Libros

Sobran las comas

De un tiempo a esta parte vengo viendo, como lector y sobre todo como editor, que todos tendemos a poner más comas de las necesarias cuando escribimos. Y lo hacemos no solo las personas de a pie, sino sesudos escritores, periodistas, políticos o columnistas.

Quiero compartir con mis lectores algunas reflexiones al respecto; si me permiten ser un poco presuntuoso,, las normas que yo me auto impongo:

1. Si a la hora de poner una coma se duda, mejor no ponerla.

2. Las comas después de la primera palabra de una frase suelen ser innecesarias.

3. Las comas que se ponen por delante y por detrás de una palabra suelen ser innecesarias; al menos una de ellas.

4. Si se ha de pecar de algo, ha de ser de poner pocas comas.

5. Aconsejo escribir una frase sin comas y tras leerla no poner ninguno o solo hacerlo allí donde no hacerlo generaría confusión o cambiaría el sentido de la frase.

No es una lista exhaustiva, pero me ha venido de gusto compartir mis reflexiones. Creo que tenemos mucho camino por recorrer para mejorar nuestra comunicación escrita, que a veces pienso que estamos abandonando.

¿Veremos el hundimiento de General Electric?

Una compañía antes admirada por todo el mundo, encabezada por el encumbrado Jack Welch, paradigma de la gestión en la segunda mitad del siglo XX, no encuentra el norte en lo que llevamos de siglo XXI. Aunque sigue siendo un gigante, muchos nos preguntamos si no es un gigante con pies de barro.

¿Llegaremos a ver su hundimiento? Cuando un transatlántico empresarial como este pierde su rumbo, es muy difícil enderezarlo. Es más, los intentos desesperados de hacerlo solo consiguen aumentar la confusión.

En fin, como digo, veremos. Si eso pasara, podríamos extraer muchas lecciones.

Amadeus vale más que los 4 grandes bancos domésticos españoles juntos

Leo en Expansión que la tecnológica orientada a la movilidad y el turismo Amadeus vale más en bolsa que los 4 grandes bancos españoles juntos, descartando Santander y BBVA. Es una demostración más de por donde han ido los tiros en bolsa en los últimos tiempos. La banca está en crisis de resultados y de expectativas a largo plazo. Y el transporte aereo y la movilidad en general están en auge.

La cuestión clave es si todo lo malo y lo bueno ya está en el precio de esas acciones, y qué pasaría si, por ejemplo ocurren dos cosas:

  1. Que los tipos de interés dejan de ir a la baja, aunque solo sea porque más bajo no pueden caer.
  2. Se va imponiendo un discurso anti-movilidad y el tráfico aereo se frena (hay muchas razones para ello, porque ni ambientalmente ni socialmente el ritmo de crecimiento del turismo parece sostenible).

Si pasara eso, sería un gran negocio estar largo en bancos y corto en Amadeus y similares. Si yo fuera un inversor atrevido a largo plazo, sería una estrategia que tendría en cuenta,

Zara, reinventándose continuamente

Este verano la prenda femenina de moda es un vestido de topos de Zara. A pesar de costar menos de 100€, es la prenda de moda.

Los analistas aprovechan para poner sobre la mesa la pregunta de cuánto tiempo podrá Inditex mantener su liderazgo en el sector, algo que vienen cuestionándose desde hace tiempo.

El margen de Inditex es de los más altos del sector, a pesar de ser también el líder en volumen de ventas.

Creo que la clave del éxito de Inditex es un modelo de negocio y una organización muy eficientes, que el Management se cuestiona y reinventa continuamente.

Yo apuesto por Inditex, al menos 40 años más.

Si dudas en poner una coma, no la pongas

En mi trabajo como editor, y en mi vida profesional en general, me toca leer muchos informes y manuscritos, y debo decir que creo que no sabemos (quizás yo tampoco) utilizar adecuadamente las comas. En general hacemos un uso excesivo de las mismas, poniéndolas a diestro y siniestro sin necesidad alguna, y rompiendo el ritmo de lectura sin necesidad alguna. Mi recomendación general es: en caso de duda es mejor no poner coma.

Espero que algún lector se sienta mencionado y este post le ayude a escribir mejor.

La nueva (y extraña) ortografía del español o castellano

Aunque no son cambios recientes, porque están publicados por la Asociación de Academias de la Lengua Española y la Real Academia Española en 2010, me apetece compartir con mis lectores algunas de las muchas novedades que pugnan por asentarse en el buen escribir en español, con mayor o menor éxito.

Fuera los acentos

Los acentos (o tildes, como se dice en fino) han desaparecido de algunas palabras que siempre habíamos acentuado.

Por ejemplo de el adverbio “solo”, que habíamos acentuado en determinados casos, deja de acentuarse siempre. Cuando pueda producirse confusión, las academias sugieren pasar a “solamente”.

Los adverbios “este, esta, estos, estas”, que también acentuábamos, no se deben acentuar nunca.

Algunas palabras agudas, como “guion, truhan, lio o frio” tampoco deben acentuarse. Son los llamados monosílabos ortográficos.

Ya creo conocido el cambio que sugiere que la “o” entre cifras no se acentúe (como venía haciéndose): “4 o 5”

Y así más casos.

Fuera la g final

Aunque suena un poco castizo, las academias sugieren que algunas palabras venidas del inglés, como “catering, casting, marketing o parking” se escriban sin la g final: “cáterin, castin, márquetin o parquin”. La verdad es que a mi me cuesta adoptarlas.

Despegar el % del número

Otra sugerencia interesante es que el signo % debe escribirse despegado del número que acompaña: “15 %” en lugar de “15%”. A mi también me cuesta, pero trataré de seguirlo.

¿Tras o Trans?

En general sugieren “tras”, como “trascendental, transportar o trasparente…”. Lo asumo, aunque me cuesta adoptarlo en algunas palabras que tengo muy enraizadas.

Pero, ojo, se mantiene el “trans” cuando la palabra que sigue empieza por “s”, como “transexual”. La verdad es que no nos lo ponen fácil.

El lío de las palabras compuestas

La verdad es que en las palabras compuestas las normas con muy complicadas.

Como regla general el prefijo se escribe unido a la base si es una palabra, o separado si son varias palabras. Y si es una sigla, número o nombre propio, con un guión. Así se escribe: “Vicedecano, minientrevista..” pero “ex director general, pro Barack Obama” o “anti-OTAN, sub-16, pro-Trump”.

Vaya lío, ¿no?

¿Pos o post?

Se deberá escribir “posdata, posoperatorio, posguerra” y no “postdata, postoperatorio o postguerra”.

Conclusión

Cada vez parece más complicado escribir en español. El consejo que doy, y que yo me auto aplico (he dejado lo que me corrige el corrector del iPad), es que leáis mucho (de buenos autores o medios de comunicación) y escribáis como os venga de forma natural. Lo esencial es escribir con buenos contenidos y no dudar en cada palabra. Un poco de tolerancia en esto, como en tantas cosas, no nos vendrá mal.

¿Es posible un Santander-Commerzbank?

La fusión entre Deutsche Bank y Commerzbank, los dos grandes bancos alemanes, ha quedado descartada. Eso deja a Commerzbank libre para buscar otros socios. La verdad es que me ha hecho pensar en la posibilidad de que este sea el Banco Santander. A simple vista y sin pensarlo en profundidad, lo reconozco, me parece que la entidad combinada tendría sentido.

Incluso me planteo (no lo sé): ¿podría Santander encontrar en Commerzbank el Consejero Delegado que lleva buscando (tras la frustrada nominación del italiano)?

Veremos.

¿Qué rentabilidad compensa el riesgo que corro con esta inversión?

Los inversores no estamos haciendo continuamente esa pregunta. Y no tiene fácil respuesta.

Es normal que bancos o gestores de proyectos de todo tipo, como promociones inmobiliarias o fondos de capital riesgo o de private equity, o incluso puros especuladores, nos ofrezcan inversiones en las que prometen rentabilidades por encima de las habituales y ya confíen que nos deben resultar atractivas. Pero ¿qué hace que una tasa de rentabilidad prometida sea atractiva? Pues que el plus de rentabilidad frente a una inversión sin riesgo supere el plus de riesgo que el inversor considera que dicha inversión conlleva.

El problema es que ese plus de riesgo es algo completamente subjetivo. Para una persona una inversión conlleva una prima de riesgo del 10% y para otra puede ser del 5%.

Nos viene  ayudar en estos casos la comparación con otros instrumentos de inversión similares, por ejemplo.

Yo quiero traer a colación aquí un dato que espero que al menos dé que pensar a mis lectores: La tasa de rentabilidad que los inversores exigen a las obligaciones españolas a 10 años es más de 20 veces la tasa que le exigen a las obligaciones a 1o años alemanas. Las alemanas las compran con el 0,05% de rentabilidad anual, y las españolas con el 1,15% Es un dato sorprendente pero real.

Si usted debe evaluar una propuesta de inversión que le hace alguien y la compara con la rentabilidad de las obligaciones del gobierno de España a 10 años, ¿qué multiplicador le pediría? Piense que si fuera también de x20, nos iríamos a una rentabilidad del 23%

 

Estados Unidos, un país oligopolizado y dominado por las grandes corporaciones

Leo en el periódico La Vanguardia un artículo de Andy Robinson el que comenta que el FMI ha advertido del enorme poder de las MEGA corporaciones. En él da unos datos, tomados de un estudio del Open Market Institute, que me han dejado perplejo sobre los oligopolios existentes en un país que se las da de ser la meca del capitalismo liberal.

Por ejemplo, citando el artículo, Amazon controla el 49% de todo el comercio electrónico en el país; Facebook el 70% del mercado de las redes sociales, tres empresas controlan el 67% de las farmacias, otras tres el 75% del de la cerveza, otras tres el 50% del alquiler de coches; o dos empresas de telecomunicaciones el 69% de ese mercado; por último, y por no extenderme más, las cuatro principales líneas aéreas el 76% de los vuelos nacionales. ¡Y esa concentración no ha parado de crecer en los últimos años!

Supongo que es una consecuencia de la globalización y de la fuerza de las macrocorporaciones, que allí donde no llegan compran a los competidores emergentes. Obviamente es algo que da que pensar.

Algo parecido se está produciendo a nivel mundial.

Creo que no hay manera de pararlo. Probablemente habrá que mirarlo de otro modo, y plantearse la concentración en términos de mercado mundial y no nacional. Y además, por supuesto, los gobiernos habrán de estar muy atentos a que no se corrompa la competencia y que no se traspase una línea de poder y dominio que haga que las mega corporaciones de adueñen realmente del mundo.

El FMI ya ha dado la voz de alarma.

Recomiendo a mis lectores que le echen una ojeada al libro de Henry Mintzberg que viene totalmente al caso: La sociedad frente a las grandes corporaciones, publicado por mi editorial Libros de Cabecera (www.librosdecabecera.com).

El libro ¿Aún no eres freelance? ya está a la venta

Espero que los lectores de este blog me perdonen que siga haciendo publicidad del libro sobre el trabajo autónomo que cité hace unos días: ¿Aún no eres freelance?Ya está a la venta en la web de la editorial:  http://www.libros de cabecera.com

La editorial lo envía sin gastos a cualquier lugar de España. También existe la opción de comprarlo en formato electrónico.

¡Ah! Y también está a la venta en todas las librerías de España y desde luego en Amazon.

Espero que os guste y me mandeis vuestros comentarios.

Y si alguno se anima a escribir un libro, en Libros de Cabecera estaremos encantados de publicárselo.