Empresas que van solas

Alibaba, una plataforma centrada en las pymes (3)

Se creó pensando en darle a las pymes chinas la oportunidad de salir a vender en Internet, a clientes de dentro y de fuera de China. Y de esa manera hacer posible a pymes de las regiones más remotas de china su acceso a los mercados chinos y de todo el mundo.

Se puede decir que lo ha conseguido. El impacto de Alibaba en la economía china es palpable. Ha favorecido y se ha visto favorecida por el dinamismo del pequeño empresario chino.

Esa decisión estratégica de Alibaba explica en gran parte su éxito, porque le permitió encontrar un ‘océano azul’, un mercado en el que aportaba un valor claro y en el que prácticamente no tenía competidores de peso.

Alibaba, una misión clara (2)

La descripción que hacen en Alibaba de su misión estratégica es de las más claras que he leido ultimamente: Nuestra misión es facilitar el hacer negocios en cualquier lugar del mundo.

Cuando reviso el despliegue de su estrategia confirmo que son fieles a ese enunciado. Sus diversos negocios están todos ligados entre si por un hilo común: ayudar a otros a que hagan negocio; y de paso, ellos mismos hacen su propio negocio.

Probablemente en estos dos puntos esté el fundamento de su éxito:

  • Una misión concreta y clara
  • Un despliegue de la estrategia perfectamente alineado y guiado por es misión

La mayoría de empresas o no tienen clara su misión o no son congruentes a la hora de respetarla cuando despliegan su estrategia. El resultado de ello suele ser mediocridad, como consecuencia de la confusión y el desaprovechamiento de recursos.

 

Alibaba, un nuevo fenómeno mediático-empresarial (1)

No creo que quede nadie en el plantea Tierra con un mínimo de exposición mediática a las noticias económicas, que no sepa que la china Alibaba ha salido a bolsa en los Estados Unidos (en la Bolsa de Nueva York), batiendo todos los récords. Ha obtenido casi $22.000.000.000 y sólo los gastos de la salida a bolsa le han supuesto 46 millones de dólares.

¿Qué es Alibaba?

Pues mucho más de lo que parece a simple vista. Durante algunos post trataré de compartir con mis lectores mi propio viaje de aprendizaje de qué es lo que es y lo que abarca este gigante asiático.

Para empezar, recojo de la página de la IPO (Initial Public Offering) en el Nasdaq, los cuatro párrafos con los que la propia compañía se autodescribe:

Our mission is to make it easy to do business anywhere.

Our founders started our company to champion small businesses, in the belief that the Internet would level the playing field by enabling small enterprises to leverage innovation and technology to grow and compete more effectively in the domestic and global economies. 

Our decisions are guided by how they serve our mission over the long-term, not by the pursuit of short-term gains.

We are the largest online and mobile commerce company in the world in terms of gross merchandise volume in 2013, according to the IDC GMV Report. We operate our ecosystem as a platform for third parties, and we do not engage in direct sales, compete with our merchants or hold inventory.

Voy a ir resaltando lo que creo que significan estos cuatro párrafos en sucesivos post.

Alibabá, ¿y los 40 ladrones?

Todos estamos impactados por la llegada a la bolsa de Alibabá, que ha batido todos los récords.

Todo son beneplácitos y  halagos a la figura del fundador y a la potencia del negocio de la empresa y sus perspectivas color de rosa.

Sólo hay un pero: como la mayoría de empresas chinas, no respeta ni de lejos las reglas básicas del gobierno corporativo, empezando por la falta de transparencia. Ya se han levantado algunas voces en los Estados Unidos que denuncian esta situación.

Es por eso que me pregunto: ¿dónde estarán los 40 ladrones que acompañaban a Alibabá en el cuento?

Apple marca la agenda del mundo

Hay que reconocer que la compañía de Cupertino tiene una habilidad única para que el mundo esté pendiente de sus noticias, y para que todo el mundo hable de ellas.

Ahora mismo, tras el anuncio de un reloj de pulsera digital (el Apple Watch), un nuevo modelo de iPhone, y un sistema de pago por móvil, el Apple Pay, todo el mundo está opinando y debatiendo sobre su alcance y sus consecuencias sobre las finanzas de la compañía.

Voy a añadirme a ellos.

Mi impresión es que el Apple Watch no va a ser un éxito a corto plazo, pero lo acabará siendo a largo plazo. Más como un objeto de moda que como un artefacto especialmente útil.

Los nuevos iPhone permitirán dar continuidad a las ventas de iPhone y seguir alimentando la demanda de sus leales, aparte de dar respuesta a la competencia de Samsung.

Pero el que puede llegar a ser, en mi opinión, la verdadera novedad de este anuncio, aunque sea de la que oigo hablar menos, es el sistema de pago por móvil (sin tarjeta) Apple Pay.

Apple, como cualquier empresa, intenta encontrar líneas de negocio que le supongan un flujo de ingresos recurrente. Que no le hagan depender de su capacidad de sorprender continuamente al mercado.

Pero

Apple es profeta en su tierra

Estoy en una cafetería en San Francisco y compruebo que Apple es profeta en su tierra. Se puede decir que todo el mundo tiene aparatos Apple, destacando el MacBook y por descontado el iPhone. Los pocos portátiles que no son Apple son una absoluta rareza.

Las tiendas Apple abundan y están siempre llenas de clientes. No parece que se agote el poder de Apple.

Las 5 fuentes de ventaja competitiva sostenible

Un artículo de Morningstar recoge las 5 fuentes de ventaja competitiva que según dicha firma justifican la creación de valor en una empresa:

1. Conseguir que tus clientes tengan un alto coste de cambio que haga que ni se plantean dejarte. El ejemplo que citan es Oracle, cuyas bases de datos ni se plantean abandonar sus clientes, porque hacerlo les supondría costes inabordables.

2. El efecto Red, como en eBay, que supone la creación de un circulo virtuoso que hace cuantos más clientes te compran mayor es tu propuesta de valor para nuevos clientes. Los clientes van a eBay porque tiene la mejor oferta de productos, y los proveedores de productos van porque es la plataforma con más clientes.

3. Los activos intangibles. Patentes o marcas que permiten unos índices de fidelidad y unos márgenes más altos que la competencia.

4. La ventaja de costes. Es obvia.

5. Una escala eficiente. Estar dimensionado en un mercado de forma que no haya espacio para que entre ningún competidor.

El índice DPC

Se me ha ocurrido que hay tres elementos o factores clave que determinan y determinarán cada vez más el éxito tanto a nivel personal/profesional como empresarial en el mundo totalmente globalizado en el que vivimos:

  • Diferenciación,
  • Productividad y
  • Calidad.

Parece de perogrullo, pero creo que es bueno visualizarlo, porque al menos a mi, me permite entender muchas cosas.

Todos los profesionales (los trabajadores, sean empleados o directivos) o las empresas, son evaluados en función de esos tres elementos, de lo que me he atrevido a bautizar como «Índice DPC».

Si le damos un valor a tal índice en función de cómo se nos puede calificar respecto a la media del entorno en el que competimos (que es, como todos sabemos, cada vez más global) en cada uno de los tres factores, nos podemos encontrar, en un extremo, con quienes saquen un valor muy alto, porque ofrecen alta diferenciación, alta productividad y alta calidad, y en el otro extremo, quienes no puntúan bien en ninguno de los tres factores, porque ni ofrecen diferenciación, ni productividad ni calidad por encima de la media.

¿Quienes tienen el Índice DPC más alto? Las empresas más exitosas; por ejemplo, Apple. O los directivos o profesionales más cualificados.

Por el contrario, los desempleados o las empresas en crisis son las que dan el índice más bajo.

Desde una perspectiva más geopolítica, el índice se puede aplicar a los países. En los más altos: USA, Suiza, Alemania, Japón… En los más bajos, los países más subdesarrollados. La mayoría de países, personas y empresas están en una franja intermedia. Son más o menos buenos en una o dos cosas, pero no en todas.

Cuando hablamos de Diferenciación me estoy refiriendo a creatividad, originalidad, innovación; ofrecer algo nuevo que aporte un valor diferenciado, que resuelva un problema donde hay una necesidad, de mejor manera que se venía haciendo. Sirve, por ejemplo, para un profesional que habla inglés, o chino, o alemán, allí donde se demanda. O que conoce técnicas profesionales muy demandadas. O una empresa que ofrece un producto totalmente diferenciado, como el iPhone, o las aspiradoras Dyson.

Cuando hablamos de Productividad se trata de hacer las cosas a costes ventajosos respecto a los demás. Ser más productivo no significa un menor coste absoluto, sino un menor coste relativo, es decir, costes por unidad de servicio o producto que ofrezco a mi cliente. Los países más pobres y subdesarrollados suelen ofrecer buena productividad en términos de costes absolutos, pero no tan buena en términos relativos. Y viceversa, hay países desarrollados, como Alemania, que califican bien en términos de productividad, porque traducen costes absolutos altos en costes relativos por debajo de la media.

En cuanto a la calidad, hay poco que decir, se trata de ser capaz de hacer algo similar en teoría a lo que hacen los demás, pero con un acabado u una fiabilidad que otros no tienen. Eso justifica los ratios de honorarios de las Big 4 o el precio superior de los productos alemanes, por ejemplo.

En definitiva, querido lector, si como profesional o como empresa no cualificas en el Índice DPC, quiere decir que no puedes aspirar a un buen sueldo o un buen margen, por mucho que te empeñes. En cuanto tu mercado se reduzca un poco (cosa que pasará en algún momento, si es que no te ha pasado ya), te echarán de él. Te quedarás sin trabajo, o quebrarás. Es así de duro, pero así de claro. Así que empieza a plantearte cómo está tu DPC y qué puedes hacer para mejorarlo.

 

Cuatro sentimientos que acaban con una empresa

Los leo en un informe de McKinsey. Viene a decir que si usted los detecta en su empresa, debe atacarlos de inmediato, porque la fuerza de lo malo es mucho mayor que la de lo bueno.

Son:

1. El pasotismo. El miedo o rechazo del personal a asumir responsabilidades. «No vale la pena». Me recuerda a los empleados de las cajas de ahorros que preferían no ser directores de oficina, porque sólo veían inconvenientes y ninguna ventaja.

2. La sensación de injusticia, de sentir que la dirección no trata a todos igual, y que toma decisiones sin teer en cuenta en absoluto al personal. Suele ir unido a la falta de transparencia.

3. El desánimo. La sensación de que los problemas de la empresa no tienen solución. «Esto no hay quien lo arregle».

4. El anonimato. Empleados que se sienten anónimos y/o jefes que son anónimos. «Nadie se preocupa de mi, a nadie le importo». Es una sensación de que la empresa no es de nadie, y por tanto no le importa a nadie, y se puede hacer lo que sea… «Aquí todo vale».

Algún lector pensará que una empresa que sufra estos síntomas de enfermedad está condenada a desaparecer. Quizás sí, pero no siempre. Hay soluciones.

¿Dónde están las empresas en las que invertir en bolsa?

Leo un concienzudo informe que llega a unas conclusiones en mi opinión más que obvias sobre cuáles son las empresas financieramente más exitosas: hay que invertir en empresas con márgenes altos y crecimiento en tasas de dos dígitos, en sectores en crecimiento.

¿Qué son márgenes altos? Depende el sector, pero me atrevo a decir que del 40% para arriba.