Reflexiones

Un intento de entender el comportamiento de los mercados financieros

Ante este final de annus horribilis de los mercados financieros en todo el mundo, el inversor necesita entender qué está pasando, aunque sólo sea para tratar de encontrar algún atisbo causa-efecto.

Voy a intentar dar mi versión a mis lectores.

Estamos bajo el efecto de tres factores:

  1. Ante todo, lo más inmediato, con efectos a corto plazo, tenemos los sobresaltos políticos, consecuencia de las actuaciones gubernamentales o de lo que podríamos llamar “los avatares de la política”. Estoy pensando en las decisiones del actual presidente de los Estados Unidos, el embrollo del Brexit, las noticias -siempre negativas- de los países de Oriente Medio, Corea del Sur, Rusia-Ucrania, China-EEUU, la OPEP, etc. Son tantas las fuentes de noticias, que desgraciadamente es habitual despertarnos cada semana con una mala noticia. Es lo que hace que las bolsas caigan en un día para subir al siguiente, para volver a caer al siguiente…Aunque, en el fondo, si la cosa se quedase aquí, podríamos aplicar el famoso dicho “mucho ruido y pocas nueces…” Quizás el elemento político que actualmente está haciendo más daño es el mantenimiento del pulso China-EEUU en relación a la guerra comercial. Si se llegara a un acuerdo aceptable en este tema, que sacase del mercado el escenario de una caída forzada del comercio mundial, los mercados notarían un alivio considerable.
  2. La segunda capa, de impacto en el medio plazo, es la actuación de los bancos centrales, que apunta en la dirección de una recuperación de los tipos de interés después de años de intereses muy bajos o nulos. La cuestión aquí es: ¿están acertando los bancos centrales en su política de tipos? No es una tarea fácil, porque si se retrasan a subirlos recalientan la economía y pueden provocar inflación, y si se adelantan provocan el pánico y favorecen la entrada en recesión. Además, por si el escenario fuera poco complicado, cada banco central va a su ritmo, y así como la FED está subiendo tipos, el BCE no lo hace aún (aunque avisa que lo hará), y el Banco Central Chino se plantea bajarlos.
  3. Por último. la tercera capa es la más poderosa y afecta a todo el mercado a corto, medio y largo plazo: las grandes tendencias globales. Estamos hablando de la digitalización, que apoya el éxito de las grandes tecnológicas y que pone en jaque el status quo de muchos sectores, como la banca o los hoteles, por no decir el retail; del auge de las energías renovables en un mundo que debe ser más sostenible, que afecta al petróleo y a la automoción, ensalzando el coche eléctrico (y justificando las valoraciones astronómicos a de algunas empresa, como Tesla); del envejecimiento de la población, que provoca miedo a la quiebra de los sistemas de pensiones occidentales y que empuja a los sectores relacionados con la salud y el cuidado de los mayores; del reequilibrio geopolítico que implica que China, India y el Sudeste Asiático inclinen hacia Asia la balanza económica mundial, lo que hace que las oportunidades de valor estén más en Asia que en América o Europa.

Es difícil lidiar con todos estos factores (y los que seguramente me dejo), pero el lector ya podrá apreciar que estamos en un escenario muy complejo, que hace muy difícil manejarse en los mercados financieros. Aún así, los que lo hacen se agrupan, en mi opinión, en dos “escuelas”: los que se tratan de ganar dinero fijándose principalmente en los factores 1 y 2, y por tanto buscando la rentabilidad en el corto-medio plazo, y los que lo hacen fijándose en los 3 y2, y por tanto buscando sumarse a una tendencia a largo plazo, y encontrar la rentabilidad en el medio-largo plazo. Yo soy de los segundos. Creo que es una postura más sosegada y menos expuesta al infarto de miocardio.

En estos momentos en que vamos a acabar 2018 con pérdidas generalizadas en nuestras carteras de acciones y bonos, sólo podemos confiar en que nuestros gestores estén acertados en el largo plazo.

De lo contrario, deberemos cuidar de nuestra salud.

Salario bruto, salario neto

Me han pasado un artículo de Daniel Lacalle en el diario digital El Español (elespanol.com), titulado “El dosmileurista mileurista”, que hace una reflexión crítica sobre la mala costumbre española de hablar de salario neto en lugar de salario bruto, sin tener en cuenta que el salario real, el coste real que paga la empresa empleadora es el salario bruto, e incluso estrictamente hablando el coste real de un empleado es superior a ese salario bruto, porque hay que añadir los costes de la Seguridad Social.

El autor defiende del uso del salario bruto porque es un indicador más claro y real de la remuneración laboral. Yo coincido con él.

Además defiende, desde postulados liberales, que los altos costes fiscales asociados a las nóminas (retenciones de impuestos y cuotas sociales) son una losa para el empleo y culpables de que España sufra los altos índices de paro que sufrimos. De hecho argumenta que el coste complementario asociado al empleo es en España uno de los más altos del mundo.

Es un artículo que da que pensar, esté uno más o menos de acuerdo con sus postulados. Recomiendo a mis lectores leerlo.

¿Alguien entiende el estado del Brexit?

Hago un esfuerzo por entender el proceso del Brexit y las consecuencias de las diversas opciones y escenarios, pero debo reconocer que no los entiendo.

Creo que le pasa lo mismo a muchos analistas e inversores, lo que hace que la probabilidad de escenarios de caos y pérdidas multimillonarias a uno y otro lado de la frontera se amplíe quizás más de lo que es realista.

La confirmación de May que se produjo ayer en el Parlamento británico nos da un respiro, pero seguimos sin verle el final al túnel. ¿Cómo es posible que los políticos se compliquen tanto la vida? ¿No existe una escuela de la política donde podamos mandarlos a todos para que se reciclen?

Bolsas: crisis tras crisis

A la sensación de que estamos ante un final de ciclo, airada a los cuatro vientos por muchos analistas financieros, se añaden cada día nuevos factores exógenos que ayudan a alimentar la sensación de miedo entre los inversores. Hoy ha sido la detención de la directora financiera de Huawei, que sin duda viene a aumentar la tensión en las relaciones China-USA, haciendo más difícil el entendimiento en el contexto de la guerra comercial en la que están empeñadas ambas potencias (¿o deberíamos decir ambos líderes?).

La conclusión, la salida de inversores de las bolsas es incesante, y con ello la caída de las cotizaciones. Como siempre en estos casos la gran pregunta es ¿es el momento de salir (acompañando a la manada) o justamente al contrario es el momento de entrar, porque los precios en relación a los beneficios de las cotizadas son una ganga?

Es el tiempo de los osados…

¿No hay altos ejecutivos españoles?

Los dos grandes bancos españoles, Santander y BBVA, han optado por consejeros delegados foráneos. Me parece bien. Yo no soy nadie para criticarlos. Supongo que han escogido a quienes creen que mejor pueden gobernar la nave en las aguas turbulentas a las que se enfrenta actualmente el sector bancario. Pero me surgen dos preguntas. La primera: ¿realmente no han encontrado ejecutivos españoles capaces de estar a la altura de los requerimientos? Si fuera así, sería una señal de atención a las escuelas de negocio españolas y a los directivos españoles. La segunda: ¿lo han hecho porque tratan de vender al mercado financiero un mensaje de verdadera globalización, que el mercado no acaba de creerse, y el hecho de que el CEO sea suizo (Santander) o turco (BBVA) les ayuda? Si es así, también sería preocupante.

Son preguntas que me hago y que me gustaría compartir con mis inteligentes lectores.

 

¿Para cuándo se invertirá en el Corredor Mediterraneo en el Levante español?

Hoy he viajado por carretera desde Barcelona a Murcia y me he quedado anonadado del número de camiones que hacen la ruta. Era algo que ya sabía, pero no me imaginaba la magnitud. No los he contado, pero habré visto más de 5.000 camiones.

La urgencia de mejorar la infraestructura de comunicación del Corredor, sea en carreteras o en ferrocarril, es más que evidente.

Una anécdota de esta misma mañana: un camión se ha averiado en la autopista de circunvalación de Valencia y la cola de camiones y coches que ha montado se alargaba más de 20 kilómetros. ¡Totalmente inaceptable en un país que trata de mejorar su competitividad y que pretende limitar las emisiones de gases nocivos de la automoción.

La injusticia del Impuesto de Patrimonio

¿Tiene sentido que en un mismo país (España) haya unos ciudadanos que cada año deban tributar en función del Patrimonio que tienen (como consecuencia de su trabajo y su ahorro a lo largo de los años) y otros ciudadanos de ese mismo país estén exentos de esa tributación?

¿Tiene sentido que además sean los ciudadanos de la comunidad más rica,  donde mayores patrimonios se concentran, los que estén exentos?

¿Tiene algo que ver que en esa comunidad se ubique la capital y se concentre también el poder político y económico del país?

Son preguntas que yo creo que tienen una respuesta bastante clara pero que no satisfacen en absoluto a los que se ven (nos vemos) sometidos a ese expolio.

Espero que mis lectores me disculpen por hacer un poco de política, pero no he podido aguantarme. ¡O todos o ninguno! Ya sabemos que hay muchas cosas que funcionan mal en nuestro país, pero esta es flagrante. Si fuera al revés, los medios de comunicación (poder concentrado también en la capital) clamarían al cielo…

El bitcoin baja a la Tierra

El bitcoin cumple 10 años, y por fin está aterrizando desde las nubes donde lo habían puesto, sea por ignorancia o por avaricia y mala fe. Desde diciembre 2017 su cotización cae un 80%. ¿Será su final? No lo creo, pero sí su normalización e integración ordenada en el sistema de pagos internacional. Aunque queda aún un cierto camino por recorrer.

Una España de viejos hará el déficit público insostenible

España está condenada a ser un país de viejos, y las pensiones que habrá de soportar el Estado son insostenibles, porque el déficit que acarreará su pago no podrá financiarse. La realidad es así de cruda.

Eso supone que los jóvenes han de ir ahorrando para complementar sus pensiones, que los que estamos a punto de entrar en edad de jubilación hemos de mentalizarnos de que vamos a cobrar menos en un futuro y que los requisitos para la jubilación se van a endurecer, y que los actuales pensionistas van a ver en el mejor de los casos congeladas sus generosas pensiones. El esfuerzo se ha de repartir equitativamente. Otra cosa no sería justa.

Y si no se hace así, la economía española estará condenada a la quiebra.

La incorporación de inmigrantes no soluciona el problema; sólo ayuda a paliarlo y a permitirnos tirar adelante. Si no se incorporaran inmigrantes, ni los esfuerzos que indico harían posible la supervivencia del país.

El panorama es así de dantesco.

Para poner el problema en contexto, cito lo comentado por el presidente de la autoridad fiscal española (la AIReF): 2 puntos de nuestro déficit fiscal son consecuencia del envejecimiento de nuestra población. ¡Y el problema no ha hecho mas que empezar!

La importancia de tener la documentación social al día

Ayer firmé la venta de una sociedad en la que participaba. El proceso de preparación de la firma ha sido lento y farragoso, y el propio acto de la firma duró dos horas, que no es un tiempo especialmente largo, sino muy habitual. En la notaría, los firmantes han de esperar mientras los abogados y oficiales de la notaría acaban de encajar los últimos flecos: vendedores que no aportan sus escrituras de propiedad de los títulos que van a vender, poderes caducados, escrituras que alguien se olvidó de llevar al Registro, etc.

Aparte de cuestionarme la razón de que en pleno siglo XXI el proceso de firmas ante notario siga sin estar adaptado a los nuevos tiempos y las nuevas tecnologías (que posiblemente evitaran esas firmas multitudinarias y caóticas que todos hemos vivido), lo que quiero destacar en este post es la importancia de la labor de secretaría de la sociedad, la tarea habitualmente ejercida por un abogado (si hay un consejo, como secretario del consejo), que consiste en asegurarse de que todos los actos sociales, que afecten a la junta, el consejo, los poderes, las compras o ventas sociales, el libro de socios incluido el control de acciones o participaciones, están correctamente realizados, incorporados a los registros públicos correspondientes y archivados de forma adecuada.

Hay empresas (sobre todo startups o pymes) que se lo ahorran porque piensan que no es prioritario, lo que les reporta algún disgusto cuando han de hacer alguna operación corporativa.

En ese sentido, lo barato es caro. Ahorrarse la contratación de un profesional o contratarlo barato sin exigirle esta tarea, es un error.