Tecnologías

Adaptarse o morir

Los grandes dinosaurios no se adaptaron a las nuevas condiciones del entorno y acabaron extinguidos, a pesar de ser gigantes que parecían intocables. Su desaparición es una lección para cualquier empresa, que se resume en tres palabras: adaptarse o morir.

El fenómeno de la necesidad de adaptación a las nuevas condiciones del entorno lo hemos observado en multitud de casos a lo largo del tiempo. Ahora, por ejemplo, se está dando con sectores tan emblemáticos como la banca o la distribución, ambos afectados por los cambios en los hábitos de los clientes propiciados por los avances tecnológicos y en especial por el acceso universal a Internet.

En estos día hemos publicado en Libros de Cabecera (http://www.librosdecabecera.com) un libro que trata magistralmente estos temas: Manual de supervivencia para dinosaurios empresariales, escrito por un experto en innovación, Eduardo Remolins. El libro es de obligada lectura por cualquiera que tenga la impresión de que su empresa es lo más parecido a un dinosaurio, y que está viendo pasar los cambios sociales y tecnológicos y no está haciendo nada para adaptarse a ellos.

Tesla y la burbuja

Coincido con la tesis sobre Tesla que plantea la revista OCU Inversiones que acabo de recibir.

No sé si hay una burbuja en las bolsas de valores en el mundo, pero sí que estoy convencido de que hay algunos valores que no tardarán en explotar; Tesla, sin duda, es uno de ellos. Cualquier día la veremos caer estrepitosamente: la acción y la propia empresa. Y acabar en manos de una o varias de las grandes marcas del automóvil. Y si no, al tiempo.

No recomiendo a ningún inversor prudente que invierta en ella.

¿Donde están los confines de Amazon?

Amazon es una gran empresa, con un valor en bolsa de más de 470.000 millones de dólares. Su ambición no tiene límites. Su objetivo estratégico es abarcarlo todo, expandiéndose sin pausa por los confines de sus negocios. Ahora, por ejemplo, leo que quiere entrar en el negocio mayorista. Antes entró en otros muchos, siendo el último más conocido el comercio físico, especialmente cuando adquirió la americana Whole Foods.

Pero hay un dicho muy viejo que me viene a la cabeza: “Quien mucho abarca, poco aprieta”. Y creo que viene al caso. No se puede ser bueno en todo, y Amazon llegará un momento en que su estrategia la debilitará en lugar de fortalecerla. ¿Cuando será? No lo sé, pero me temo que, a este ritmo, será pronto.

Una de las soluciones para evitar que el exceso de dispersión en los negocios te debilite, es hacer como Google, que creó Alphabet, para separar sus distintos negocios y dar más margen a su desarrollo autónomo, sin que lastraran al negocio principal.

Veremos si lo que digo se cumple, y cuando.

Las grandes tendencias actuales en el mundo de la tecnología de la información

Una firma de asesoramiento en fusiones y adquisiciones, Corum, plantea que las 10 grandes tendencias en el mundo de las TIC para 2017 son las siguientes:

  1. La creciente implantación de la Inteligencia Artificial. Muy ligada al big data.
  2. El software que hace posible y amplía los usos del Internet de las Cosas  (IoT, Inteenet of Things)
  3. Los sistemas de visión artificial inteligente, que unen la visión artificial a la inteligencia artificial y al big data)
  4. Todo lo relativo al flujo digital de pagos
  5. La monetización de datos generados por los nuevos sistemas y en especial por el big data
  6. La eclosión de los marketplaces digitales
  7. La compra-venta multicanal
  8. La salud conectada y digitalizada, que permite al profesional y al paciente el acceso a los datos médicos en cualquier momento y lugar
  9. Los servicios de IT especializados y repensados
  10. Todo lo relativo a la seguridad de los datos

Espero que resulte interesante a mis lectores. Al menos da que pensar.

En 2017 se va a hablar mucho de Amazon

Amazon está lanzada. Su cifra de ventas sube meteóricamente, y sus beneficios también. Cada vez se mete en nuevos negocios. Y en muchos de ellos con éxito (en otros no, pero no pasa nada…).

Además, en el ámbito del comercio, está desplegando dos estrategias, en mi opinión claramente ganadoras:

  1. Está abriendo tiendas. Por ejemplo enormes librerías por todo estados Unidos, la más reciente en Nueva York. Yo siempre he defendido (pueden verse mis artículos en este blog) que el futuro es mixto: venta por internet y locales físicos (para enseñar, vender y/o entregar el producto, o recogerlo, en caso de devolución).
  2. Está vendiendo cada vez más cosas con su propia marca. Unos comprándolos a terceros, pero pronto veremos que algunos otros fabricándolos en sus propias fábricas.

El gigante americano va abarcando poco a poco los tres ámbitos: producción, comercialización y servicio, en todo el mundo. Es una compañía global en su máxima expresión.

Amazon vende de todo y pronto hará de todo.

Además, en algún sector, como el editorial o los servicios en cloud, ya es claramente el referente mundial. Mañana lo será en los asistentes domésticos robotizados o en el coche eléctrico autónomo.

Como digo, seguiremos hablando de Amazon en 2017. Quizás por todo eso su acción se está cotizando por las nubes.

¿Será capaz Jeff Bezos de gestionar el gigante ahora que se situa como colaborador y/o competidor de prácticamente empresas de todos los sectores?

Por cierto, Bezos tiene el 17% de una empresa que no tardará mucho en valer 500.000 millones de dólares. Hagan números.

La industria relojera suiza ve el futuro muy negro

Y no es por la llegada de los relojes digitales, como el iWatch de Apple, sino porque las nuevas generaciones no sólo no pueden comprar sus relojes sino, lo que es peor, no los quieren.

Es un ejemplo más del cambio de hábitos que está cambiando el panorama empresarial en todo el mundo. ¡No todo el cambio es consecuencia de la tecnología!

¿Sabe quienes son los GAFA?

Me atrevo a pensar que muchos de mis lectores no saben qué quiere decir el acrónimo GAFA. Yo hasta hace un minuto no lo sabía. Reúne los nombres de los 4 gigantes de la revolución digital que ha cambiado nuestras vidas: Google, Amazon, Facebook y Apple.

A la cama no te irás sin saber una cosa más….

 

Los bancos van a convertirse en empresa de software, y viceversa

Creo que era un directivo de BBVA quien decía que BBVA se iba a convertir en una empresa de software, y me parece que no le faltaba razón.

Como apunta un artículo del profesor Francisco Cortés en el diario Cinco Días, la tecnología ha pasado de ser una ayuda en los procesos administrativos de los bancos a ser el corazón del negocio. Los clientes esperan que se les proporcione la información que requieren en el momento que la necesitan y del modo que mejor les facilite las operaciones o consultas que pretenden hacer. Y quieren que sea a coste cero o muy pequeño.

Es por eso que es imparable la convergencia de la banca y las empresas tecnológicas. El dinero es información digitalizada cada vez más. Y no hacía falta que llegasen los bitcoins para que lo supiéramos.

Saber decir que no

Google y Facebook le dijeron que no a Yahoo en el 2000 y el 2006 respectivamente, y acertaron.

Yahoo le dijo que no a Microsoft cuando quiso comprarla por 44.600 millones de dólares en 2008, y se equivocó.

desde luego, una buena lección para cualquier emprendedor.

¿Estamos a las puertas del fin del dinero negro?

Los avances a nivel mundial en la desaparición del dinero abren una esperanza a la posibilidad de la desaparición del dinero negro, con lo que ello supondría de salto descomunal en la economía mundial.

Se abre una ventana de esperanza.

La implantación del pago con móvil parece imparable, y se apunta como el principal enemigo de la economía sumergida, ya que cada vez habrá más países dispuestos a limitar las transacciones en metálico, y en algún momento a eliminarlas del todo.

La Eurozona ya ha tomado la decisión de ir eliminando los billetes de 500€. Algunos países, como Bélgica, han prohibido las transacciones por encima de una cantidad.

En ese contexto, hay un país, India, que está en el proceso de generalizar la banca por móvil y las transacciones por móvil, abriendo una puerta a la aparición de una economía sumergida que se estima en 460.000 millones de dólares, una cifra que supera el PIB de Argentina.