Personal

Christmas in New York (y 8)

Mis últimas reflexiones (hoy regreso a Barcelona).

General Motors

Apenas se ven autos americanos nuevos en las calles de Nueva York. Los modelos de General Motors son un fracaso, anticuados, sin ningún sex appeal. Si sigue así, GM no durará mucho. Sería el fin de una era. América debería hacer una profunda reflexión sobre su modelo económico, y reconocer que su papel en el mundo está en manos de otras corporaciones y otros sectores económicos (Apple, Google, etc.). Hay una parte de la América profunda que aún no lo tiene claro, creo.

Casas

Ya se asume que la caída en picado de los últimos 3 años se frenará en 2010. Aunque no se esperan alzas de precios hasta 2011.

Crisis

La crisis ha sido y aún es dura en un país que no había sufrido una crisis seria en 20 años. Como en España, ha afectado a todos los niveles (directivos o personal base) de todos los sectores. Pero se empiezan a notar leves signos de recuperación. Pero leves y débiles. Todo el mundo confía en 2010. Como en España.

Navidad

La crisis ha llegado a la Navidad. No hay Navidad en Nueva York. ¿Será esta crisis el principio de la desaparición de la Navidad como fiesta como se ha vivido hasta ahora? Apenas hay calles o casas engalanadas. La mayoría de tiendas pasa por encima de la Navidad. Ni adornos ni nada. Como dicen aquí business as usual.

De eso se trata: el negocio y la economía van a acabar con la Navidad. Y lo harán porque las nuevas generaciones ya no reaccionan positivamente a ella. Les suena como algo artificial y extraño. No suenan villancicos en los iPods.

¡Felices fiestas y próspero 2010 (que lo necesitamos) a todos!

Christmas in New York (7)

Más reflexiones desde la Gran Manzana.

Apple

La salida al mercado del iTablet de Apple, parece que supondrá el despegue definitivo del concepto de eBook (para leer libros en una pantalla portátil). El iTablet será como un iPod, pero del doble de tamaño de éste: más o menos un DIN A5 (medio DIN A4), con conexión a Internet WiFi y las facilidades de un iPod.

Aparte de sacar iTablet, es de esperar que Apple lance algo parecido a iTunes pero en libros: un “iBooks”, tratando de innovar drásticamente el mercado del libro electrónico, como ha hecho con la música.

Sociedad USA

Recogido del diario UDA Today de ayer: el número de programas de estudios centrados en la economía sostenible que se dan en las universidades norteamericanas ha pasado de 3 en 2005 a 100 en 2009.

Mezcla racial y social

Paseando por Nueva York es fácil convencerse de que a finales de este siglo será en esta ciudad donde nazca el primer niño o niña de raza “terraquea” pura, si se me permite la licencia. Mezcla de todas las razas del globo.

El gran laboratorio

Si una empresa quiere realmente convertir sus productos o servicios en globales, o una persona testar su capacidad de trabajar desde una perspectiva global, ha de venir a Nueva York. Aquí está el gran campo de pruebas, de test o de entrenamiento, del mundo. Si se tiene éxito aquí, se está preparado para cualquier otro lugar del globo.

Christmas in New York (6)

Ayer domingo hizo un día espléndido y las calles se poblaron de gente. También las tiendas, animadas además por las rebajas.

Mi programa del día me hizo pensar en los contrastes de este país. Ejemplos:

  1. Se supone que estamos en el edén de la transparencia comercial, pero los precios que se publicitan son sin tasas (sin IVA, para entendernos). Te aplican la tasa al pagar en caja. ¿No es sorprendente? En los servicios, además, está el cachondeo del “gratuity” obligatorio (la propina que has de incluir si o si al pagar la cuenta. Ayer, en un bar, la nota ya incluía los cálculos de tres niveles posibles de propina: 15, 20 y 25%, para que el cliente tuviera una guía a la hora de soltar la pasta.
  2. Se supone que es el país de la libertad, pero tienen muy claro que la libertadque prima es la del colectivo, antes que la del individuo (o no sé si lo tienen muy claro, pero lo aplican así). Un ejemplo: en el Madison Square Garden, puedes comprar cerveza (en botellas de plástico imitacion perfecta de las de vidrio,por cierto), pero sólo te venden 2 por persona. Lo mismo va a pasar si se confirma la medida de no dejar usar el baño en los aviones una hora antes del aterrizaje…
  3. Se supone que es el país de la tecnología, pero al pagar con VISA en las tiendas, el TPV no prevé la introducción del código personal, sino que te hacen firmar en una pantallita (lo que está bien, pero es menos seguro). En paralelo, visitamos una tienda-exposición de Wired (una revista que nació al hilo de Internet) que expone productos con las últimas tecnologías, que es más un museo que una tienda. Bicis, motos, coches, teles, frigoríficos, teléfonos, ropa, etc., todos ellos con el último grito en tecnología. Una visita obligada.

Una vez más me demuestra que no se puede generalizar cuando se habla de un país.

Generalizar está bien, pero no hay que pontificar.  Siempre hay matices. Sólo los olvidan los extremistas.

Christmas in New York (4)

Ayer 26 empezaron las rebajas en New York. Paseando por el Soho vimos carteles de 50, 60 y hasta 70% (Mango) de rebajas. Aún así, las tiendas no estaban pobladas por multitudes. Quizás porque llovía a cántaros.

Hoy Sears anunciaba en televisión un 50 a 60% de descuentos.

Lo dicho. Crisis como en todo el mundo (o casi todo).

Mientras los norteamericanos no recuperen la alegría del consumo, la recuperación mundial no se producirá.

¿O habrá que buscar el modo de recuperarse sin que los norteamericanos vuelvan a consumir como siempre?

En mi opinión será una cosa intermedia. Los americanos volverán a consumir con ganas, aunque quizás no tanto como lo venían haciendo en los últimos años. Lo cual no está tan mal. Pone un poco de racionalismo a su actitud.

Habremos de acostumbrarnos a ello. Sobre todo los chinos, que son/eran quienes más se aprovechaban de ese boom.

Una última cosa: no puedo más que inclinarme ante la grandeza de Apple. Ayer entramos en un Apple Store (el del Soho), el despliegue de productos y empleados (todos con su polo color rojo) era impresionante. La oleada de productos, capitaneados por el iPhone, el iPod y el MacBook era un derroche de fuerza e imaginación. Pero lo que más nos impresionó es el modo en que nos cobraron al comprar un iPod: el vendedor, con su iPhone en la mano, pasó la tarjeta de crédito por un lector conectado al iPhone y nos hizo firmar con el dedo en la pantalla del iPhone. Luego nos pidió el email para madarnos el recibo. Todo rápido, sencillo, sin papeles y sin necesidad de estar en un puesto de trabajo llamado “caja”. Grande. Apple es el dios de la tecnología en este primer cuarto del siglo XXI. Y me da la impresión de que aún nos ha de sorprender con cosas que ni imaginamos.

Christmas en New York (3)

Hoy hemos aprovechado la tranquilidad del día de Navidad para dar un paseo por un parque de Brooklyn.

Andando por las calles de Brooklyn me reafirmo en el poco ambiente de Navidad y la poca alegría que se respira en comparación con otros años.

También he visto los contrastes de este inmenso y grandioso país. Por ejemplo, montañas de basura acumuladas en las aceras, porque parece que los basureros pasan a recogerla una vez a la semana. Basura en dimensiones tales que hace pensar en lo insostenible de esta manera de vivir norteamericana (aunque bastante global) del usar y tirar. Del envase de plástico para raciones de lo que sea a la medida de una persona, de las bolsas de supermercado, de las cajas de embalaje, de las botellas de lo que sea que consumimos y tiramos a diario.

Todo eso ocurre en todas partes, pero aquí multiplicado por 10.

Una última reflexión, el alquiler de una modesta casa en un barrio residencial medio de Brooklyn asciende a 6.000$ al mes. Ni los alquileres ni los precios de ventas de las casas parece que hayan sufrido una corrección seria en este país. O se recupera la economía, o tendremos una segunda parte del hundimiento del precio de los inmuebles también aquí.

Y una última conclusión. La economía de calle en los EEUU es como la economía de calle en cualquier país del mundo. Sólo que aquí hay unas connotaciones culturales y unas dimensiones que en otros países no existen. Cada país desarrolla su economía en los términos que le permite su sociedad. No debemos olvidarlo. Esos términos, eso sí, ayudan o frenan el desarrollo económico a medio y largo plazo. Y hacen que unos países avancen y otros no.

Christmas in New York (2)

No voy a decir nada nuevo, pero cuando uno se pasea por las tiendas de esta ciudad, como en la mayoría de grandes ciudades, la sensación de “deja vu” es generalizada. El mundo es un gran y único país.

Creo que se ha producido un desplazamiento de conceptos. Me explico. Antes hablábamos de los barrios, las ciudades, las regiones, los países y el mundo. Ahora estamos ante una nueva equivalencia: mundo=país, país=región, región=ciudad, ciudad=barrio.

Sé que lo que acabo de decir suena a extraño y a heterodoxo, pero quien me esteis leyendo paraos un momento a pensarlo.

Antes necesitábamos 8 horas para ir de un lado a otro de un país. Ahora, en ese tiempo, nos movemos de un lado a otro del mundo.

Antes íbamos de un lado a otro de una región en el mismo día, para volver a casa. Ahora lo hacemos de un lado a otro de un país. Las regiones se han convertido en ciudades. Las ciudades en barrios de la gran ciudad-región.

Yo vivo en Catalunya, un país/región dentro del país España. Catalunya se está convirtiendo en una gran ciudad, con calles en Tarragona, La Seo de Urgell o Barcelona.

Hemos de cambiar nuestra visión del mundo y de nuestros propios países. Nos afecta a las personas. Hoy estoy en casa de mi hijo en Nueva York, preparando la cena de Nochebuena, como lo podría hacer en Barcelona. Acabamos de ir a comprar vino a una bodega cercana donde había bastantes vinos españoles, que luchan aquí con los mismos competidores con los que han de luchar en la Diagonal de Barcelona o en la calle Serrano de Madrid (franceses, argentinos, italianos o el resto de productos españoles).

Ya es una realidad que el mundo es el mercado. Por si alguien no lo sabía. Cómo compaginar la visión global (inglés) con la visión propia de cada uno (etiqueta en español y sabor a tradición y cultura diferenciada) es el gran reto. Ser barcelonés, catalán, español y global, a la vez. De eso se trata. Dándole a cada ámbito el énfasis que toca.

Christmas in New York (1)

I wish you a Merry Christmas and a happy New Year!

Es lo que repite un Papa Noel mecánico a la entrada de una tienda de ultramarinos en Brooklyn, cada vez que entra un cliente.

¡Feliz Navidad y próspero año nuevo! a todos aquellos que lean este blog.

Estoy en New York City, la ciudad del mundo. Llegué ayer y la encontré nevada y con temperaturas bajo cero.

Viaje perfecto. No sé si es debido a la crisis, pero todo funcionó a la perfección. Desde la facturación en la nueva y espectacular terminal 1 del aeropuerto de Barcelona, al vuelo de Delta, con un gran servicio del personal de cabina, en un avión en perfecto estado, salvo algún baño, a la puntualidad en la llegada después de 8 horas de vuelo, al control de pasaportes sin cola alguna, con un oficial casi sinmpático, a la recogida relativamente rápida de las maletas, sin andar kilómetros, a tomar un taxi allí mismo otra vez sin cola alguna. Casi perfecto.

El trayecto del aeropuerto JFK a la calle Smith en Brooklyn, bien, con alguna parada por atasco, pero dentro de lo normal. Fuera, todo nevado, aunque las carreteras despejadas. Había nevado el domingo.

La primera impresión: gente nerviosa. Más que en otros viajes a NY. Y como siempre, los autos, japoneses o alemanes. Pocos made in USA. Así está la industria norteamericana.

El hotel, bien. Y después un paseo hasta el puente de Manhattan y una visita a una librería en “Dumbo” (down under manhattan bridge). Estos neoyorquinos le ponen nombre comerciales a todo. Son los reyes del marketing.

Mañana más, porque son las 6 de la mañana (típico jet lag) y voy a tratar de dormir al menos dos horas más. Que esta noche es Nochebuena…

El secreto de El Secreto

Confieso que debo ser de los pocos que no han leído el libro El Secreto, de Ronda Byrne. Por lo que parece trata de dar una fórmula para el éxito en la vida: pensar en positivo. Defiende que si piensas en lo bueno que quieres que te pase, si piensas en positivo, acaba pasándote. Pero si piensas en negativo, si te obsesionas con la mediocridad o con el fracaso, acabas siendo mediocre o fracasando.

Por lo que parece, el libro da mucho que pensar, e incluso ha creado una corriente de tratamiento psicológico y de autoayuda que se utiliza en bastantes gabinetes al uso.

Yo defiendo que el secreto de El Secreto, el secreto de pensar en positivo es RODEARSE DE GENTE QUE PIENSE EN POSITIVO. Porque, en mi opinión, el ser humano está sometido de manera más fuerte de lo que pensamos, al MIMETISMO. Somos miméticos. Nos acomodamos al nivel que nos rodea.

Es algo que vemos en muchas facetas de la vida. Quien está rodeado de jóvenes, piensa y actua como ellos. Quien está rodeado de viejos, piensa como un viejo. Quien está rodeado de mediocres, acab siendo mediocre. Quien está rodeado de gente innovadora e inteligente, acaba siéndolo también.

El grupo, la “tribu”, saca lo mejor o lo peor de nosotros, nos arrastra.

El secreto del éxito está, pues, de aquellos que son como queremos ser. Tanto a nivel personal como a nivel profesional. Y, en consecuencia, en salir del influjo negativo de grupos en los que damos lo peor de nosotros mismos: sea parejas perniciosas, grupos de amigos negativos o empresas o equipos de trabajo en los que no nos sentimos a gusto.

¡Hacemos, pensamos y nos parecemos a quienes nos acompañan!

¡Los amos de perros acaban pareciéndose a ellos!

¡Los equipos de fútbol buenos juegan mal contra equipos malos! ¡Y bien contra equipos buenos!

¡Mimetismo! Piensa en ello. Mira alrededor tuyo.

Busca tu mimetismo positivo y amplíalo todo lo que puedas. Busca el negativo y toma las medidas para acabar con él.

"Yo empleado S.L."

Siguiendo la reflexión sobre qué es valor hoy para los empleados, quiero profundizar en la idea de que el empleado es hoy en día como un proveedor.

El empleado se ve a si mismo como su propia empresa, que podemos llamar YO EMPLEADO S.L. (gracias Dr. Florencio Monje, de Badajoz). Una empresa que cuida su propio balance de activos y pasivos, su propia cuenta de resultados, y su propio valor en el marcado.

El empleado es a la vez proveedor de trabajo y compromiso y cliente que compra proyecto y empleabilidad. eso es lo que se compran y venden empresa y empleado. En un plano de mayor igualdad que en el pasado. Más “despersonalizado”, más frío, más profesional. Aunque que sea así disguste y desoriente a los directivos y empresarios de más edad.

El empleado ya no sólo exige respeto por sus derechos tangibles, sino sobre todo por su inteligencia, por su ego. Cuanto mayores sus competencias y su ego, más esfuerzo habrá de hacer el empresario por “convencerlo”. Y no sólo es cuestión de dinero. Hay que venderle un proyecto atractivo, en un entorno agradable que facilite su desarrollo como persona y profesional. Que aumente su autoestima y su valor como producto.

¿Qué es VALOR hoy?

Lo que empleados, clientes y accionistas entienden por valor ha cambiado en los últimos tiempos. Podríamos decir que “el valor” ya no es lo que era.

Centrándonos en los empleados, la dualidad tiempo-dinero y la dualidad libertad-compromiso han cambiado drásticamente en los últimos 20-30 años.

Ahora los empleados y los empleadores tienden a estar en el mismo plano. Sus relaciones se asemejan más a las de cliente-proveedor que a las de amo-empleado o padre-hijo como ocurrió no hace tanto.

Quien no sea consciente de ello tendrá graves problemas con sus plantillas.

Desde la perspectiva de valor, el empleado aspira a conseguir un equilibrio entre dinero y tiempo. No vende su tiempo a cualquier precio. En especial el que tiene reservado a la familia o al ocio.

También ha cambiado el binomio libertad-compromiso. Los empleados ya no aceptan compromisos a ciegas, al límite. Pones sus condiciones. Quieren reservarse amplios espacios de libertad y flexibilidad. Hay que contar con ello. El empleador que espere otra cosa se puede aburrir esperando.