bolsa es notable en los tres casos, y especialmente en General Motors.

Es una situación típica con la que nos encontramos los inversores: una visión negativa a largo plazo con simultaneidad a un alza importante en el momento que estamos viviendo. No es fácil gestionar esas situaciones, pero ¡qué le vamos a hacer!

O consumimos el petroleo que tenemos o priorizamos la lucha contra el cambio climático

Resulta que el mundo tiene mayores reservas de petroleo de las que pensaba, pero el mundo pretende, a su vez, detener el cambio climático y limitar el calentamiento global. Y resulta que si el mundo consume el petroleo que tiene, no se limitará el calentamiento global, lo que puede acabar a la larga con la humanidad. ¿Quien ganará, la industria petrolífera o el cambio climático?

La industria petrolífera interesa a las grandes petroleras y a los países productores. El cambio climático interesa a toda la humanidad. La cosa parece clara, ¿no? El problema es que el poder económico, hoy por hoy, lo tienen los petrodólares.

El abismo demográfico

Me da la impresión que la demografía va a mercar el futuro del mundo en los próximos años. Europa y Japón deben enfrentarse al envejecimiento de sus poblaciones y la solución pasa por tres únicas vías: fomentar la natalidad, alargar la vida laboral e integrar a las familias inmigrantes.

Decálogo de buenas prácticas en el ámbito de la financiación, la tesorería y la gestión de bancos

  1. DISPONER DE LA TESORERIA EN CUENTAS DE CREDITO

La tesorería cotidiana (cobro, pagos, domiciliaciones) realizarla desde cuentas de crédito formalizadas en pólizas de crédito, en lugar de cuentas a la vista. En ese sentido, conviene cerrar las cuentas a la vista.

De esta forma nunca se tendrán saldos ociosos en la empresa.

La magnitud del límite de crédito que conviene negociar en las pólizas debe ser equivalente a la magnitud de las oscilaciones que se vayan a producir en los saldos de tesorería, de modo que la posición no genere saldos positivos ni saldos excedidos del límite de la póliza. Es decir, si la tesorería global se mueve en media de 500.000€, entre un máximo de 750.000€ y un mínimo de 250.000, deberíamos disponer de pólizas por 500.000€ (750.000-250.000), o algo más, si queremos darnos un margen de holgura.

Al pasar toda nuestra tesorería a cuentas de crédito podremos liberar, en ese ejemplo, una tesorería de 750.000€, que podremos rebajar de otras líneas de financiación, o devolver a los accionistas en forma de dividendos.

  1. NEGOCIAR POLIZAS DE CREDITO “REVOLVING”

Las pólizas de crédito en cuenta deben tratar de negociarse al mayor plazo posible, o anuales pero en modo “revolving”, es decir, que se renueven anualmente de forma tácita sin necesidad de afrontar gastos de formalización ni nuevas comisiones, salvo denuncia de una de las partes.

  1. ELIMINAR LAS COMISIONES EN LAS POLIZAS DE CREDITO

Comisión de apertura

Tratar de evitarla o de sustituirla por un mayor diferencial de interés, si es posible. Por ejemplo, es preferible un +0.5% de mayor diferencial sobre el Euribor si con eso el banco acepta eliminar un 1% de comisión de apertura. En una póliza a sólo un año incluso sería preferible un +1,0% adicional de diferencial en lugar de una comisión de apertura de un 1%.

Comisión de no disponibilidad

Tratar de evitarla, o de sustituirla por un mayor diferencial de interés, siempre que el porcentaje extra de diferencial sobre el tipo variable de interés (Euribor normalmente) calculemos que vaya a tener un impacto en costes inferior al de la comisión. Es importante calcular bien el impacto de la comisión de no disponibilidad, estimando la disponibilidad media que vayamos a tener en la póliza y teniendo en cuanta que la comisión suele ser trimestral, por lo que se liquida cuatro veces al año.

Desde luego, si la póliza va a estar usada al 100% durante toda su vigencia, la comisión de no disponibilidad deja de influir y no vale la pena negociarla. Pero no suele ser así.

Las pólizas de crédito que van a ser usadas al 100% deberían negociarse como pólizas de préstamo. Probablemente se conseguirían a un coste menor, y con unos vencimientos e importes a devolver perfectamente establecidos.

En el caso de las pólizas de crédito normales, que tienen un uso flexible, y desde luego, en el caso de las pólizas de crédito para cubrir una cuenta corriente de crédito, como hemos mencionado en el punto 1, que tienen un disponibilidad media que puede estar alrededor del 50% o por debajo de ese porcentaje, el impacto de la comisión de no disponibilidad puede ser muy alto, y hay que tratar de evitarla o al menos sustituirla, como hemos dicho, por un plus sobre el spread o diferencial de intereses.

Por ejemplo, para una disponibilidad media del 50%, es claramente preferible que el banco incremente un 0.2% el diferencial anual de intereses que pagar un 0.2% de comisión trimestral de no disponibilidad.

Es un asunto que exige atención, cálculo y desde luego un buen proceso de negociación con los bancos, que también hacen sus cálculos. Pero es perfectamente posible conseguir un ahorro con ello.

  1. NO DAR GARANTIAS PERSONALES

En la medida de lo posible conseguir las pólizas sin garantías personales de los socios. Si no hubiera ninguna posibilidad de conseguirlas sin garantías personales, los socios deben plantearse la alternativa de un aumento de capital o un préstamo a la sociedad. Si la empresa va bien, ganarán más dinero, y si va mal, perderán el dinero, del mismo modo que lo perderían si el banco ejecuta la garantía.

Negociar las pólizas en general sin garantías pero, de ser inevitable, cabría hacerlo con garantía de algún activo de la propia sociedad: activo fijo, stocks, cuentas a cobrar, o incluso inversiones financieras. Preferiblemente en ese mismo orden de prioridades.

SI la sociedad dispone de excedentes de tesorería, antes que mantener un saldo medio ocioso en cuenta a la vista, de por ejemplo 500.000€, es mejor hacer un depósito remunerado o comprar deuda pública, y garantizar la póliza de crédito con ese depósito o esa deuda pública.

  1. FOMENTAR LA COMPETENCIA ENTRE BANCOS

Para eso hay que tener tres 3 bancos (no 2 ni 4) y cada año revisar y si es necesario renegociar las condiciones y pedir al menos una propuesta a uno o dos bancos mas. Principalmente para comparar condiciones y asegurarse de que nuestros bancos nos tratan bien. Al menos cada 5 años debería rotarse uno de los 3 bancos.

De los 3 bancos lo óptimo es que 2 sean grandes y 1 mediano o pequeño.

  1. FINANCIAR LAS INVERSIONES CON LINEAS DE FINANCIACION ESPECÍFICAS (project finance)

Hay que financiar cada proyecto en plazos y condiciones acordes a los que arroje el propio proyecto. Nunca se deben financiar proyectos a largo plazo con líneas de financiación a corto (como las pólizas, el descuento o el factoring). Se deben aprovechar las líneas de financiación pública subvencionadas, siempre que sea posible (BEI, ICO, CDTI, Enisa, etc.).

  1. OPTIMIZAR LA FINANCIACION DEL ACTIVO CIRCULANTE

Se deben contratar líneas comerciales de anticipo de cobros, ligadas a la facturación. Dichas líneas de anticipo sobre la facturación pueden ser:

  • Con recurso: Si el cliente no paga, la deuda anticipada debemos pagarla nosotros: descuento comercial o factoring con recurso.
  • Sin recurso: El banco corre con el riesgo de impago: factoring sin recurso.

Hay que ver qué prima pagamos si optamos por el factoring sin recurso, en comparación con la opción de una línea con recurso, y evaluar cuál es mejor opción en función del riesgo que estimemos que corremos con los clientes que estamos financiando. A mayor riesgo, mayor coste, pero hemos de juzgar si ese sobrecoste es proporcional al riesgo o no.

  1. ARBITRAR ENTRE LINEAS PARA OPTAR POR LA LINEA MAS BARATA EN CADA MOMENTO

Cada vez que debamos usar alguna línea de financiación hemos de preguntarnos si es la opción más barata. Por ejemplo, si comparamos el factoring y la cuenta de crédito, ¿cuál me ofrece un menor tipo de interés?

Debemos hacerlo sin tener en consideración los costes fijos que podamos estar pagando, como por ejemplo una comisión del 0.4% sobre toda la facturación entregada al banco en la línea de factoring, o una comisión de apertura del 1% del límite de crédito concedido, en la póliza de crédito.

  1. GESTIONAR CENTRALIZADAMENTE LAS SOCIEDADES QUE CONFORMEN UN GRUPO DE EMPRESAS

Tanto desde el punto de vista de negociación bancaria como desde el punto de vista de gestión de la posición de tesorería, en los grupos de empresa no tiene ningún sentido que las condiciones de una sociedad del grupo sean distintas de otra. O que una sociedad tenga tesorería ociosa o líneas de financiación más baratas inutilizadas y otra esté financiándose más caro.

Incluso hay que plantearse si no es más eficiente que toda la operativa bancaria se concentre en una sociedad (normalmente la holding) y ésta centralice todos los cobros y pagos.

  1. OPTIMIZAR LAS OPCIONES DE COBRO Y PAGO DE CLIENTES Y PROVEEDORES

Es obvio que hay que tratar de negociar los plazos de cobro más cortos posibles con los clientes y más largos posibles con los proveedores y acreedores, pero, además, hay que estar atentos a las necesidades financieras de unos y otros. No es lo mismo si el cliente o el proveedor nada en ríos de tesorería que si está ahogado por falta de fondos.

Proveedores

Hay que aprovechar las condiciones de pronto pago ventajosas que podamos negociar con los proveedores.

Habrá proveedores que nos propondrán descuentos por pronto pago (dto. p.p.) muy altos, que nos puede interesar aceptar, siempre que la financiación adicional que debamos tomar para hacer ese pago adelantado nos cueste mucho menos.

Por otro lado, siempre que podamos nos interesará a ayudar a nuestros proveedores a financiar las facturas que tengan pendientes de cobro con nosotros. Incluso negociando con nuestros bancos que les den alguna línea de crédito. Por ejemplo un factoring. Es una gestión buena para todos: nuestros proveedores, nuestros bancos, e indirectamente para nosotros, porque contentamos a ambos y de un modo u otro podremos aprovecharnos.

También podemos directamente negociar una línea de financiación específica de pagos anticipados a proveedores que nos permita pagar a éstos con un buen descuento p.p., desde luego netamente superior al coste de la financiación.

Clientes

Hay que estar atentos a si algún cliente nos ofrece un dto. p.p. (por que le paguemos anticipadamente respecto al vencimiento), que supone una tasa de rentabilidad superior a nuestro coste de financiación, y si nos interesa acogernos. Suelen ser clientes pymes, que están mal de liquidez y a tope de financiación, porque con las grandes empresas no suele ser así, y por tanto no ofrecen dtos. p.p., o si lo hacen es a tasas muy bajas.