30 Ideas para Invertir en 2018

Bolsas: crisis tras crisis

A la sensación de que estamos ante un final de ciclo, airada a los cuatro vientos por muchos analistas financieros, se añaden cada día nuevos factores exógenos que ayudan a alimentar la sensación de miedo entre los inversores. Hoy ha sido la detención de la directora financiera de Huawei, que sin duda viene a aumentar la tensión en las relaciones China-USA, haciendo más difícil el entendimiento en el contexto de la guerra comercial en la que están empeñadas ambas potencias (¿o deberíamos decir ambos líderes?).

La conclusión, la salida de inversores de las bolsas es incesante, y con ello la caída de las cotizaciones. Como siempre en estos casos la gran pregunta es ¿es el momento de salir (acompañando a la manada) o justamente al contrario es el momento de entrar, porque los precios en relación a los beneficios de las cotizadas son una ganga?

Es el tiempo de los osados…

El bitcoin baja a la Tierra

El bitcoin cumple 10 años, y por fin está aterrizando desde las nubes donde lo habían puesto, sea por ignorancia o por avaricia y mala fe. Desde diciembre 2017 su cotización cae un 80%. ¿Será su final? No lo creo, pero sí su normalización e integración ordenada en el sistema de pagos internacional. Aunque queda aún un cierto camino por recorrer.

Las bolsas están mal, pero ¿tan mal?

Leo en Bloomberg que el S&P 500 ha caído un 17% desde el inicio de año en términos de PER sobre los beneficios esperados a 12 meses vista. Ha pasado de 18,7 a 15,4.

Lo que me sorprende es que es una caída de parecidas proporciones a la experimentada por este ratio en 2008, cuando se produjo la crisis financiera de las hipotecas basura que asoló la economía mundial y puso en peligro el sistema económico mundial.

¿Estamos en la misma situación? ¿Tiene lógica que las bolsas estén tan mal? Yo creo que no, y estimo que cualquier buen dato que aparezca las hará subir a niveles más razonables.

Veremos.

¿Quien está ganando en bolsa este año?

Desde luego no lo ha ganado, al menos hasta ahora, quien ha mantenido una cartera conservadora y ha apostado principalmente por Europa, sino quien ha mantenido una buena posición en EEUU y a poder ser en las grandes tecnológicas, e indirectamente en el dólar.

El diario Expansión de hoy mismo publica un artículo de A.R. que lo corrobora. Las carteras que acumulan una rentabilidad positiva en 2018 invierten con ese sesgo. También en Salud y algunos en small caps españolas. Y en deuda, pero tomando riesgos, principalmente de países emergentes.

En definitiva, un año complicado en el que han acertado quienes han asumido mayores riesgos.

2018, un mal año para las Bolsas

Aún queda un mes y medio para acabar el año, y las bolsas pueden recuperarse algo, pero será difícil que las rentabilidades acaben siendo positivas. Habrá que ir pensando en 2019…

A fecha de hoy, sólo los índices norteamericanos arrojan una rentabilidad positiva: Dow Jones +2,81% y Nasdaq +4,99%. Como se ve, tampoco es para echar cohetes.

Las bolsas europeas están todas en negativo: el Euro Stoxx 50 -9,22%, el DAX alemán -12,21% y el IBEX español -9,83%

Perspectivas bursátiles positivas para las economías emergentes

Leo un informe de Robeco, una firma financiera que sigo y valoro, en el que predicen una evolución positiva de las acciones de países emergentes los dos próximos años. Cuando se refieren a países emergentes, el peso en los índices bursátiles mundiales lo soportan 6 países, por este orden:

  1. China
  2. Korea
  3. Taiwan
  4. India
  5. Sudáfrica
  6. Brasil

Es decir, no es un concepto abstracto, sino que se concreta en estas seis bolsas. De hecho, yo recomiendo invertir, a ser posible, o directamente en estas bolsas o, lo mejor, en un fondo que prime estas seis bolsas.

Las razones que inclinan a Robeco a ser optimista sobre las economías emergentes son tres:

  1. Creen que los países emergentes seguirán creciendo más que los desarrollados y que el diferencial se ampliará.
  2. Estiman que el dólar se debilitará en los dos próximos años, aunque pueda fortalecerse a corto plazo. creen que el impacto en la deuda emergente de una subida de tipos del dólar se compensará con la caída de la moneda.
  3. Defienden que las acciones emergentes en general están baratas con un PER actual de 12, por lo que han de subir.

La verdad es que es una música que me suena bien. Aunque no ocultan los riesgos, de los que hay que ser consciente. Yo por mi parte probablemente aumente mi exposición bursátil a los países emergentes, eminentemente asiáticos. En ello estoy.

Banco Santander está mejor de lo que la bolsa piensa

La banca no está pasando sus mejores momentos, y menos la española, en estos días en que el Tribunal Supremo ha sembrado la confusión con sus sentencias sobre el pago del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados en relación a las hipotecas, dejando abierta la posibilidad de que la banca deba pagar de forma retroactiva ese impuesto (lo que sería un mazazo para la credibilidad de nuestro país frente a la comunidad empresarial en general y la inversora en particular, aunque el populismo se congratule de la posibilidad de castigar a la banca). La banca está, sin duda, en horas bajas. En especial en España. No ha sabido, ni sabe, venderse como un agente imprescindible del progreso económico.

En ese contexto, Santander, que es la representación personalizada de la banca en España, sufre las consecuencias en su cotización bursátil. Le ayuda a ello que sus beneficios dependan de Brasil, pendiente de unas elecciones, y de UK, pendiente del Brexit.

Pero yo creo que el mercado está sobrevalorando los riesgos, y que el banco está mejor de lo que los inversores piensan.

En los próximos meses lo iremos viendo:

  • El negocio en España, va bien. Al margen de la decisión del Tribunal Supremo sobre los impuestos de las hipotecas. Incluso si fuera contraria a los bancos, Santander sería de los menos perjudicados.
  • Las elecciones en Brasil con mañana, y ahí se acabará la incertidumbre. Además probablemente ganará Bolsonaro. Pero yo creo que aunque no ganase, la incertidumbre acabaría. Haddad lo podría hacer mejor de lo que se piensa.
  • Gran Bretaña: Todos confiamos en que el Brexit encuentre una salida. Parece mentira que nadie presente una solución ingenios apara el problema del Ulster, que es el último obstáculo. Yo creo que se encontrará una solución antes de fin de año.
  • Por último USA, que ha sido un problema para el banco en el pasado, parece que va por buen camino.

La guerra comercial USA-China ha de acabar en pacto

Estados Unidos, bajo la batuta de Trump, está empeñada en una guerra comercial con China que no favorece a nadie y lo único que consigue es poner en cuestión décadas de avances en el libre comercio internacional, que han venido acompañadas de un impresionante crecimiento de la economía mundial, aunque obviamente ha obligado a hacer frente a algunos desajustes, por otro lado inevitables.

Lo que pretende Trump es que China compre más producto americano y que reconozca que seguir inundando el mercado americano sin límite, no es razonable. China no quiere dar su brazo a torcer porque su economía aún se basa en la exportación, y el fin del libre comercio es el fin de China, al menos a corto plazo. Ahora mismo las espadas están en alto, y a las amenazas norteamericanas se suceden amenazas chinas, en un círculo vicioso absurdo, que tiene atemorizado a medio mundo, y que está obligando a todos los países a buscar la salida de tratados bilaterales para asegurarse que si la sangre llega al río, sus economías de cubran al menos en parte de los perjuicios consiguientes.

Pero yo quiero apostar por que las dos grandes potencias, que se necesitan la una a la otra (eso es indiscutible) acaben sentándose a negociar, basándose en un acuerdo que reconozca lo que cada una desea preservar y busque una solución win-win. Dicha solución podría encauzarse por la vía de que China reconozca el problema y apoye la compra de productos americanos con medidas creíbles y efectivas, y por parte de Estados Unidos entender que no puede sobrevivir sin los productos chinos. Además, a largo plazo, Estados Unidos ha de entender que no se pueden poner puertas al campo, y que si quiere que sus productos industriales se vendan (sus productos tecnológicos y no industriales en general ya se venden y mucho), ha de tomar medidas de fomento de la innovación y la productividad, y ha de pedir a sus empresas que hagan un esfuerzo adicional por salir a vender al exterior y no se conformen con el inmenso mercado doméstico. En el lado de China, la propia evolución social que está experimentando irá inclinando la economía de la industria y el mercado exterior a los servicios y el mercado interior, lo que ayudará a reequilibrar la balanza comercial con los Estados Unidos.

Esperemos que alguien en Washington y Pekín se dé cuenta de ello, y que sea pronto, porque mientras tanto la economía global puede experimentar bastante nerviosismo, y con ello los mercados financieros, que ya están empezando a ponerse nerviosos.

Eso sí, el día que eso pase, mejor estar en bolsa, porque las acciones experimentarán una subida meteórica.

Atentos a la subida del petróleo

El petróleo barato ha permitido disfrutar de unas cifras de inflación muy bajas los últimos años. Incluso demasiado bajas, provocando en parte momentos de deflación que han sido preocupantes.

Ahora nadie habla de deflación.

Pero el petróleo ha subido a los 80 dólares por barril. Y han empezado a encenderse las alarmas por el riego de inflación. Y por el impacto negativo potencial en el crecimiento mundial.

La política monetaria está para combatir la inflación, pero mirando de reojo el crecimiento. Si hay inflación y no hay crecimiento, tenemos un problema. Los bancos centrales deberían subir los tipos para luchar contra la inflación, pero ahogarían el crecimiento.

Hoy en día nos encontramos con situaciones diferentes en Europa y Estados Unidos. En los EEUU el crecimiento es sólido y la inflación repunta un poco. El ciclo de tipos va al alza, y el único problema a medio plazo es el déficit fiscal y la deuda. No son problemas menores, pero no son inminentes. Eso sí, la situación explica, en gran parte, la debilidad del dólar a largo plazo.

El dólar se mantiene, a corto plazo, porque el euro se debilita. Y se debilita por razones políticas, basadas en la situación de Italia. Italia es un país clave para el Euro, y el programa de la coalición M5E-LaLiga apunta a un incremento enorme del déficit fiscal y a un debilitamiento de la política paneuropea propugnada por Macron y en menor medida por Merkel.

O sea, de nuevo pinceladas de incertidumbre que están en parte compensadas por las noticias recientes de una cierta paz en la guerra comercial China-EEUU y una creciente confianza en que la UE quede al margen de la guerra comercial iniciada por Trump.

Como siempre, deberemos seguir atentos al desarrollo de los acontecimientos.

Las empresas de retail y las de eCommerce están destinadas a integrarse

Llevo tiempo diciendo que el eCommerce y el Comercio Físico en la calle no van a sobrevivir de forma independiente. Las empresas de eCommerce deberán extenderse hacia la presencia física en la calle, y las de comercio físico no sobrevivirán sin entrar fuerte en eCommerce. El futuro del comercio son empresas híbridas de retail e eCommerce, con mayor o menor énfasis en uno u otro posiblemente dependiendo de sus antecedentes.

Por decirlo de forma gráfica: Amazon quiere ser Walmart y Walmart quiere ser Amazon.

Y por eso vemos los esfuerzos que están haciendo gigantes del retail actuales como El Corte Inglés o Mercadona por reforzarse en el eCommerce. O como Amazon se plantea comprar Carrefour. O Carrefour está adquiriendo empresas de eCommerce europeas en ámbitos de negocio que le son propios.

El futuro no es blanco ni negro en este área (como en otras) sino mulato.