Empresas que van solas

Crear conexiones emocionales

En la empresa hay que trabajar para crear conexiones emocionales con los empleados, con los clientes e incluso con los accionistas.
La conexión emocional con unos y otros crea compromiso y se refuerza entre sí, porque sólo empleados comprometidos consiguen dar un servicio excelente que produce clientes comprometidos, y sólo con accionistas comprometidos se puede apoyar una gestión que apoya las medidas que ayudan a conseguir una conexión emocional con los empleados y clientes. Básicamente fomentando medidas que van más allá del corto plazo, que miran al horizonte a largo plazo.
Tomemos nota, pues: CONEXION EMOCIONAL
¿Ha conseguido usted conexión emocional con sus empleados y con sus clientes? Si no lo ha conseguido, póngase manos a la obra.
Mi libro EMPRESAS QUE VAN SOLAS que fue publicado en papel por Deusto como AN-ENTROPIA, EL SECRETO DE LAS EMPRESAS EXITOSAS (y que puede comprar en la misma web www.librosdecabecera.com), da las claves de conseguir esa dinámica de compromiso y conexión emocional, de modo que accionistas, empleados y clientes sean algo más que números y se sientan ligados emocionalmente a la empresa.

Ryanair

La famosa low cost acaba de arrancar sus operaciones en el aeropuerto de Barcelona, y leyendo las declaraciones de su presidente Michael O’Leary me ha hecho pensar en algo que repito una vez y otra: las empresas exitosas son las que tienen una personalidad acentuada y saben qué es lo importante para ellos, en su búsqueda de una diferenciación ventajosa sobre la competencia.

Ryanair lo tiene claro. Como low cost se diferencia de las líneas tradicionales en el modo en que vende, al hacerlo casi exclusivamente a través de Internet. De otras low cost en que busca los aeropuertos más baratos, sin importarle que no sean los más grandes o mejor situados (por eso está en los de Girona y Reus en Catalunya). Pero hay un factor que cuida especialmente, para diferenciarse de todos y conseguir los costes de operación más bajos (que le permiten ganar dinero con los precios más bajos): que sus aviones vuelen más horas que los de ningún otro competidor. Cosncientes de que el coste del avión es el elemento más importante de la estructura de costes de una aerolinea, el modo de rentabilizarlo es dividirlo pr el máximo número de horas de vuelo.

O´Leary dice: “…(para venir a Barcelona) lo que hemos negociado ha sido tener los aviones lo más cerca posible de la terminal, para que los aparatos permanezcan sólo 25 minutos en tierra”

Un ejemplo palpable de cómo innovar con un modelo de negocio y llevarlo adelante de modo coherente, sabiendo lo que es importante.

Valores imprescindibles y valores diferenciales

Ayer estaba en un consejo de administración, al que me incorporaba por primera vez, de una start-up tecnológica. El presidente nos leyó una lista de valores que quería que ratificáramos los consejeros. La lista recogía cuatro conceptos: ética, compromiso, búsqueda de la excelencia e innovación.

Expuse mi posición de escepticismo sobre el modo en que se plantean los valores empresariales. De hecho le dije que creía que la lista no aportaba nada.

En mi opinión los valores los hay de dos tipos: generales y especiales. Me explico.

Valores generales son aquellos que se dan por supuestos en la sociedad actual. Los que expresados de forma general nadie los puede discutir. Los que todas las empresas hacen suyos. ¿Qué empresa no incluye la lista de valores que planteaba mi presidente?

Hay que plantear los valores de manera diferencial, de modo que distingan y hagan especial a la empresa. Y hay que priorizarlos.

Por ejemplo, tomando como ejemplo los valores de mi presidente:

  • Ética: Respeto escrupuloso a las normas aunque choquen con los intereses económicos de la empresa. En especial las relativas a la libertad de las personas o al respeto al medio ambiente. Poniendo dicho respeto por encima de los intereses de los clientes, los empleados o los accionistas.
  • Compromiso con las personas, ayudándolas a desarrollarse como empleados de la empresa, asumiendo que ellas son el mayor activo de la misma, por encima de los intereses inmediatos de los clientes o los accionistas.
  • Búsqueda de la excelencia más allá de los intereses económicos a corto plazo, como un reto que abarca a empleados y accionistas.
  • Innovación: Ser pioneros en las soluciones que planteemos al mercado, aún a costa de pagar un precio por ello.

En definitiva, como se ve, se trata de barajar un doble equilibrio; por un lado, el equilibrio de valores aportados a clientes, empleados y accionistas, y por otro lado, el equilibrio entre los resultados a corto y a medio plazo.

Recomiendo la lectura de mi libro Empresas que van solas, en el que se trata el primero de dichos equilibrios: como compaginar los intereses de clientes, empleados y accionistas.

No es un tema sencillo.

Consejos para empresas en crisis

Unas ideas que me han surgido hoy mismo al hablar con un empresario algo agobiado por esta crisis:

  1. Ante todo, mentalizarse. Situarse en el nuevo escenario. Dejar de quejarse y de mirar atrás.
  2. Situarse quiere decir que hay que ir a buscar a los clientes y venderles al precio que ahora están dispuestos a pagar. Es mejor algo que nada.
  3. Reducir las necesidades de capital. Buscar por todos los rincones del balance. Reducir tanto capital circulante (vendiendo o liquidando stocks, cobrando saldos pendientes de clientes, limitando los plazos de cobro, aunque se pierda negocio, negociando plazos de pago lo más amplios posible, aunque no autoengañándose, porque a veces ampliar el plazo de pago puede salir más caro que ir al banco…) como inmovilizado (vendiendo activos, externalizando, recortando plantilla, de modo que la empresa sea lo más pequeña posible en estructura y activos, porque seguro que en la época de vacas gordas se engordó en exceso…)
  4. Centrarse en lo que se sabe hacer bien y dejarse de inventos y pruebas. No es momento de inventos. Hay que hacer lo que se sepa hacer y en lo que se pueda competir con ventaja real frente a los competidores, y ofreciéndole a los clientes un beneficio claro y palpable. No valen cortinas de humo.
  5. Asumir con entereza y sin deprimirse que la empresa se haga más pequeña. Facturar menos, pero más sano. Hay que hacerse más pequeño y más flexible si se quiere sobrevivir. Los que sobrevivan ya se harán más grandes cuando los mercados se recuperen. Pero sólo sobrevivirán los más inteligentes, y los más trabajadores. Y los que no se pongan a llorar sino a trabajar. Con ganas, y con sentido común.
  6. Si aún así el negocio necesita capitalización, hay que poner los ahorros en él si se cree en él. Si no se cree, mejor cerrarlo. Si el empresario no pone sus propios ahorros, ¿como quiere que lo pongan los bancos? ¿O nuevos inversores, sean amigos o desconocidos? ¡El primero el empresario! Ya dije hace días que hay que capitalizar las empresas. Se acabaron los tiempos de hacer negocios con dos duros. O de que el dinero lo ponga el banco.
  7. También es momento de hacer una reflexión en profundidad y asumir los errores. Los empresarios hemos de asumir nuestros errores. Y a partir de ahí implicar a nuestros empleados en el proyecto de salvación. Pero a cambio de algo, porque la gente no es tonta.

No quiero extenderme más. Espero que estas palabras le sirvan a alguien.

¡Y animo a todos a seguir p’alante! ¡El mundo no se acaba!

(Si me permitís, os sugiero inspiraros en la lectura de mi libro “An-entropía: el secreto de las empresas exitosas”, que podeis comprar en la web de Libros de Cabecera (www.librosdecabecera.com), tanto en su versión impresa, como en su versión digital en pdf, con el título de “Empresas que van solas”)

Dos libros míos ya están a la venta en formato pdf

La web de mi editorial www.librosdecabecera.com acaba de poner a la venta en formato pdf, completos o por capítulos, dos libros míos.

Uno es nuevo, y va a salir publicado en unas semanas. Se trata de La empresa, explicada de forma sencilla. El título lo expresa bien. Se trata de un intento de explicar la empresa globalmente, pero con conceptos claros y sencillos, que se entiendan, a aquellos, jóvenes o no tan jóvenes, que les interese que les expliquen qué es una empresa realmente.

El otro es un libro que ya publiqué en Deusto con el título de “An-entropía: el secreto de las empresas exitosas”, y que ahora he reeditado para pdf con el título Empresas que van solas.

Os animo a entrar en la web de la editorial y comprarlos.