Reflexiones

Expect the unexpected

Me gusta esta expresión que acabo de leer en el informe de un banco referida a la presidencia de Trump y sus posibles efectos colaterales.

Trump: ¿bomba de relojería?

Mucho me temo que el nuevo presidente de Estados Unidos llevará a la humanidad a tiempos revueltos. Sus decisiones económicas y sobre todo políticas me hacen temer por una era post-Trump muy dura.

Ojalá me equivoque.

¡Ah! Y supondrá una época gloriosa para China y Rusia, que sin duda nos conducirá a una nueva especie de guerra fría, con dos frentes: China-Rusia por un lado y Estados Unidos-Europa por otro. No es un panorama que me entusiasme.

Y un último vaticinio: yo creo que Trump no acabará su mandato presidencial. Veremos si acierto.

Quo vadis Europa?

Europa debe ser consciente de su posición de liderazgo mundial. Si no económico, sí ideológico. Todos (o casi todos) los habitantes del mundo querrían vivir en Europa. Europa supone sólo el 6% de la población mundial, pero el 20% del PIB mundial y ¡el 50% del gasto social mundial! Las cifras hablan por sí solas. Y dan que pensar.

Del acceso a la información

Acabo de recibir de uno de mis bancos un documento de casi 200 páginas relativo a la estrategia bursátil para 2017. Me lo mandan por correo electrónico.

Un documento de esas características no puede leerse en la escasa pantalla de mi ordenador portátil. Ni en la de un PC de sobremesa al uso. Me estoy planteando comprar un Mac de sobremesa de gran formato de pantalla, porque de no hacerlo me será imposible leer ese tipo de informes, muy interesantes, porque te permiten profundizar con sosiego en los temas, que de lo contrario sólo leo en diagonal.

Eso sí, se agradece mucho cuando los autores incluyen un resumen de conclusiones, de media docena de páginas como máximo.

Es obvio que el papel ha de seguir desapareciendo. Y que todos acabaremos teniendo en casa ordenadores de gran pantalla donde leeremos estos contenidos.

Apple está ganando esa batalla, por lo que percibo. Yo soy un convencido.

La polución urbana, un problema grave ya

Hace unos días he estado en Hanoi y he experimentado la evidente contaminación del aire debido a su infernal tráfico. La mayoría de personas se cubre la boca con una máscara a modo de protección ante un aire irrespirable. Yo mismo experimenté un molesto picor preludio de le entrada del humo negro en los pulmones. Por nada del mundo viviría en esa ciudad, en la que viven 8 millones de peronas.

Pero no es un fenómeno aislado. Muchas otras ciudades están o han estado en estado de emergencia por polución. Hace unos meses Pekín, recientemente Madrid y ahora mismo leo que le está pasanso a Nueva Delhi, que ha obligado a cerrar colegios y donde los extranjeros se plantean dejar la ciudad.

En Hanoi y Delhi es fruto de la densidad de población y de las costumbres locales, de la que me gustaría destacar algo que se da en la mayoría de urbes en los países en desarrollo: no existen aceras para plantearse andar por la ciudad y los servicios públicos de transporte som deficientes, por lo que todo el que puede se mueve con un vehículo a motor. Normalmene una motocicleta, pero también un coche. Quien ha xperimentado el tráfico de Hanoi, Marrakech o El Cairo, sabe de que hablo.

no podemos seguir así, si no queremos pagar un alto precio. Los recién nacidos ya lo están notando en muchos de esos países.

Religión vs. derecho y economía

Acabo de leer el informe del sector del libro en España en 2015 y me sorprende comprobar que en dicho año se publicaron en el país 10,5 millones de libros de religión y sólo 2,3 millones de derecho y ciencias económicas. Al menos en número de títulos publicados la cosa está más igualada, porque se publicaron 2.978 títulos de religión y 3.286 de derecho y economía.

¿Por qué los economistas americanos le tienen tanta manía al euro?

Leo que el Nobel Stiglitz insiste en que el gran mal de Europa es el euro y que la austeridad fue un gran error porque el 62% de la población del Sur de Europa la rechaza, y me produce estupor. Yo creo que el euro es lo mejor que le pudo pasar a Europa, que, de hecho, la Unión Europea debería centrarse en los países de la eurozona para seguir avanzando en la unión política y fiscal. Y en cuanto al hecho de que en el Sur la población rechace la austeridad, es algo tan obvio que no entiendo a dónde lo lleva. Es absolutamente lógico que la mayoría de la población afectada por esos recortes los rechace, pero la cuestión es ¿y qué se podía hacer si no? No se puede estirar más el brazo que la manga, y seguir ampliando el déficit es una opción suicida. La alternativa es subir los impuestos o recortar de otros conceptos, pero ¿a quien se le suben los impuestos? y sobre todo ¿esa hipotética subida, será realmente eficaz; es decir, aumentará la recaudación, o no?; y si se ha recortar de otros conceptos. ¿de cuáles?

Gobernar no es fácil. Hay que acabar con los privilegios y con el gasto público suntuario o privilegiado, sin duda, y hay que pedirle inteligencia y capacidad de discernir a nuestros gobernantes y altos funcionarios (a veces es en estos donde reside el problema) pero no es todo tan obvio como parece.

¡Ah! y el euro no es el problema; es la solución. Sin euro, a saber dónde estaríamos. Al menos los españoles…

Y en cuanto a la postura de los profesores americanos, a veces pienso que lo que tienen es envidia de una Europa que se ha atrevido a hacer algo que ellos siempre habían considerado imposible y demonizado. Y que sigue en pie, tomándole terreno poco a poco al dólar. Queda mucho camino por recorrer, pero hay mucho recorrido.

Latinoamérica, situación y perspectivas del mayor mercado exterior de las empresas españolas

Según leo en el diario Expansión de hoy, en un artículo de C. González del Valle a partir de los informes del FMI, las perspectivas generales de la región tienden a mejorar levemente. El crecimiento medio del PIB en 2016 se estima que sea del -0,9%, sin embargo la previsión mejora al +1,8% para 2017.

No obstante, la situación es muy diferente si separamos la región en dos grupos de países: los que están al oeste, tocando al Pacífico (principalmente México, Colombia, Perú y Chile), y los del este, tocando al Atlántico (principalmente Venezuela, Brasil y Argentina).

Los países del Pacífico están bien y las perspectivas en general son buenas; y los del Atlántico están mal, con perspectivas leves de mejorar.

Veamos país por país, quizás por orden de interés en 2016/2017 para las empresas españolas.

El primero es México, cuyo PIB se espera que crezca un 2,3% en 2016, aunque ha caído el -0,2% en el segundo trimestre respecto al primero.

El segundo es Colombia, con crecimientos esperados del 2,4 y del 3% para 2016 y 2017 respectivamente. Y con una inflación “controlada” del 5% en 2015 y estimada del 7,9% en 2016 y del 5,5% en 2017. Las perspectivas son favorables si se resuelve definitivamente el conflicto armado con las FARC.

El tercero es Perú, que va como una moto, con un crecimiento estimado del 3,6% en 2016 y del 4,3% en 2017.

El cuarto es Chile, que se espera que crezca al 2% en 2017.

Es decir, los cuatro grandes países del frente pacífico crecen con fuerza y se espera que sigan haciéndolo en 2017, con tasas de inflación razonables.

En el lado atlántico, la situación es mucho peor. Yendo de norte a sur, empezamos por Venezuela,  que está a punto de estallar, política y económicamente, en una situación insostenible, con una previsión de inflación ¡del 720% en este 2016! Y con una caída del -8% del PIB. Mejor evitar arriesgarse haciendo negocios con este país por ahora.

El segundo es Brasil, la gran economía del subcontinente, que va a registrar un 2016 horrible, con caída del -3% del PIB e inflación de casi el 9%. Si consigue la paz política y un gobierno serio y estable, las perspectivas para 2017 podrían mejorar. Es un país del que no se puede prescindir, pero poco amable con las empresas extranjeras. Las pymes han de redoblar sus precauciones si quieren hacer negocios allí.

El tercero es Argentina, que es capaz de lo mejor y lo peor. Venimos de lo peor, y puede que ahora vengan años mejores. El PIB caerá el -1% en 2016, pero se espera que suba el +3,2% en 2017. Su gran problema de siempre: la inflación, que se espera del 42,7% en 2016 y que baje al 25,8% en 2017. Eso supone que el cambio del peso respecto al euro no para de caer, por lo que es imprescindible venderles en euros o mejor en dólares, para evitar o mitigar la posible pérdida de cambio. Hacer negocios con Argentina es ir montado en una montaña rusa, si no llega incluso a parecerse a una ruleta rusa. No obstante, es un país a seguir y probablemente con el que arriesgarse a hacer negocio, por su enorme proximidad cultural con España.

En conclusión, si quiere expandirse a Latinoamérica, céntrese en cuatro países: México, Colombia, Perú y Chile. Olvídese de Venezuela, y siga de cerca oportunidades en Brasil y Argentina, que han de ser muy claras y con socios y clientes solventes y serios. Lo mismo puede decirse, por cierto, del resto de países del área: Centroamérica (Guatemala, Honduras, El Salvador y Panamá), Bolivia, Paraguay y Uruguay. Son economías pequeñas, donde sólo puntualmente se pueden hacer negocios (de no gran calado) si se encuentra el socio o cliente adecuado.

Evitar las corporaciones multi-todo

Como ya avisaba el bestseller En busca de la excelencia, las empresas que tienen más éxito continuado a lo largo de los años son aquellas que se dedican a hacer una cosa bien y no muchas más. Es el archiconocido “zapatero a tus zapatos”.

La diversificación sólo es buena si se hace sin salirse del ámbito de competencia de la compañía, buscando llevar sus productos a nuevos sectores y geografías. La diversificación entrando en sectores totalmente desconocidos es muy delicada, y pocas veces tiene éxito.

Dos ejemplos de buena y mala diversificación. Buena: Air Liquide, que a partir de una competencia central de tratamiento del oxígeno, lleva el producto y el conocimiento a sectores tan diferentes como el industrial y el sanitario. Mala: Philips, que produce y vende electrodomésticos o productos de iluminación a consumidores y a la vez sofisticados aparatos a hospitales.

En general, los conglomerados multinegocio no son bienvenidos por los inversores bursátiles, haciendo que corticen con un descuento sobre el valor de sus participadas o sus negocios por separado.

Claro que hay excepciones que confirman la regla, como las americanas 3M o General Electric. 3M es la abanderada de la innovación, y GE lo ha sido de la gestión del capital, aunque últimamente ha tenido que aplicarse en parte el “zapatero a tus zapatos”, vendiendo su división financiera y concentrándose en los procesos industriales, que es lo que sabe hacer. ¡Ah, y también está tratando de deshacerse de su división de electrodomésticos! Todo para volver a recordar el dicho…

Los bancos van a convertirse en empresa de software, y viceversa

Creo que era un directivo de BBVA quien decía que BBVA se iba a convertir en una empresa de software, y me parece que no le faltaba razón.

Como apunta un artículo del profesor Francisco Cortés en el diario Cinco Días, la tecnología ha pasado de ser una ayuda en los procesos administrativos de los bancos a ser el corazón del negocio. Los clientes esperan que se les proporcione la información que requieren en el momento que la necesitan y del modo que mejor les facilite las operaciones o consultas que pretenden hacer. Y quieren que sea a coste cero o muy pequeño.

Es por eso que es imparable la convergencia de la banca y las empresas tecnológicas. El dinero es información digitalizada cada vez más. Y no hacía falta que llegasen los bitcoins para que lo supiéramos.