Personal

Las 8 etapas de la vida

Cuando uno pasa de los 56 años, como yo, se pone a pensar en la vida en su globalidad, como un tránsito. Yo lo he hecho, y mis conclusión es que la vida se desarrolla en 8 etapas:

  1. Tener unos padres y nacer
  2. Ser niño y disfrutarlo
  3. Ser adolescente y disfrutarlo
  4. Tener pareja y disfrutarlo
  5. Ser padre y disfrutarlo
  6. Ser abuelo y disfrutarlo
  7. Tener una familia y amigos y morir con alegría junto a ellos
  8. Dejar un legado positivo que anime a otros a seguir el ejemplo vital de uno

Conviene pasarlas todas plenamente, en mi opinión personal, para alcanzar la felicidad, y dejar que fluyan con naturalidad. Seguro que cada uno de mis lectores sabe en qué etapa se encuentra. Y si se ha perdido alguna y aún está a tiempo para recuperarla.

La última etapa no la pasamos en cuerpo, pero sí en alma. Y qué hay más bonito que ser recordado como un ejemplo a seguir…

Yo aspiro a ello.

Por cierto, estoy en la etapa 5, y me aproximo sin prisas a la 6. Antes he pasado por las anteriores etapas, siendo todo lo feliz que he podido en cada una de ellas.

Liderar, gestionar, empieza por escuchar

Ha tenido que venir a España Jack Welch, el famoso primer ejecutivo de General Electric, ahora retirado, para recordarnos que escuchar es la tarea más importante de todo líder o gestor. Escuchar a los empleados, a los clientes y a los accionistas.

A los gestores nos cuesta encontrar tiempo para escuchar tranquilamente a los empleados. Escuchar para aprender de ellos, para pedirles ideas y para evaluarlos. Un mensaje claro y fácil de llevar a cabo si nos lo proponemos. Yo lo voy a hacer.

En cuanto a los clientes, también hemos de hacer el esfuerzo de escucharlos. A veces no es fácil, pero lo más frecuente es que no les damos oportunidad de que nos hablen, con libertad y con confianza.

El comentario constructivo de un empleado o un cliente es una joya para cualquier empresario.

¿Jubilarme? No, gracias

Ahora que se debate la edad de jubilación, en España y en Europa, me gusta encontrarme con amigos, colegas, que comparten conmigo la idea de que la jubilación, entendida como la separación total del mundo del trabajo y los negocios, no va con nosotros. Nosotros pensamos morirnos con las botas puestas. Lo cual no quiere decir que nuestro ritmo de trabajo no deba acomodarse a los años. Estar en activo es estar vivo. No entiendo a los que anhelan dejar de trabajar, para dedicarse a no hacer nada. A mi me sería imposible.
Hoy me ha visitado un amigo italiano a quien conozco hace muchos años. es ex consultor de McKinsey. Ahora, en la mitad de la sesentena, sigue como socio de una empresa de soluciones de software administrativo-financiero (líder en Italia en su género) y preside una asociación en el ámbito de la gestión de tesorería en Italia, a la vez que está en el consejo europeo en la materia. Tomando un café en la Rambla de Catalunya esta mañana me decía que él es feliz así, y que pretende seguir mientras pueda. Al menos 10 años más.
A mi me queda mucha cuerda (estoy a punto e cumplir 56), o al menos eso espero. Participo en numerosos temas. Este fin de semana he estado corrigiendo un libro que estamos a punto de publicar en mi editorial. El próximo visitaré mi finca de olivos y almendros en el sur de Lleida. En el interín presentaré mi último libro. ¿Jubilarme? Para mi no hay mejor jubileo que el trabajo.

¿Estás rodeado de competentes o de incompetentes?

Creo que las personas tienen tres tipos de competencias:

- Relacional

- Analítico-deductiva

- Manual o física

La relacional tiene que ver con lo que les permite relacionarse con los demás al nivel que se les exige. La analítico-deductiva tiene que ver con el resultado que se espera del proceso mental que desarrolle en su ámbito de responsabilidades. La manual tiene que ver con los aspectos físicos exigidos por su trabajo.

Las competencias, por otro lado, se pueden separar en fundamentales y complementarias. Las fundamentales son las que determinan si una persona se adapta a las exigencias de su puesto de trabajo o no. Las complementarias son las que vienen a acabar de enriquecer o complementar el perfil del profesional.

En estos momentos estoy releyendo el libro El Principio de Peters, uno de los best-sellers del tema de las competencias. En 1960, el profesor Peters ya afirmaba que las organizaciones tienden a elevar a las personas hasta su nivel de incompetencia. Se refiere a competencias fundamentales de cualquiera de los tres tipos citados. Su tesis es pesimista, porque defiende que las personas no detienen su promoción cuando han agotado su competencia, sino justo cuando han pasado a ocupar un puesto en el que pasan a ser incompetentes.

Yo creo que el trabajo de los directivos en las organizaciones es precisamente ese: que las personas desarrollen y colmen el nivel de competencia que le es requerido para el desarrollo en la organización (en beneficio de la propia persona y la organización), pero que su promoción se pare ahí. Que no vaya más allá de su competencia.

Tener al personal (a todos los niveles) situado en un nivel en el que han pasado de ser competentes a incompetentes, por haber sido ubicados mas al ser contratados o por haber sido mal promocionados, es un lastre fatal para cualquier organización.

Los tiempos de crisis son una oportunidad para cambiar estas cosas. De hacerlo puede depender la supervivencia de la propia empresa.

Formación corporativa

Estoy trabajando (como editor) la publicación de un libro sobre Formación Corporativa, junto a uno de los mayores expertos en el tema que hay en España.

Estamos partiendo de la premisa de que existe una gran frustración entre empleados y directivos en relación a la eficacia y la rentabilidad de la inversión en formación dentro de las empresas.

Buscamos las razones y quizás la más importante se resumiría en una frase de panfleto: LA FORMACIÓN, AISLADA, NO VALE NADA. Me explico. La formación sólo vale en la medida en que está alineada con los planes de carrera, y éstos con el organigrama, y éste con los objetivos y la estrategia empresarial. Ello requiere otra premisa: que la alta dirección se implique en los planes de formación y los entienda y comparta. Y otra cosa más (quizás resultado de todo ello), que crea en que la formación es una manera adecuada de garantizar la fidelidad de los empleados, y que debe ir acompañada de planes de mejora retributiva (planes de carrera, en definitiva).

Yo creo que la formación falla porque todo ese entramado falla.

Me atrevo a afirmar algo que puede sonar ecléctico: ¡es mejor no gastar ni un euro en formación si no se hace como debe ser!

Christmas in New York (y 8)

Mis últimas reflexiones (hoy regreso a Barcelona).

General Motors

Apenas se ven autos americanos nuevos en las calles de Nueva York. Los modelos de General Motors son un fracaso, anticuados, sin ningún sex appeal. Si sigue así, GM no durará mucho. Sería el fin de una era. América debería hacer una profunda reflexión sobre su modelo económico, y reconocer que su papel en el mundo está en manos de otras corporaciones y otros sectores económicos (Apple, Google, etc.). Hay una parte de la América profunda que aún no lo tiene claro, creo.

Casas

Ya se asume que la caída en picado de los últimos 3 años se frenará en 2010. Aunque no se esperan alzas de precios hasta 2011.

Crisis

La crisis ha sido y aún es dura en un país que no había sufrido una crisis seria en 20 años. Como en España, ha afectado a todos los niveles (directivos o personal base) de todos los sectores. Pero se empiezan a notar leves signos de recuperación. Pero leves y débiles. Todo el mundo confía en 2010. Como en España.

Navidad

La crisis ha llegado a la Navidad. No hay Navidad en Nueva York. ¿Será esta crisis el principio de la desaparición de la Navidad como fiesta como se ha vivido hasta ahora? Apenas hay calles o casas engalanadas. La mayoría de tiendas pasa por encima de la Navidad. Ni adornos ni nada. Como dicen aquí business as usual.

De eso se trata: el negocio y la economía van a acabar con la Navidad. Y lo harán porque las nuevas generaciones ya no reaccionan positivamente a ella. Les suena como algo artificial y extraño. No suenan villancicos en los iPods.

¡Felices fiestas y próspero 2010 (que lo necesitamos) a todos!

Christmas in New York (7)

Más reflexiones desde la Gran Manzana.

Apple

La salida al mercado del iTablet de Apple, parece que supondrá el despegue definitivo del concepto de eBook (para leer libros en una pantalla portátil). El iTablet será como un iPod, pero del doble de tamaño de éste: más o menos un DIN A5 (medio DIN A4), con conexión a Internet WiFi y las facilidades de un iPod.

Aparte de sacar iTablet, es de esperar que Apple lance algo parecido a iTunes pero en libros: un “iBooks”, tratando de innovar drásticamente el mercado del libro electrónico, como ha hecho con la música.

Sociedad USA

Recogido del diario UDA Today de ayer: el número de programas de estudios centrados en la economía sostenible que se dan en las universidades norteamericanas ha pasado de 3 en 2005 a 100 en 2009.

Mezcla racial y social

Paseando por Nueva York es fácil convencerse de que a finales de este siglo será en esta ciudad donde nazca el primer niño o niña de raza “terraquea” pura, si se me permite la licencia. Mezcla de todas las razas del globo.

El gran laboratorio

Si una empresa quiere realmente convertir sus productos o servicios en globales, o una persona testar su capacidad de trabajar desde una perspectiva global, ha de venir a Nueva York. Aquí está el gran campo de pruebas, de test o de entrenamiento, del mundo. Si se tiene éxito aquí, se está preparado para cualquier otro lugar del globo.

Christmas in New York (6)

Ayer domingo hizo un día espléndido y las calles se poblaron de gente. También las tiendas, animadas además por las rebajas.

Mi programa del día me hizo pensar en los contrastes de este país. Ejemplos:

  1. Se supone que estamos en el edén de la transparencia comercial, pero los precios que se publicitan son sin tasas (sin IVA, para entendernos). Te aplican la tasa al pagar en caja. ¿No es sorprendente? En los servicios, además, está el cachondeo del “gratuity” obligatorio (la propina que has de incluir si o si al pagar la cuenta. Ayer, en un bar, la nota ya incluía los cálculos de tres niveles posibles de propina: 15, 20 y 25%, para que el cliente tuviera una guía a la hora de soltar la pasta.
  2. Se supone que es el país de la libertad, pero tienen muy claro que la libertadque prima es la del colectivo, antes que la del individuo (o no sé si lo tienen muy claro, pero lo aplican así). Un ejemplo: en el Madison Square Garden, puedes comprar cerveza (en botellas de plástico imitacion perfecta de las de vidrio,por cierto), pero sólo te venden 2 por persona. Lo mismo va a pasar si se confirma la medida de no dejar usar el baño en los aviones una hora antes del aterrizaje…
  3. Se supone que es el país de la tecnología, pero al pagar con VISA en las tiendas, el TPV no prevé la introducción del código personal, sino que te hacen firmar en una pantallita (lo que está bien, pero es menos seguro). En paralelo, visitamos una tienda-exposición de Wired (una revista que nació al hilo de Internet) que expone productos con las últimas tecnologías, que es más un museo que una tienda. Bicis, motos, coches, teles, frigoríficos, teléfonos, ropa, etc., todos ellos con el último grito en tecnología. Una visita obligada.

Una vez más me demuestra que no se puede generalizar cuando se habla de un país.

Generalizar está bien, pero no hay que pontificar.  Siempre hay matices. Sólo los olvidan los extremistas.

Christmas in New York (4)

Ayer 26 empezaron las rebajas en New York. Paseando por el Soho vimos carteles de 50, 60 y hasta 70% (Mango) de rebajas. Aún así, las tiendas no estaban pobladas por multitudes. Quizás porque llovía a cántaros.

Hoy Sears anunciaba en televisión un 50 a 60% de descuentos.

Lo dicho. Crisis como en todo el mundo (o casi todo).

Mientras los norteamericanos no recuperen la alegría del consumo, la recuperación mundial no se producirá.

¿O habrá que buscar el modo de recuperarse sin que los norteamericanos vuelvan a consumir como siempre?

En mi opinión será una cosa intermedia. Los americanos volverán a consumir con ganas, aunque quizás no tanto como lo venían haciendo en los últimos años. Lo cual no está tan mal. Pone un poco de racionalismo a su actitud.

Habremos de acostumbrarnos a ello. Sobre todo los chinos, que son/eran quienes más se aprovechaban de ese boom.

Una última cosa: no puedo más que inclinarme ante la grandeza de Apple. Ayer entramos en un Apple Store (el del Soho), el despliegue de productos y empleados (todos con su polo color rojo) era impresionante. La oleada de productos, capitaneados por el iPhone, el iPod y el MacBook era un derroche de fuerza e imaginación. Pero lo que más nos impresionó es el modo en que nos cobraron al comprar un iPod: el vendedor, con su iPhone en la mano, pasó la tarjeta de crédito por un lector conectado al iPhone y nos hizo firmar con el dedo en la pantalla del iPhone. Luego nos pidió el email para madarnos el recibo. Todo rápido, sencillo, sin papeles y sin necesidad de estar en un puesto de trabajo llamado “caja”. Grande. Apple es el dios de la tecnología en este primer cuarto del siglo XXI. Y me da la impresión de que aún nos ha de sorprender con cosas que ni imaginamos.

Christmas en New York (3)

Hoy hemos aprovechado la tranquilidad del día de Navidad para dar un paseo por un parque de Brooklyn.

Andando por las calles de Brooklyn me reafirmo en el poco ambiente de Navidad y la poca alegría que se respira en comparación con otros años.

También he visto los contrastes de este inmenso y grandioso país. Por ejemplo, montañas de basura acumuladas en las aceras, porque parece que los basureros pasan a recogerla una vez a la semana. Basura en dimensiones tales que hace pensar en lo insostenible de esta manera de vivir norteamericana (aunque bastante global) del usar y tirar. Del envase de plástico para raciones de lo que sea a la medida de una persona, de las bolsas de supermercado, de las cajas de embalaje, de las botellas de lo que sea que consumimos y tiramos a diario.

Todo eso ocurre en todas partes, pero aquí multiplicado por 10.

Una última reflexión, el alquiler de una modesta casa en un barrio residencial medio de Brooklyn asciende a 6.000$ al mes. Ni los alquileres ni los precios de ventas de las casas parece que hayan sufrido una corrección seria en este país. O se recupera la economía, o tendremos una segunda parte del hundimiento del precio de los inmuebles también aquí.

Y una última conclusión. La economía de calle en los EEUU es como la economía de calle en cualquier país del mundo. Sólo que aquí hay unas connotaciones culturales y unas dimensiones que en otros países no existen. Cada país desarrolla su economía en los términos que le permite su sociedad. No debemos olvidarlo. Esos términos, eso sí, ayudan o frenan el desarrollo económico a medio y largo plazo. Y hacen que unos países avancen y otros no.