Futuro

¿Es Google el modelo de empresa del siglo XXI?

El siglo XXI requiere de una redefinición del concepto de capitalismo en muchos sentidos. Muchos están aportando ideas en dicho sentido. En esencia se pretende promover un capitalismo menos orientado al corto plazo y a los indicadores típicos de prosperidad, como el crecimiento del PIB o la evolución a corto plazo de las bolsas. Una mejora económica más cercana a la mejora social, que reinterprete al capitalismo como el mejor sistema para hacer la vida humana mejor, aportando nuevas soluciones a los problemas humanos, en todas las áreas de la vida. Desde los medicamentos que curan al acceso a la información y la cultura o el ocio.

En ese contexto, surgen compañías que han entendido el mensaje. Una de ellas, quizás la más destacada, es Google. Dos de los elementos que muestran con claridad ese enfoque:

– Su misión estratégica la definen como “organizar la información global y hacerla accesible universalmente y útil”. Es decir: resolver problemas humanos.

– Su política de información a los mercados bursátiles es clara desde siempre: no dar previsiones trimestrales de resultados. El mensaje es rotundo: nosotros no trabajamos para el corto plazo.

¿Cuándo se acabará el petroleo?

No hace nada que dábamos por supuesto que algún día, cada vez más cercano, se acabaría el petróleo. Sin embargo, diversas tecnologías (como era quizás de esperar) han alejado el momento del agotamiento del grifo del petróleo. Y eso ha hecho que ahora ya haya quien empieza a cuestionarse si se agotará antes la oferta o la demanda de petróleo, y a apuntar la posibilidad de que se llegue a agotar antes la demanda que la oferta, lo que es realmente una novedad.

España: un año clave para el cambio generacional

Hoy se ha producido el fallecimiento de Isidoro Álvarez, de 79 años, presidente de El Corte Inglés. Hace unos días falleció Emilio Botín, también de 79 años, presidente del Banco Santander. El cambio generacional en dos gigantes empresariales españoles está servido.

En el ámbito político también empiezan a sentirse los aires de regeneración. Los símbolos más claros quizás sean la llegada de la fulgurante Podemos y el nombramiento del nuevo secretario general del PSOE.

¿Son una señal de que España va a entrar de una vez por todas en el siglo XXI?

Es un clamor en todo el país que este necesita un reforma seria, un cambio que suponga una ruptura con formas de hacer que fueron habituales en el siglo anterior. Estoy hablando de corrupción, ineficiencia y falta de transparencia en las administraciones públicas (con multitud de casos flagrantes, que van de los partidos políticos al ejército, de las comunidades autónomas a los ayuntamientos, pasando por los partidos políticos), estoy hablando de un estilo de hacer las cosas poco abierto al diálogo y a la apertura de las mentes a los cambios que la sociedad reclama (y aquí se incluyen muchas cosas, desde las sensibilidades regionales como la de Catalunya, al cambio de las leyes electorales, entre muchas más).

Ahora que la economía está dando débiles señales de mejora, en un entorno europeo extraño y delicado, que las empresas han hecho un gran esfuerzo de internacionalización, que muchos profesionales de los sectores más variados han salido al extranjero en busca de oportunidades, abandonando zonas de confort domésticas, no podemos aflojar.

España, si se esfuerza, puede. Lo hemos demostrado en el ámbito del deporte. Con ejemplos de cosas bien hechas como el motociclismo, donde hemos pasado a ser los dominadores globales.

¡Es ahora o nunca! Estar entre la élite mundial o no puede ser cuestión de muy poco. Hace falta esfuerzo e inteligencia. Creo que podemos demostrar ambos.

A vueltas con el referendum escocés

¿Y si resulta que si los escoceses votan a favor de la independencia al final es Escocia la que se queda en el euro y el resto de Gran Bretaña la que se sale de la Unión Europea?

Es una tesis que he leído estos días, sustentada en el hecho de que los euroescépticos serían mayoría en el parlamento británico si se produce una salida de los diputados escoceses.

¿Qué pasaría entonces? Los mercados lo interpretarían como positivo para la restante Gran Bretaña? Yo no lo creo.

Cazadores de tendencias

Otra web que merece la pena visitar y que yo acabo de descubrir gracias a un nuevo libro que vamos a editar y que estoy traduciendo (LA ESTRATEGIA DEL OCÉANO ESQUILMADO), es Trenwatching.com

Les invito a leer, por ejemplo, las 7 tendencias que apuntan en 2014:  http://trendwatching.com/trends/7trends2014/

El resumen que yo me voy haciendo es: si alguien creía que la revolución tecnológica ya había llegado, que se prepare para lo que va a llegar.

A vueltas con el estancamiento, sus causas y posibles soluciones

Aunque yo lo he leído, sugiero a mis lectores que lean el e-book que encontrarán en http://www.voxeu.org/sites/default/files/Vox_secular_stagnation.pdf

El trabajo, en inglés, publicado por el CEPR (Centre for Economic Policy research), seguro que vale la pena leerlo con calma.

El estancamiento en un entorno de deflación, con las consiguientes dificultades de mejorar las tasas de desempleo, es un problema del que se está hablando con creciente preocupación en estos días. Parece que el libro es una aproximación ordenada al problema, al que habrá que dedicarle unas horas.

Cuando pueda leerlo trataré de compartir mis impresiones con mis lectores. Les animo a que hagan lo mismo.

 

La lenta agonía de la prensa escrita

Todo lo que leo y veo sobre la prensa escrita me confirma en algo que ya resulta obvio, creo, a todo el mundo: la prensa escrita está herida quizás de muerte. O si no es de muerte, obligada a repensarse al 100%, que es lo que están tratando de hacer todas las empresas implicadas, tratando de sobrevivir.

Leo que un estudio encargado por el New York Times le viene a decir que su única salida es el diario digital y con unos ingresos (incluyendo suscripciones y publicidad) que, grosso modo, le obligan a empequeñecerse hasta una quinta parte de lo que es ahora. ¡Una quinta parte!

Los diarios españoles no son una excepción; al contrario. Así nadie se extraña de que todos, desde El País hasta el más modesta diario local, estén sometidos a una crisis gravísima, que se está llevando por delante a muchos.

Pido ayuda a mis lectores

Estoy traduciendo del inglés un libro que espero que podamos publicar en nuestra editorial (Libros de Cabecera) el próximo otoño. Su título es OVERFISHED OCEAN STRATEGY, y mis dudas de traducción empiezan con el título. Lo he traducido como LA ESTRATEGIA DEL OCEANO ESQUILMADO, pero no me convence del todo, y me atrevo a pedirle a mis lectores que me manden alternativas a tal traducción si se les ocurren.

El libro, escrito por una empresaria y profesora del este de Europa, pretende dar las claves de cómo deben actuar las empresas para sacar partido a un futuro en el que se están agotando las materias primas, por un lado, y la capacidad de tratamiento de los residuos por otro. Un futuro en el que la premisa de que se va a poder seguir consumiendo a partir del consumo ilimitado de los recursos y generando toneladas de residuos (la economía de usar y tirar) se ha acabado.

A partir de ahora mismo hemos de diseñar los productos de otra forma y plantear los negocios de modo que sean realmente reciclables y su vida útil se alargue. Se acabó la sociedad del consumo y del derroche.

Trabajo part-time

Las cifras de trabajadores part time en Estados Unidos son superiores al 20% y en Alemania casi están en el 30%

¿Es el trabajo part-time la forma de abordar el problema del desempleo en el futuro? Grandes empresarios, como Larry Page de Google, Carlos Slim de América Móvil o Richard Branson de Virgin, están sugiriendo que se avance en ese sentido. La pregunta es si realmente esa es la solución, o sólo un parche.

Vamos a tomarnos el cambio climático en serio?

Me alegro de leer que la Casa Blanca ha publicado hoy un informe en el que por primera vez los Estados Unidos reconocen que hay que tomar medidas para detener el cambio climático ya.

Más vale tarde que nunca.

Esperemos que no sea demasiado tarde.