Inversión

¿Qué va a implicar la llegada de las divisas digitales oficiales?

Yo creo que es inicio del fin de las criptomonedas tal como ahora las conocemos.

El BCE avanza en el desarrollo del euro digital. Los EEUU y la China también se mueven en esa dirección. Es decir, no tardaremos en disponer del biteuro, el bitdólar y el bityuan. Es posible que Japón también se suba al carro. Y luego otros.

Creo que la llegada de estas las grandes divisas en formato digital bajo tecnología blockchain supondrá una mayor agilidad y un menor coste en las transacciones financieras internacionales. Ese será su mayor logro. Pero además acabarán con las criptodivisas descentralizadas que ahora conocemos (bitcoin, ethereum, etc.)

No será de inmediato, pero las irá socavando poco a poco. Quedarán relegadas a los especuladores y los antisistema (en un sentido amplio: utópicos del antigobierno, delincuentes fiscales y delincuentes en general). Cuando ya se pueda usar el bitdólar o el biteuro la gente le preguntará a los que pretendan hacer transacciones con las actuales criptodivisas: ¿por qué lo haces? ¿eres un especulador, un antisistema o un delincuente? Será un proceso lento al principio, pero rápido al final. Yo creo que las criptodivisas están condenadas a desaparecer.

Si usted, querido lector, posee criptodivisas, téngalo en cuenta.

Recuperación en forma de V

Discutíamos mucho hace un año sobre qué perfil tendría la recuperación económica de la crisis de la Covid-19 y ahora parece que hay unanimidad en que será en forma de V.

Según el prestigioso equipo de analistas de Arcano Economic Research, las consecuencia de ello serán:

  • Un auge de los activos inmobiliarios en todo el mundo
  • Un crecimiento record de la recuperación de EEUU
  • Que también está llegando, un poco más tarde, a la Unión Europea
  • Que ya ha llegado a China, cuyas perspectivas no son tan buenas como parecería
  • Y una recuperación más débil en las economías emergentes

Eso siempre que la pandemia no nos sorprenda con alguna noticia negativa (variante india y demás).

Los bancos centrales contra las criptomonedas

Yo soy de los que opinan que las criptodivisas tienen poco futuro, y que lo que quedará de ellas es la tecnología que las ha hecho posible, que será adoptada por los bancos centrales para crear la versión digital de sus actuales divisas. No tardaremos en ver el dólar, euro, yuan, etc., digitales. Y posiblemente eso suponga la desaparición del bitcoin y compañía, porque ya está creciendo la regulación de las criptomonedas para ponerlas a la misma altura de transparencia y control que se aplica a las monedas no virtuales.

Acabo de leer unas declaraciones del gobernador del Banco de Israel (Andrew Abir) que creo que vienen al caso: «El bitcoin no es un sistema de pagos ni una divisa. Como máximo es un activo financiero, y en el peor de los casos una estafa piramidal».

Un artículo en LinkedIn de un lector, sobre General Electric, que vale mucho la pena

Y completa perfectamente el post anterior sobre GE. Eso sí, está en inglés. Espero que la mayoría no tengais problemas en entenderlo.

https://www.linkedin.com/pulse/ma-other-corporate-finance-weapons-value-mass-miguel-a-ramón/

¡Gracias Miguel Ángel Ramón!

Dos razones elementales del declive de General Electric

Bill Gates recomienda como lectura veraniega el libro Lights Out, que explica las razones del declive de la mítica General Electric, la compañía de Jack Welch, ahora convertida en una empresa más.

Gates resume las causas del declive, según el libro, en dos muy elementales y que son más comunes de lo que debieran en empresas actuales en todo el mundo:

  1. La presión por dar buenos resultados trimestre a trimestre (cumplir las expectativas de los analistas en cuanto a beneficios por acción) les llevó a «cocinar» los datos. Gates concluye que HAY QUE ASUMIR LAS MALAS NOTICIAS Y NO AMAGARLAS. Es más, dice Gates «las malas noticias deben viajar más rápido que las buenas», si se quiere tener tiempo de tomar medidas que quizás aminoren su impacto. ¿Cuántas empresas incumplen esta regla? Casi todas.
  2. Creer que podían gestionar un conglomerado de negocios demasiado diversos. Lo que yo llamo «diversificación salvaje», que no suele funcionar, ni gestionada por la mítica GE, porque los altos directivos, por mucho que se asesoren, en realidad desconocen los fundamentos de los negocios; es decir, no saben gestionarlos. A GE, por ejemplo, le pasó con GE Capital, una de las claves de su declive. La diversificación «salvaje», de negocios totalmente desrelacionados, suena bien, pero suele acabar mal. He escrito bastantes post en este blog sobre los grupos de empresa y el modo de organizarlos y gestionarlos. Por decirlo de forma resumida, no es lo mismo gestionar un portafolio de negocios al estilo GE (Jach Welch y sus sucesores) que al estilo Berkshire (Warren Buffett). GE era una corporación, Berkshire es un fondo de inversión, para entendernos.

La inflación, el monstruo a vigilar

En estos momentos el gran debate entre los economistas y los inversores es si la inflación ha llegado para quedarse o es pasajera. Los que defienden que se va a quedar apuntan a los bajos tipos de interés, el pronunciado crecimiento y el incremento del gasto público como el cóctel fatal que la hará resurgir.

Los que creen que es pasajero apuntan a la tendencia de los últimos años, a la moderación del crecimiento cuando acabe la reacción postpandemia y a las mejoras de productividad que van a seguir experimentando las economías como consecuencia, sobre todo, de la continuación de la ola de innovación tecnológica.

Veremos quien acierta.

El dinero se aleja cada vez más de la renta fija

Las perspectivas de inflación preocupan a los mercados y los gestores están reubicando sus activos en busca de una rentabilidad que les permita superar la inflación.

La inflación va a estar, en el ámbito del dólar, que es la moneda central del sistema financiero, en una horquilla entre el 2 y el 3%. Así lo marca la poderosa FED.

Los bancos centrales van a mantener los tipos de interés negativos a la vez que vigilan que la inflación no se descontrole. A pesar que la recuperación económica postpandemia provocará un aumento destacado del consumo y del PIB, y presionará al alza los precios en todo el mundo. No será una tarea fácil, y el riesgo de que los bancos centrales no tengan éxito existe.

¿Por qué hacen eso? Porque si consiguen un fuerte crecimiento del PIB a la vez que una contención de los tipos de interés, el peso enorme de la Deuda Pública sobre PIB que está conllevando la superación de la Covid-19 se verá reducido paulatinamente en los próximos años, del entorno de 120% mundial al 80%, que es algo más aceptable.

Las consecuencias de todo ello para los inversores es que si quieren una rentabilidad positiva y sobre todo que esté por encima del 2 a 3% de inflación, han de abandonar la renta fija, y sobre todo los bonos soberanos, y acudir a activos de más riesgo (renta variable) y más ilíquidos (activos alternativos). ¡Y han de hacerlo ya!

Es por eso que los activos alternativos ya hay quien dice que han dejado de ser alternativos o marginales, y que en muchas carteras son activos centrales.

Estoy hablando, por ejemplo, de fondos de private equity, private debt, venture capital, real estate, renovables o infraestructuras. Es así donde debe ir el dinero en estos tiempos. Yo predico con el ejemplo.

¿Se está imponiendo el sentido común en las bolsas?

Tesla cae de $900 a finales de enero a $539 el pasado viernes, un -40%

Parece que algunos inversores se han dado cuenta de lo que es obvio, como venimos diciendo en esta web desde hace tiempo.

¿Es la inflación ya un problema?

Ahora mismo no lo es en la práctica, pero los inversores están ya tomando precauciones por si acaso.

Leo en Expansión que la gestora Pimco sugiere cuatro «refugios» ante la inflación:

  1. Bonos indexados a la inflación
  2. Oro
  3. Materias primas
  4. Inmuebles

La inflación será, sin duda, creo, paulatinamente más alta en los próximos años, la cuestión es a qué ritmo subirá y hasta qué niveles. Nadie lo sabe. Quizás ir tomando medidas, por si acaso, tenga sentido.

Que la crisis de la Covid19 está conduciendo a un entorno de ampliación de la masa monetaria por el volcado masivo de dinero que están haciendo los bancos centrales, y que eso, unido a una recuperación de la demanda mundial post Covid que todos queremos y esperamos, conllevará presiones inflacionistas, creo que nadie lo pone en duda.

Que cada inversor decida.

¿Cuándo caerán las bolsas?

Yo creo que lo harán, aunque suene extraño, cuando se confirme de verdad la salida de la pandemia.

Será entonces cuando los inversores anticiparán que los bancos centrales empezarán a pensar en subir los tipos de interés. No hace falta que empiecen a hacerlo; solo que los inversores piensen que estén empezando a pensar en planteárselo.

La cuestión es: ¿cuando las bolsas caigan, dónde irá el dinero?

Yo creo que a las Small Caps, a los bancos, a acciones con dividendo asegurado, y a inmuebles. Y también a activos alternativos a través de fondos de private equity, Venture capital, infraestructuras o Venture debt. Los más preocupados por la inflación seguirán apostando por el oro.

¿Y la renta fija, los bonos? Pues será mejor abstenerse, salvo de los que sean a interés variable o indexados a la inflación.