Gestión empresarial

Zara, reinventándose continuamente

Este verano la prenda femenina de moda es un vestido de topos de Zara. A pesar de costar menos de 100€, es la prenda de moda.

Los analistas aprovechan para poner sobre la mesa la pregunta de cuánto tiempo podrá Inditex mantener su liderazgo en el sector, algo que vienen cuestionándose desde hace tiempo.

El margen de Inditex es de los más altos del sector, a pesar de ser también el líder en volumen de ventas.

Creo que la clave del éxito de Inditex es un modelo de negocio y una organización muy eficientes, que el Management se cuestiona y reinventa continuamente.

Yo apuesto por Inditex, al menos 40 años más.

Si entras en una sociedad, ¿en qué porcentaje te interesa entrar?

A menudo hay clientes o amigos que me comentan que les han ofrecido entrar como socios en alguna empresa, pero no saben qué deben hacer.

Lo primero es saber a qué se va a dedicar esa empresa y quienes son los socios y, sobre todo, los administradores. Si no se está cómodo y confiado con eso, lo mejor es no entrar.

Pero si se entra, ¿a qué porcentaje del capital se debe aspirar? Pues hay que saber qué significa tener un porcentaje u otro. Me voy a centrar en la sociedad limitada española.

Si se tiene menos de un 5%, será un accionista pasivo, sus derechos se limitarán a que le convoquen a las juntas generales (donde deben informarle de la situación de la sociedad) y a recibir dividendos, si la junta decide repartirlos.

Si tiene al menos un 5% podrá exigir a los administradores a que convoquen junta, indicando los temas que exige que se traten. También podrá pedir una auditoría de cuentas.

Si tiene más de un tercio del capital (al menos el 33,34%) podrá bloquear decisiones importantes para las que la ley de Sociedades de Capital exige una mayoría de al menos 2/3. Por ejemplo, la venta de la empresa. Eso quiere decir que si se tiene menos, no puede oponerse a una venta que decida la mayoría de 2/3.

Si tiene más del 50% (del 50,01% en adelante) podrá controlar la mayoría de decisiones operativas. De alguna manera controlará la empresa. Se podrá decir que gestionará la empresa como si fuera suya.

Si tiene más de 2/3 (más del 66,66%) ya la podrá controlar a su antojo.

Y si tiene más del 95% literalmente no deberá dar explicaciones a nadie.

Es muy importante saber donde se mete uno al entrar en una sociedad. De la explicación anterior se entiende que hay cuatro tipos de socios en una SL:

  • Socios totalmente pasivos: <5%
  • Socios con alguna facultad de control: 5-50%
  • Socios de control: >50%
  • Socios de control total: >95%

El comercio internacional se ralentiza, ¿es eso malo?

Mi opinión es que no necesariamente. Quizás es malo a corto plazo, pero podría ser bueno a largo plazo.

Lo que no tiene sentido es que el crecimiento del comercio internacional duplicase el crecimiento de la economía mundial. Ahora se estima que se acoplara el crecimiento económico mundial.

¿Por qué está pasando?

Obviamente, ante todo, por el «efecto Trump», es decir, la guerra comercial con China y otros países. Pero yo creo que hay un movimiento de fondo que está liderado por la onda verde que está afectando al comportamiento de consumidores y gobiernos en todo el mundo, al menos el mundo desarrollado. Se está optando por comprar productos más cercanos y evitar así no solo los absurdos costes logísticos que supone mover mercancías de un lado del mundo al otro, sino el impacto sobre la huella de carbono que ello supone.

¿Tiene sentido que comamos manzanas suizas y naranjas de Sudáfrica, cuando ambos productos se producen en España en calidades y cantidades superiores a nuestra demanda? El nuevo consumidor está cada vez más atento a evitar estas barbaridades que atentan contra el planeta. La sostenibilidad es el nuevo credo social, y va a suponer, económicamente hablando, la nueva revolución, superando de algún modo a la revolución tecnológica. Ayer mencionaba el éxito de Beyond Meat, el fabricante de carne sin carne que tanto éxito está cosechando en los Estados Unidos y en la bolsa.

Es por eso que hemos de meditar algo más las consecuencias de la ralentización (yo diría normalización) del comercio internacional que ha provocado Trump. A veces las acciones de algún insensato pueden tener consecuencias positivas inesperadas.

Amazon monopoliza el comercio electrónico

Los proyectos de comercio electrónico puros, ya sean generalistas o incluso especializados, que se han intentado en España (y supongo que en todo el mundo) en los últimos años, están pasando por horas bajas en su mayoría. O han echado la persiana o están pasándolo muy mal. ¿Por qué? Pues porque los grandes players mundiales están acaparando todo el mercado. En especial Amazon.

La presencia del coloso norteamericano en Internet es tal que no deja espacio para que se desarrollen posibles competidores. Su potencia en los tres campos clave de la proposición de valor del ecommerce (marketing, tecnología y logística) es apabullante. Prácticamente nadie le puede hacer sombra. Su cuota de mercado es monopolística. Sólo en algunas regiones (caso de Asia con Alibaba) o sectores (caso de Zooplus en mascotas, o Zalando en ropa y accesorios, por ejemplo), algunas empresas (ya de un tamaño considerable) le pueden hacer un poco de sombra. Pero los pequeños players y las startups no tienen apenas recorrido.

¿Es eso bueno? Yo creo que no.

¿Y en qué quedará el ecommerce?

Pues en mi opinión quedarán los grandes players globales universales y algunos (pocos) especializados, pero con carácter global y gran tamaño, y quedará el ecommerce como canal de venta B2C de cualquier empresa que tenga un producto que quiera llevar al consumidor a través de Internet, o como canal complementario de la presencia física de los comercios físicos bien posicionados, tanto a nivel mundial (WalMart, por ejemplo) como local (El Corte Inglés, o pequeñas tiendas locales especializadas).

El sector del automóvil entra en un período de reconversión

Llevo tiempo diciéndolo: la próxima crisis no vendrá de la banca, sino de las grandes empresas del automóvil. Y los primeros síntomas serios empiezan a hacerse evidentes. En este inicio de año, grandes empresas como Ford o Jaguar ya han anunciado importantes medidas de reducción de plantillas y probablemente de cierre de fábricas. Y, como anuncia Bloomberg, esto no ha hecho mas que empezar.

Llevamos años diciendo que hay un exceso de marcas y de capacidad de producción, y en los últimos tiempos, a eso se ha añadido una regulación ambiental más restrictiva, que conlleva la llegada imparable del coche eléctrico, y sobre todo, el gran cambio de modelo de negocio, pasando de un modelo de venta de un producto (el auto) a uno de venta de un servicio (la movilidad).

Los cambios estructurales que ello implica en los actuales jugadores del mercado del automóvil son enormes. Sobran fábricas y las que queden habrán de ser diferentes. Sobran puntos de venta, y los que queden habrán de ser diferentes. Los balances de las marcas cambiarán radicalmente: de vender a alquilar, para entendernos. De fábricas de automóviles a proveedores de servicios de movilidad.

No hay ninguna marca que esté totalmente preparada para el cambio, pero algunas lo han anticipado mejor y están el camino correcto. Otras no lo han visto venir a tiempo o no han sabido afrontarlo. Es el caso de las que ya van saliendo a la palestra: Ford o Jaguar son un ejemplo.

Aparte de que veamos una vuelta de tuerca en el proceso de fusiones (reduciendo el número de marcas independientes), el impacto en la economía global será importante. Porque el sector del automóvil es el mayor sector industrial del globo.

Países como España, donde hay numerosas fábricas y una importante industria auxiliar, sin que residan los cuarteles centrales de ninguna de ellas, serán de los más afectados.

Los inversores habrán de tenerlo en cuenta, evitando en lo posible, las acciones de las empresas del sector. Las administraciones harán bien en ir preprándose para lo que se avecina.

La adicción a las redes sociales está generando “drogodependencia”

Un estudio de la Universidad de Michigan ha apuntado que el uso obsesivo de las redes sociales, que afecta a una parte importante del tercio de la humanidad que son usuarios de las mismas, está afectando a esas personas en su vida profesional y familiar, haciéndoles actuar, de alguna manera, del mismo modo que actúan los drogodependientes.

Es algo que debe hacer pensar a la sociedad en general y a las empresas en particular, por las funestas consecuencias que puede arrastrar.

Lo que empezó, y es, una herramienta positiva de intercambio y socialización, está derivando en muchos casos en una obsesión y un problema.

Como sociedad hemos de encontrar soluciones.

General Electric. La caída de un gigante

Alguien habrá de estudiar las razones que han hecho de la General Electric del mítico Jack Welch una empresa normal, sin un rumbo claro, que pierde valor a marchas forzadas.

¿No hay altos ejecutivos españoles?

Los dos grandes bancos españoles, Santander y BBVA, han optado por consejeros delegados foráneos. Me parece bien. Yo no soy nadie para criticarlos. Supongo que han escogido a quienes creen que mejor pueden gobernar la nave en las aguas turbulentas a las que se enfrenta actualmente el sector bancario. Pero me surgen dos preguntas. La primera: ¿realmente no han encontrado ejecutivos españoles capaces de estar a la altura de los requerimientos? Si fuera así, sería una señal de atención a las escuelas de negocio españolas y a los directivos españoles. La segunda: ¿lo han hecho porque tratan de vender al mercado financiero un mensaje de verdadera globalización, que el mercado no acaba de creerse, y el hecho de que el CEO sea suizo (Santander) o turco (BBVA) les ayuda? Si es así, también sería preocupante.

Son preguntas que me hago y que me gustaría compartir con mis inteligentes lectores.

 

Más EOS: Las empresas deben tener dos personas al mando: un visionario y un integrador

Así es como lo llaman. Hacen énfasis en que en la cúspide del organigrama debe haber dos personas: el visionario, que sería el equivalente al consejero delegado, el presidente o el CEO, y el integrador, que sería el equivalente al director general o el COO o el CFO.

Arguyen que es muy difícil encontrar personas que sean buenos en ambos perfiles, porque son, de alguna manera contradictorios, como el Ying y el Yang. Aunque prefactemente complementarios.

La verdad es que hay muchos ejemplos de empresas de éxito que han sido levantadas por un visionario (normalmente el fundador y la persona más conocida) y un integrador, que está más a la sombra. El visionario define la estrategia a largo plazo y la cultura de la empresa; el integrador entra en los detalles, hace el trabajo sucio. Uno piensa y sueña, el otro ejecuta y baja a tierra las ideas del visionario.

No creo que haya nadie que no esté de acuerdo con eso.

En mi experiencia como business angel puedo confirmar que eso es así. Muchos proyectos tienen dificultades porque están dirigidos por un visionario, pero no hay integrador. También aquí se dan muchos casos de éxito en los que se dan ambas figuras. Un ejemplo que me viene a la cabeza es el Wuaki.tv, una StartUp en la que tuve la suerte de invertir, y que fue fundada por una pareja de emprendedores que respondían a los dos perfiles citados: Jacinto Roca y Josep Mitjá.

Más sobre el EOS

Voy entendiendo algo más que es el EOS.

Su modelo se basa en 6 componentes, desplegados en este orden:

  1. Vision
  2. People
  3. Data
  4. Process
  5. Issues
  6. Traction

No plantea nada nuevo. Son conceptos evidentes, pero desarrolados formal y ordenadamente. Los norteamericanos son maestros en poner orden en las ideas. Los admiro por ello. Eso explica que sigan siendo la referencia a seguir en gestión empresarial.

Vuelvo a animar a mis lectores a profundizar en el tema. Seguro que me lo agradecen.