10 de noviembre de 2018

A la banca le brotan los enanos…

La banca, que hace unos años lo era todo en el mundo corporativo, es ahora un gremio marcado con el estigma de los apestados. Nadie quiere a la banca. Esta semana hemos visto como el gobierno español decidía imponerle  a los bancos el pago del impuesto de Actos Jurídicos Documentados en loa préstamos hipotecarios que concedan, y no contento con eso, decretaba que ese coste no sería un gasto deducible en el Impuesto de Sociedades. El partido del nuevo presidente de México, por su parte, planteaba que a su llegada inminente a la presidencia del país prohibiría las comisiones bancarias.

A todo eso hay que añadir la feroz competencia en un entorno muy duro de bajos tipos de interés al que se suma la entrada en el mercado de servicios bancarios de nuevos competidores, como las telecos, las fintech e incluso las grandes compañías tecnológicas de Internet, con toda su capacidad financiera, tecnológica y comercial.

Me extraña que, al menos en España, los presidentes de los grandes bancos no salgan a dar la cara y, tras aceptar las críticas constructivas y los errores que hayan podido cometer, que seguro que han sido muchos, no reivindiquen su papel imprescindible en cualquier sociedad.

Sin duda la banca tiene mucho que mejorar y ha de reinventarse en profundidad, pero no podemos acusar a los bancos de todos los males.

Por suerte el Tribunal Supremo no atendió a las peticiones insensatas o malintencionadas de que el AJD de las hipotecas debieran pagarlo los bancos de forma retroactiva, porque eso hubiera sido una injusticia sino un enorme problema para la banca, el Estado y para la imagen de España en el mundo económico global.

10 de noviembre de 2018

¿Nos va a salvar el petróleo?

El petróleo sigue demostrando una gran moderación en sus precios, debido a diversos factores, entre los que destaca el boicot americano a Irán o el récord de producción en Estados Unidos. Tampoco debemos perder de vista el lento pero constante aumento de la cuota de energías renovables en todo el mundo.

Sin duda es una buena noticia para la economía mundial, que puede hacer (y de hecho hace) que las tasas de inflación se mantengan en niveles aceptables, y en consecuencia los bancos centrales limiten sus alzas de tipos de interés.

8 de noviembre de 2018

Las virtudes de la cultura corporativa japonesa

Recientemente hemos publicado en Libros de Cabecera un libro sobre la cultura corporativa japonesa que animo a mis lectores a que lo lean, tanto si tienen alguna relación personal o profesional e con dicha cultura, como si no la tienen. Creo que todos tenemos mucho que aprender de los japoneses, con su exquisita educación y su pasión por el trabajo o bien hecho.

El libro se titula Wa, Claves de la cultura corporativa japonesa, y está escrito por Alex Fernández De Castro, Jorge Calvo y Pedro Navarrete.

Pueden encontrarlo en La web de la editorial.

8 de noviembre de 2018

Hoy estreno un iPad Pro

Soy un cliente convencido de Apple. Alguien que contribuye a que sea la compañía más valiosa del mundo. He de reconocerlo. Pero es que Apple nos facilita tanto la vida que lo que nos da no tiene precio.

Aparte de un iPhone, tengo un MacBook Air en el despacho y ahora este iPad Pro, en formato grande, con el iPencil y con el teclado-tapa. Mis primeras impresiones son muy positivas. No quiero entrar en detalle aquí porque este. Blog no va de eso, pero es una informática cada vez más user friendly, cada vez más portátil y más integrada en nuestra vida diaria.

Apple presenta este nuevo iPad Pro como un ordenador de sobremesa, y realmente lo es. Ahora mismo estoy escribiendo en el teclado-tapa y tengo al lado el MacBook abierto, y son conceptos que se asemejan. Aunque ocupando cada uno un puesto concreto, siendo el iPad más portátil que el iMac, que ya lo es y mucho…

En fin, no pretendo hacer publicidad de Apple (no gano nada con ello), sino compartir mis sensaciones con mis lectores.

¡Ah! Una cosa más, pretendo, con este artefacto, hace realidad por fin mi anhelo de abandonar del todo el uso de la impresora para tener a mano documentos diversos. Todo va a ir aquí. O eso espero. Os iré contando.

27 de octubre de 2018

Bolsa: ¿momento de salir o de entrar?

Cuando las bolsas experimentan bajadas como las que se están dando este mes de octubre, los inversores se preguntan si es momento de salir (porque las cosas van a ir a peor) o de entrar (porque el mercado ha sobrereaccionado a las malas noticias o perspectivas, poniéndose en lo peor, como suele hacer).

Es difícil responder a esa pregunta, pero yo me inclino por la sobrereacción.

Dos ejemplos, de los que hablo hoy en  mi blog www.pacolopez.biz son los casos de China (las bolsas chinas) o del Banco Santander. creo que el mercado está castigándolos en exceso, y que se recuperarán en los próximos meses.

Veremos si tengo razón.

En cualquier caso, si usted tiene valores chinos (normalmente a través de un fondo) o acciones de Banco Santander, no las venda aún. Por si acaso tengo razón, ¿no?

27 de octubre de 2018

Banco Santander está mejor de lo que la bolsa piensa

La banca no está pasando sus mejores momentos, y menos la española, en estos días en que el Tribunal Supremo ha sembrado la confusión con sus sentencias sobre el pago del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados en relación a las hipotecas, dejando abierta la posibilidad de que la banca deba pagar de forma retroactiva ese impuesto (lo que sería un mazazo para la credibilidad de nuestro país frente a la comunidad empresarial en general y la inversora en particular, aunque el populismo se congratule de la posibilidad de castigar a la banca). La banca está, sin duda, en horas bajas. En especial en España. No ha sabido, ni sabe, venderse como un agente imprescindible del progreso económico.

En ese contexto, Santander, que es la representación personalizada de la banca en España, sufre las consecuencias en su cotización bursátil. Le ayuda a ello que sus beneficios dependan de Brasil, pendiente de unas elecciones, y de UK, pendiente del Brexit.

Pero yo creo que el mercado está sobrevalorando los riesgos, y que el banco está mejor de lo que los inversores piensan.

En los próximos meses lo iremos viendo:

  • El negocio en España, va bien. Al margen de la decisión del Tribunal Supremo sobre los impuestos de las hipotecas. Incluso si fuera contraria a los bancos, Santander sería de los menos perjudicados.
  • Las elecciones en Brasil con mañana, y ahí se acabará la incertidumbre. Además probablemente ganará Bolsonaro. Pero yo creo que aunque no ganase, la incertidumbre acabaría. Haddad lo podría hacer mejor de lo que se piensa.
  • Gran Bretaña: Todos confiamos en que el Brexit encuentre una salida. Parece mentira que nadie presente una solución ingenios apara el problema del Ulster, que es el último obstáculo. Yo creo que se encontrará una solución antes de fin de año.
  • Por último USA, que ha sido un problema para el banco en el pasado, parece que va por buen camino.
27 de octubre de 2018

China, país de unicornios

No es que hayan aparecido en China esas criaturas fantásticas. Se llaman unicornios a las startups que valen más de 1.000 millones de dólares. Todos los países quieren tenerlos.

Pues resulta que 4 de los 5 mayores unicornios actuales son empresas chinas. Y entre ellas las dos mayores. Eso demuestra una vez más el empuje de la economía y la sociedad china. Y nos reafirma en que China es la segunda mayor economía del mundo y que aspira a ser la primera.

¿Cuáles son esos dos unicornios chinos? Pues dos empresas de las que muchos de mis lectores seguro que no han oído hablar. La nº 1 es Ant Financial, que se deica a los pagos por Internet, y que dicen que vale 150.000 millones de dólares (M$). La nº 2 es Bytedance, que posee varias app con millones de usuarios registrados, y que dicen que vale sólo la mitad: 75.000 M$.

Son cifras que marean, y que nos hacen ser escépticos en relación a las valoraciones de las empresas tecnológicas (sobre todo cuando Bytedance, por ejemplo, nunca ha ganado dinero), pero que están ahí.

Los chinos siguen asombrando, dando miedo, y quizás envidia.

En términos bursátiles, no hay duda de que no hay más remedio que seguir apostando por China. Es allí donde se está creando valor de forma más evidente en estos momentos.

27 de octubre de 2018

Brasil: ¿Haddad o Bolsonaro?

En términos económicos parece que no haya duda: Bolsonaro. Los inversores internacionales prefieren la supuesta ortodoxia del candidato de derechas frente a la heterodoxia del de izquierdas.

Pero, ¿pueden estar equivocándose? Bolsonaro es un político extraño, poco fiable. Él mismo reconoce que no sabe de economía. Los mercados apuestan por su futuro ministro de economía. Pero, ¿le dejará seguir una senda económica correcta?

Quizás la elección de Haddad no fuera tan catastrófica para la economía al fin y al cabo. A veces los políticos de izquierdas son la mejor alternativa para hacer frente a medidas estructurales inaplazables, como es la reforma del sistema de pensiones brasileño. Son medidas impopulares que se aceptan mejor a los políticos con mayor base social.

Una buena resolución de las elecciones brasileñas, y un rumbo adecuado de la economía brasileña con el nuevo gobierno que salga de las elecciones, es una premisa imprescindible si queremos que los mercados financieros recuperen la calma.

23 de octubre de 2018

China sigue imparable

Yo soy de los que siguen creyendo que en Occidente exageramos cuando penalizamos a las bolsas chinas porque la economía china, por ejemplo porque “sólo” ha crecido en el último trimestre un 6,5%

China ya es un gigante. La segunda economía del mundo. Una tasa de crecimiento del 6,5% para una economía del tamaño de la china es una barbaridad. Estados Unidos (la primera) se mueve alrededor del 2-3% como máximo. Y es lógico. No es lo mismo crecer un 2,5-3,0% cuando eres una economía relativamente pequeña, como la española, que cuando eres un gigante como EEUU. Eso pone en contexto lo destacable del crecimiento chino.

En conclusión, creo que las bolsas chinas seguirán evolucionando positivamente a largo plazo, aunque coyunturalmente los analistas e inversores occidentales les vuelvan la espalda.

23 de octubre de 2018

Calma y visión a largo plazo

Este momento bursátil permite separar con claridad a los inversores oportunistas de los inversores de largo plazo. los oportunistas o cortoplacistas venden y salen del mercado como gatos escaldados. Los inversores de largo plazo mantienen la calma y siguen apostando en su cartera, si siguen creyendo que son buenas compañías a las que el mercado, cuando se disipen todos los temores actuales, volverá a reconocer su valor.

Y si la cartera está compuesta de fondos de inversión, la situación es la misma. Si confiamos en los gestores a los que hemos confiado nuestros ahorros, hemos de mantener la calma. Las aguas siempre vuelven a su cauce.

Única excepción: compañías o fondos en los que apostamos con un punto más de riesgo y el mercado los está penalizando por encima de nuestro nivel de stop. Esos hay que venderlos, sin dolores no remordimientos. Apostamos y perdimos. Lo bueno es que lo hayamos hecho en una pequeña porción de nuestra cartera. De forma que podamos asumir la pérdida sin problemas.

¿Qué nivel es el de stop a adoptar? Cada inversor tiene el suyo, pero yo me lo pongo entre un 20 y un 30%, según el activo en cuestión.

Lo que tengo claro es que los problemas actuales más visibles:

  • Guerra comercial
  • Brexit
  • Italia

van a tener solución a medio plazo.

La guerra comercial se diluirá cuando llegue a un tope, o cuando los americanos sensatos saquen a Trump de la Casablanca. Las próximas elecciones legislativas serán una piedra de toque. Una victoria de los demócratas ya daría una buena señal.

El Brexit se acabará resolviendo. El problema de Irlanda del Norte requiere una solución ingeniosa, que estoy seguro de que se encontrará. La posibilidad de una anulación del Brexit la descarto.

Italia está escenificando una pataleta, y el gobierno populista demostrando que ellos mandan más que la Unión Europea. Pero nada más. Cuando se le dé la razón, como a los niños mimados, se acabará el llanto.

En conclusión, lo dicho: mantengamos la calma. Y los más valientes incluso deberían comprar. Cuando se gana más dinero en bolsa es comprando cuando nadie compra.