Gestión empresarial

Austeridad y colesterol

Se decía que el colesterol era malo. Más tarde se descubrió que aunque había colesterol malo, también había colesterol bueno.

Creo que con la austeridad o los recortes pasa lo mismo. Hay austeridad mala y austeridad buena.

Es buena cuando los recortes van dirigidos a acabar con la ineficiencia, los privilegios injustificados y el despilfarro.

Es buena incluso, en mi opinión, cuando suponen reducir el ámbito de la actuación de lo público dejando espacio a la iniciativa privada en todo aquello en lo que tenga sentido, siempre bajo la adecuada regulación y control.

Es mala cuando los recortes suponen frenar en seco la inversión pública, los gastos de mantenimiento de las infraestructuras o el apoyo a la I+D+i. En definitiva, cuando los recortes ponen en peligro el futuro.

Saldremos de la crisis con ingenio e innovación

Si confiamos en que nos saquen de la crisis los políticos, estamos listos. Con que no molesten y dejen trabajar a los emprendedores y los empresarios, ya me basta.

Lo que nos sacará de la crisis es agudizar el ingenio, innovar. Me irrita escuchar a muchos que sólo saben quejarse, sin hacer nada. Hay que pensar, hay que espabilarse, hay que innovar. ¡Queda tanto por hacer! El nuevo Jobs aún está por descubrir. ¿Por qué no puedes ser tú, querido lector o lectora? Lo único que te diferencia del gran Jobs es que él quería cambiar el mundo, y estaba convencido de poder hacerlo.

Innovar es hacer las cosas de un modo distinto a cómo se viene haciendo hasta ahora, y acertar, ya sea porque se consigue dar más a cliente con los mismos costes, o lo mismo con menos costes, o, lo mejor de todo, dar más con menos costes. Quienes lo hacen destacan, porque se diferencian de sus competidores y generan más valor.

Pero innovar exige pensar y exige arriesgarse. De hecho los emprendedores exitosos son aquellos que innovan con sus proyectos empresariales. Y los empresarios exitosos son los que innovan con sus cambios y sus proyectos de inversión. Se puede innovar a cualquier edad y en cualquier campo, no sólo creando un nuevo producto: se puede inventar una nueva forma de vender, de facturar, de entregar el producto, de dar servicio de mantenimiento, etc., etc.

Empresarios sin rumbo

“No sé donde estoy” es una frase típica de más de un empresario. Suelen decirla cuando las cosas se ponen mal y sus márgenes se estrechan o sus ventas se reducen.

Sólo se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena, como dice el dicho.

Es penoso que los empresarios se acuerden de la contabilidad y del control económico y financiero sólo cuando las cosas están muy deterioradas. Es como si un piloto prescindiese de los controles de a bordo por innecesarios cuando despega, y sólo se acordase de ellos cuando debiese aterrizar. No sería extraño que el aterrizaje no fuese muy plácido.

Las empresas requieren de un control adecuado de su evolución económica y financiera para ser gestionadas adecuadamente, tanto en tiempos de bonanza como de turbulencias.

¡Emprende!

Animo a mis lectores a emprender.

Pueden hacerlo empezando de cero o comprando una empresa. En España hay miles de pequeñas y medianas empresas que pueden ser compradas. Algunas de ellas pertenecen a empresarios sin sucesión que buscan con ansia alguien que le dé continuidad a su negocio.

También hay infinidad de jóvenes y no tan jóvenes que buscan un proyecto empresarial en el que implicarse.

Aconsejo a quienes se planteen comprar una empresa que lean el nuevo libro ¿Puedo comprar una empresa? de Enrique Quemada, editado por Pirámide. Y en general a quien quiera inspirarse le recomiendo los dos últimos libros de Libros de Cabecera: Aventuras de emprendedores, de Mar Galtés y El libro rojo de las mujeres emprendedoras, de Guernica Facundo. Se pueden comprar en las principales librerías y en www.librosdecabecera.com

La fórmula de la salida de la crisis

Todos nos preguntamos cuándo y cómo saldremos de la crisis. Hoy en La Vanguardia Juan José López Burniol nos la proporciona muy escuetamente:

  1. Aportar algo valioso. Todos hemos de aportar algo valioso, que alguien desee comprarnos. Ese consejo es válido tanto para las empresas en busca de clientes como las personas en busca de trabajo. Si no aportamos nada, nadie nos querrá. Es el problema actual de muchas empresas y trabajadores españoles.
  2. Rendir al máximo. Tiene que ver con la productividad, con el trabajo duro y con la eficiencia. También sirve tanto para las empresas como para los trabajadores. Pep Guardiola recomendaba hace poco a los catalanes que había que recuperar la costumbre de levantarse temprano… No deja de ser una anécdota, pero por ahí van los tiros. Desde el punto de vista del trabajador no es una concesión al empresario, es una concesión a sí mismo. Salir de la crisis es urgente para todos. Es en beneficio de todos.
  3. Aquilatar los costes. Controlar los costes y eliminar todo aquello que no sea estrictamente necesario. No derrochar. Vale para empresas y trabajadores. La época de nuevos ricos ha acabado.
  4. Invertir o gastar con más dinero propio. Jugarse el propio capital. Esperar a gastar cuando se tiene el dinero, o al menos una parte sustancial del capital que se necesita. Los bancos no van a volver a financiar el 100% de nuestros gastos o inversiones. Ni el 80%, ni el 60%. Como máximo se plantearán poner lo mismo que pongamos nosotros. Y siempre que sea para una buena inversión, que se mirarán con lupa. Y no nos prestarán dinero para gastos suntuosos o para cubrir pérdidas. Se acabó la época del dinero fácil. Y la del dinero barato.

La gestión de la tesorería vuelve a ser crítica

En momentos como los actuales, en los que la financiación bancaria es escasa y cara, las comisiones bancarias son crecientes y la evolución de las operaciones es incierta, la gestión de la tesorería recupera protagonismo.

¿Qué ha de preguntarse cualquier empresa para saber si está optimizando su gestión de tesorería?

1) ¿Le estamos dando a la gestión de la tesorería la importancia y los recursos que merece?

La tesorería exige profesionales cualificados y dedicados, que puedan controlar y gestionar todos los ingresos y desembolsos de la empresa o el grupo de empresas, y que tengan capacidad de actuar con todas las entidades bancarias con las que trabaje la empresa.

En los grupos de empresas hay que centralizar la tesorería. Y eso es válido hoy en día incluso para grupos que poseen filiales en varios países.

Gestionar la tesorería de forma óptima quiere decir poder consolidar la posición bancaria diariamente en un único departamento a nivel mundial. Las comunicaciones y las facilidades de la banca electrónica lo hacen hoy posible. Cualquier esfuerzo que se haga para conseguirlo es totalmente rentable.

2) ¿Tenemos políticas claras y estrictas respecto a la gestión del circulante, la gestión de riesgos y la gestión bancaria en todas las empresas del grupo en todo el mundo?

3) ¿Están nuestros sistemas de gestión de la tesorería optimizados?

Que sean capaces de integrarse con los bancos y con él resto de los sistemas de gestión de la empresa. Que permitan incluir la información bancaria con puntualidad, las previsiones de cobro y pago y la información de los mercados financieros, para actualizar cambios de divisa o tipos de interés.

Que sean capaces de mostrar en tiempo real la posición de la empresa en cada cuenta en cada banco y en cada divisa, y de prever su evolución a corto, medio y largo plazo.

Para conseguirlo no basta con unas hojas Excel. Hay que acudir a sistemas especializados, que los hay y muy buenos. También en España.

4) ¿Cómo podemos mejorar la precisión de la previsión de tesorería?

Para conseguirlo, además de los sistemas donde registrar las previsiones, es muy importante la integración con los sistemas contables y sobre todo la disciplina de previsión y de aportación ágil de la información de las operaciones por parte de todos los departamentos y sociedades.

Las empresas han de entender que la gestión óptima de la tesorería requiere de la colaboración de todos.

5) ¿Es óptima la colaboración con los demás departamentos en la gestión del capital circulante?

Asegurarse que el proceso de facturación y cobro está optimizado, por ejemplo. Revisar la rotación de stocks. revisar las condiciones de pago, etc.

Hay que hacerlo con todas las empresas en todos los países en que se opera. No es un tarea fácil. Es un esfuerzo constante. De todos.

La reducción de las necesidades de capital circulante son la mejor inyección de capital que puede recibir una empresa. A coste cero.

6) ¿Está la gestión financiera a largo plazo integrada y coordinada con la tesorería?

Las decisiones de pagar dividendos, aumentar capital, o financiar una inversión de un modo u otro, deben estar en íntima comunicación y coordinación con el departamento de tesorería.

A veces, a pesar de estar en el mismo departamento financiero, Finanzas y Tesorería no se hablan lo suficiente. O  a veces es la alta dirección la que no comunica sus decisiones a Tesorería.

El emprendedor, ¿nace o se hace?

Me preguntaban esta semana, en una charla de presentación del libro Aventuras de emprendedores de Mar Galtés, que acabamos de publicar en Libros de Cabecera, si creía que los emprendedores lo eran exclusivamente por una cuestión genética o si pensaba que se podía aprender a emprender.

Mi respuesta fue (es): creo que es un poco de ambas cosas. Que sólo quienes tienen unos fundamentos temperamentales mínimos se llegan a plantear el reto de emprender. Pero que también se puede desarrollar ese gen, gracias al entorno y a la propia evolución vital (experiencia, seguridad, necesidad…).

En cualquier caso, quien se lance a emprender ha de estar convencido de ello, porque no sirve cualquiera. No se debe emprender sólo porque está de moda, o porque no se encuentra otra salida. A veces es mejor estarse quieto (estudiando, o haciendo cualquier cosa) que lanzarse a una aventura empresarial para la que no se sirve, y de la que lo más probable es que se salga escaldado (en el mejor de los casos arruinado, en el peor desesperado y desmoralizado).

La alquimia del éxito

Estaba reflexionando sobre la muerte de Steve Jobs (que en paz descanse) y me vino al pensamiento la idea de que sin dudar de que Jobs fue una pieza clave del éxito de Apple, no creo que se le pueda acreditar todo ese éxito. Porque el éxito en las empresas, como en otros ámbitos de la vida, y más si se trata de ámbitos de lo colectivo (no de lo individual), es el resultado de una combinación “mágica” de circunstancias y elementos, de lo que yo califico de una alquimia.

La alquimia del éxito.

La herencia de Jobs

En lo más profundo, la herencia de Jobs consiste en la unión mágica de dos conceptos: elegancia y facilidad de uso, un mensaje que ha calado en el modo de hacer y que perdurará durante muchos años.

¿Negocios con futuro?

Si alguien quiere saber cuáles son los negocios con futuro, que atienda a las 5 líneas de inversión estratégica que se plantea Samsung, el gigante coreano:
- Paneles solares
- Leds
- Coches eléctricos
- Aparatos médicos
- Biomedicamentos