Reflexiones

¿Es posible un Santander-Commerzbank?

La fusión entre Deutsche Bank y Commerzbank, los dos grandes bancos alemanes, ha quedado descartada. Eso deja a Commerzbank libre para buscar otros socios. La verdad es que me ha hecho pensar en la posibilidad de que este sea el Banco Santander. A simple vista y sin pensarlo en profundidad, lo reconozco, me parece que la entidad combinada tendría sentido.

Incluso me planteo (no lo sé): ¿podría Santander encontrar en Commerzbank el Consejero Delegado que lleva buscando (tras la frustrada nominación del italiano)?

Veremos.

Los países con mayores reservas de oro

He leído un artículo en un diario (no recuerdo en cual, que me perdonen) que hablaba de las reservas de oro por países en el mundo y me ha hecho pensar.

Por ejemplo, la mayoría de nosotros acertaría si le preguntasen cuál es el país con mayores reservas de oro del mundo. Si: Estados Unidos. Pero, ¿y si te preguntan por el segundo? Ya no es tan obvio (creo): Alemania. ¿Y el tercero y cuarto? Italia y Francia, respectivamente. El quinto seguro que no te lo imaginas: Venezuela.

¿Y sabías que el nivel de reservas de oro de la Unión Europea es superior al de Estados Unidos? Quizás tiene algo que ver con la fortaleza del euro.

Obviamente, es un dato más y no es el factor explicativo de la potencia económica de un país ni mucho menos. Por ejemplo. España está en el puesto 18 y en parte es porque en 2007 decidió vender parte de sus reservas de oro por pura política de rentabilización de las mismas (aunque escogimos un mal momento porque al año siguiente el precio del oro subió con fuerza). Y otro país que Sorprende no encontrar entre los cinco primeros es China (aunque es el sexto).

El siglo de la proliferación de los viejos como muertos vivientes

Es muy triste ya a la vez muy preocupante, pero es un problema creciente al que, además, yo no le veo solución: la proliferación de ancianos pobres y solitarios que literalmente estamos viendo deambular por loa barrios periféricos de las ciudades sin futuro ni esperanza. Son como muertos vivientes, literalmente. Solo viven esperando a la muerte. Solos, desnutridos, desatendidos en general.

Es el resultado de una sociedad que no puede/quiere atender a sus ancianos, porque la combinación de varios factores, como la baja natalidad, la crisis económica, el encarecimiento de la vivienda y la tensión competitiva que ataca a los valores familiares y fomenta el individualismo, deja de lado a los viejos. ¡Que además se mueren más tarde de lo que debieran!

Hablamos de muchos retos que tiene nuestra actual sociedad, pero a menudo nos olvidamos de este, que es un drama que tenemos a las puertas de casa. Está bien que nos preocupemos por la inmigración, pero ¿qué hacemos con nuestros ancianos?

¿Son unas residencias dignas y accesibles la solución? ¿Debemos avanzar con el tratamiento de la eutanasia?

En cualquier caso, el problema, dado el envejecimiento de la población, no va a ir a menos, sino a más; a mucho más.

No tengo la solución, pero habrá que encontrarla.

Trump: el niño que sigue jugando con el mundo

Hay una canción de Serrat en la que dice: “… niño, deja ya de joder con la pelota…” No sé porqué, pero cuando veo al ínclito presidente Trump me recuerda esa canción.

Ahora que parece que ya se “ajunta” con su amiguito chino (después de aburrirse de jugar con su amiguito coreano), se plantea jugar con su pelotita en la casa de los europeos, y apunta su piernecita a los cristales de la vieja Europa, amenazando con un pelotazo de aranceles.

Qué razón tiene el refranero español: “Quien con niños se acuesta, ______ se levanta…”

Las elecciones españolas no dan miedo a los mercados

Aunque se apunta a un gobierno de izquierdas liderado por el Partido Socialista, no parece que haya miedo entre los inversores a lo que pueda pasar en las elecciones del próximo 28 de abril.

De hecho la prima de riesgo está algo por debajo de los 100 puntos básicos (1%)

¿Por qué la economía británica parece inmune al Brexit?

Supongo que a usted, querido lector, le sorprende como a mi que la economía británica siga creciendo como si nada pasase, en medio del caos político que vive el gobierno y el parlamento británico.

¿Se deberá a que la sociedad británica y loa inversores internacionales no creen que se produzca un Brexit sin acuerdo? ¿O es que la confianza en la economía británica es tan grande que creen que pase lo que pase no se producirá un caos y una crisis económica como vaticinen múltiples analistas?

No sé si es un pez que se muerde la cola, pero la realidad es que esa misma confianza mantiene a la bolsa británica y esa actitud de la bolsa mantiene quizás a la economía.

Veremos cómo acaba.

¿Qué rentabilidad compensa el riesgo que corro con esta inversión?

Los inversores no estamos haciendo continuamente esa pregunta. Y no tiene fácil respuesta.

Es normal que bancos o gestores de proyectos de todo tipo, como promociones inmobiliarias o fondos de capital riesgo o de private equity, o incluso puros especuladores, nos ofrezcan inversiones en las que prometen rentabilidades por encima de las habituales y ya confíen que nos deben resultar atractivas. Pero ¿qué hace que una tasa de rentabilidad prometida sea atractiva? Pues que el plus de rentabilidad frente a una inversión sin riesgo supere el plus de riesgo que el inversor considera que dicha inversión conlleva.

El problema es que ese plus de riesgo es algo completamente subjetivo. Para una persona una inversión conlleva una prima de riesgo del 10% y para otra puede ser del 5%.

Nos viene  ayudar en estos casos la comparación con otros instrumentos de inversión similares, por ejemplo.

Yo quiero traer a colación aquí un dato que espero que al menos dé que pensar a mis lectores: La tasa de rentabilidad que los inversores exigen a las obligaciones españolas a 10 años es más de 20 veces la tasa que le exigen a las obligaciones a 1o años alemanas. Las alemanas las compran con el 0,05% de rentabilidad anual, y las españolas con el 1,15% Es un dato sorprendente pero real.

Si usted debe evaluar una propuesta de inversión que le hace alguien y la compara con la rentabilidad de las obligaciones del gobierno de España a 10 años, ¿qué multiplicador le pediría? Piense que si fuera también de x20, nos iríamos a una rentabilidad del 23%

 

¿Se está fraguando una burbuja de la sostenibilidad? ¿Será la quiebra de Tesla la que pinche esa burbuja?

A nadie se le escapa que estamos en una época en la que todo lo que suene a sostenible tiene el viento de cola. ¡Lo sostenible es guay!

Eso explica que todas las actividades que se impulsan actualmente, sean empresariales o meramente sociales, son, indefectiblemente «sostenibles». Ahora todo es, o pretende ser, sostenible.

Los proyectos empresariales o financieros son sostenibles o no son. Y cualquier inversión en sostenibilidad o en energías renovables encuentra dinero mucho antes que las que no alzan esa bandera.

El paradigma de la economía sostenible es el coche eléctrico en estos momentos; y el paradigma del coche eléctrico es Tesla. Pero, ¿qué pasaría si Tesla, que no ha conseguido hasta ahora ganar dinero, y que puede cualquier día colmar la paciencia de los inversores, quebrará?

Me imagino que pasaría algo parecido al estallido de la burbuja tecnológica que vivimos y sufrimos en el año 2000.

¿Es eso posible?

Amazon monopoliza el comercio electrónico

Los proyectos de comercio electrónico puros, ya sean generalistas o incluso especializados, que se han intentado en España (y supongo que en todo el mundo) en los últimos años, están pasando por horas bajas en su mayoría. O han echado la persiana o están pasándolo muy mal. ¿Por qué? Pues porque los grandes players mundiales están acaparando todo el mercado. En especial Amazon.

La presencia del coloso norteamericano en Internet es tal que no deja espacio para que se desarrollen posibles competidores. Su potencia en los tres campos clave de la proposición de valor del ecommerce (marketing, tecnología y logística) es apabullante. Prácticamente nadie le puede hacer sombra. Su cuota de mercado es monopolística. Sólo en algunas regiones (caso de Asia con Alibaba) o sectores (caso de Zooplus en mascotas, o Zalando en ropa y accesorios, por ejemplo), algunas empresas (ya de un tamaño considerable) le pueden hacer un poco de sombra. Pero los pequeños players y las startups no tienen apenas recorrido.

¿Es eso bueno? Yo creo que no.

¿Y en qué quedará el ecommerce?

Pues en mi opinión quedarán los grandes players globales universales y algunos (pocos) especializados, pero con carácter global y gran tamaño, y quedará el ecommerce como canal de venta B2C de cualquier empresa que tenga un producto que quiera llevar al consumidor a través de Internet, o como canal complementario de la presencia física de los comercios físicos bien posicionados, tanto a nivel mundial (WalMart, por ejemplo) como local (El Corte Inglés, o pequeñas tiendas locales especializadas).

Estados Unidos, un país oligopolizado y dominado por las grandes corporaciones

Leo en el periódico La Vanguardia un artículo de Andy Robinson el que comenta que el FMI ha advertido del enorme poder de las MEGA corporaciones. En él da unos datos, tomados de un estudio del Open Market Institute, que me han dejado perplejo sobre los oligopolios existentes en un país que se las da de ser la meca del capitalismo liberal.

Por ejemplo, citando el artículo, Amazon controla el 49% de todo el comercio electrónico en el país; Facebook el 70% del mercado de las redes sociales, tres empresas controlan el 67% de las farmacias, otras tres el 75% del de la cerveza, otras tres el 50% del alquiler de coches; o dos empresas de telecomunicaciones el 69% de ese mercado; por último, y por no extenderme más, las cuatro principales líneas aéreas el 76% de los vuelos nacionales. ¡Y esa concentración no ha parado de crecer en los últimos años!

Supongo que es una consecuencia de la globalización y de la fuerza de las macrocorporaciones, que allí donde no llegan compran a los competidores emergentes. Obviamente es algo que da que pensar.

Algo parecido se está produciendo a nivel mundial.

Creo que no hay manera de pararlo. Probablemente habrá que mirarlo de otro modo, y plantearse la concentración en términos de mercado mundial y no nacional. Y además, por supuesto, los gobiernos habrán de estar muy atentos a que no se corrompa la competencia y que no se traspase una línea de poder y dominio que haga que las mega corporaciones de adueñen realmente del mundo.

El FMI ya ha dado la voz de alarma.

Recomiendo a mis lectores que le echen una ojeada al libro de Henry Mintzberg que viene totalmente al caso: La sociedad frente a las grandes corporaciones, publicado por mi editorial Libros de Cabecera (www.librosdecabecera.com).