Gestión empresarial

La lucha global por el liderazgo en el coche eléctrico

Leo que Volkswagen se está planteado invertir 70.000 millones de euros (que se dice pronto) entre 2018 y 2022 para ser el líder (o uno de los líderes) en el coche eléctrico.

Estamos en plena guerra en el sector del automóvil entre los entrantes (principalmente Tesla) y las empresas ya establecidas.

Sin duda alguna este es uno de los fenómenos clave que habrá que tener en cuenta en los próximos años, del mismo modo que habrá que seguir otros que ya he ido mencionando, como la convergencia del comercio online y offline (o dicho de un modo simple: todos contra Amazon y Amazon contra todos).

Amazon la todopoderosa

No hay precedente en el mundo de una compañía que compita contra tantas otras. Amazon vende 354 millones de productos diferentes, y compite contra todas las compañías existentes en muchos sectores diferentes. Nos podríamos cansar de citarlos. Empezó por el editorial, pero ha seguido por muchos otros. El último ha sido el de productos para la salud y la farmacia, lo que ha provocado la caída fulminante en bolsa de las empresas cotizadas del sector.

Surgen voces que la acusan de monopolio, pero las cifras de venta de Amazon en relación al mercado global son aún pequeñas. Y se puede demostrar que, por ahora, no influye de ningún modo en que los precios suban; es posiblemente al contrario. La compañía siempre se ha presentado como un adalid para sus clientes, la líder de los precios bajos. Veremos que eso no es siempre así, y que precisamente su estrategia es que no sea así en un futuro, cuando domine totalmente el mercado.

Amazon pretende, dicho en dos palabras, ser el único proveedor de todos los productos que necesite un hogar. Para ello su fuerza se sustenta en la combinación de una doble excelencia digital y física. La excelencia digital le permite saber todo de sus clientes y de sus potenciales clientes; la física pasa por unos procesos logísticos inmejorables. En definitiva, saber lo que quieren los clientes y servírselo rápido y bien. Dicho de otro modo: información y logística.

Aunque sea anecdótico, es significativo que en 2012 ya registrara una patente sobre la idea de “envío anticipado de paquetes a los clientes”; es decir, Amazon siempre ha aspirado a saber lo que queremos antes de que lo sepamos; a conseguir que cuando pensemos en comprar cualquier cosa, no lo dudemos y acudamos a Amazon.

No quiere competidores en ese sentido, y se ca encargando de eliminarlos. Si cabe vendiendo sin margen (¿dumping sectorial?) hasta hundirlos.

En el mismo sentido, productos como el asistente personal Alexia, al que se puede pedir cualquier caso para que automáticamente la compre en Amazon y en menos de 24 horas la tengamos en casa; o el Amazon Key, un sistema de acceso a la casa del cliente para dejarle la compra, son pasos en esa dirección. Al final, como digo, lo que pretende la compañía es monopolizar las compras de todos los hogares del mundo.

El poder que le dará/daría alcanzar ese objetivo, es obvio para cualquier persona. Si llegase a ese punto no cabe duda de que estaríamos ante un problema de competencia y de abuso de poder.

La verdad es que los inversores creen en el modelo, porque si no no se explica que Amazon cotice con un PER superior a 200 cuando Walmart cotiza a PER 20. es decir, 10 veces más. Los inversores, es obvio, creen que Amazon se hará con el mercado y convertirá sus pérdidas actuales en suculentos beneficios, porque sus clientes estarán “atrapados”. Dicho de otro modo, su valor se sustenta en un LTV (lifetime value de sus clientes) tendente a infinito.

En definitiva, Amazon es un fenómeno que habremos de seguir con atención. Tanto como ciudadanos como desde el punto de vista de la gestión empresarial. Lo que por ahora se ve como un mesías puede acabar siendo un demonio si no pone un límite a su ambición de dominar el mundo.

Comercio es comercio

Hace ya algunos años que predije (permitidme la inmodestia) que el comercio online convergería con el comercio físico tradicional. Los hechos me están dando la razón. Estamos ante un proceso acelerado de convergencia. Los casos se repiten en todos los países. El más conocido es el de Amazon comprando Whole Foods, que sorprendió recientemente al mundo. Pero también el de Walmart comprando Jet.com. O el de Carrefour, que ha iniciado una carrera de compra de pequeñas y medianas empresas de eCommerce en Europa. Incluso existen rumores de que Amazon merodea por Europa acechando a grandes piezas como la propia Carrefour. Desde a perspectiva local, es visible el esfuerzo de nuestros grandes retailers por hacerse fuertes en el comercio online; ahí tenemos los casos de El Corte Inglés, o de Mercadona, entre muchos otros. Un esfuerzo que no siempre ha dado los resultados pretendidos, pero en el que están volcando cantidades ingentes de dinero en tecnología y logística.

Incluso en el ámbito de las startups se están dando casos de proyectos que nacen con la idea de la combinación online-offline desde su concepción.

Todo ello reafirma mi predicción: en pocos años no se hablará de comercio online u offline, sino simplemente de comercio. El comercio será, mayoritariamente, una combinación de ambos.

Es obvio que todo ello abre una serie de oportunidades muy interesantes para las startups que se han desarrollado en el ámbito del eCommerce, porque les abre la puerta a ser compradas por alguno de los gigantes de la distribución, porque todos han salido de caza, y ellas son piezas apetecibles y accesibles. Veremos muchas operaciones de ese tipo en los próximos meses.

El fenómeno se extenderá incluso al mercado inmobiliario.

A largo plazo, quien se quede sólo en uno de los lados (el offline o el online) yo creo que desaparecerá. Al tiempo.

Adaptarse o morir

Los grandes dinosaurios no se adaptaron a las nuevas condiciones del entorno y acabaron extinguidos, a pesar de ser gigantes que parecían intocables. Su desaparición es una lección para cualquier empresa, que se resume en tres palabras: adaptarse o morir.

El fenómeno de la necesidad de adaptación a las nuevas condiciones del entorno lo hemos observado en multitud de casos a lo largo del tiempo. Ahora, por ejemplo, se está dando con sectores tan emblemáticos como la banca o la distribución, ambos afectados por los cambios en los hábitos de los clientes propiciados por los avances tecnológicos y en especial por el acceso universal a Internet.

En estos día hemos publicado en Libros de Cabecera (http://www.librosdecabecera.com) un libro que trata magistralmente estos temas: Manual de supervivencia para dinosaurios empresariales, escrito por un experto en innovación, Eduardo Remolins. El libro es de obligada lectura por cualquiera que tenga la impresión de que su empresa es lo más parecido a un dinosaurio, y que está viendo pasar los cambios sociales y tecnológicos y no está haciendo nada para adaptarse a ellos.

¿Donde están los confines de Amazon?

Amazon es una gran empresa, con un valor en bolsa de más de 470.000 millones de dólares. Su ambición no tiene límites. Su objetivo estratégico es abarcarlo todo, expandiéndose sin pausa por los confines de sus negocios. Ahora, por ejemplo, leo que quiere entrar en el negocio mayorista. Antes entró en otros muchos, siendo el último más conocido el comercio físico, especialmente cuando adquirió la americana Whole Foods.

Pero hay un dicho muy viejo que me viene a la cabeza: “Quien mucho abarca, poco aprieta”. Y creo que viene al caso. No se puede ser bueno en todo, y Amazon llegará un momento en que su estrategia la debilitará en lugar de fortalecerla. ¿Cuando será? No lo sé, pero me temo que, a este ritmo, será pronto.

Una de las soluciones para evitar que el exceso de dispersión en los negocios te debilite, es hacer como Google, que creó Alphabet, para separar sus distintos negocios y dar más margen a su desarrollo autónomo, sin que lastraran al negocio principal.

Veremos si lo que digo se cumple, y cuando.

¿El ocaso del retail?

Leo un artículo que apunta a un futuro muy negro en el comercio minorista físico tradicional, a causa de la explosión del comercio electrónico, y me hace pensar en algo que vengo diciendo desde hace tiempo: el futuro del comercio es mixto, es decir, todo aquel que quiera vender deberá hacerlo a la vez a través de Internet y con tiendas físicas. Eso sí, se necesitarán menos tiendas que ahora. Además se polarizará más que nunca la oferta entre los comercios generalistas (básicamente centrados en precio, aunque algunos puedan hacerlo en la calidad superior de sus productos) y el comercio especializado, basado en una gama de producto fuera del catálogo general de los grandes comercios y en un conocimiento muy concreto del mismo. Los primeros tratan de vender a muchos con poco margen y los segundos tratan de vender a pocos con mucho margen. Dos modelos de negocio distintos pero válidos.

Creo que no digo nada nuevo ni que se salga de lo que dicta el sentido común, ¿no?

Los líderes de todos los sectores ya están apostando por ello: Amazon, Ikea, Inditex, El Corte Inglés y tantos otros. Mercadona, por ejemplo, lo tiene también muy claro: sin una buena estrategia digital, podrían llegar a perder su liderazgo.

Lecciones de los “Campeones Ocultos”

Este mes de agosto he podido leer un libro que me interesaba hace tiempo: Hidden Champions (Campeones Ocultos) de Hermann Simon. Es un libro publicado en 1996, es decir, hace más de 20 años, que fue un sonado éxito en su tiempo. Simon investigó ampliamente las empresas medianas y en general desconocidas por el gran público que eran en esos años (y la mayoría sigue siéndolo ahora) líderes indiscutibles en sus negocios a nivel mundial, y trató de entender qué las había llevado al éxito.

El libro es recomendable y aconsejo a quien tenga interés que lo lea. Puede conseguirlo en Amazon, en inglés, y no estoy seguro de si hay una versión en castellano.

En cualquier caso, en la página 275 el autor recoge una lista de las 9 lecciones que, según él, se pueden sacar de estas joyas de los negocios. Son las siguientes, ordenadas por mi según la importancia que creo que tienen:

  1. Liderazgo fuerte, personalizado en el primer directivo, que a menudo es el principal accionista y miembro de la familia fundadora. Un liderazgo normalmente autoritario en lo fundamental (cultura y estrategia) y participativo en los detalles y los procesos.
  2. Metas ambiciosas y claras. Normalmente ser el líder global en su mercado.
  3. Confianza en las propias fortalezas. Identificar y reforzar las competencias clave dentro de la empresa y externalizar sólo lo que no sea core.
  4. Empleados muy bien seleccionados y motivados. Seleccionando muy bien y tratando de mantener a largo plazo a los empleados clave. Promover la comunicación directa jefe-empleado y la creatividad.
  5. Cultura de continua innovación. Tanto en el producto como en el proceso de producción y servicio al cliente.
  6. Foco de mercado muy concreto. Es decir, centrarse en una cosa y tratar de ser en eso el mejor del mundo, sumando necesidades de los clientes y posibilidades de la tecnología. A menudo definiendo el mercado a su modo. Quien mucho abarca poco aprieta dice un proverbio español. Estas empresas lo tienen muy claro: hacen una cosa y tratan de hacerla muy bien. Eso, además, facilita el despliegue de su red comercial y su marketing a nivel global.
  7. Crear ventajas competitivas. Claras y tanto en el producto como en el servicio al cliente.
  8. Cercanía al cliente. Tanto en calidad, eficiencia como interacción; sobre todo contacto con los clientes más demandantes. Asegurándose que todas las funciones tienen contacto directo con el cliente.
  9. Orientación global. Ninguno de los Campeones Ocultos se limita a actuar en su mercado local. Tienen claro que su supervivencia se asienta en su presencia global. Normalmente a través de filiales o sucursales propias.

Espero que a mis lectores ( a quienes tengo abandonados desde hace tiempo) les parezca, como a mi, que son una lecciones interesantes.

Amazon sigue marcando la pauta

Hace tiempo que vengo diciendo que el futuro del comercio electrónico pasa por la combinación de venta online y presencia física en la calle, con más o menos tiendas dependiendo del tipo de producto que se pretende vender.

Amazon lo tiene claro, y lo viene demostrando. Sobre todo en el ámbito de la alimentación. Es por eso que acaba de comprar la cadena norteamericana de alimentación premium (comida sana a precio más alto del normal) Whole Foods Market.

Es un aviso para todas las tiendas online, y un camino a seguir por todos aquellos operadores online de tamaño mediano o grande.

En el fondo es una manera más de demostrar que la venta online no es más que un hijo díscolo de la venta física. La cuestión es vender de la mejor manera posible, siempre que sea rentable, y hacerse con clientes fieles, ofreciéndoles lo que buscan. Es decir, lo de siempre….

A vueltas con el valor del Banco Popular

¿Cómo medir el valor de un banco cuando el principal activo es la confianza de los clientes?

La confianza de los clientes es eso: confianza; algo intangible. Algo que, además, puede variar drásticamente de un día para otro.

Difícil tarea la de los que deben medir eso.

Además, es perverso pensar que en un banco con activos deteriorados (es decir, susceptible de que sus clientes pierdan la confianza en ellos de un día para otro) deba explicitarse y hacerse público ese deterioro, porque se entra en un círculo vicioso letal: cuanto más se expanda ese aviso de deterioro, más se pierde la confianza de los clientes y más se agudiza el deterioro.

La lección que todos debemos aprender es que en el mundo empresarial la REPUTACIÓN  lo es todo. Y en la banca muchísimo más.

Amazon abre más librerías físicas

Pocos saben que Amazon, el gigante del comercio electrónico, ha abierto ya 7 librerías físicas en los Estados Unidos. El habitual secretismo de la compañía no permite saber a ciencia cierta qué es lo que pretende con esta estrategia, pero no deja de sorprender el hecho de que la compañía que ha obligado a cerrar tantas librerías en el pasado e incluso en el presente en todo el mundo esté en paralelo abriendo sus propias tiendas físicas.

¿Será que el retail no está tan muerto como parecía? ¿O será que se va a imponer a la larga un comercio combinado entre lo físico y lo digital, como yo venía pregonando desde hace años?