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Una idea para Zara

Las empresas de venta de ropa y complementos han de adoptar modelos de la economía circular.

Sugiero a Zara que permita a sus clientas llevar sus prendas usadas y “venderlas” a Zara, de manera que esta pudiera reciclarlas como materia prima o, si su estado lo permitiese, venderlas como usadas, a un precio atractivo, pero eso sí, después de meterla en el circuito normal de venta como la ropa nueva. Aunque dejando claro que es usada.

El impacto en su imagen sería muy positivo.

Es cuestión de resolver los procesos y calcular los costes y asegurarse de que se puede hacer con beneficio, aunque sea inferior al de la ropa nueva.

La caída de un mito

General Electric, un gigante empresarial con muchos años de historia, sale hoy del índice Dow Jones, en el que ha estado desde que se creó ese índice bursátil representativo de la flor y nata de las compañías cotizadas norteamericanas. Es un acontecimiento histórico, y un signo de los tiempos.

La suma del proceso de digitalización de la sociedad y la economía en el paso del siglo XX al XXI, unida a una generación mediocre de directivos, ha traído estas consecuencias. Confiemos en que el gigante consiga salir de esta dinámica positiva, pero no será fácil. En cualquier caso, es algo que debe hacernos pensar a todos los que estamos dedicados de un modo u otro a la ciencia del management.

Del CEO al CFO

El Director Financiero (CFO) se consolida en estos momentos como el nº 3 del organigrama empresarial. El nº 1 es el CEO, el nº 2 es, en general, el COO (el director de Operaciones o Chief Operations Officer), y el nº 3 suele ser el CFO (Chief Financial Officer).

Tesla, ¿cuándo nos dará un susto?

No hay duda de que Tesla es una empresa estrella. Pero sus finanzas dejan mucho que desear. Consume dinero a espuertas, y más pronto que tarde puede dar un susto a sus accionistas y, lo que es peor, provocar una crisis en las bolsas, dada su preeminencia. Wall Street está empezando a ponerse  nerviosa.

Atentos a la subida del petróleo

El petróleo barato ha permitido disfrutar de unas cifras de inflación muy bajas los últimos años. Incluso demasiado bajas, provocando en parte momentos de deflación que han sido preocupantes.

Ahora nadie habla de deflación.

Pero el petróleo ha subido a los 80 dólares por barril. Y han empezado a encenderse las alarmas por el riego de inflación. Y por el impacto negativo potencial en el crecimiento mundial.

La política monetaria está para combatir la inflación, pero mirando de reojo el crecimiento. Si hay inflación y no hay crecimiento, tenemos un problema. Los bancos centrales deberían subir los tipos para luchar contra la inflación, pero ahogarían el crecimiento.

Hoy en día nos encontramos con situaciones diferentes en Europa y Estados Unidos. En los EEUU el crecimiento es sólido y la inflación repunta un poco. El ciclo de tipos va al alza, y el único problema a medio plazo es el déficit fiscal y la deuda. No son problemas menores, pero no son inminentes. Eso sí, la situación explica, en gran parte, la debilidad del dólar a largo plazo.

El dólar se mantiene, a corto plazo, porque el euro se debilita. Y se debilita por razones políticas, basadas en la situación de Italia. Italia es un país clave para el Euro, y el programa de la coalición M5E-LaLiga apunta a un incremento enorme del déficit fiscal y a un debilitamiento de la política paneuropea propugnada por Macron y en menor medida por Merkel.

O sea, de nuevo pinceladas de incertidumbre que están en parte compensadas por las noticias recientes de una cierta paz en la guerra comercial China-EEUU y una creciente confianza en que la UE quede al margen de la guerra comercial iniciada por Trump.

Como siempre, deberemos seguir atentos al desarrollo de los acontecimientos.

Las empresas de retail y las de eCommerce están destinadas a integrarse

Llevo tiempo diciendo que el eCommerce y el Comercio Físico en la calle no van a sobrevivir de forma independiente. Las empresas de eCommerce deberán extenderse hacia la presencia física en la calle, y las de comercio físico no sobrevivirán sin entrar fuerte en eCommerce. El futuro del comercio son empresas híbridas de retail e eCommerce, con mayor o menor énfasis en uno u otro posiblemente dependiendo de sus antecedentes.

Por decirlo de forma gráfica: Amazon quiere ser Walmart y Walmart quiere ser Amazon.

Y por eso vemos los esfuerzos que están haciendo gigantes del retail actuales como El Corte Inglés o Mercadona por reforzarse en el eCommerce. O como Amazon se plantea comprar Carrefour. O Carrefour está adquiriendo empresas de eCommerce europeas en ámbitos de negocio que le son propios.

El futuro no es blanco ni negro en este área (como en otras) sino mulato.

¿Criptomonedas? No, gracias

Hay algunos inversores que, ansiosos por encontrar la piedra filosofal de las inversiones e influidos por los cantos de sirena que prometen rentabilidades altísimas, están invirtiendo en el mundo de las criptomonedas. Nosotros NO lo aconsejamos.

Creemos que es un entorno radicalmente especulativo del que no vemos que vaya a salir nada bueno. De hecho estamos convencidos de que ahí se está labrando el próximo escándalo financiero. No acabamos de entender cómo hay inversores que no lo ven. Aunque, lógicamente, si quienes lo hacen son adultos y conscientes del riesgo que corren, allá ellos. Obviamente, admitimos poder estar equivocados en nuestras apreciaciones. El tiempo lo dirá.

Puntualizamos que no hablamos de bitcoins sino de criptomonedas, porque el pionero bitcoin ha sido difuminado en el marasmo de criptomonedas que ahora se cuenta por centenares y que, en nuestra opinión, amplía los signos de burbuja que intuimos.

Es cierto que ” a río revuelto, ganancia de pescadores”, y han surgido como setas los “gurús” de las criptomonedas que animan a los inversores incautos o avariciosos (“la avaricia rompe el saco”) a meterse en este tipo de inversión, prometiéndoles pingües beneficios y minimizando los riesgos.

El tiempo, como decimos, dirá quien tiene razón. Mientras tanto, si usted, querido lector, no ha invertido aún en criptomonedas, no lo haga. Y si lo hace, tómeselo como si pagase una entrada en un espectáculo para ser un espectador. Obviamente lo de “cripto” tiene su morbo…

Sólo para acabar: ¿cuál será la aportación de las criptomonedas al mundo económico y financiero a largo plazo? Pues creemos que permitirá evolucionar en el modo en que se plantean los medios de pago y quizás a larguísimo plazo haga posible la implantación de una moneda virtual global, gracias a la tecnología que hace posible su existencia, el blockchain, de la que podemos esperar muchas cosas en tiempos venideros.

Una nota adicional, recogiendo las palabras de Warren Buffett que acabo de leer en referencia a las criptomonedas (son en inglés sencillo, pero si alguien no las entiende que me lo diga): “When you buy Bitcoin, you are just hoping that the next guy will pay more; it will not produce profit itself. That is not investing, that is one kind of game.”

Crecimiento y rentabilidad: el caso Codorniu

Leyendo que la empresa centenaria catalana de cavas y vinos está considerando la entrada de un socio, después de la oferta recibida de Carlyle y de que haya un grupo de socios (familiares) que haya mostrado su deseo de salir del accionariado debido a la falta de rentabilidad suficiente que obtienen de su inversión, me ha hecho pensar que muchas empresas, y en especial las de capital y gestión familiar, como Codorniu (o su principal competidora Freixenet), no están gestionadas pensando en la generación de valor para el accionista.

Los accionistas de una empresa tienen depositada una inversión, un capital, en la misma, y como todo inversor, quieren obtener la máxima rentabilidad de esa inversión. Y si no la obtienen, es lógico que se planteen vender sus acciones y dedicar el dinero a otra cosa que les resulte más rentable. Es así de sencillo, y lógico, pero muchos gestores familiares o no saben o no quieren hacer caso. El resultado es que en algún momento, aquellas ramas del accionariado (de la familia en los casos que mencionamos) que están más lejos del poder, de la gestión, sean permeables a las ofertas de compra que les puedan llegar de terceros. En ese contexto, si se trata de una mayoría del capital, se facilita el proceso, como en Freixenet, donde el grupo alemán Henkell ha tomado la mayoría, manteniéndose en el capital la rama familiar que estaba históricamente en el poder. En el caso de Codorniu, parece que se plantean poner a la venta un paquete minoritario. La venta de una posición minoritaria es un proceso algo más complejo, pero actualmente es más planteable que en el pasado, porque a los posibles compradores industriales se han añadido los fondos de private equity, que ven una oportunidad de multiplicar el valor de la empresa, y por tanto de su inversión, y facilitar con ello la venta del 100% o de una posición de control, a un comprador industrial en el medio o largo plazo (3 a 7 años). Es un plazo que ya les encaja.

La cuestión es que, como digo, las empresas se rigen por dos elementos: crecimiento y rentabilidad. Durante un período se puede sacrificar la rentabilidad en favor del crecimiento, o el crecimiento en favor de la rentabilidad, pero no se puede sobrevivir sin crecimiento o rentabilidad. Codorniu ha pasado una época demasiado larga sin crecimiento ni rentabilidad (la suficiente rentabilidad, no es que haya registrado pérdidas). Cuando pasa eso, hay que estar preparados para cualquier cosa.

La inversión ha cambiado

Uno de los enigmas que se trata de resolver en la nueva economía es porqué los datos de inversión no crecen como lo hacían en el pasado, en momentos de recuperación económica. Una hipótesis que me atrevo a apuntar es que las características de la inversión han cambiado radicalmente. Antes estábamos en una economía industrial, en la que empresas como las del sector del automóvil dominaban la economía, y sus inversiones eran en bienes de equipo. Ahora estamos en la economía digital y del conocimiento, y empresas como la triple A (Alphabet, Amazon y Apple) invierten en personas, no en equipos. El componente principal de su gasto en innovación es el salario que pagan a sus investigadores y desarrolladores.

Sigue el crecimiento económico mundial

Leo en el Informe Mensual de Caixabank que el crecimiento mundial en el primer trimestre de 2018 ha sido de aproximadamente un 4%, es decir, la tasa más alta de los últimos cuatro años. Con ello se confirma un crecimiento global de un 3,9% en todo el año 2018, superior al 3,7% de 2017.

Además, el crecimiento se está produciendo de forma homogénea en todos los países y sectores. Una situación ideal, si las políticas monetarias y los riesgos políticos no lo estropean.