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Los tres elementos del éxito empresarial

Son eficiencia, calidad y visibilidad.

La eficiencia es lo primero. La empresa ha de ser capaz de hacer su producto o servicio eficientemente. De lo contrario no podrá competir.

La calidad es lo segundo. Hay que cumplir los estándares que exigen los clientes, y a ser posible superarlos.

Y lo tercero y último es la visibilidad. Una empresa que produce son eficiencia y calidad puede morir si no se hace visible a su mercado potencial. Es ahí donde el marketing, la comunicación y las relaciones públicas entran en juego.

Las empresas excelentes lo son en los tres aspectos. Las demás al menos han de superar unos niveles mínimos en cada uno de ellos. Si una empresa no cumple ese mínimo en uno, no tiene futuro. Si no cumple dos, tendrá problemas a corto plazo. Si no cumple en los tres, no será viable.

El sueldo debe ir ligado a la rentabilidad

¿Cuál debe ser el sueldo de un directivo o de cualquier otro empleado con responsabilidad sobre los resultados? En mi opinión debe ser aquel sueldo que permita a la empresa conseguir su objetivo de margen. Planteado así, el sueldo podemos decir que cae por su propio peso.

¿Cómo establecer la remuneración variable?

No es fácil. En mi opinión establecer una gratificación variable solo es adecuado para aquellos empleados cuya actividad pueda ser asociada a unos indicadores clave de éxito, a poder ser perfectamente ligados al éxito de la empresa en general.

Para aquellos empleados a los que se pueda asignar de algún modo en la gestión de una cuenta de resultados, la mejor fórmula consiste en implicarlos en la mejora de la misma respecto a un presupuesto base, de modo que la superación de una cifra de margen bruto aportado suponga automáticamente un beneficio para el empleado.

Yo lo he tratado de aplicar así en las empresas que he dirigido en cuanto tengo oportunidad, en general con efectos muy positivos.

Para hacerlo posible, desde luego, es imprescindible que la empresa sea capaz de obtener el margen bruto aportado por cada uno de los directivos, un ejercicio difícil pero no imposible.

Startups en zigzag

Estos días comentaba con otros socios y emprendedores que están tratando de tirar adelante nuevos negocios que es habitual que los primeros pasos de una nueva empresa sean titubeantes, en zigzag, tratando de adaptarse al entorno y a la reacción del mercado a sus normalmente novedosas propuestas. Y por mercado me refiero no solo a los compradores potenciales del producto o servicio que ofrezca la empresa sino a sus competidores e incluso a sus proveedores.

Presentar un proyecto a un inversor

Hoy me han presentado un nuevo proyecto empresarial incipiente para captarme como inversor. Una vez más, los emprendedores no lo han hecho como yo hubiera querido. Mientras los escuchaba pensaba en el libro LA PRIMERA VENTA DE UN EMPRENDEDOR, de Eduardo Remolins, que hemos editado en Libros de Cabecera. Puede encontrarlo en la web de la editorial www.librosdecabecera.com

Eduardo proporciona a cualquier emprendedor una guía muy útil de cómo presentar su proyecto anticipándose paso a paso a lo que el emprendedor espera oir.

A vueltas con el final de Arthur Andersen

Enrique Alvarez, ex socio de Arthur Andersen y presidente de la firma en España durante la década de los 90, con quien los autores de El legado de Arthur Andersen contactamos al redactar el libro, pero sin conseguir que nos ofreciese su testimonio, ha querido ahora, pasado un año desde la publicación del libro (en la editorial Libros de Cabecera) escribir un par de artículos (1, 2) en Libertad Digital que recomiendo a mis lectores si están interesados en el proceso de desaparición de Arthur Andersen.

Enrique describe, con el detalle y el rigor que le es propio, el proceso que llevó al final de Andersen, ampliando, completando e incluso criticando el contenido de nuestro libro. Sus artículos son un complemento magnífico de lo que explicamos en el libro. Enrique nos ha hecho el honor, además, de dar como referencia los principios del modelo Andersen que describe el libro. Que los asuma como propios una persona que fue testigo de excepción del universo Andersen, nos satisface sobremanera tanto a Carmelo Canales como a mi.

Productividad, la clave de todo

Mejorar, recuperarse, ser competitivo, sobrevivir, pasa por una premisa: mejorar la competitividad. No debemos olvidarlo.

Productividad en un doble sentido:

  • Directa, es decir, mejora del margen bruto, al conseguir producir y vender más euros por euro de coste.
  • Indirecta, por reducir el coste de estructura y/o aprovecharla mejor, de manera que se consiga vender más euros por cada euro de coste de estructura.

Las empresas han de trabajar para mejorar continuamente sus ratios de productividad. Sus planes estratégicos y sus presupuestos han de recoger objetivos claros y ambiciosos de mejora en ese sentido.

Pensar a lo grande

Arthur Andersen tenía entre sus principios básicos uno que ayuda a quienes se enfrentan hoy en día a cualquier iniciativa empresarial nueva: think big, es decir, piensa a lo grande. ¿Qué quiere decir? Que cuando te plantees algo, plantéatelo a lo grande, es decir, NO TE QUEDES A MEDIAS.

Plantearse algo a lo grande ha sido visto en España como algo con connotaciones negativas. Se suele decir despectivamente “ese hace las cosas a los grande”. Plantearse las cosas a lo grande no quiere decir dilapidar el dinero o dejar de tocar de pies en el suelo. Quiere decir, ser ambicioso, dejar de lado los complejos, aspirar a todo. Es compatible eso con el realismo. Es posible que no podamos llegar a cumplir nuestros sueños de golpe, pero eso no quiere decir que debamos dejar de soñar. SOLO SE CONSIGUE LO QUE SE SUEÑA.

Estas lineas me las ha sugerido una entrevista que tuve ayer viernes en Madrid con dos magníficos jóvenes emprendedores, impulsores de un proyecto que no tenía esa ambición necesaria, se quedaba en un negocio tímido y local, sin valor alguno (en mi modesta opinión) cuando planteado como ambicioso y global pudiera ser un gran negocio.

Por mi experiencia es algo que les pasa a muchos de nuestros jóvenes emprendedores (no a todos). Yo hago lo que puedo para que se eleven y piensen que su proyecto debe aspirar a ser el nº 1 del mundo. Hoy en día sólo hay espacio en el mundo para unos pocos ganadores. Si queremos tener un proyecto ganador, hemos de aspirar a ser uno de esos elegidos.

YES, WE CAN!

Crear conexiones emocionales

En la empresa hay que trabajar para crear conexiones emocionales con los empleados, con los clientes e incluso con los accionistas.
La conexión emocional con unos y otros crea compromiso y se refuerza entre sí, porque sólo empleados comprometidos consiguen dar un servicio excelente que produce clientes comprometidos, y sólo con accionistas comprometidos se puede apoyar una gestión que apoya las medidas que ayudan a conseguir una conexión emocional con los empleados y clientes. Básicamente fomentando medidas que van más allá del corto plazo, que miran al horizonte a largo plazo.
Tomemos nota, pues: CONEXION EMOCIONAL
¿Ha conseguido usted conexión emocional con sus empleados y con sus clientes? Si no lo ha conseguido, póngase manos a la obra.
Mi libro EMPRESAS QUE VAN SOLAS que fue publicado en papel por Deusto como AN-ENTROPIA, EL SECRETO DE LAS EMPRESAS EXITOSAS (y que puede comprar en la misma web www.librosdecabecera.com), da las claves de conseguir esa dinámica de compromiso y conexión emocional, de modo que accionistas, empleados y clientes sean algo más que números y se sientan ligados emocionalmente a la empresa.

Un libro recomendable: GESTION DE INCOMPETENTES

Gabriel Ginebra, consultor de recursos humanos y profesor, ha publicado el libro Gestión de incompetentes en la editorial Libros de Cabecera.

El libro parte de la premisa de que todos somos incompetentes, total o parcialmente, en nuestro trabajo, ya sea cuando mandamos o cuando somos mandados. Y que liderar, mandar, es, básicamente, gestionar la incompetencia de las personas que tenemos a nuestro cargo. Porque la competencia no requiere apenas de gestión adicional. A los competentes hay que dejarlos hacer. A los incompetentes hay que ayudarlos a formarse y a soslayar su incompetencia.

Ginebra ha escrito un libro ameno e incluso divertido, en el que dice grandes verdades que hacen pensar y que a buen seguro ayudarán a muchos empresarios y directivos a gestionar mejor.

El libro puede encontrarse en cualquier librería de España (y en unos meses de México). Y puede adquirirse en la web de la editorial www.librosdecabecera.com En dicha web también está disponible en ePub (formato para libro electrónico).