España

Me sorprende que Correos quiera pujar por la brasileña Correios

Cuando los servicios de Correos en España dejan mucho que desear, resulta que nuestros Correos se está planteando invertir más de 2.000 millones en entrar en su homónima brasileña. ¿Tiene eso sentido? ¿Se considera Correos una empresa ya optimizada en España, país en el que ya no le quedan retos por afrontar? Pues a mí no me lo parece.

En nuestra editorial mandamos libros a clientes americanos que los reciben o muy tarde o nunca. Y todos temblamos cuando hemos de mandar una carta (por raro que parezca) porque lo más probable es que se pierda o se retrase.

En definitiva, me parece un absurdo que se dediquen recursos a hazañas transatlánticas que parecen más cosa de «conquistadores» que de servidores públicos.

Los fondos europeos: ¿una merienda de negros?

No suelo escribir de temas explícitamente políticos en este blog, pero, por lo que voy viendo, tengo la impresión de que la llegada de los fondos europeos destinados a la recuperación postcovid pueden ser una merienda de negros, si se me permite el término ahora políticamente incorrecto. Es una gran oportunidad de dar un impulso a la modernización y a la creación de riqueza para todos, pero existe el riesgo de que una maraña burocrática, aderezada con la pillería (léase avaricia y corrupción) propia de este país, sea una esperanza perdida más que solo consiga engrosar los bolsillos de los sinvergüenzas de siempre.

Nos jugamos también el prestigio que nos queda como país.

Es algo en lo que todos supongo que estamos de acuerdo, excepto los pillos. ¿Ganarán ellos o ganaremos todos los ciudadanos? La responsabilidad es de los cuatro poderes de nuestra democracia: ejecutivo, legislativo, judicial y medios de comunicación. Al menos en esto les hemos de exigir consensos y eficacia.

¿Hay que reducir el tamaño del sector de la restauración, la hostelería y los viajes en España?

Yo creo que la pandemia nos aboca a que sea así. No podemos esperar que todos los negocios que han cerrado vuelvan a abrir. Y no solo porque hayan tirado la toalla, sino porque la demanda no va a recuperarse de igual manera. Hay que reconvertir el sector, hacia un sector más pequeño pero mejor.

Eso implicará una reconversión del personal, de los activos, del tipo de servicios, del marketing, del posicionamiento de marcas. Un gran reto, pero una gran oportunidad. No solo para el sector, sino para el país. El objetivo final es aplicar el principio de MENOS ES MÁS (Y MEJOR).

Supondrá un gran impacto en las ciudades y las zonas turísticas. Y desde luego en las infraestructuras, como los aeropuertos o los puertos. Probablemente no serán necesarias más ampliaciones. Menos vuelos low cost y menos cruceros de masas. Las ciudades lo agradecerán. Los gobiernos (locales, autonómicos y estatal) deben estar alineados.

La fisonomía de las ciudades debe adaptarse.

Acabemos con la imagen de ser el país de los miles de bares y cientos de establecimientos hoteleros y apartamentos turísticos, que provocan ruidos, problemas de convivencia, polución y masificación. Muchos de ellos incumpliendo unos estándares mínimos.

Sustituyamos la cantidad por la calidad.

Del pesimismo ¿excesivo? a augurar la llegada de los alegres años 20

La verdad es que a mi desasosiego, que ya he compartido con mis lectores, se me añade ahora mismo un desconcierto que me parece generalizado sobre si la recuperación va a tardar más de los previsto o no, a la vez que algunos empiezan a pregonar que tras la superación de la pandemia, como ha pasado en otras ocasiones en la historia, llegará un período de esplendor, que ya se compara con los alegres años 20 del siglo pasado.

Acabo de leer en la prensa que todo apunta a que los tratamientos de la enfermedad que se están usando no se prevé que funcionen con las nuevas variantes del virus. Noticia negativa. Pero esta mañana leía un informe de Arcano Economic Research, al que me he suscrito un mes para probarlo, que el pesimismo generalizado es excesivo, porque llegarán las vacunas para todos (en España y en general en los países desarrollados) y el PIB crecerá el 8,5% este año.

Arcano defiende que en el 2º trimestre de 2021 (2T21), con el avance de la vacunación se reducirá la alarma social, en paralelo a la caída en las cifras de fallecidos y hospitalizados. De hecho Arcano apuesta por que España alcanzará la inmunidad de grupo entre junio y julio de este año. De ser así, cree que se podrá recuperar el turismo en el segundo semestre.

Nos animan, en suma, a aprovechar hasta el 2T21 para invertir, y no esperar al segundo semestre en el que la recuperación ya será muy visible.

Ellos, además, apuestan por que en lo que resta de década podamos hablar de los felices 20.

¡Dios los oiga!

Las startups españolas han resistido bien al nefasto 2020

Es la conclusión que saco al leer un artículo en El Referente (elreferente.es) titulado Las 25 rondas de financiación más importantes en el 2020.

Algunas de las empresas las conocía, otras no. Todas han recibido más de 10 millones de euros en la ronda.

Os las listo, sin más comentarios, por orden de importancia de la ronda. Vereis que aunque el titular del artículo habla de 25, luego solo muestra 24…

Quien quiera saber algo, seguro que las encuentra en Internet:

  1. Glovo
  2. Flywire
  3. Devo
  4. Paack
  5. Onna
  6. Scalefast
  7. Jeff
  8. Goi
  9. Ontruck
  10. Voovio
  11. Factorial
  12. Koa
  13. Medlumics
  14. Calvin
  15. Npaw
  16. Movo
  17. Clarity AI
  18. Savana
  19. Wallbox
  20. enertika
  21. Bnext
  22. Bipi
  23. Lana
  24. Fintonic

Por cierto, son multitud los fondos que han participado en las rondas, y la mayoría de ellos son extranjeros.

¿Es racional el Gasto Público?

La pregunta que nos hacemos los ciudadanos es si el gasto público es racional y adecuado. Y la respuesta de la mayoría es que NO.

Aunque la eficiencia de la administración ha mejorado enormemente en España en los últimos 30 años, aún existe una percepción general de que es francamente mejorable.

Yo voy a exponer mis propias reflexiones, que la lectura de los PGE me han sacado a la luz.

La primera pregunta que me hago es si sigue siendo necesario que la Administración Pública esté sujeta a la enorme serie de formalismos a la que está sujeta, estando como estamos en el siglo XXI. Me parece que así será muy difícil mejorar la eficiencia y la productividad que pienso que siguen siendo (insisto, aún habiendo mejorado mucho) muy mejorables.

Por ejemplo, creo que es muy difícil poder premiar al empleado público que da un mejor servicio o que ahorra gastos superfluos, y castigar de alguna manera a quien no rinda, incluso con el despido (un proceso cuasi imposible en el mundo público y que no tiene ningún sentido). Los empleados públicos han de ser gestionados de un modo más parecido a los privados. Han de ser pagados con salarios de mercado y premiados cuando hagan un gran trabajo o despedidos cuando no cumplan con los mínimos de productividad exigibles. Los ciudadanos, que somos los accionistas, por decirlo así, de la Gran Empresa Pública que es el Estado, debemos exigir que se use adecuadamente nuestro dinero. Si no se avanza en ese sentido, seguiremos pensando que el dinero que pagamos con nuestros impuestos no está todo lo bien gastado que debería estar. E incluso algunos encontrarán justificación moral para no pagar impuestos, como yo mismo he oido autojustificarse a muchos.

¿Para cuando un verdadero Presupuesto Base Cero en todas las Administraciones Públicas? ¿Y una gestión por objetivos? ¡Son técnicas que hace años que se usan en la empresa privada!

¿No hay nadie que piense que si gestionásemos mejor podríamos hacer mucho más con los más de 450.000 millones de euros de gastos público? ¿O lo mismo pero gastando menos? Yo sí que lo pienso.

Los PGE ya dan algunas pistas de ese esquema estructural de ineficiencia del que hablo. Voy a poner algunos ejemplos tomados tal como surgían en mi proceso de lectura:

  • Las tasas de reposición que prevé para los empleados públicos, en todos sus ámbitos, son, como mínimo, del 100%; es decir, ya da por supuesto que no habrá un recorte de empleos por aumento de la productividad en ningún departamento. En estos tiempos, ¿hay alguna empresa en que pase eso?
  • El sueldo anual del Presidente del Gobierno es de 84.845€, muy por debajo del de cualquier CEO de cualquier empresa, incluso muchas pymes. ¿Tiene eso sentido? Además, el sueldo de otros altos funcionarios (de carrera) está muy por encima del suyo. Por ejemplo, los presidentes del Tribunal Supremo, el Consejo general del Poder Judicial o el Tribunal Constitucional, se sitúan entre los 140.000 y 160.000€ de sueldo base. ¿Qué pasaría si usted fuera el CEO de una empresa y cobrara menos que los miembros de su consejo de administración? Pues así estamos. Quizás eso explica muchas cosas de nuestra política.
  • Los sueldos de los funcionarios tienen multitud de niveles y escalas, algo que hace complejísima cualquier gestión de los Recursos Humanos en esa «empresa» y que estoy seguro de que requiere de muchos recursos para llevar un mínimo control, y que focaliza la atención de los empleados públicos en sus problemas endogámicos con prioridad a las necesidades de sus clientes que son los ciudadanos. A veces los ciudadanos nos preguntamos si a los funcionarios les interesa que el sistema sea complejo para poder seguir viviendo en su propio mundo. Todo eso aleja a los funcionarios de la ciudadanía, que en cierto modo se siente rehén de un sistema que maneja el dinero público como si fuera suyo, confundiendo los derechos laborales con privilegios de casta.

Pido disculpas si este post me ha salido excesivamente politizado, pero vuelvo a insistir en que me guía el objetivo, quizás utópico, de hacer de nuestras AAPP más transparentes y eficientes, una Administración de la que todos lo  ciudadanos estemos orgullosos.

Y acabo explicándole a mis lectores que esta preocupación me viene de lejos, pues mi tesis de licenciatura en la Escuela Superior de Administración de Empresas (ESADE), allá en el año 1978 (si no me equivoco) se tituló «Aplicación de la técnicas de management a la gestión de municipios». Como ven, he sido siempre un soñador, pero somos los soñadores los que tiramos las primeras piedras que derriban los muros más gruesos.

 

Para profundizar más en los PGE

Un lector de este modesto blog y además amigo, Ferrán Pi, persona muy sabia, me hace saber que existe una web que permite entrar en más detalle sobre los PGE: www.dondevanmisimpuestos.es

En ella he encontrado, por ejemplo, cuál es el desglose de la enorme partida de «Servicios de carácter general» que asciende a 39,9 MM€. Y el concepto principal son 30,5 MM€ que se transfieren a Comunidades Autónomas (29,5) y Entidades Locales (1,0).

Y también he encontrado que 3,9 MM€ son una partida para posibles desviaciones, que se llama eufemísticamente «Fondo de contingencia de la ejecución presupuestaria». O que las aportaciones a las Mutualidades de Empleados Públicos ascienden a 2.100 millones de euros.

Sin duda es una web interesante que aconsejo a mis lectores visitar si tienen interés en profundizar en los números del Presupuesto.

Gracias Ferrán.

PGE (y 7): bloque 6

Por último, el bloque 6, que he llamado Estructura del Estado, y que asciende a 22,7 MM€, ¡mucho menos de lo que debemos gastar en Deuda Pública!, se desglosa así:

  1. Seguridad e instituciones penitenciarias: 9,7 MM€
  2. Defensa: 9,1
  3. Justicia: 2,0
  4. Política exterior: 1,9

No me atrevo a opinar sobre estas cifras, aunque constato que tenemos un gran problema por resolver en el ámbito de la administración judicial, que dista de ser lo eficiente que debería, con una modernización digital pendiente, entre otras cosas. No sé si este presupuesto incluye partidas en esa dirección, aunque confío en que así sea.

También tenemos el presupuesto de Defensa, muy debatido por los ciudadanos más a la izquierda, que no puedo juzgar. Solo me hago una pregunta por si alguno de mis lectores quiere responderla: ¿no sería mejor gastar más y mejor en Política Exterior y entonces podríamos gastar menos en Defensa y en Seguridad e Instituciones Penitenciarias?

Y una más: ¿podría reducirse el presupuesto de Seguridad e Instituciones Penitenciarias si se aumentase el de Educación, Servicios Sociales y Migración?

Ahí lo dejo.

PGE (5): análisis del bloque 4

El bloque 4 asciende a 42,2 MM€ e incluye:

  1. Servicios de carácter general (?): 39,9 MM€
  2. Administración financiera y tributaria: 1,6
  3. Organismos constitucionales, Gobierno y otros (?): 0,7

Debo reconocer que no sé qué incluye la partida 1 con ese título tan genérico de «servicios de carácter general». Pero la cifra es escalofriante y a mi me da que pensar. En las empresas, cuando hay un concepto «saco» suele ser mal asunto…

La 2 es la Agencia Estatal Tributaria entre otros conceptos. No tengo criterio para evaluarla.

En cuanto a la 3, incluye a las grandes entidades y poderes del Estado, y supongo que incorpora el tan debatido presupuesto de la Casa Real. No tengo criterio para juzgarlo. Solo constato que son 700 millones de euros.

PGE (4): análisis del bloque 3

El bloque 3 es el relativo al Fomento de la economía y las infraestructuras, y asciende a 49,3 MM€ (!).

Se desglosa así:

  1. I+D+i y digitalización: 12,3 MM€
  2. Infraestructuras: 11,5
  3. Industria y energía: 11,2
  4. Agricultura, pesca y alimentación: 8,4
  5. Subvenciones al transporte: 2,6
  6. Comercio, turismo y pymes: 2,2
  7. Otras actuaciones de carácter económico: 1,1

Mi impresión espontánea es que la cifra global de este bloque (49.300 millones) es baja. Quizás sea porque los dos bloques anteriores ya han sumado ¡310.000 millones! y la ministra de Hacienda ha empezado a recortar.  Pero me alegro de que la partida de I+D+i y digitalización sea la más importante. En esto entiendo que tiene mucho que ver el apoyo del programa de la Unión Europea.

La partida 6 también la veo muy pobre y más en las circunstancias en que ha dejado a las empresas de comercio, turismo y a las pymes la pandemia de la Covid.