Sector editorial

La piratería editorial no para de crecer

Las mujeres de clase media han encontrado una forma de leer las novelas y libros que les gustan, sin tener que ir a comprarlas a las librerías: bajárselas de Internet. Contemplo este fenómeno en mi entorno y me quedo anonadado. No hay sensación de estar haciendo algo malo por parte de señoras respetables. Ninguna autoridad se parece preocupar de cerrar las webs que permiten el pirateo, y no hay una oferta realmente competitiva por parte de las editoriales que trate de competir con estos piratas.

Si la cosa sigue así pronto veremos el final de la industria editorial.

La piratería llega a los libros

Al menos en España (paraíso mundial de la piratería) ésta ya ha llegado a la industria editorial.

Ciudadanos normales a quienes no se les ocurriría cometer delito alguno, entran en webs de copia de libros en formato digital, para copiarlos y piratearlos sin problema ni remordimiento alguno.

¿Cómo acabará esto? No lo sé, pero a la industria editorial es lo último que le faltaba.

La piratería en el sector editorial

Es un fenómeno que llega a pasos agigantados.

Acabo de almorzar con un gran editor español y amigo. Hacíamos cuatro números: en España se han vendido unos 300.000 dispositivos de lectura de libros electrónicos, pero sólo 100.000 libros electrónicos. ¿De qué se nutren esos 300.000 dispositivos? De copias piratas de libros. Y lo peor es que sigue el mismo patrón que la música y el cine: no existe pudor social al realizarlo. El consumidor lo ve como algo normal. No tiene conciencia de estar realizando un acto ilícito.

¡Que Dios nos coja confesados! Si el negocio editorial ya era un mal negocio, ¿hasta dónde llegará?

netBook+eBook: ¿el futuro?

¿Son los eBooks conectados a la red el verdadero futuro del libro electrónico? (aparatos que son mitad eBook y mitad pequeños PC’s portátiles, del tamaño de un libro)

Si fuera así, el eBook no conectable a Internet no tendría futuro. Incluso tampoco lo tendría si aunque estuviese conectado a Internet, no incorporase capacidad de proceso similar a la de un PC.

Las nuevas generaciones, que son las que harán del eBook un éxito, no están dispuestas, creo, a llevar dos aparatos encima (un PC portátil y un eBook). Exigirán los dos en uno.

El eBook

Estos días se habla mucho del eBook, del libro electrónico. Se trata de aparatos del tamaño de un libro que permiten cargar textos en formato digital y leerlos a través de su pantalla.

La llegada del eBook es imparable. A la larga veremos como serán mayoría los que sustituirán el libro impreso por el eBook; sobre todo las nuevas generaciones.

El consumidor saldrá, en principio, beneficiado. Podrá leer más libros, en cualquier momento y lugar, por menos dinero. Y podrá subrayarlos, poner anotaciones, consultarlos, guardarlos y compartirlos, con mayor facilidad que hasta ahora.

Aunque ello no signifique la desaparición del libro impreso.

Con la llegada del eBook se plantean bastantes incógnitas. Subrayo dos de ellas: ¿quien saldrá beneficiado y quien saldrá perjudicado? ¿se empobrecerá, a la larga, la industria editorial?

En cualquier caso, parece que el eBook dará que hablar y dará que leer (nunca mejor dicho). Algunos nubarrones ya se vislumbran en el horizonte: quizás el más importante sea la amenaza de la piratería, que ya ha hundido la industria audiovisual.

Todos los eslabones de la cadena de valor de la industria del libro van a verse afectados de un modo u otro: autor, editor, impresor, distribuidor y librero.

¡Hemos de saber convertir la amenaza en oportunidad! Aunque no va a ser fácil Ya podemos ir pensando cómo.

Web de la nueva editorial Libros de Cabecera

Aquellos de mis lectores que quieran conocer algo más sobre la nueva editorial que he creado, pueden enlazar con Libros de Cabecera a través de esta nota.
Quienes entren verán nuestros planes de publicación actuales.
Entre ellos, pretendemos publicar un libro sobre Arthur Andersen, explicando qué principios de actuación guiaban a aquella firma mítica, permitiéndole alcanzar niveles de calidad de servicio que ninguna otra firma ha alcanzado, y que han sido una escuela para muchos profesionales, que han llevado los hábitos aprendidos en Arthur a sus sucesivos destinos profesionales.
Espero poder presentar los primeros libros de la editorial en el mes de septiembre.

Una nueva editorial: Libros de Cabecera

He decidido, con la ayuda de dos socios (Llorenç Rubió y Carmelo Canales), crear una editorial, en la que editar mis próximos libros, y los de directivos, empresarios y consultores que se atrevan a poner por escrito sus conocimientos y experiencias sobre temas de empresa y economía que sean novedosos, o sean tratados novedosamente.
La editorial se llamará Libros de Cabecera, porque queremos que edite libros sobre temas que estén en la cabeza de todos (directivos, consultores y empresarios), y que sean de consulta (de cabecera) y de referencia práctica, en el día a día, sobre los temas que toquen.
Tenemos una web: www.librosdecabecera.com, en la que ya podemos recoger propuestas de todos aquellos, lectores o escritores potenciales, que crean que pueden escribir sobre algún tema de interés, o que ya hayan escrito algo, y quieran que lo analicemos para su publicación. También animamos a los lectores de este blog, y lectores potenciales de los futuros libros de Libros de Cabecera, a que nos sugieran temas de interés de los que crean que no existen libros publicados. Nos comprometemos a estudiar y responder a cada sugerencia.
La editorial nace con el deseo de publicar libros prácticos, fáciles de leer, útiles. Pensados por empresarios, para empresarios.
Queremos, además, que nuestros autores se comprometan con cada libro que publiquen con nosotros, presentándolo personalmente en cada librería en la que lo vendamos, impartiendo seminarios de uno o dos días sobre los mismos, y manteniendo personalmente un blog sobre el libro.
¡Vamos a hacer la mejor editorial en español de libros de empresa!

¿Acabara Google Books con las grandes editoriales?

Esta semana tuve el placer de escuchar al responsable de Google Books en España, y la descripción que hizo de las posibilidades del nuevo juguete de la empresa me hacen concluir que la industria editorial va a sentir su presencia de forma muy acentuada, porque va a facilitar la existencia de editoriales pequeñas, y hacer menos necesaria que nunca la labor de las grandes corporaciones editoriales.
Con GB se podrá poner un libro en Internet y que el publico tenga acceso al mismo, y pueda encargarlo directamente, de manera que se pueda vender y enviar en pdf, o incluso se produzca físicamente una vez cobrado, o se oriente al comprador a una librería concreta conde se haya concentrado la distribución de una tirada que podrá ser mucho mas pequeña y selectiva de lo que exige los sistemas comerciales y de distribución actuales.

La industria editorial necesita que la reinventen

Hace unos días leía un artículo sobre los resultados del mayor grupo editorial español, y en el mismo se indicaba que la dirección del mismo aseguraba que su actividad editorial estaba alcanzando “su período de madurez”, frente a otros negocios, como el audiovisual, que experimentaba un auge.
No estoy de acuerdo con dicha afirmación.
No voy a ser yo quien niegue que el negocio audiovisual ha experimentado un tremendo crecimiento en los últimos años, aunque ahora no exento de amenazas, pero creo que el negocio editorial tienen mucho que decir en el futuro más próximo, si los empresarios son capaces de relanzarlo y, de alguna manera, de reinventarlo.
Reinventarlo en los contenidos, en los formatos, y en los canales. Buscando nuevos autores, nuevas fuentes de contenido, como por ejemplo las empresas. Buscando nuevos formatos, que complementen al papel, como la combinación de papel con el video y con Internet, e incluso replanteando el formato de los libros. Y los nuevos canales de venta, como la gran distribución (hipermercados, supermercados…) o la venta de impulso. O combinando la reseña en diarios, en papel o digitales, con la compra inmediata del libro.
No es fácil reinventar el negocio del libro, pero habrá que poner imaginación para hacerlo.
Eso sí, limitándose a editar más de lo mismo, y a lanzarle al público grandes tomos a 30 euros, de temas que le interesan más al editor culto que al consumidor de la calle, seguro que estamos ante una industria madura. De hecho, creo que estaríamos ante una industria “pasada” más que madura.

Negocio editorial, cosa de artistas o de jugadores.

El negocio editorial, en caso todo el mundo, y en casi todas sus facetas, es un mal negocio.
En especial el relativo a la literatura general.
Siempre me he preguntado porqué se aguanta el sector, e incluso nacen todos los años nuevas editoriales, si su rentabilidad es objetivamente tan baja.
Quizás porque es un negocio con una inversión relativamente baja. Para editar libros basta con tener una idea de producto y buscar autores interesantes a quien publicar o libros publicados en el extranjero que puedan interesar en España y cuyos derechos sean accesibles. Tras una preparación del original y una campaña de promoción, es decir, una inversión relativamente modesta, encargaremos la producción del libro a una empresa de artes gráficas, y acordaremos su distribución con un editor. Ambas nos ayudaran a hacer el lanzamiento sin coste alguno. El distribuidor nos pagará a 60 días según vaya vendiendo, y nos devolverá lo que no venda. Al impresor intentaremos de pagarle a 180 días (porque es un plazo de pago aceptado en el sector). Si el libro va bien y vendemos al menos un 40% de la tirada, ganaremos dinero sin haber puesto apenas nada. El retorno de nuestra pequeña inversión será muy alto.
El problema es que sólo unos pocos libros alcanzan a venderse el 40% de la tirada. Y que, si nuestra editorial crece, es probable que aparezcan diversos costes de estructura que pongan el punto de equilibrio de la empresa en unas ventas medias del 50 al 60% de las tiradas de nuestros libros.
El resultado final: muchas editoriales malviven con beneficios muy magros, y lo hacen gracias al apoyo combinado del sector de las artes gráficas y el de la distribución. Y no es porque dichos sectores sea altruistas, sino que no podrían sobrevivir sin el sector editorial, y se ven atrapados en una rueda, que muchas veces los arrastra a ellos mismos a rentabilidades escasas o nulas, que ponen en cuestión su propia supervivencia.
El éxito llega cuando consiguen editar un superventas, y las tiradas se agotan. Pero muchas veces no es una cuestión de capacidad profesional superior, sino de mera suerte. Es por eso que, como los jugadores en la ruleta, las editoriales lanzan cada vez más títulos, en la esperanza de que uno de los sea el esperado “best-seller”. Y también ello explica porqué muchos best-sellers no los editan las grandes editoriales, que tratan de asegurarse unos beneficios constantes, y que vigilan muy de cerca los costes y los riesgos, sino que son lanzados por editoriales más pequeñas, que hacen apuestas de futuro, a cara o cruz. Los casos de Harry Potter, editado por la casi desconocida editorial inglesa Bloomsbury, o de El Código Da Vinci, publicado en España por la editorial Umbriel/Urano, son paradigmáticos.
Quienes sí que ganan son los autores de best-sellers, como en el caso de J.K.Rowling con Harry Potter. La autora tiene un patrimonio que alcanza cifras astronómicas, y nunca mejor aplicado, que pasa de los €800 millones. Y su editorial se conforma con ganar unos €25 millones anuales antes de impuestos.