27 de diciembre de 2016

China: ¿antes vieja que rica?

Me ha impactado leer un artículo de Bloomberg que insinúa que la población china, aparte de pasar del campo a las ciudades de forma acelerada en las últimas décadas, también está envejeciendo a marchas forzadas. Y su desarrollo económico dependerá de cómo se comporten las personas de mayor edad en un próximo futuro. De si continúan gastando o si dejan de hacerlo, como ha sido hasta ahora en la China de siempre.

21 de diciembre de 2016

China en alerta por contaminación

Si uno lee noticias como ésta:  China en alerta por contaminación se pregunta ¿a dónde va China?

Está claro que el modelo de crecimiento sin límite y sin límites de la gran potencia asiática no es sostenible. O intrudcen la sostenibilidad en sus parámetros urbanos, sociales e industriales, o no sobrevivirán.

¿Cuáles son las alternativas? ¿Cuáles son las consecuencias?

13 de diciembre de 2016

La industria relojera suiza ve el futuro muy negro

Y no es por la llegada de los relojes digitales, como el iWatch de Apple, sino porque las nuevas generaciones no sólo no pueden comprar sus relojes sino, lo que es peor, no los quieren.

Es un ejemplo más del cambio de hábitos que está cambiando el panorama empresarial en todo el mundo. ¡No todo el cambio es consecuencia de la tecnología!

11 de diciembre de 2016

¿Para cuándo el cambio llegará al sector del seguro?

Todo apunta a que el sector del seguro no ha hecho aún el cambio de chip que hace años realizaron la banca o el automóvil y otros muchos sectores. Creo que eso va a pasar y no tardará mucho. Es una amenaza para aquellas compañías que no se adelanten al cambio y una oportunidad para las que lo hagan.

11 de diciembre de 2016

El dinero foráneo vuelve a la bolsa española

Leo en Expansión que el 80% de las ampliaciones de capital que han realizado las empresas cotizadas españolas en el tercer trimestre de 2016 se han suscrito por extranjeros. España vuelve a verse en positivo. La bolsa española lo agradecerá.

11 de diciembre de 2016

China compra el mundo

2016 va a ser un año récord en cuanto a lo que se refiere a compras de empresas extranjeras por parte de empresas chinas.

Una cifra de inversiones en el orden de los 200.000 millones de dólares colocan a China por delante de los Estados Unidos como compradora de empresas en el mundo. De ellos, una parte importante en Europa, Alemania en cabeza, y España con unos nada despreciables 3.000 millones de euros.

La pregunta que me hago es ¿qué consecuencias tendrán esas compras para las empresas compradas y para la sociedad española en general? ¿Cómo se van a comportar los nuevos dueños chinos? La verdad, soy poco optimista. Hasta ahora no ha saltado a la opinión pública ningún escándalo, pero creo que no tardaremos en verlo.

Claro está que en esas compras hay de todo. Hay compras con sentido estratégico hechas por corporaciones más o menos serias, pero también hay compras más especulativas, guiadas por otros objetivos, como por ejemplo la compra de clubs de fútbol. Las compras especulativas me temo mucho que acabarán mal.

El propio gobierno chino está poniendo coto a este tipo de compras. La razón oficial es que debilitan el yuan.

3 de diciembre de 2016

Cómo clasifico los proyectos que me presentan

Continuamente estoy viendo proyectos de negocio que me presentan directamente o en diversos foros. En función del enfoque del proyecto los clasifico en cuatro tipologías, que se corresponden a cómo los imagino en la campana de Gauss que acaba siendo la inversión en capital riesgo:

  1. Potenciales unicornios: planteamientos innovadores y ambiciosos apoyados en un equipo excelente de fundadores, que suponen un negocio potencialmente globalizable y  difícilmente replicable (hasta ahora no he encontrado ninguno)
  2. Startups oportunistas: Startups basadas en aprovechar una ventana de oportunidad para hacer mejor o más rápido lo que ya hacen otros, o abordar un nicho marginal de mercado con el apoyo normalmente de la tecnología de Internet y las redes sociales (es la startup típica)
  3. Negocio: Posible buen negocio (no startup), normalmente con menos riesgo implícito, pero con menos upside
  4. No negocio: Mal negocio, que no tiene visos de sobrevivir a medio plazo

Obviamente, en aquellos proyectos que creo que no son negocio no invierto, pero en los negocios, quizás buenos, pero no con filosofía startup, tampoco. Existe un tipo de inversores para ese tipo de proyectos y otro para startups.

1 de diciembre de 2016

Expect the unexpected

Me gusta esta expresión que acabo de leer en el informe de un banco referida a la presidencia de Trump y sus posibles efectos colaterales.

29 de noviembre de 2016

Qué podemos esperar de la economía en 2017

Si la política no aporta mayor incertidumbre y cambios heterodoxos de rumbo, que es algo que podría pasar, ante la oleada de populismo que asola el planeta, 2017 apunta a ser un año tranquilo en el que el crecimiento mundial continuará e incluso aumentará levemente (los analistas vaticinan un 3,2%, algo superior al 3% que se espera para 2016).

¿Qué aportará de nuevo?

Pues principalmente el regreso de la inflación y el cambio de ciclo de los tipos de interés. Eso no quiere decir que se conviertan en un problema, pero sí que empezarán a subir. Se supone que también lo harán los salarios.

¿Y las bolsas? Pues deberían mantenerse sostenidas, si la subida de tipos es lenta y los beneficios empresariales se aguantan bien, como debería ser en Europa y quizás menos en América. Aunque en Estados Unidos la procesión irá por barrios, porque en función de la política que adopte el gobierno norteamericano, habrá sectores y empresas más favorecidos que otros. Esos sí, si se produce un recorte de impuestos de sociedades y se facilita la repatriación de fondos de las grandes multinacionales, la bolsa americana puede experimentar coyunturalmente en cierto boom.

Como siempre habrá que estar atentos.

29 de noviembre de 2016

Proyectos de negocio o de unicornio

Cuando me presentan proyectos de empresas (startups) enseguida discrimino si estoy ante un proyecto de negocio o ante un proyecto de unicornio. Me explico.

Obviamente nadie tiene certeza cuando se plantea una aventura empresarial de adonde conducirá, pero sí que se puede deducir a priori de su planteamiento, si en el mejor de los casos estamos ante un buen negocio o podemos estar ante un nuevo “unicornio”, una empresa que puede llegar a ser valorada por encima de los 1.000 millones de dólares.

Es importante hacer esa distinción al inicio, porque hay que mirar los proyectos con distinto prisma.