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Salidas a bolsa de compañías de tecnología e Internet: freno en 2015

Leo que las IPOs de compañías tecnológicas y de Internet en las bolsas norteamericanas han sido en 2015 la mitad de las de 2014, y han levantado una cuarta parte de capital. Concretamente en 2014 salieron a cotizar 62 que consiguieron la friolera de 40.000 millones de dólares, y en 2015 han sido 29, que han conseguido 9.500 millones.

¿Será síntoma de un cierto cansancio o meramente una pausa para digerir los altísimos precios pagados hasta ahora? Lo iremos viendo, porque en 2016 están preparadas para salir otras decenas de compañías tecnológicas. Algunas con valoraciones por encima de 1.000 millones (los famosos unicornios).

Sorpresas de los negocios digitales: el caso Softonic

Softonic es una empresa que nació para vender aplicaciones informáticas a través de un portal de Internet. Su éxito fue tal que en 2013 un fondo suizo compró el 30% valorándola en 275 millones de euros. Sin embargo, hoy en día, es decir, sólo 2 años después, el valor de la empresa parece que sólo alcanza apenas los 30 millones. ¿Cómo es posible? ¿Qué ha pasado? Pues que, debido a unas diferencias con Google, su principal canal de entrada de clientes, éste se cerró y su facturación bajó de 53 millones en 2013 a 37 en 2014, y en consecuencia sus beneficios cayeron en picado e incluso tuvo que afrontar un redimensionamiento de personal y estructura en general.

Creo que es un caso que hace pensar en la debilidad del modelo de negocio se algunos proyectos digitales.

He publicado un libro sobre Bolsa: 30 acciones para invertir en Bolsa en 2016

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Es un libro que pretende animar a quienes no han invertido nunca en bolsa, o lo han hecho muy tímidamente, a animarse a crear una cartera de acciones (10-15) y mantenerla durante todo 2016, siguiendo una serie de consejos que contiene el libro, y escogiendo las acciones entre las 30 que recomienda el libro, según aquellas que al lector le resulten más atractivas.

Está escrito con un lenguaje sencillo, para que lo entienda cualquiera sin que sea un experto en temas bursátiles o económicos.

La intención de los autores y de la editorial es que se convierta en un libro de referencia que se publique como un anuario, cada final de año, recogiendo los resultados de las acciones recomendadas en el libro anterior y recomendando nuevas acciones para el año siguiente. Eso esperamos hacer a finales de 2016.

Mientras tanto, estaré encantado de comentar cualquier duda con los lectores.

 

Bolsas: la semana que viene empieza un nuevo ciclo

Parece seguro que la semana que viene la FED va a subir tipos de interés. Con ello acaba un ciclo de años de bajadas o congelación de los intereses de referencia. Ese movimiento va a marcar el inicio de un nuevo ciclo en los mercados financieros (bolsas, bonos y divisas). Creo que hay un consenso en ello. En lo que no hay tanto consenso es en las consecuencias que podemos esperar de ese cambio de ciclo.

Hay posturas extremas: los que piensan que no habrá cambios importantes, porque ya todo está descontado en los mercados, son una de ellas; los que piensan que con ese cambio de ciclo entramos en una fase de bolsas bajistas, que puede durar varios años, son otra.

Racionalmente hablando, si partimos de que el valor de una empresa se obtiene de la división de los beneficios esperados por una tasa de rentabilidad exigida por el mercado, lo que está claro es que esa tasa de rentabilidad va a subir como consecuencia de la subida de tipos (en este caso en el ámbito dólar, pero es el que marca la pauta financieramente hablando en el mundo). Si esa tasa sube, que es el denominador de la fórmula de valor, los valores intrínsecos de las empresas cotizadas (todos) automáticamente bajan. Y las bolsas bajan. Seguramente está descontado en gran parte. Pero no nos confiemos. Entre otras cosas porque la semana que viene vendrá una primera pequeña subida, pero a esta le seguirán otras en los próximos meses, si todo se produce como está previsto.

¿Qué puede evitarlo? Pues, si volvemos a la fórmula de valor, éste puede mantenerse (o incluso crecer) a pesar de que suba la tasa de rentabilidad exigida, SI el beneficio de las empresas crece. Esa va a ser la clave: el crecimiento del beneficio por acción (BPA) de las acciones cotizadas.

Habrá que buscar con lupa qué acciones tienen potencial para que ese BPA crezca.

Las americanas van a tener que lidiar con la evolución que experimente su divisa respecto a las restantes divisas de referencia: básicamente el euro y el yen, y cada vez más el yuan chino. Los efectos de una posible revaluación del dólar frente a esas divisas tiene efectos negativos en las compañías americanas exportadoras, pero positivos en las empresas globales que obtienen beneficios a repatriar en las áreas de influencia de esas otras monedas.

En suma, y por no alargarme, un panorama complejo. Para variar.

Capital de trabajo y fondo de maniobra

Los conceptos de capital de trabajo y fondo de maniobra son, probablemente, los dos conceptos básicos que explican el devenir financiero de las empresas. Y, sin embargo, son muy poco conocidos, o mejor dicho, muy poco bien conocidos. Son numerosos los lectores de este blog que me preguntan por ellos, demostrando que es generalizado el desconocimiento o la confusión respecto a los mismos.

Voy a intentar explicarlos de nuevo.

Yo entiendo que el capital de trabajo es el dinero que una empresa necesita para financiar su día a día, sus operaciones habituales. Es la suma del capital invertido en inventarios y en cuentas a cobrar, deducida la financiación que la empresa haya obtenido de sus proveedores y acreedores.

Vamos a poner un ejemplo. Si los inventarios (a precio de coste) suman 100 y las cuentas a cobrar (saldos pendientes de cobro de clientes y otros deudores) suman 200, y el saldo pendiente de pago a proveedores y acreedores suma 180, el capital de trabajo asciende a 120 (100+200-180). Esos 120 hay que financiarlos. ¿Cómo? la primera opción es la financiación bancaria a corto plazo del circulante, de diversas formas como, por ejemplo, factoring, descuento de facturas, pólizas de crédito con o sin garantía de inventarios o facturas de clientes… Supongamos que la empresa suma lineas de financiación a corto plazo por un valor de 80. Le quedan 40 por financiar, si no los números no cuadran. ¿Qué hacer? Sólo hay dos maneras de hacer que cuadren los números: financiando esos 40 con fondos propios o con líneas de financiación a largo plazo. Si es así, eso quiere decir que la empresa está financiando su necesidad neta de capital de trabajo con su fondo de maniobra. Y aquí entra el concepto de fondo de maniobra.

El fondo de maniobra es el exceso de financiación que le queda a la empresa cuando con sus fondos propios más la financiación a largo plazo ha cubierto el valor de sus activos no corrientes (de sus inmovilizados). Siguiendo el ejemplo podemos suponer que los activos no corrientes de la empresa ascendiesen a 300 y que éstos estuvieran financiados por fondos propios (capital más reservas más beneficios) por 80 y financiación a largo plazo (obligaciones, préstamos, leasing, etc.) por un importe de 260. Le sobrarían 40 (80+260-300), que constituirían precisamente el fondo de maniobra.

A partir de esos parámetros se pueden dar todas las casuísticas posibles. Una muy habitual es que las pérdidas o la financiación de la compra de activos fijos con líneas a corto plazo hagan que el fondo de maniobra sea inexistente o negativo, y que la tesorería de la empresa colapse.

No es éste el medio para extenderse más, pero creo que este post sirve para convencer a cualquier empresario que lo lea de que el control del capital de trabajo y del fondo de maniobra son elementos clave de la gestión financiera de cualquier empresa. Por eso es recomendable:

1) Que las empresas lleven su contabilidad de forma adecuada y puntual y obtengan un balance al menos trimestralmente, para controlar esos valores.

2) Que se financien adecuadamente las inversiones en activos no corrientes, con fondos propios o líneas a largo plazo (con los mismos plazos de maduración que los negocios que se piensa hacer con los activos adquiridos), ¡o con tesorería sobrante, si la empresa tiene la suerte de poder disponer de ella!

3) Que el capital de trabajo se financie con líneas de financiación a corto plazo, flexibles, como las de factoring o las pólizas de crédito en cuenta.

En cualquier caso, y para acabar, el directivo debe pensar que la tesorería es la consecuencia de una buena gestión financiera, de un balance equilibrado entre las inversiones (los activos) y el modo de financiarlas (los pasivos), y que las empresas deberían funcionar con la  mínima tesorería posible. ¡Es absurdo tener tesorería ociosa, porque si hay que financiarla cuesta dinero hacerlo, y si no hay que financiarla, es mejor traspasarla a los accionistas, porque el deber de los directivos es devolver todo el capital posible a sus accionistas, y no sentarse sobre tranquilamente sobre los saldos bancarios!

Es un tema del que no descarto en algún momento desarrollar un seminario más amplio, pero espero que a mis lectores en la red les guste este anticipo.

Tesla y Uber: ¿grandes burbujas o grandes oportunidades?

Las capitalizaciones de las americanas Tesla y Uber (ésta aún no cotizada en bolsa) son estratosféricas. Hace que nos preguntemos su estaremos ante una burbuja. Quienes siguen comprándolas lo hacen porque creen que en el futuro los coches serán Tesla (o similares) y serán autónomos gestionados por Internet por Uber. El tiempo nos dirá si aciertan. En mi opinión quienes creen en ello hacen una apuesta muy arriesgada, apta solo para inversores muy valientes.

Banco Sabadell liga la remuneración de sus empleados a la satisfacción del cliente

Me gusta leer que las grandes empresas están tomándose en serio la satisfacción de sus clientes. En el libro Hoteles Riu: el cliente a los mandos, que publicamos en Libros de Cabecera, explicábamos como la clave del éxito del grupo Riu era precisamente eso: medir la satisfacción de sus clientes y hacer de ello el centro de su gestión.

Animo a mis lectores a leerlo. Verán que es un tema apasionante y nada fácil de implantar. En el libro se explica los secretos de Riu para hacerlo con éxito.

¿Una fusión de Repsol y Gas Natural?

Me parece muy plausible. Ambas se mueven alrededor de 15.000-20.000 millones de euros de capitalización, por lo que de fusionarse se irían a un valor en el nivel de los 30.000 millones de euros, algo más acorde con la dimensión global que ahora requiere el sector de la energía en general y las estrategias internacionales de ambas en particular. Sólo la fusión les permitirá participar en la primera división de la industria en estos tiempos duros que corren. Ambas están apostando por los mercados americanos y la fusión les da más fuerza financiera y operativa y les aporta un plus de diversificación de fuentes de suministro y de riesgos.

Yo apuesto por ello.

Además hay otros dos factores que se me ocurren al vuelo:

1. Repsol necesita desinvertir y hacer algo después de varios años malos, por una cosa u otra

2. El principal accionista de ambos (La Caixa) está muy preocupado (seguro) del devenir del proceso independentista catalán, y la fusión le daría un plus de fuerza para hacer frente a las consecuencias de un enfrentamiento abierto Catalunya-España, o de una independencia por la vía de la ruptura (si eso es posible).

La pregunta es: ¿cómo sería la operación? No lo sé, pero me arriesgo a apostar por una ecuación de canje que favorezca a los accionistas de GN, dado que es la compañía más grande, más sana y con menos problemas. A cambio la sede se quedaría en Madrid.

Vamos a tener días interesantes.

Cómo cerrar operaciones de financiación con éxito

En mi editorial Libros de Cabecera acabamos de publicar un libro magnífico:  Cómo cerrar operaciones de financiación con éxito. Una guía práctica para operaciones de capital riesgo.

El libro es la traducción y adaptación del best seller norteamericano Venture deals, de Brad Felds y Jason Mendelson.

En un lenguaje claro y ameno, los autores se introducen en los detalles de cómo abordar las rondas de financiación de una startup, tanto desde la perspectiva de los inversores como de los emprendedores. El lenguaje jurídico está especialmente trabajado para hacerlo inteligible, y en ese sentido es especialmente interesante el glosario de términos jurídicos utilizados en estas operaciones, en equivalencia inglés-castellano.

Cualquiera se pondrá con la lectura de este libro, a la altura de los abogados e inversores más experimentados, lo que puede ser especialmente útil si se ha de abordar una ronda de financiación.

Recomiendo a mis lectores que lo compren, lo lean y lo recomienden. Pueden encontrarlo en las principales librerías de toda España (y pronto de Latinoamérica), o directamente en la web de la editorial (www.librosdecabecera.com), que sirve sin coste de transporte a toda España.

¡Ah! Me olvidaba de apuntar que el traductor y coeditor de la obra ha sido Manuel Matés, conocido emprendedor e inversor, a quien podreis encontrar en su blog www.manuelmates.net

¡Que os aproveche! Seais asesores, abogados, inversores o emprendedores, espero que este libro se convierta en vuestro “libro de cabecera” en la financiación de startups.

PD Podeis encontrar más información del libro en la web de la editorial: www.librosdecabecera.com/como-cerrar-rondas-de-financiacion-con-exito

Software de gestión de tesorería para pymes

Acabo de mirar qué sistemas de gestión de la tesorería están disponibles para una pyme en España, y quiero compartirlo con mis pacientes lectores, por si es de su interés.

Me salen cuatro:

– XRisk, de O&S Consultores, www.xrisk-treasury.com

– Cash Flow Manager, de Profesional Answer, www.respuestaprofesional.com

– ELK-CASH, de Elkargi, www.elkargi.es

– TAyA Tesorería, de Taya, www.taya.com