Personal

¿Sacar el dinero fuera de España?

Ha llegado la situación a un extremo que hay quien se plantea la posibilidad de sacar el dinero de España. Y seguro que hay quien ya lo ha hecho.

No se si es porque soy un iluso o un patriota, o tengo un sentido arcaico de la decencia y de la solidaridad, pero a mi ni se me pasa por la cabeza.

Pero eso no quita que me preocupe y mucho que esa moda se extienda.

Convicción o anhelo

A menudo confundimos nuestros anhelos con convicciones. Por ejemplo la de que la crisis se podrá superar. Reconozco que a mi me pasa. Anhelo que se supere la crisis, y me autoconvenzo de que va a ser así.

Claro está que para que eso pase deberíamos estar todos ahorrando y trabajando y bien en cada uno de nuestros ámbitos personales. Y eso es mucho pedir.

Ser administrador de una sociedad no es ningún chollo

Ser administrador o consejero de una sociedad ya no es ningún chollo. Las demandas de responsabilidad a administradores inundan los juzgados españoles en estos tiempos de crisis. Y algunos administradores o consejeros se enteran ahora de sus obligaciones legales, acostumbrados a limitarse a asistir a los consejos o sólo a “firmar unos papeles”.

La responsabilidad de los administradores frente a terceros por acciones u omisiones cometidas durante su mandato se mantienen durante 4 años desde su cese.

¿Cuáles son las obligaciones de los administradores?

Los administradores responden frente a los socios de la sociedad, frente a terceros y frente a los organismos públicos con los que la sociedad se relaciona y asume deberes, como Hacienda y la Seguridad Social.

Frente a todos responden si no toman decisiones de forma diligente y honrada.

Frente a terceros si no ponen en evidencia el deterioro patrimonial de la empresa en los plazos legales establecidos: máximo dos meses después de conocer que el patrimonio es menor que el 50% del capital deben convocar junta para resolver el problema o liquidar la sociedad.

Frente a Hacienda y la Seguridad Social la responsabilidad es derivada de la actuación dolosa o culposa de los administradores. Puede tratarse del impago de cuotas o del incumplimiento de leyes de prevención de riesgos laborales, por ejemplo. Frente a Hacienda los administradores son responsables esencialmente de los fraudes fiscales cometidos por la sociedad.

La responsabilidad de los administradores es un asunto legal complejo y delicado que se conoce como “levantamiento del velo”, porque lo que se hace es levantar el velo societario, en principio inviolable, para acceder a aquellos que lo han usado de forma fraudulenta pretendiendo librarse de culpas.

Marruecos: Ekfoud-M’Hamid-Ouarzazate-Marrakech

Un largo paseo por el Sudeste de Marruecos hasta llegar a la populosa y turística Marrakech. En muchos pueblos uno se retrotrae a la época de Jesucristo. El paisaje, el paisanaje, sus vestiduras, sus elementos de transporte y trabajo (burros, camellos). Aunque electricidad y escuelas en cada pueblo perdido. Una naturaleza tan fascinante como ruda. El desierto.

Ouarzazate convertida en un escenario cinematográfico natural, con dos estudios de cine en activo e incluso un museo del tema.

Para llegar a Marrakech, el Atlas, subiendo con el coche a más de 2.000 metros, en escenarios propios de los Alpes, a través de carreteras de montaña de tránsito casi imposible.

Me reafirmo en que es un país muy vivo con enormes posibilidades, que combina lo vetusto con lo moderno, la tranquilidad con la prisa, la eficiencia con el caos, el conformismo con la ambición… Tres etnias diferentes, saharauis, bereberes y árabes, siendo estos últimos los dominantes, desde hace muchos siglos.

En Ouarzazate me alojo en un hotelito encantador de una intrépida empresaria española. De esas necesitamos muchas.

Marruecos: Fez-Erfoud

De la medina medieval de Fez (1.200.000 habitantes) a la puerta del desierto en Erfoud, casi en la frontera con Argelia, pasando por el Atlas, un viaje alucinante por un enorme diversidad de paisajes. Carreteras en muy buen estado. Efervescencia y nuevas construcciones en todos los pueblos por los que pasamos.

Hoy alojado en un hotel fascinante, el Xaluca, hecho de caña, barro y piedra, a la antigua usanza. Una empresa admirable de un marroquí y un catalán, me explican. Los buenos emprendedores también traen la riqueza a estas tierras perdidas en el mapa.

El mundo es pequeño y hay que recorrerlo

Estoy sentado en la terraza de mi hotel en Tarifa, viendo la playa y la costa africana, en un día veraniego de Mayo. He llegado esta mañana desde Madrid, conduciendo mi VW Touareg, con el que mañana empezaré un raid por Marruecos. Os iré explicando.

Ahora voy a bañarme un poco en el Mediterraneo y un poco en el Atlántico. ¡A vuestra salud!

Ayer salí de Barcelona. Cada vez estoy más convencido de que mi país es hermoso, pero cada vez más pequeño.

¡Rechacemos la mediocridad que nos rodea!

Aceptamos la mediocridad como algo normal. No aspiramos a nada mejor. Ya no nos sorprende que los productos que compramos o usamos, que los servicios que recibimos o las actuaciones profesionales a las que asistimos sean mediocres, por no decir malas. ¡Hemos interiorizado la mediocridad!

Quizás yo esté obsesionado, pero la mediocridad nos rodea, y sin darnos cuenta todos nos hacemos mediocres, el país se hace mediocre. Y el mundo no es para los mediocres, es para los que aspiran a la excelencia, a hacer las cosas bien, mejor que nadie.

Me entristece constatarlo. A cada momento, desde el locutor del telediario que parece un pordiosero y da pena oirlo y verlo, al libro que está mal hecho, al edificio que está mal acabado, a la telefonista o el funcionario que no te atiende o al servicio de un camarero desganado o el menú vomitivo. Y lo peor es que eso ocurra en un país en el que la gente se siente “profesional” y con profesionales que se sienten mal pagados. Es decir, hacemos y tenemos productos malos y caros.

Mis lectores dirán que estoy generalizando y que tengo un mal día. Es verdad, pero creo que tengo más razón (de fondo) que un santo. Quizás yo soy el primer mediocre… Pero o empezamos a reconocerlo y a hacer algo, o nos vamos a hundir en la miseria….

Las relaciones humanas tienen algo de magnético

No descubro nada nuevo si digo que el magnetismo influye en las relaciones humanas. Se dice de alguna persona que desprende magnetismo cuando se quiere alabar su capacidad carismática.

Pero me lo planteo desde otro punto de vista. Creo que las personas somos como imanes.  Somos como imanes, que nos atraemos y nos repelemos entre nosotros. Imanes humanos que tenemos dos polos, uno positivo y otro negativo. El polo positivo nos ayuda a comunicarnos positivamente, emitimos y recibimos señales positivas. El polo negativo es todo lo contrario. Hace imposible la comunicación y emite señales de rechazo hacia los demás.

Cuando nos relacionamos con otra persona enfrentamos nuestras polaridades. Si nos predisponemos ambos con nuestros polos positivos, la comunicación es fluida y encontramos puntos de encuentro. Vemos las cosas en positivo, avanzamos con armonía. Es el modo en que nos relacionamos con la familia, los amigos o los socios con los que nos avenimos y con los que compartimos negocios durante mucho tiempo.

Si nos predisponemos con los polos negativos, la comunicación, el acuerdo, la negociación, son imposibles. Se crea una corriente de antipatía que no es posible vencer. Así se crean fuertes odios.

Si una de las partes muestra su lado negativo, lo habitual es que la otra le enfrente el lado negativo también. El diálogo se hace imposible. Se necesita un esfuerzo titánico para llegar al acuerdo cuando una de las partes pone su lado “oscuro”. Sólo los genios o los santos tienen la habilidad o la paciencia para conseguirlo.

Lo normal es que sólo en la predisposición mutua de los polos positivos es cuando el diálogo es posible.

Creo que entre dos personas puede haber incompatibilidades insuperables, pero lo normal es que no lo sean. Ningún diálogo es imposible. Profundizar en el l conocimiento mutuo y en la proximidad con el otro nos permiten preparar nuestro mutuo lado bueno, y hacer que los temas fluyan en positivo, que la comunicación sea convergente, que exista respeto y confianza y que surja lo mejor de cada uno de nosotros. Todo es posible en ese contexto.

La compatibilidad “magnética” es un estadio previo  a cualquier intento de relación humana. Analizarla, y desarrollarla si es posible, es el primer paso de todo intento de aproximación entre dos seres humanos. Pasar a la negociación sin haber aclarado ese primer estadio, es una pérdida de tiempo y un error de comunicación, aunque por desgracia es un error muy común.

El sueldo debe ir ligado a la rentabilidad

¿Cuál debe ser el sueldo de un directivo o de cualquier otro empleado con responsabilidad sobre los resultados? En mi opinión debe ser aquel sueldo que permita a la empresa conseguir su objetivo de margen. Planteado así, el sueldo podemos decir que cae por su propio peso.

Directivos: ni muy blandos ni muy duros

Ayer me entrevisté con un empresario que se quejaba de que no encontraba los directivos adecuados. Unos cumplían con el perfil humano y otros con el perfil ejecutivo, pero ninguno conseguía el equilibrio entre ambos que él consideraba adecuado.

Por perfil humano entendíamos la capacidad de aglutinar al personal y de hacer equipo, de comprometerse con la empresa y ser generoso con los demás. Con perfil ejecutivo identificábamos la capacidad de decir no, de negociar y cerrar acuerdos, de vender y de orientar los negocios hacia el beneficio.

Muy a menudo me encuentro con directivos de uno u otro perfil, pero muy pocos que combinen ambos perfiles. No es fácil.