Gestión empresarial

Las empresas se han de tomar los seguros más en serio

Estos días de total desconcierto y de pérdidas imprevistas en muchas empresas debido al COVID19, hemos visto como muchos eventos deportivos se cancelaban o se posponían indefinidamente, con las funestas consecuencias que ello conlleva para quienes los organizan.

Entre todos ellos ha destacado el torneo de tenis de Wimbledon, que ha cancelado el evento de este año sin problema alguno debido a que tenía suscrito un seguro que cubría el caso de pandemia. La mayoría de los demás organizadores de torneos no tenían cubierto este riesgo.

Me ha hecho pensar en lo importante que es tomarse los seguros en serio.

Las empresas contratan seguros guiadas por la inercia, y en muchos casos sin dejarse asesorar por expertos. Los empresarios y sus directores financieros se preocupan de saber un poco de todo aquello que les afecta, pero de seguros, en general, saben poco.

Recientemente hemos publicado en nuestra editorial el libro Los seguros de la empresa y el empresario, escrito por dos expertos en seguros (Julián del Saz y Reinaldo de Ávila), que trata de facilitarle a los empresarios y directivos un conocimiento general de los seguros que pueden contratar para cubrir los riesgos de su empresa e incluso los suyos propios como directivos. Me permito recomendaros su lectura. Estos tiempos de confinamiento en la mayoría del planeta pueden servir para poneros al día de aquello a lo que no hemos dado la importancia debida en tiempos de prisas.

Son momentos de primar la tesorería

Voy a entresacar algunos consejos del tipo de los que incluye mi libro Gestión de la Tesorería (www.librosdecabecera.com) para aquellos empresarios que deban hacer frente a la crisis de liquidez que viene unida a la pandemia de COVID19.

Las voy a agrupar en función de los objetivos que persiguen.

No pretendo ser exhaustivo, sino al menos dar una guía de urgencia.

Mejorar la cuenta de resultados

Aunque no sean propiamente medidas de tesorería, indirectamente lo son, y no podemos olvidarlas, porque su impacto es grande y directo:

  • Recortar gastos. Todo lo que se pueda sin incidir en los ingresos. Desde reducir el personal para adaptarlo a la actividad hasta eliminar gastos superfluos, como cuotas de gimnasios o de servicios prescindibles.
  • Aumentar ventas, aunque sea con menores márgenes de los normales. Eso si, como veremos a continuación, ventas que se vayan a convertir en cash lo antes posible.
  • Pedir todas las ayudas públicas que sea posible. A poder ser en forma de subvención.

Reducir las necesidades de capital de trabajo

  • Pedir más financiación a proveedores, aunque sea pagando un recargo. Mejor hacerlo avisando y negociando, que dejar de pagar porque sí. Primar las compras a proveedores que nos den más plazo de pago.
  • Perseguir el cobro de todos los saldos pendientes de clientes. Aunque sea ofreciéndoles un descuento por pronto pago.
  • Aumentar los controles de convencía de los clientes, y subir el listón, si es necesario. Exigir el pago al contado a quienes generen dudas. Aunque sea abonándoles un descuento por pronto pago. Siempre que el margen lo pueda soportar.
  • Recortar los niveles de stock. Ante todo primando la venta de los productos que tengamos en stock. Pero también reduciendo los lotes de compra y seleccionando proveedores con plazos de entrega más cortos y lotes mínimos más pequeños.

Tomando otras acciones sobre el balance que puedan generar liquidez

  • Vendiendo cualquier activo que no sea imprescindible, como maquinaria, locales o viviendas que no sea vitales, oficinas no ocupadas o excesivamente grandes o acciones de otras empresas a las que podamos dar salida.
  • Obviamente utilizando todas las líneas de financiación bancaria disponibles. Y nuevas líneas si los bancos nos las conceden.
  • Si es posible, pedir una aportación de capital a los socios. Sea en forma de aumento de capital o de préstamo participativo.

Haciendo una buena previsión de tesorería

  • Elaborando cada semana una previsión detallada de tesorería a 3 meses vista, y comentándola con el equipo directivo, para decidir qué pagos hacer y cuáles se pueden posponer, y qué ingresos deben perseguirse con especial ahínco.
  • No invirtiendo si no es imprescindible, y sobre todo no comprando si se puede alquilar.

Y por si acaso, preparando medidas legales

  • La más destacable y poderosa es el concurso de acreedores, que tiene una fase previa que es el preconcurso, que puede ser de gran utilidad para precisamente evitar el concurso llegando a un acuerdo previo con los acreedores. Sobre todo con los bancos y los organismos públicos.

La supervivencia de una pequeña editorial

Libros de Cabecera (www.librosdecabecera.com) la editorial que fundé hace 10 años y que trato de mantener en funcionamiento junto a mis 3 socios y en especial a mi socia Virtuts Angulo, es una de las pymes afectadas por la crisis del coronavirus.

Con las librerías cerradas en España y en Hispanoamérica, las ventas se han desplomado. Nuestra distribuidora nacional está en mínimos, y confiamos solo en las ventas online, a través de Amazon y Casa del Libro, sobre todo, y de aquellas librerías que mantienen la llama online como pueden.

La propia editorial, que vendemos a través de nuestra página web, en principio habíamos detenido nuestras entregas al declararse el confinamiento, pero al ver que la venta y entrega de libros vendidos online está autorizada, hemos reanudado la venta online.

Animo a mis lectores a que adquieran nuestros libros a través de nuestra web. Pueden hacerlo en formato eBook o impresos. Los libros impresos se venden con un descuento del 5% y sin gastos de envío.

Podeis entrar en la web y daros un paseo por nuestros libros. Todos están escritos con rigor pero en un lenguaje divulgativo. Escritos para que se entiendan y para que ayuden al lector a tomar medidas que le hagan ser mejor directivo y le proporcionen beneficios concretos e inmediatos.

Nuestras dos últimas novedades son:

  • Barcelona Startup, de Mar Galtés, que explica la historia del boom de las startups en Catalunya en los últimos 25 años. Un cúmulo de historias personales que inspirarán a cualquiera que haya emprendido o quiera emprender, o que se mueva en el entorno del capital riesgo.
  • Los seguros de la empresa y el empresario, de Julián del Saz y reinaldo de Ávila, que es una guía de cómo el empresario ha de abordar los seguros de su empresa y de sí mismo como empresario, para pagar justo lo que debe y saber qué paga. No hay ningún libro publicado sobre este tema, escrito para que lo entienda cualquier empresario. Obligado en cualquier empresa. Sobre todo en las pymes.

Asumámoslo, muchas empresas habrán de empezar de nuevo, pero no tiene por qué ser malo

Creo que este parón universal va a provocar muchas situaciones de insolvencia. En España muchos concursos de acreedores. Y desde luego va a causar mucho daño. Pero cuanto antes lo asumamos antes lo superaremos. De alguna manera las empresas habrán de empezar de nuevo, sobre lo que quede aprovechable de esta crisis. Los jueces mercantiles habrán de tenerlo en cuenta, y los legisladores habrán de ayudar a que así suceda. No será fácil, pero seguirá habiendo empresarios con ganas de seguir y tirar adelante.

Y aunque ahora pensemos que nuestra empresa no vale nada, y si miramos a su balance puede que así sea, las empresas valen lo que valen sus expectativas de futuro. Y si alguien fue capaz de levantar una empresa antes, por qué no ha de serlo ahora. Y más, como digo en otro post, si el mercado se despeja y todos empiezan de nuevo, y los competidores son menos y el equipo está unido…

Miremos al futuro, ahora tan incierto, con ánimo, y empecemos a prepararnos mentalmente para volver a empezar.

El sector del comercio (del retail) no habrá quien lo reconozca después del COVID19

Creo que desparecerán los comercios Offline puros, excepto los muy muy especializados, y siempre que incluyan un importante nivel de servicios asociados al producto.

En general solo quedarán empresas que combinen sus ofertas online y offline.

Habrá pocos generalistas. A nivel global, Amazon y Alibaba, ya inalcanzables. A nivel regional, algunos players de menor tamaño, y siempre que traten de especializarse en un segmento de clientes y que incorporen algún tipo de servicio adicional. Pero serán pocos y débiles.

El resto serán especialistas, con ofertas verticales, que tratarán de imponer su conocimiento del producto y de nuevo algún nivel de servicio adicional especializado. Los comercios locales solo podrán sobrevivir si combinan tres factores:

  1. Especialización de producto
  2. Focalización en un segmento de clientes
  3. Incorporación de servicios adicionales

Habrá cierres a espuertas y el panorama, salvo por los dos grandes, cambiará radicalmente. Y eso va por casos como los de El Corte Inglés en España o Macy’s en Estados Unidos. Y no digamos los comercios de pueblo…

Nuevos conceptos empresariales que configuran la empresa del futuro (1)

  • Liderazgo moonshot: que busca transformaciones masivas utilizando tecnologías disruptivas
  • Moonshoters: gestores empresariales visionarios que buscan soluciones radicales para grandes problemas a través de tecnologías facilitadoras
  • Organizaciones exponenciales (ExO): son organizaciones que mantienen crecimientos exponenciales, impactando disruptivamente en las industrias tradicionales, y que nacieron de la visión de esos líderes innovadores

Viaje a la empresa del futuro

Es el título de un nuevo libro que vamos a publicar en unos meses y que ya ha llegado a la editorial. Está escrito por Jorge Calvo, coautor de Wa, claves de la cultura corporativa japonesa, y profesor y consultor internacional, en Japón y España principalmente.

Estoy empezando a leer el manuscrito definitivo, y veo que Jorge introduce nuevos conceptos que iré detallando en una cadena de post que voy a titular «Nuevos conceptos empresariales que configuran la empresa del futuro». Empezaré con tres de ellos: organizaciones exponenciales, liderazgo moonshot y moonshoter.

Las 10 principales tendencias tecnológicas disruptivas de 2020, según la firma norteamericana Corum

He asistido esta mañana a parte de un webcast de la firma norteamericana de asesoramiento corporativo (M&A) Corum, especializada en asesorar a empresarios de empresas tecnológicas en la venta de la misma a terceros.

Han desgranado las que ellos consideran que son las 10 principales tendencias que moverán el mercado de fusiones y adquisiciones en 2020. Las dividen en dos grupos: 5 que consideran fundamentales y 5 que consideran funcionales.

Tendencias fundamentales

  1. La aplicación de la Inteligencia Artificial
  2. La aplicación del Business Inteligence  y el Big Data
  3. El control del flujo de transacciones de pagos
  4. El software aplicado al IoT (Internet of Things)
  5. El cloud híbrido, sistemas que gestionan complejos entornos de IT

Tendencias funcionales

  1. Los servicios especializados de IT
  2. El «healthtech»: las soluciones tecnológicas aplicadas a la salud
  3. El «regtech»: las soluciones tecnológicas aplicadas a la regulación y el cumplimiento normativo (el compliance)
  4. El «smart logistics»: las soluciones logísticas avanzadas basadas en el uso de la tecnología
  5. El software de operaciones o blue collar software: las nuevas tecnologías aplicadas en la fábrica y en las operaciones

Estoy seguro que mis lectores meditarán un rato sobre estos conceptos, aunque no coincidan al cien por cien en las tendencias apuntadas en la lista.

Si tú, querido lector, tienes una empresa que encaje en alguno de los 10 ámbitos, prepárate porque según Corum este año estarás en el punto de mira de algún posible comprador.

Boeing: la génesis de una crisis

Leo en Bloomberg que en noviembre de 2018 la compañía trasladó sus oficinas de Seattle, donde concentraba toda su plantilla, a Chicago, dejando en Seattle a sus ingenieros y operarios. Los periodistas de Bloomberg sugieren que ahí empezó todo. Se centraron en el valor para el accionista, pero se olvidaron de hacer un producto fiable y de escuchar a quienes lo hacen.

El resultado ya lo conocemos: centenares de personas muertas al estrellarse sus aviones (el 737 Max) y la empresa inmersa en la mayor crisis de su historia.

Creo que es una lección que sirve para cualquier empresa, y cuyas enseñanzas son:

  • Si quieres que tu empresa no pierda el norte, mantén un equilibrio entre la generación de valor para tus accionistas y la generación de valor para tus clientes e incluso tus empleados.
  • Si puedes hacerlo, trata de que tu plantilla esté junta, no separes a unos de otros. Financieros, comerciales, ingenieros y obreros deben sentir que están en el mismo barco y deben conocerse unos a otros.
  • Una empresa equilibrada no prioriza a unos en detrimento de otros, sean públicos internos o externos.
  • La innovación y la excelencia crece en un entorno de colaboración, y la proximidad facilita esa colaboración.
  • El conocimiento mutuo facilita la colaboración.
  • No es lo mismo hablar del producto que verlo con los propios ojos: en el almacén, en la fábrica.
  • Los obreros se sienten más motivados si ven a los trabajadores de cuello blanco cerca, y no en la comodidad de las moquetas en modernos edificios acristalados y céntricos, donde alguno no ha visto nunca el producto de cerca.

Es decir, moraleja: no separe sus oficinas de su fábrica y su almacén, si es posible.

¿Hasta cuándo aguantará esto?

Leo en Bloomberg dos informaciones que me hacen cuestionarme el futuro ante la fragilidad de al menos una parte de la economía norteamericana.

La primera información es que el 12% de las empresas yanquis son lo que se conoce como empresas “zombies”, es decir, que no producen suficiente cash como para hacer frente al servicio de su deuda (intereses y amortizaciones). Ese ratio era el 2% en 1989.

¿Cómo aguantan esas empresas? La explicación más convincente es que sobra el dinero y los tipos de interés son muy bajos. ¿Qué pasará si suben los tipos de interés? Pues lo más probable es que cayeses una detrás de otra.

La segunda información es que casi el 40% de las empresas norteamericanas arrojan un valor neto contable negativo. Es un dato que me ha impresionado. Supongo que a ti, querido lector, también te pasará. En el año 200o ese porcentaje no pasaba del 10%.

¿Por qué es así? Porque cada vez más se valoran los activos intangibles y menos los tangibles. Estamos en un mundo donde las grandes/buenas empresas generan negocio y beneficios con los mínimos activos. Y precisamente eso las hace más valiosas. Hay multitud de ejemplos que entiendo que no hace falta que repita. Se trata de externalización la producción (que exige fábricas y maquinaria), la logística (que exige almacenes y camiones) y, por descontado, optar por alquilar todo lo que se pueda en lugar de comprar. Cuanto menos activo, mejor. Todo el valor proviene de los intangibles, de las expectativas del negocio. La cuestión es: ¿hasta qué punto? Hace poco, en el mundo de las startups, ya hemos asistido a un giro de los inversores pidiendo más visibilidad sobre los resultados, y comprando menos futuro, menos business plan inflados y ampulosos. ¿Llegará esto al mundo de las grandes empresas?

No sé si será pronto o tarde, pero seguro que en algún momento se pondrá freno a este fenómeno, y habrá que estar preparado para ello, apostando un poco más por lo tangible y cercano, y menos por lo intangible y futuro.