Valoración de empresas

Xiaomi, el nuevo rey midas

Xiaomi, un fabricante de smartphones a $300 chino valorado en 45.000 millones de dólares, ha sido capaz de meterse en un mercado dominado por el duopolio Apple-Samsung y está a punto de commoditizarlo, es decir, de convertirlo en un mercado en el que todos los productos sean muy similares y se compita por precio. ¿Cómo lo ha hecho? Parece que con dos bazas: 1) unos costes bajos (made in China); y 2) incorporando servicios en sus móviles que le proporcionan ingresos extras.

Por otro lado, todo ello no sería posible sin el importante hecho de que su mercado doméstico (China) es de dimensiones gigantescas. Una ventaja con la que hasta ahora contaban sólo los norteamericanos.

Apréndete este nombre, querido lector. No tardarás en tener un teléfono chino… 🙂

Tipos de interés bajos e inflación baja por mucho tiempo

Otra razón que podemos encontrar para el buen tono bursátil son las perspectivas de mantenimiento de bajos tipos de interés y baja inflación.

Los bajos tipos de interés tienen un triple efecto: empujan a buscar rentabilidades en las bolsas, mejoran el coste de financiación tanto a gobiernos como a empresas y animan el consumo y la inversión.

La baja inflación ayuda a mantener los costes laborales y a mejorar la competitividad. Aunque tiene algún efecto negativo, en mi opinión es de menor importancia.

¿Están las acciones norteamericanas caras? No

Un reciente artículo del MacKinsey Quarterly así lo argumenta.

Dice que si las acciones americanas tienen un PER (16-17) por encima de la media histórica (que ha sido de 14-15) no es porque los tipos de interés sean muy bajos (que lo son) sino por dos razones:

1) Que las empresas cotizadas tienen mucha liquidez. Calculan que más de 1,3 billones de dólares. Si no los tuvieran, es evidente que valdrían 1,3 billones menos. Luego su PER caería automáticamente.

2) Que las empresas están consiguiendo actualmente tasas de retorno del capital invertido (ROCE) más altos (17%) de lo que ha sido históricamente (12%).

Aún así, dicen, el nivel tan alto que han alcanzado los índices bursátiles norteamericanos no es debido a su alto PER, sino que la causa de fondo son sus altos márgenes. La media de margen neto de las empresas cotizadas ha pasado del 10% hasta 1995 a un 15% en 2014. Y ello se ha debido a que algunos sectores han elevado la media. Por ejemplo, IT ha pasado de 7 a 18%, farma de 13 a 24% o incluso la banca ha subido del 13 al 16%.

La cuestión es: ¿serán dichos márgenes sostenibles?

Alibaba, modelo de negocio claro: centro comercial virtual (y 5)

Tienen claro lo que son: una plataforma, un centro comercial digital, accesible a través de Internet, en el que hay sitio para cualquiera que quiera vender sus productos, y para cualquiera que quiera comprarlos, desde cualquier sitio y a cualquier hora. Eso si, en los idiomas que están soportados.

Afirman que no venden directamente, porque no quieren competir con sus clientes. Porque su negocio es mejor que el de la compraventa. Porque así no tienen que invertir en stocks de producto, sólo en asegurarse de que su plataforma funciona bien y es rápida y fácil de usar. Que es fácil comprar y es fácil vender. Y los vendedores les pagan una comisión. Su margen bruto (entendido como el beneficio que obtienen al restar a sus ingresos los costes directos) es altísimo. Y su capacidad de crecimiento es prácticamente infinita.

Alibaba, orientada al largo plazo (4)

La compañía incluye en su declaración de principios una vocación de pensar más en el largo plazo que en el corto plazo. Es una afirmación acertada desde el punto de vista estratégico y de creación de valor, pero, por desgracia, a menudo poco conjugable con la presencia en la bolsa, donde se miran con lupa las decisiones y su impacto más inmediato en la cotización de la empresa.

Aún así, creo que es una muestra de personalidad tener la valentía de expresarlo públicamente, siempre que después se mantenga, a pesar de las caídas bursátiles.

Alibaba, una plataforma centrada en las pymes (3)

Se creó pensando en darle a las pymes chinas la oportunidad de salir a vender en Internet, a clientes de dentro y de fuera de China. Y de esa manera hacer posible a pymes de las regiones más remotas de china su acceso a los mercados chinos y de todo el mundo.

Se puede decir que lo ha conseguido. El impacto de Alibaba en la economía china es palpable. Ha favorecido y se ha visto favorecida por el dinamismo del pequeño empresario chino.

Esa decisión estratégica de Alibaba explica en gran parte su éxito, porque le permitió encontrar un ‘océano azul’, un mercado en el que aportaba un valor claro y en el que prácticamente no tenía competidores de peso.

Alibaba, un nuevo fenómeno mediático-empresarial (1)

No creo que quede nadie en el plantea Tierra con un mínimo de exposición mediática a las noticias económicas, que no sepa que la china Alibaba ha salido a bolsa en los Estados Unidos (en la Bolsa de Nueva York), batiendo todos los récords. Ha obtenido casi $22.000.000.000 y sólo los gastos de la salida a bolsa le han supuesto 46 millones de dólares.

¿Qué es Alibaba?

Pues mucho más de lo que parece a simple vista. Durante algunos post trataré de compartir con mis lectores mi propio viaje de aprendizaje de qué es lo que es y lo que abarca este gigante asiático.

Para empezar, recojo de la página de la IPO (Initial Public Offering) en el Nasdaq, los cuatro párrafos con los que la propia compañía se autodescribe:

Our mission is to make it easy to do business anywhere.

Our founders started our company to champion small businesses, in the belief that the Internet would level the playing field by enabling small enterprises to leverage innovation and technology to grow and compete more effectively in the domestic and global economies. 

Our decisions are guided by how they serve our mission over the long-term, not by the pursuit of short-term gains.

We are the largest online and mobile commerce company in the world in terms of gross merchandise volume in 2013, according to the IDC GMV Report. We operate our ecosystem as a platform for third parties, and we do not engage in direct sales, compete with our merchants or hold inventory.

Voy a ir resaltando lo que creo que significan estos cuatro párrafos en sucesivos post.

¿Puede explotar la burbuja bursátil de Facebook?

Os recomiendo leer este artículo: http://www.bloombergview.com/articles/2014-09-09/google-deserves-its-valuation-facebook-doesn-t?alcmpid=view en Bloomberg, en el que el articulista se cuestiona si el precio de Facebook tiene sentido.

Con un PER de más de 60, hay muchos inversores que también se lo preguntan. Yo entre ellos.

Las fusiones y adquisiciones están a niveles altísimos

Un signo más de que estamos entrando de lleno en una época de recuperación económica es que el número y volumen de transacciones de compraventa o fusión de empresas está siendo muy alto en todo el mundo.

En España lo estamos notando. Recientemente, por ejemplo, se ha producido la fusión de los laboratorios Reig Jofre y la cotizada Natraceutical. Y hay y habrá muchos casos más.

Son buenas señales.

¿De qué depende la cotización de una acción?

Es una pregunta que a veces no se hacen conscientemente los inversores. Y que conviene hacerse. Yo me la he hecho. Al menos para conseguir dos cosas: 1) convencerme de la importante cantidad de factores que influyen; 2) tratar de entender mejor la dinámica de las bolsas. Es algo que me interesa como inversor, del mismo modo que creo que le interesa a cualquier otro inversor.

El precio de las acciones depende de tres factores generales:

  1. El rendimiento en forma de dividendos que pueden esperar sus poseedores en un futuro, que a su vez depende del cash flow neto que esté obteniendo ahora y del que se puede esperar que obtenga como consecuencia del crecimiento de sus ingresos.
  2. La tasa de rentabilidad piensen los inversores que se le debería exigir, como consecuencia de los riesgos que se estime que afronta la empresa (tanto operativos como financieros) y de las tasas de interés sin riesgo que asuma el mercado financiero.
  3. La imagen de marca que tenga la empresa en los mercados de valores. Es un factor meramente subjetivo (más que los dos anteriores) pero de gran importancia, en general, pero especialmente en la inversión minorista. Los inversores particulares difícilmente compran lo que no conocen, o aquello de lo que tienen una mala imagen de marca, aunque en teoría haya de ser un gran negocio.

Los libros de texto sólo inciden en los dos primeros factores, pero para mi es muy importante el tercero. Son muchos los inversores que compran por la imagen; incluso me atrevería a decir que son muchos los analistas que recomiendan por la imagen. Es el efecto IBM. Si una empresa tiene buena imagen y pierdo dinero con ella, nadie me lo recriminará. Aunque en puridad la comprase a un precio caro, porque sus perspectivas reales de beneficio o crecimiento no fueran todo lo buenas que implicaba el precio de compra…

En cualquier caso, se percibe con claridad lo complejo que es el proceso de formación del precio de una acción, al menos por dos razones: porque tiene un enorme componente psicológico y porque los participantes en los mercados financieros tienen informaciones muy divergentes, no sólo porque algunos hayan recibido más información que otros, sino porque muchos no han hecho ningún tipo de análisis riguroso del valor, sino que se dejan llevar por las opiniones generales respecto al mismo.

En ese contexto invertir es una lotería. Y hay quien duda de si hay que invertir con el cerebro o con la intuición. Yo, desde luego, soy de los segundos. Creo que la clave de un buen inversor es la intuición. Leer y escuchar mucho, pero al final actuar de acuerdo a lo que te diga el cuerpo.

Eso es lo que yo hago. Y mi mayor objetivo es estar en paz conmigo mismo.