Valoración de empresas

Bolsas: la semana que viene empieza un nuevo ciclo

Parece seguro que la semana que viene la FED va a subir tipos de interés. Con ello acaba un ciclo de años de bajadas o congelación de los intereses de referencia. Ese movimiento va a marcar el inicio de un nuevo ciclo en los mercados financieros (bolsas, bonos y divisas). Creo que hay un consenso en ello. En lo que no hay tanto consenso es en las consecuencias que podemos esperar de ese cambio de ciclo.

Hay posturas extremas: los que piensan que no habrá cambios importantes, porque ya todo está descontado en los mercados, son una de ellas; los que piensan que con ese cambio de ciclo entramos en una fase de bolsas bajistas, que puede durar varios años, son otra.

Racionalmente hablando, si partimos de que el valor de una empresa se obtiene de la división de los beneficios esperados por una tasa de rentabilidad exigida por el mercado, lo que está claro es que esa tasa de rentabilidad va a subir como consecuencia de la subida de tipos (en este caso en el ámbito dólar, pero es el que marca la pauta financieramente hablando en el mundo). Si esa tasa sube, que es el denominador de la fórmula de valor, los valores intrínsecos de las empresas cotizadas (todos) automáticamente bajan. Y las bolsas bajan. Seguramente está descontado en gran parte. Pero no nos confiemos. Entre otras cosas porque la semana que viene vendrá una primera pequeña subida, pero a esta le seguirán otras en los próximos meses, si todo se produce como está previsto.

¿Qué puede evitarlo? Pues, si volvemos a la fórmula de valor, éste puede mantenerse (o incluso crecer) a pesar de que suba la tasa de rentabilidad exigida, SI el beneficio de las empresas crece. Esa va a ser la clave: el crecimiento del beneficio por acción (BPA) de las acciones cotizadas.

Habrá que buscar con lupa qué acciones tienen potencial para que ese BPA crezca.

Las americanas van a tener que lidiar con la evolución que experimente su divisa respecto a las restantes divisas de referencia: básicamente el euro y el yen, y cada vez más el yuan chino. Los efectos de una posible revaluación del dólar frente a esas divisas tiene efectos negativos en las compañías americanas exportadoras, pero positivos en las empresas globales que obtienen beneficios a repatriar en las áreas de influencia de esas otras monedas.

En suma, y por no alargarme, un panorama complejo. Para variar.

Tesla y Uber: ¿grandes burbujas o grandes oportunidades?

Las capitalizaciones de las americanas Tesla y Uber (ésta aún no cotizada en bolsa) son estratosféricas. Hace que nos preguntemos su estaremos ante una burbuja. Quienes siguen comprándolas lo hacen porque creen que en el futuro los coches serán Tesla (o similares) y serán autónomos gestionados por Internet por Uber. El tiempo nos dirá si aciertan. En mi opinión quienes creen en ello hacen una apuesta muy arriesgada, apta solo para inversores muy valientes.

¿Una fusión de Repsol y Gas Natural?

Me parece muy plausible. Ambas se mueven alrededor de 15.000-20.000 millones de euros de capitalización, por lo que de fusionarse se irían a un valor en el nivel de los 30.000 millones de euros, algo más acorde con la dimensión global que ahora requiere el sector de la energía en general y las estrategias internacionales de ambas en particular. Sólo la fusión les permitirá participar en la primera división de la industria en estos tiempos duros que corren. Ambas están apostando por los mercados americanos y la fusión les da más fuerza financiera y operativa y les aporta un plus de diversificación de fuentes de suministro y de riesgos.

Yo apuesto por ello.

Además hay otros dos factores que se me ocurren al vuelo:

1. Repsol necesita desinvertir y hacer algo después de varios años malos, por una cosa u otra

2. El principal accionista de ambos (La Caixa) está muy preocupado (seguro) del devenir del proceso independentista catalán, y la fusión le daría un plus de fuerza para hacer frente a las consecuencias de un enfrentamiento abierto Catalunya-España, o de una independencia por la vía de la ruptura (si eso es posible).

La pregunta es: ¿cómo sería la operación? No lo sé, pero me arriesgo a apostar por una ecuación de canje que favorezca a los accionistas de GN, dado que es la compañía más grande, más sana y con menos problemas. A cambio la sede se quedaría en Madrid.

Vamos a tener días interesantes.

Cómo cerrar operaciones de financiación con éxito

En mi editorial Libros de Cabecera acabamos de publicar un libro magnífico:  Cómo cerrar operaciones de financiación con éxito. Una guía práctica para operaciones de capital riesgo.

El libro es la traducción y adaptación del best seller norteamericano Venture deals, de Brad Felds y Jason Mendelson.

En un lenguaje claro y ameno, los autores se introducen en los detalles de cómo abordar las rondas de financiación de una startup, tanto desde la perspectiva de los inversores como de los emprendedores. El lenguaje jurídico está especialmente trabajado para hacerlo inteligible, y en ese sentido es especialmente interesante el glosario de términos jurídicos utilizados en estas operaciones, en equivalencia inglés-castellano.

Cualquiera se pondrá con la lectura de este libro, a la altura de los abogados e inversores más experimentados, lo que puede ser especialmente útil si se ha de abordar una ronda de financiación.

Recomiendo a mis lectores que lo compren, lo lean y lo recomienden. Pueden encontrarlo en las principales librerías de toda España (y pronto de Latinoamérica), o directamente en la web de la editorial (www.librosdecabecera.com), que sirve sin coste de transporte a toda España.

¡Ah! Me olvidaba de apuntar que el traductor y coeditor de la obra ha sido Manuel Matés, conocido emprendedor e inversor, a quien podreis encontrar en su blog www.manuelmates.net

¡Que os aproveche! Seais asesores, abogados, inversores o emprendedores, espero que este libro se convierta en vuestro “libro de cabecera” en la financiación de startups.

PD Podeis encontrar más información del libro en la web de la editorial: www.librosdecabecera.com/como-cerrar-rondas-de-financiacion-con-exito

Hay miles de millones listos para comprar empresas

Sobre todo de empresas norteamericanas. Y sobre todo fuera de EEUU. Beneficios que les es muy costoso fiscalmente repatriar. Y que, además, no saben que hacer con ellos. Es el momento de comprar. Y eso está pasando. Las fusiones y adquisiciones se están disparando en todo el mundo. Y especialmente en Europa. Un continente con mucho talento que está barato en términos relativos comparado con los precios de las empresas en los EEUU.

Quo vadis América?

Que el mundo está cada vez más globalizado y por tanto cada vez más interrelacionado es un hecho irrefutable. Por ejemplo, ahora que el cambio dólar/euro se ha inclinado a favor del dólar, estamos viendo una mejora de perspectivas en la economía europea como consecuencia de la mejora de la posición exportadora, pero me está empezando a preocupar el impacto que pueda tener en su contrario: las empresas norteamericanas. ¿Puede ello afectar a las perspectivas de crecimiento de EEUU y por tanto hacer caer las bolsas estadounidenses?

¿Es que los inversores no podemos estar un minuto tranquilos?

Xiaomi, el nuevo rey midas

Xiaomi, un fabricante de smartphones a $300 chino valorado en 45.000 millones de dólares, ha sido capaz de meterse en un mercado dominado por el duopolio Apple-Samsung y está a punto de commoditizarlo, es decir, de convertirlo en un mercado en el que todos los productos sean muy similares y se compita por precio. ¿Cómo lo ha hecho? Parece que con dos bazas: 1) unos costes bajos (made in China); y 2) incorporando servicios en sus móviles que le proporcionan ingresos extras.

Por otro lado, todo ello no sería posible sin el importante hecho de que su mercado doméstico (China) es de dimensiones gigantescas. Una ventaja con la que hasta ahora contaban sólo los norteamericanos.

Apréndete este nombre, querido lector. No tardarás en tener un teléfono chino… 🙂

Tipos de interés bajos e inflación baja por mucho tiempo

Otra razón que podemos encontrar para el buen tono bursátil son las perspectivas de mantenimiento de bajos tipos de interés y baja inflación.

Los bajos tipos de interés tienen un triple efecto: empujan a buscar rentabilidades en las bolsas, mejoran el coste de financiación tanto a gobiernos como a empresas y animan el consumo y la inversión.

La baja inflación ayuda a mantener los costes laborales y a mejorar la competitividad. Aunque tiene algún efecto negativo, en mi opinión es de menor importancia.

¿Están las acciones norteamericanas caras? No

Un reciente artículo del MacKinsey Quarterly así lo argumenta.

Dice que si las acciones americanas tienen un PER (16-17) por encima de la media histórica (que ha sido de 14-15) no es porque los tipos de interés sean muy bajos (que lo son) sino por dos razones:

1) Que las empresas cotizadas tienen mucha liquidez. Calculan que más de 1,3 billones de dólares. Si no los tuvieran, es evidente que valdrían 1,3 billones menos. Luego su PER caería automáticamente.

2) Que las empresas están consiguiendo actualmente tasas de retorno del capital invertido (ROCE) más altos (17%) de lo que ha sido históricamente (12%).

Aún así, dicen, el nivel tan alto que han alcanzado los índices bursátiles norteamericanos no es debido a su alto PER, sino que la causa de fondo son sus altos márgenes. La media de margen neto de las empresas cotizadas ha pasado del 10% hasta 1995 a un 15% en 2014. Y ello se ha debido a que algunos sectores han elevado la media. Por ejemplo, IT ha pasado de 7 a 18%, farma de 13 a 24% o incluso la banca ha subido del 13 al 16%.

La cuestión es: ¿serán dichos márgenes sostenibles?

Alibaba, modelo de negocio claro: centro comercial virtual (y 5)

Tienen claro lo que son: una plataforma, un centro comercial digital, accesible a través de Internet, en el que hay sitio para cualquiera que quiera vender sus productos, y para cualquiera que quiera comprarlos, desde cualquier sitio y a cualquier hora. Eso si, en los idiomas que están soportados.

Afirman que no venden directamente, porque no quieren competir con sus clientes. Porque su negocio es mejor que el de la compraventa. Porque así no tienen que invertir en stocks de producto, sólo en asegurarse de que su plataforma funciona bien y es rápida y fácil de usar. Que es fácil comprar y es fácil vender. Y los vendedores les pagan una comisión. Su margen bruto (entendido como el beneficio que obtienen al restar a sus ingresos los costes directos) es altísimo. Y su capacidad de crecimiento es prácticamente infinita.